miércoles, 12 de septiembre de 2012

La Ola





Una película que me ha impresionado este verano ha sido "La Ola" (Die Welle, en alemán). La película adapta los hechos ocurridos en EEUU cuando el Prof. Ron Jones puso en práctica un método bastante heterodoxo con el fin de demostrar a sus alumnos la simplicidad con la que se forjan los totalitarismos.

Lo polémico de la cinta es que los hechos se adaptan y trasladan a la Alemania actual. Esto debe tomarse un poco entre comillas, porque la cinta es de 2005. El desarrollo de Internet y las redes sociales creo que habrían matizado un poco los hechos, pero con todo, incluso ese aspecto es contemplado en la película. A día de hoy, el uso de las redes sociales para expandir ideologías extremistas es un tema de total actualidad, por lo que hasta cierto punto puede decirse que Dennis Gansel ha sido un visionario.

La historia nos muestra a un profesor bastante jovial y cercano a sus alumnos, hasta el punto de que deja que éstos lo tuteen. A los españoles esto nos parece normal, pero puedo aseguraros que no es para nada habitual en aquel país. Así, Rainer Wenger se nos muestra como alguien muy cercano a sus alumnos, un tanto rebelde y un buen deportista. Según dicen en la película, Rainier es titulado en ciencias políticas y educación física. Es además el entrenador del equipo de waterpolo del instituto y casado con otra profesora del instituto, Anke, con la cual vive en una pequeña casa de madera al lado de un lago.

A final del curso el instituto ofrece una serie de seminarios, a los cuales los alumnos se apuntan libremente (aunque aparentemente están obligados a escoger al menos uno). Rainier Wenger se había ofrecido para impartir un seminario sobre Anarquía, pero el director del instituto decidió hacerlo en su lugar, obligándolo a impartir en su lugar, un seminario sobre Autocracia. A pesar de los intentos de convencer al director, éste se muestra inflexible.

Así que Rainer comienza el seminario. Los primeros minutos no funcionan muy bien, y les da un descanso a los alumnos mientras aclara sus ideas. Entonces es cuando adopta un nuevo enfoque. Entonces formula la pregunta que queda en el aire y que la película intenta responder: "¿Podría llegar a existir un nuevo régimen totalitario en Alemania?". Un peligroso enfoque que será lo que origine toda la trama. Mediante su carisma y con pretextos aparentemente inofensivos, Rainier comienza a ganarse el respeto de sus alumnos y los conduce a la formación de un movimiento totalitarista, "La Ola". Este movimiento comienza a expandirse más allá de las aulas y comienza a tener ramificaciones que se extienden a las familias, los amigos y las personas cercanas a los miembros del movimiento, hasta el dramático final del filme.

Uno de los aspectos destacables de la película. Sin embargo, he de decir que cuenta con un defecto bastante notable: los hechos se desarrollan con excesiva rapidez. Estos seminarios de fin de curso duran en Alemania una semana, y la película se adapta a ese período de tiempo. Es cierto que los adolescentes se emocionan rápido con cualquier nueva moda, pero creo que es un plazo excesivamente corto para los hechos que se pretenden narrar. Por lo demás, el guión presenta interesentes diálogos, especialmente en las escenas que se desarrollan en el aula.

La dirección de la película también presenta algún que otro detalle de calidad. El planteamiento de la escena final es realmente intimidante y el efecto sumamente dramático. No obstante, hay otras escenas que son realmente estacables. El uso de primeros planos para las discusiones entre personajes realza la agresividad de las mismas. Todo ello contrasta con los planos subacuáticos que se presentan en la película y que crean una alegoría respecto de la inmersión dentro del movimiento, una inmersión que puede resultar asfixiante para aquellos que permanecen fuera.

El vestuario es otro punto importante de la película, especialmente de los actores que encarnan a los estudiantes. La ropa que utilizan supondrá un elemento caracterizador de su propia personalidad y de su posicionamiento respecto del movimiento. El hecho de que para el "uniforme" del movimiento se utilicen camisas de un color básico resulta un interesante factor que los demás personajes (así como el espectador) identifican claramente con el fascismo. Y no sólo eso, sino que será uno de los ejes que pongan en marcha el nudo argumental.

La interpretación de los actores de reparto es bastante significativa. Principalmente destacaría la interpretación de Karo por parte de Jennifer Ulrich. Su personaje es el que sufre la evolución más significativa, y servirá de contrapeso a la de Marco, compañero sentimental de ésta y delantero del equipo de waterpolo (y por lo tanto, ídolo juvenil del instituto). Mientras que el personaje de Marco se presenta bastante arquetípico, Karo se mostrará mucho más polifacética.

Finalmente, habría que valorar la música en el filme. Salvo en la escena inicial, la música no tiene un papel especialmente relevante durante la película. En esa primera escena, sí causa un impacto bastante importante, ayudando a retratar a Rainier Wenger. Hay otro momento de la película en la que la música vuelve a cobrar protagonismo, al mostrar la particular versión de "La noche de los cuchillos largos" del movimiento. La elección de un tema de rap para esta escena creo que resulta bastante acertada, ya que sintoniza con todo el tema del filme que podríamos resumir con el refrán "aunque la mona se vista de seda, mona se queda".

Nota: 8. Una muy buena película, que nos hará reflexionar acerca sobre la cultura urbana, y de cómo nuestra sociedad camina en el filo de una navaja, que puede terminar por volverse en contra nuestra y herir a quienes están más cercanos a nosotros.