martes, 22 de septiembre de 2009

Tiempo perdido



"Ticking away the moments that make up a dull day
You fritter and waste the hours in an off hand way
Kicking around on a piece of ground in your home town
Waiting for someone or something to show you the way"
Pink Floyd, "Time", del álbum "The Dark Side of the Moon".


Ojalá pudiéramos controlar el tiempo. Ojalá el tiempo fuera una mercancía que pudiéramos comprar en los supermercados. Sería estupendo que, estas horas que ahora paso, sin nada relevante que hacer, pudiera empaquetarlas en una caja, y venderlas, o cambiarlas a alguien, por unas horas más tarde, en otro momento. Se me ocurre a quién me gustaría regalar unas horas, hoy.

Sé que existen los bancos del tiempo, pero no son útiles para lo que yo busco en este momento. Estos organismos permiten cambiar servicios por tiempo. Pero yo querría cambiar tiempo por tiempo. Sería como dormirte, y despertar varias horas más tarde, habiendo transcurrido el tiempo innecesario, pero ganando luego ese tiempo intercambiado, de forma que, durante varias horas, el tiempo no pasase para tí, ni para las personas con las eligieras compartir ese tiempo.


De esta forma, podríamos llegar a hacer todo lo que quisiéramos. Podríamos vender las horas muertas, y usarlas después para aquello que nunca tenemos tiempo suficiente. Una pena vivir en un Universo newtoniano, donde el tiempo transcurre (casi) inalterable en nuestro pozo magnético. En momentos como este, uno se siente encadenado por la tiranía de un impersonal Cronos, que mide con exactitud minutos y segundos, en un reloj de arena, que cae entre nuestras manos, sin que podamos contenerla.