jueves, 1 de agosto de 2013

El sexismo en el empleo empieza en el buscador


Es un hecho que en este momento existe una desigualdad evidente entre hombres y mujeres a la hora de encontrar empleo. Sin embargo, algo más difícil de identificar es la forma en que se origina. Algo que parece bastante habitual hoy en día son pequeños actos de discriminación sexual tan sutiles que pasan desapercibidos. Habitualmente llamados micromachismos o microfeminismos en función del afectado. De hecho, ¿la falta de información sobre el microfeminismo podría ser considerado como un metamicrofeminismo?

Sin entrar en un pozo filosófico tan profundo, el tema del que me gustaría hablar en esta entrada consiste en una forma de discriminación de género extremadamente sutil, presente en el mercado de trabajo actual. Me refiero a los buscadores de empleo. En esta clase de páginas las empresas publican anuncios que los aspirantes contestan con el fin de llegar a un acuerdo y que la empresa encuentre a los trabajadores que necesita y el aspirante, un puesto de trabajo. 

¿Donde yace aquí la discriminación? Es muy simple: en los criterios para seleccionar a los candidatos, entre los cuales a menudo está el sexo del aspirante y no pocas veces términos sexistas. He hecho la prueba buscando "buena presencia" como palabra clave en varios portales. Esto son algunos ejemplos de lo que he encontrado:  
Buscojobs
Jobomas
Computrabajo
Unmejorempleo
Patazas.com.pe (este tiene poco de "micro"... puede herir la sensibilidad de algunas mujeres)
Execuzone.com.mx
Infojobs

Por cada uno de ellos, había decenas por cada una de estas páginas, pero vosotros mismos podéis hacer el experimento en estos u otros portales. Mi objetivo con esto es mostrar que la discriminación en el mercado laboral comienza en la propia búsqueda. Si el buscador permite hacer una diferenciación de sexos, la selección para el puesto de trabajo quedará irremediablemente contaminada. Especialmente grave es el caso del portal Buscojobs, en el cual si una empresa fija un determinado sexo como deseable, impide a los candidatos del otro sexo presentarse a dicha oferta. En este caso, la discriminación en la selección es totalmente abierta. Además, actuar legalmente contra esta clase de portales es difícil, ya que la competencia de los tribunales para admitir una determinada denuncia puede ser puesta en tela de juicio con relativa facilidad, por no hablar de la propia responsabilidad de la empresa. Yo creo, desde un punto de vista legal, que hay una concurrencia de culpas entre el portal y el anunciante en este tipo de discriminación, y por ello las denuncias que correspondan deberían abarcar a ambos sujetos.