jueves, 27 de septiembre de 2012

La agonía de la democracia

"No hay nada más importante en democracia que un electorado bien informado"
-Will mcAvoy, The Newsroom

"Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad"
-Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda del III Reich 

"Con las bayonetas, sire, puede hacer cualquier cosa. Menos sentarse sobre ellas"
-Charles-Maurice de Talleyrand, Ministro de Finanzas del Imperio Francés, a Napoleón Bonaparte.

Quizá os preguntéis al leer estas citas cuál es la relación entre ellas. Las he seleccionado con el fin de reflejar cuál es la dirección política que está tomando el Gobierno respecto a las protestas ciudadanas que se están desarrollando en el país, cada vez con mayor frecuencia, intensidad y seguimiento.

Anteayer se produjo una de las mayores de los últimos tiempos. Pese a ello, el Gobierno contabilizó apenas seis mil personas, a las que calificó de golpistas frustrados, y de utilizar una "violencia extrema" en sus protestas.

Seamos serios. 

Primero, en cuanto al número de asistentes a la convocatoria de protesta, una imagen vale más que mil palabras.




Está bien claro, que la asistencia fue varios cientos de veces mayor de lo señalado por el Gobierno.

En segundo lugar, llamar a los manifestantes golpistas es como mínimo, ridículo. Un golpe de Estado es, por definición, una toma violenta del poder político de forma repentina y violenta.  La convocatoria del 25-S no se hizo en absoluto de forma repentina. Ha sido pública, comunicada en plazo al Gobierno y consentida por éste. Además, los convocantes no son ningún grupo de poder que quiera romper con el orden institucional, sino que han pedido la dimisión del Gobierno y el inicio de un proceso constituyente de forma democrática. Aunque discrepe de la utilidad de tales medidas, se trata de peticiones, no exigencias. No ha habido ninguna amenaza de represión violenta. Recordemos que el concepto de "golpe de Estado" fue acuñado en Francia por la represión ejercida por el Rey contra las protestas que azotaron el país durante el siglo XVIII.

En tercer lugar,  respecto a la violencia extrema habría que preguntarse quién la ejerce sobre quién. El New York Times publicó esta semana un devastador reportaje sobre la pobreza y el hambre en España, causadas directamente por las medidas de austeridad tomadas por el Gobierno. Sí, es cierto, hubo policías heridos,. pero no porque los manifestantes hubieran iniciado un ataque hacia ellos, sino porque fue la Policía quien cargó brutalmente. En la prensa internacional se ha hecho eco de ello.

Al principio, este blog estaba dedicado especialmente a historias de ficción. Sin embargo, con el tiempo me percaté de que la verdad era un objetivo mucho más importante con el que comprometerme. En especial, porque los medios de comunicación se habían desligado de ella. Cierto, tal vez decir la verdad hiera algunas conciencias. La mía, al menos, quedará intacta. Sigo opinando de la misma forma. Creo en lo que hago y creo que es un servicio a la democracia. Y lo hago gratis.

La manipulación que ha hecho el Gobierno (o ha intentado hacer, porque sigue gobernando como si Internet no existiera) es uno de los atentados a la democracia más graves de los últimos años. Y me preocupa muy seriamente lo que serían capaces de hacer con tal de evitar que las protestas se extiendan. Tal vez algo muy estúpido, visto el nivel de respeto a los derechos fundamentales que ha demostrado.