miércoles, 27 de julio de 2011

Spanischmann in Deutschland #9: Berlin


Berlín es una ciudad de contrastes. Lo nuevo y lo antiguo se cruzan por doquier en esta urbe. La ciudad es enorme: en superficie, es cuatro veces la ciudad de Barcelona. Desde la Fernsehturm, a 203,78 metros, no es posible ver el final de la ciudad. El hecho de que fuera arrasada por la guerra varias veces en los últimos doscientos años ha influido mucho en su forma y también en la cultura de sus habitantes. Se trata, a priori de una ciudad abierta, en la que cualquier persona es bienvenida... o esa es la fama que tiene. No obstante, me temo que la crisis económica ha cambiado un tanto las cosas. Si algo me he percatado en mi estancia en Berlín es la creciente hostilidad con la que se recibe allí a los españoles. No muy diferente a la que se percibe entre los españoles acerca de los inmigrantes que llegan de otros países. Lo cual es una pena, pues arruina una reputación que Berlín se había ganado a pulso con lugares como el Centro Tachelles (link en alemán, pero si hacéis click en "history" podréis ver una selección de fotos del edificio).

Aunque es difícil imaginar cómo sería la vida de los berlineses en la época del muro (aunque he visitado dos museos que lo ilustran bastante bien, el DDR Museum y el Museo de la Seguridad del Estado), todavía se notan ligeras diferencias entre ambas ciudades. Principalmente, la abundacia de monumentos en favor del comunismo o la unión soviética en un lado, y la abundacia de centros comerciales en el otro. No obstante, la zona alrededor de Alexanderplatz está llena de vida a cualquier hora del día, y existe un enorme centro comercial, Alexa, en el que se aglutinan las principales marcas internacionales.

Si tuviera que elegir ahora mismo un barrio de Berlín, escogería sin duda Spandau. Con su cercanía a la Museuminsel, y al propio río Spree, su vida nocturna, su cercanía al centro y su aspecto de (como llaman los berlineses) "Disneylandia comunista", es un barrio que me recordó enormemente a Camden en Londres. Por lo tanto, un barrio al que la visita es obligada especialmente para la gente joven.

Finalmente, os propongo dos recomendaciones de cine alemán, para conocer un poco mejor el Berlín antes y después de la caída del muro: "La vida de los otros" y "Good Bye, Lenin!". Vedlas en ese orden, y quedáos con la fotografía. El cambio es sutil, pero se va haciendo cada vez más grande. Aunque todavía no la he visto (y no me atrevo a recomendarla), supongo que si queréis tener un vistazo del Berlín actual, la tercera película con la que deberíais completar el maratón de cine sería "Sin Identidad", que transcurre en la capital alemana.

P.S.: También es recomendable, si pensáis en viajar a la capital alemana o simplemente conocer un poco mejor la ciudad de forma amena que veáis el capítulo que el programa de la Sexta "Planeta Finito" le ha dedicado a Berlín; presentado para la ocasión por Paco León.

domingo, 10 de julio de 2011

El Concursante


A menudo mantenemos el cliché de que el cine español tiene una calidad pésima. Yo suelo contarme entre los que sostienen ese cliché. Tras ver "El Concursante", creo que cambiaré mi opinión. El cine español no es malo. Simplemente está controlado por determinado grupo de cineastas que impiden que películas geniales como esta sean reconocidas (aunque tuvo el Premio de la Crítica en el Festival de Málaga de 2007, y eso fue todo). Esta es la primera crítica que hago sobre una película, y tengo la intención de que no sea la última. No obstante, era de justicia comentarla aquí, especialmente en los turbulentos tiempos en los que vivimos, porque El Concursante ha resultado ser ni más ni menos que una película profética, teniendo en cuenta que fue rodada en 2007, un año antes de que comenzara la mal llamada "crisis económica mundial" que actualmente vivimos. El mensaje de la película es claro: los bancos son insolventes, a pesar de que creamos lo contrario. Y ha resultado ser verdad. Ahora todos los sabemos. Rodrigo Cortés, el genio tras esta película, fue el primero en ver esto.

