sábado, 5 de septiembre de 2009

Brujería en Edimburgo - Juntos, pero no revueltos

Ayer, hubo otra sesión de Witchcraft, de mi crónica "Brujería en Edimburgo". En la anterior sesión los miembros del reparto partían por caminos separados, pero el destino es una fuerza que pocos pueden controlar, y a veces es mejor hacer fuerza comun, cuando los enemigos son demasiados.

Nada más dejar la base abandonada de Les Soldats, los agentes recibieron un mensaje de Thomson, indicándoles la situación del apartamento de Lei Wong, y pidiéndoles que lo registraran antes de que llegara la Policía. Mientras tanto, los Rosacruces, tras una breve discusión, decidieron seguirlos discretamente. Lamentablemente, Neal, que conducía la furgoneta de los Soldats, se perdió, y perdió un tiempo precioso en encontrar de nuevo la ruta. Si eso no fuera poco, Peter, que conducía el otro coche, también lo perdió de vista, cuando Neal recuperó el rumbo. El resultado fue que, cuando llegaron al apartamento de Wong, se encontraron con éste ardiendo.

Los Rosacruces, por su parte, percatándose de que era domingo, decidieron que era un buen momento para asistir a la misa de cinco en la catedral de la ciudad. allí, tuvieron un desagradable encuentro con "Vinnie" Giannetto y sus matones (misteriosamente parecidos a los personajes de la película Pulp Fiction de Quentin Tarantino, pero eso es un detalle que no viene al caso). Tras una tensa escena, en la que Marcus usó (una vez más) sus poderes de Dotado para conseguir evitar cualquier posible conflicto, y, mediante el uso de palabras cautas, lograron averiguar algo de información sobre el interés de la mafia italiana en el Grimorium Verum, que, de acuerdo con ellos, les pertenece.

Tras eso, los agentes de Les Soldats recibieron una llamada de Thomson. Tras una reunión en las dependencias de Scotland Yard (tras conocer que éste trabaja en esa agencia), su "jefe" les indicó que las cámaras de seguridad de un banco cercano habían identificado a una mujer saliendo don una bolsa de deporte del edificio en el que se encuentra el apartamento (ahora destrozado) de Lei Wong. La mujer fue identificada como Clarissa Armington, y Neal la reconoció como la motorista que persiguió a la salida del hospital St. Elizabeth, unas horas antes. Thomson les indicó que si encontraban a Clarissa, ella los llevaría hasta Wong. Además, es importante que consiguieran lo que quisiera que fuese que llevaba en la bolsa de deporte, puesto que, presumiblemente, se trata de objetos de valor para Wong, tal vez de utilidad para combatir contra su enemigo acérrimo, el Tinglado, al que Wong, presumiblemente, pertenece (aunque lo desconozca).

Los Rosacruces se reunieron con la Condesa Orsini, y le presentaron las ofertas de diálogo tanto de los mafiosos como de Les Soldats, decidiendo entre todos, que éstos últimos resultaban mucho más fiables, por lo que consiguieron pactar una reunión entre Thomson y Orsini, en la que discutirían los términos de un posible frente común contra los enemigos que ambos tenían enfrente.

Por su parte, Bartowski, usando sus poderes nigrománticos, hizo un viaje hasta el Hades, donde pudo encontrar a tiempo a Conrad Stowe, el agente de Les Soldats que halló el libro, para que le contara toda la información que tenía. Stowe, pese a su renuencia (estaba deseoso por beber de un río que había en la distancia, que Bartowski identificó como el Río Lethe, en el cual los muertos beben para olvidar sus anteriores vidas, y poder reencarnarse de nuevo, Siguiendo Adelante en el Ciclo de la Vida y la Muerte). Tras contar toda la información que tenía, Stowe sació su sed en el río, y se alejó en la distancia.

Con la información obtenida por Bartowski, los Soldats pudieron localizar al misterioso grupo de sectarios que los atacó cuando se desplazaron, dos días antes, del Colegio Universitario, a la casa de Marcus Biggings. Sin embargo, las cosas no fueron como esperaban. Los sectarios lograron convocar a tiempo a una criatura corrupta, y mientras Neal y Chuck Bartowski le hicieron frente (quedando Bartowski casi al borde de la muerte, a pesar de su Escudo físico, que resultó ser inútil contra las bolas de fuego que la criatura les lanzaba), los sectarios lograron huir por la puerta trasera. Una vez que estos huyeron, el lazo que ataba a la criatura a este mundo fue cortado, y ésta volvió a su plano de origen. Tanto Neal como Chuck fueron trasladados al Hospital Militar de St. Claire, donde examinaron a ambos, internando a Chuck. Ulysses llegó a presentarse en la casa de los sectarios, pero demasiado tarde.

Los Rosacruces, por su parte, al día siguiente, fueron a visitar a Chuck al hospital (tras averiguar en cuál estaba), y allí se encontraron también con Ulysses, con el que charlaron en la cafetería del hospital, hasta que se dieron cuenta de que un hombre de traje negro les observaba. El hombre, acto seguido, procedió a irse, por lo que siguieron su conversación, llegando a la conclusión de que debían unir sus fuerzas contra los múltiples enemigos que se mostraban al frente, si no querían acabar por ser derrotados por ellos.

Como dice la canción de Pink Floyd, "Hey You", "Together we stand, divided we fall" ("Juntos aguantamos, divididos caemos").