sábado, 31 de octubre de 2009

Brujería en Varsovia - Desaparecido


Esa noche, los protagonistas se fueron a dormir, tras un fructífero día de investigación, con la sensación de haber cumplido. Sin embargo, por la noche, les despertaron unos rumores en el piso de abajo. Se encontraron al matrimonio que los acoge manteniendo una conversación en su idioma natal. Thomas, la última adición al grupo, percibió que estaban bastante preocupados, por lo que bajó con la intención de ayudarles. Éstos les transmitieron que el hijo mayor se estaba retrasando considerablemente, y que no lo daban localizado. Thomas se ofreció a ayudar, ya que estaba desvelado. Tras discutirlo con el resto del grupo, todos salieron en la búsqueda del chico.

Tras perguntar por la zona en la que se suele mover (una zona de marcha, de bastante nivel económico), realmente no averiguaron gran cosa, salvo que se marchó con una joven rubia, extraordinariamente atractiva, que solía aparecer por el local en el que preguntaron.

Ryan intentó localizarlo mediante diversas artimañas informáticas, aunque parece que quien se lo llevó era un experto, y se cuidó bien. Con todo, hurgando en el ordenador del joven Danko (ese es su nombre) descubrieron que parecía bastante cerca de descubrir la existencia de la organización conocida como EL Tinglado, además de otras diversas conspiraciones que existen en el mundo.

Finalmente, llegaron a la conclusión de que podía ser posible contactar con él a través de sus sueños, entrando en su Panorama onírico. Para ello, Rasputín VII y Chuck utilizaron sus respectivos poderes para trasladarse a otros planos de existencia. Tras un viaje no demasiado accidentado (aunque Chuck estuviera cerca de caer bajo el bombardeo de la aviación nazi, y Rasputín VII tuviera un encuentro con misteriosos hombres de negro), llegaron al Panorama del joven Danko. Éste, en estado casi catatónico, les dio algunas indicaciones para encontrarlo. A pesar de su intento de expulsarlos del Panorama, su quebrada voluntad no fue lo suficientemente fuerte.

Finalmente, Rasputín VII se trasladó a través de un portal a la localización donde estaba el joven. Por fortuna, llegó al lugar correcto. Allí, se encontró al joven encadenado, con muestras evidentes de haber sido maltratado físicamente. Tras salir de la habitación, se encontró muestras de un ritual en preparación (o en curso), con símbolos mágicos pintados en el suelo de la nave, en la que se encontraba el joven encerrado. Intentó arruinarlo, pero apareció una criatura, un cuervo de tres cabezas, que solicitó saber porqué había sido convocado. Tras mantener una conversación, Rasputín acabó por acceder a venderle su alma a la criatura, a cambio de información sobre la búsqueda que llevan en curso. Decisión correcta o no, el contrato quedó firmado con sangre, y la criatura se despidió con un graznido que bien parecía una carcajada...

Al cabo de un rato, los demás llegaron para ayudar, y aunque el joven Danko se llevó un buen susto cuando Chuck intentó liberarle de sus cadenas a base de disparos de escopeta, pero tras entender que eso era inútil, pronto llegó el padre del joven con unas cizallas, que usaron para sacarlo.

Sin embargo, aún quedan muchos interrogantes en el aire... ¿Quién es la enigmática joven rubia? ¿Quién secuestró a Danko? Y sobre todo, ¿qué tiene eso que ver con el ritual que estaban llevando a cabo? En la próxima sesión, quizá se resuelvan esos interrogantes...