Comencemos a hablar de la película. En primer lugar una sinopsis del argumento: Martín Circo Martín es un hombre normal. Es profesor adjunto de Economía Política en una universidad española. Nació en Argentina, y vino a España buscando oportunidades. Las encontró. Su vida no es genial, pero está bastante bien. Su novia es guapa, tiene un estupendo amigo, otro profesor de la Universidad, llamado Eloy. Entonces Martín decide hacer algo que cambiará su vida: participar en un concurso, en el cual puede utilizar sus malaprovechados conocimientos de economía. Y gana. 3 millones de euros, a gastar en premios diversos: dos casas, dos coches, un barco, un viaje alrededor del mundo, una avioneta, cuadros, electrodomésticos para, como dice Martín en su humor particular "amueblar la cocina, las tres cocinas y todas las cocinas cuando las cocinas se llenen de aparatos". Pero las cosas se empiezan a torcer. De nuevo, en palabras de Martín, en referencia a su avioneta, aparcada en un aeródromo, "yo no tengo miedo a volar, tengo miedo a estrellarme". Eso nos va a adelantar lo que ocurrirá a continuación. Ser rico es caro. Martín es obscenamente rico, pero no tiene liquidez. Y Hacienda quiere su parte: el 46,8%, tipo al que tributan los premios televisivos. En un año, Martín debe conseguir el 46'8% de los tres millones que ha ganado, con su "sueldo de mierda" (sic) y con todos los gastos que generan sus nuevas posesiones. Su novia Laura tiene la solución: Tiene que pedir un crédito al banco: 600.000 euros (100 millones de las antiguas pesetas) con todos sus bienes como aval. Es rico, ¿no? No. Martín comienza a perder el control de su vida en ese momento, y pronto se dará cuenta de que sus conocimientos de economía están obsoletos. Que ha estado enseñando a sus alumnos una propaganda que es falsa. Y necesitará la ayuda de otro economista: Edmundo Figueroa, "viejo, feo, y disidente", como él se presenta, para poder salir de la trampa que le han hecho.

La película tiene cifras. Muchas cifras. Porcentajes, tipos de interés. Tiene también muchos datos. Martín es bueno recordando datos anecdóticos, y por eso ganó el concurso. El ritmo de la película es inconstante. Como nuestra propia memoria, cuando nos despertamos de un sueño (o una pesadilla), el comienzo es desordenado, caótico. Luego Martín se aclara con sus propios recuerdos, y la película comienza a ganar linealidad. Mientras la cordura de Martín se mantiene intacta. Luego, a medida que esta comienza a debilitarse, comienza a desordenarse, a volverse de nuevo caótica. No obstante, hay un orden subyacente. No fue hasta el final de la película que entendí que la película, desde su inicio hasta su final (que a pesar de vislumbrarse ya al comienzo, no deja de sorprender) presenta la estructura de la "Alegoría de la caverna" de Platón.

El guión es simplemente genial, y no solo por esta "estructura desestructurada", sino porque cada uno de los personajes tiene un encanto maravilloso: Martín, el concursante protagonista interpretado por Leonardo Sbaraglia, hace un papel maravilloso: neurótico, cínico, deprimido, alegre, paranoico, hambriento de conocer la verdad. Humano, ante todo. Es imposible no identificarse con él. Edmundo Figueroa, interpretado por Chete Lera: ordenado, racional, fumador, disidente. Con un mando a distancia para apagar a su madre, una anciana que dedica las 24 horas a ver la televisión sin parpadear. Laura (Myriam Gallego): caprichosa, superficial, manipuladora. Pero que ama a Martín ante todo. A su lado, ofreciendo su consejo... o manipulándole a su favor. Pizarro, el asesor (interpretado por Luis Zahera): inteligente, malhablado, y como buen gallego, con mucho "sentidiño". Incluso los hombres de gris del banco tienen su carisma. Monstruos anónimos, gárgolas de un sistema monstruoso.

