sábado, 7 de noviembre de 2009

Brujería en Varsovia - Intento de fuga


Tras abandonar la nave en la que encontraron al joven Danko, los protagonistas se tomaron un merecido descando, de nuevo en su logia. Chuck avisó a Thomson de ello, y le pidió un traslado dado que el refugio había sido "comprometido". Thomson dijo que se pondría a ello enseguida, y que mientras tanto, mantuvieran la guardia alta.

Con todo, mientras Ryan y Thomas "hacían guardia", Chuck y Rasputín VII Jr. fueron a la Casa Museo Kobinski, con la intención de colarse y robar el libro. Temerosos de las protecciones mágicas, Rasputín decidió intentar colarse en el lugar a través del mundo de los sueños. No salió muy bien: apareció en un pueblo polaco, Brezeziny, que fue asolado por tropas rusas en el marco de la respuesta rusa a la Revolución de Noviembre de 1831. Tras investigar un poco, cuando llegó a la casa de Eleazar Zaks, se encontró allí con un grupo de soldados rusos, que tras intentar interrogarlo, le dispararon. Al quedar inconsciente, Rasputín VII Jr. apareció de nuevo en el mundo material. Chuck decidió entonces trasladarlo de vuelta a casa, para que Thomas lo curase.

Mientras tanto, éste tuvo una charla con Smith, acerca del posible futuro del joven. El Monje Blanco le sugirió que lo normal sería enviarlo a un monasterio para que estuviese más seguro, y tal vez para que fuera iniciado en la Alianza. Thomas habló con Danko sobre esto, pero el joven se negó fehacientemente, tras lo cual volvió a su habitación. Al cabo de un rato, oyeron como se abría la ventana del segundo piso. Con una agilidad asombrosa, Ryan (desde fuera), y Thomas, que subió al piso de arriba, vieron como Danko intentaba marcharse con una mujer joven, de aspecto endurecido, aunque atractiva. Inmediatamente le hiceron frente, para intentar detenerla.

La mujer, a la que identificaron como un ser de ultratumba, gracias a sus sentidos de Dotado (y la Visión Verdadera de Thomas), reaccionó intentar intimidarlos, para que se fueran. Ante eso, Thomas reaccionó invocando al castigo de Dios mediante el fuego purificador (causando un daño importante a la criatura, aunque no letal). En consecuencia, ésta sacó su pistola, y disparó a Thomas. Aprovechando la situación, Ryan intentó influenciar a Danko para que temiera a la mujer. Causándole un ataque de pánico, hizo que éste se quedara paralizado. A continuación, la mujer hizo lo propio con el joven. Sin embargo, su voluntad se quebró, y fue a esconderse entre unos matorrales, cuando oportunamente apareció Chuck para inmovilizar y desarmar a la mujer, que el identificó como una vampiresa.

Ésta se zafó de la presa transformándose en una paloma negra, y voló hasta la rama de un árbol. Allí, a petición de Chuck, le dijo que podían hablar, a lo que ésta le contestó que "eso podían hacerlo en la cama". A continuación, usó su influencia sobrenatural para provocar a Chuck a un combate personal bastante desigualado por los inhumanos reflejos de la vampiresa, que consiguió inmovilizarlo, y absorber una buena parte de su esencia, hasta que Chuck consiguió liberarse. La vampiresa intentó entonces matar a Chuck empleando unas garras que surgieron de sus manos, pero fue un torpe intento. Chuck decidió que era un buen momento para hablar de nuevo, y la vampiresa, que se identificó como Ivonne, dijo que estaba dispuesta a ello.

La no-muerta les contó que podían llegar a un acuerdo: si conseguían romper el vínculo de obediencia que la unía con su amo, un poderoso vampiro que resultó ser el temible "Monje Loco" Rasputín (un ancestro de Rasputín VII Jr.), ella dejaría de acosar al joven, e incluso podría llegar a ayudarles.

Tras eso, Thomas se llevó al joven de nuevo al interior de la casa, teniendo una nueva charla con él, y con sus padres. Una vez más, el joven se mostró reacio a acceder a la petición (que se tornó durante la conversación en exigencia) de internarse en un monasterio de Les Soldats, en tanto que éstos le habían salvado la vida. Por suparte, Chuck se fue con Ivonne, y cuando él sacó el tema de "su propuesta", la vampiresa le miró con una sonrisa pícara, lo besó, y le dijo: "ya me has satisfecho bastante por hoy... tal vez mañana tenga más ganas", tras lo cual, se fue, dejando a Chuck estupefacto.