miércoles, 1 de febrero de 2012

Así fallará la reforma laboral (II)

Ya ni el propio Rajoy cree que nadie le apoye en la reforma, salvo quizá la patronal. Yo que esperaba sacar mil entradas de esto, pero parece que la cosa no va a dar para mucho. Pero no os preocupéis, todavía hay partido.

En primer lugar, el tiempo de la negociación entre patronal y sindicatos se ha terminado. Básicamente llegaron al acuerdo de no estar de acuerdo ni entre ellos, ni con el gobierno. Aprobaron un tibio acuerdo incremento salarial (0,5%) y temas menores como trasladar festivos, prejubilaciones, solución extrajudicial de conflictos y otras minucias que poco afectan al mercado laboral en bruto.

Este es el mejor escenario que el PP podría esperar, en el que no les queda "más remedio" que legislar a golpe de martillo e imponer una reforma a disgusto de todos. Tan a disgusto, que ante el Primer Ministro finlandés (en la imagen), Rajoy admitía que le costaría una huelga general. Ya hablé de las medidas que pretende imponer el gobierno, pero veremos en qué quedará la cosa de acuerdo con los últimos cables.

1.- Simplificación de contratos. Por suerte, no se va a implantar de forma generalizada el contrato para el fomento de empleo indefinido (¡BIEN!), sino que... se incentivará también el trabajo a tiempo parcial (¡ERROR!) y el teletrabajo (WTF!?). La idea de fomentar el trabajo a tiempo parcial suena muy bien cuando pensamos en trabajar cinco horas al día, en vez de ocho. Pero debemos tener en cuenta que nuestro ET configura la jornada laboral en funcion de horas-año, no horas-día. Lo que esto significa es que podremos tener jornadas de ocho horas durante seis meses, y nada de trabajo otros seis. Y la mitad de vacaciones, porque efectivamente, tendríamos un trabajo a tiempo parcial. Qué diablos. Si en vez de las 1080 horas-aaños de un contrato a tiempo completo, tenemos 1079 (digamos que nos dan una hora libre al año), el contrato ya es a tiempo parcial. Hasta que no se modifique este criterio, cualquier reforma que tienda a "fomentar el trabajo a tiempo parcial" está abocada a un sinfín de abusos, engaños, pleitos y fracaso en general. Lo del teletrabajo parece una buena idea. Veremos cómo se configura. En principio, muchos de los inconvenientes del trabajo han sido solucionados, y hasta Forbes ha hecho una lista de los "teletrabajos mejor pagados".

2.- Despido a 20 días, 33 para los improcedentes. Una demanda clásica de la patronal, que se reduzca el coste de despido. Yo todavía estoy intentando entender en qué beneficia esto a a mejorar la contratación. Si los empresarios tuvieran problemas para pagar los despidos, pero necesitaran fuerza de trabajo, contratarían por un sueldo menor. De esa forma, se reducirían los costes de la fuerza de trabajo, tanto en cuanto a salarios como en indemnizaciones cuando fueran despedidos. La única forma en que esto pueda beneficiar a la contratación es que los empresarios despidan y contraten con la misma frecuencia, de tal forma que no contraten de nuevo a los mismos trabajadores. Esto supondría que, aunque la tasa de paro se mantendría igual, el mercado de trabajo se movería más y por tanto, se haría más competitivo y eficiente. No obstante, tengo mis dudas de que esto vaya a suceder. Introducir una medida que como máximo efecto positivo mantenga igual el nivel de paro es suicida. De hecho, FEDEA habla aquí (en su principio #4) de que las empresas que provoquen una mayor rotación del mercado, deberían contribuir más con mayores cotizaciones a la Seguridad Social. Esto se debe a que una mayor rotación del mercado de trabajo aumenta la carga del Estado para proteger a los desempleados, especialmente si no se produce una ágil reincorporación del trabajador al mercado. De hecho, en caso de que ésta no se produzca podríamos vernos con un incremento de la tasa de paro.

3.- Implantación del modelo austriaco. El modelo austriaco es bueno. No en vano pasó de una situación bastante mala, a ser el país con menor tasa de paro de Europa. No obstante, también es cierto que el modelo que se pretende introducir aquí no es igual, porque se mantendrá la dualidad de contratos temporales e indefinidos. Me remito al estudio de FEDEA, donde dice: "si se mantiene la dualidad entre trabajadores con contratos indefinidos y temporales, y el fondo de capitalización sólo se aplicara a los indefinidos, no sólo no se acabaría con la dualidad, sino que ésta se ampliaría al aumentar las diferencias entre ambos tipos de contrato, con lo cual podríamos incluso llegar a una mayor “trampa de la temporalidad”, esto es, una mayor rotación entre contratos temporales con periodos intermedios de desempleo o inactividad. Pero si dicho fondo se aplicara también a los contratos temporales, la brecha entre indefinidos y temporales se mantendría en términos similares a la existente actualmente con lo que tampoco serviría esta medida para reducir la dualidad. Por este motivo, y tal como recomiendan los expertos, el modelo mixto debería hacerse con la implantación adicional del CICA. Un contrato único de esta naturaleza reduciría los problemas antes aludidos, al imponer un perfil creciente y suave de la indemnización por despido con la antigüedad". Y lo que es peor, incluso hay quien dice que el coste laboral no se reduce para el empresario en el modelo austriaco.
Enlace
La única buena noticia es que la UE ha puesto la lupa en el paro juvenil de España y los demás países con tasas de paro juveniles en aumento. El hecho de que uno de cada dos españoles menor de treinta años esté en paro, es un despropósito que nos pone a todos en peligro. Por eso, la UE ha decidido dedicar 10.700 millones de euros sobrantes del FSE para este fin. Pero no serán para gastar alegremente, sino que dichos fondos deberán ir acompañados de un plan de empleo que el gobierno ha de presentar en abril y de la "auditoría" a la que un grupo de expertos de la UE someterá el mercado laboral español.

VIDA EXTRA: La Secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo, ante la nueva cifra del paro por encima de los 5,5 millones de deseampleados declaró que "además de la profunda crisis económica que está viviendo este país, las reformas laborales puestas en marcha por el Gobierno anterior no han evitado que el despido sea el principal mecanismo de ajuste ante la caída de la demanda". Lo cual refuerza mi argumento sobre que reducir el coste de despido nos lanza directamente al abismo. Si los empresarios despiden al coste actual, a menor coste habrá más despidos, no menos.