Gráficamente, la película está también milimétricamente cuidada, a pesar de no parecerlo. Cada escena está pensada. Los giros de cámara, que hacen mareantes las escenas con Pizarro, el asesor financiero de Martín, llenas de datos y cifras. El enfoque de la cámara desde el cielo, al grito de Martín bajo la lluvia, dirigiéndose a Dios o al espectador, no está claro (¿hay alguna diferencia?): "¡El mayor premio de la historia de la televisión y ni una puta moneda de cincuenta céntimos!" (sic). Y por supuesto, la escena central de la película, en la que Edmundo Figueroa explica a Martín cómo funciona nuestra economía. Esta escena últimamente ha circulado intensamente en Internet, por lo esclarecedora que es del funcionamiento de la economía mundial. Tan simple, que resulta aterradora. La fotografía es también muy cuidada, aunque buena parte de la película sea claustrofóbica. A veces monocroma, a veces llena de color. La mayor parte del tiempo, un claroscuro de luces y sombras, como la caverna mediática en la que Martín, mejo dicho, en la que todos nosotros vivimos.

La banda sonora pasa desapercibida los dos primeros tercios de película. Casi diría que es inexistente. Quizá porque estaba demasiado atrapado haciendo cálculos. De pronto, Martín corre bajo la lluvia, deseperado y la música, como un reflejo de la locura (o la iluminación) de Martín, surge para no marcharse hasta llegar el final. En este tramo, la banda sonora añade el dramatismo perfecto para los últimos compases de la danza macabra que Martín se ha visto obligado a bailar.

Si quisiera ser rebuscado, muy muy rebuscado a la hora de buscar defectos, diría que la película es corta. Dura 82 minutos, que se pasan en un suspiro porque una vez que empieces a verla, no podrás parar. En el momento que tuve que hacerlo y sin querer pulsé el botón de "Stop" en vez de "Pause" del mando del DVD, mi grito de "¡¡¡NOOOOOOO!!!" creo que se oyó en todo el vecindario. Por suerte, el corte fue al comienzo de uno de los capítulos del DVD.

Nota: 10. No os engañéis, es posible que no volváis a ver esta nota en este blog. Aunque "El Club de la Lucha" es mi película favorita, esta la voy a colocar de forma indeterminada entre las tres mejores que he visto en mi vida, pendiente de volver a ver "Origen", otra película muy recomendable.

miércoles, 6 de julio de 2011

El Agente: Archivo #028 - El cazador cazado


Fritzl tosió, y recogió sus gafas. Las limpió con un pañuelo que sacó de su chaqueta. Estaban llenas de polvo, y tenían un rayazo en las mismas, provocado por la caída. No obstante, eso se convirtió en el menor de sus problemas cuando la mujer rubia que había venido a buscar se encontraba apuntándole con una pistola. En la otra mano tenía un extraño aparato. Parecía un mando a distancia de construcción casera. El detective, Clive, creía recordar que se llamaba, apareció poco después. Estaba igual de cubierto de polvo y de magulladoras que Helen. No obstante, parecía que la peor parte se la había llevado él. ¿Cómo podía ser? Recordaba una explosión unos pocos segundos antes, el dolor... un dolor tan intenso que parecía que los ojos fueran a salírsele de las cuencas, que cada partícula de su cuerpo fuera a desintegrarse en una explosión atómica. Pronto entendió lo que ocurría. Le habían hablado de ello durante su formación como sintonizador.
-Los sintonizadores sois especialmente sensibles a las corrientes electromagnéticas. Por eso fabriqué un dispositivo emisor de una potente onda. Como ves, mi casa no ha sufrido más daños que los causados por tus hombres. Por lo que por cierto, pagaréis bien caro. Ahora dime, ¿qué es lo que queréis de mí? Ya no trabajo para la Corporación. Es más, no trabajo para nadie, salvo tal vez para mí misma. Ellos te han enviado aquí. Sabía demasiado, supongo. Pues te equivocas: no sé una mierda. Así que espero que tú empieces a cantar, y pronto.

Le dolía muchísimo la cabeza. Era como una resaca, pero mil veces peor. Le costaba moverse, y a duras penas consiguió sentarse. Pero lo hizo. La mujer siguió apuntándole, y hablando.
-¿Le ha enviado mi padre? Él sabe de sobra que no quiero verlo. Sabe de sobra lo que opino de lo que hace... En realidad, creo que le han hecho una encerrona, Fritzl. Ahora es mi prisionero, y no dudaré en hacer lo que sea necesario para saber dónde está Kevin y qué han hecho con él. Ni siquiera un escuadrón con sus mejores hombres ha sido capaz de capturarme, pero imagino que no tardarán en venir más, ¿verdad?

Entonces el detective apuntó hacia la mujer.
-En realidad, no ha sido al señor Fritzl a quién su padre ha enviado, señorita Rhinehart. Ha sido muy considerada al salvarme la vida, pero tengo un trabajo que hacer. Ahora, deje el arma en el suelo, muy despacio.

La mujer obedeció. Fritzl no pudo contener una mueca de ironía. Buscó con la mirada su sombrero y alargó el brazo para cogerlo. El detective se movió con rapidez para apuntarle. Fritz se quedó quieto, con la mano extendida, y con cara de fastidio.
-No le he dado permiso para moverse, Fritzl. Usted también viene. Sospecho que los gnomos para los que trabaja mostrarán mucho más interés en pagarme si le mantengo retenido.

El detective sacó su teléfono móvil, y se percató de que las interferencias causadas por la explosión electromagnética de Helen impedían que recibiera señal. Tendría que esperar un rato hasta que la señal se aclarara de nuevo. Mientras tanto, había algunas cosas que quería saber.
-Ahora quiero que respondáis algunas preguntas. Quiero saber en qué clase de fregado me habéis metido. Empieza tú, Fritzl. ¿Qué es la Corporación?
-Sé que son una organización antigua, aunque no sabría precisar cuánto. Su objetivo es controlar la paratecnología, y monopolizar su difusión.
-¿Paratecnología? ¿Qué diablos es eso?
-Tecnología que no ha sido creado en este mundo.
-¿Quieres decir que se trata de una especie de conspiración alienígena?
-No, que yo sepa. Todos los miembros de la Corporación que conozco son humanos. Aunque podría ser que solo usaran agentes humanos en las Tierras...
-¿Tierras? ¿Quieres decir que hay más de una? En fin, prefiero no saberlo. Señorita, ¿sabe usted algo más? -dicho lo cual pasó a apuntarla a ella. Fritz cogió su sombrero y comenzó a quitarle el polvo. Clive le miró con desprecio, pero siguió apuntando a la joven-
-No defiendo la Corporación, pero si me vas a llevar ante mi padre, pregúntale a él.
-Te estoy preguntando a tí, ahora.
-Mi padre no es ningún alienígena. No hay ningún alienígena en la Corporación.
-Las armas que usaban esos tipos... no existe en este mundo, que yo sepa. No sé de dónde la han sacado, pero nunca había visto nada similar. Y no se trata solo de las armas... todo su equipo es extraño. Parecen sacados de un videojuego.

Fritzl tomó la palabra:
-No son producto de ningún videojuego, aunque es verdad que algunos han sido con la finalidad de acostumbrar a los niños y jóvenes a usar armas que en el futuro serán comunes.
-Vale, supongamos que me trago todo eso: armas futuristas, teletransportación, una conspiración... ¿por qué actúan de esa forma? ¿por qué no dejar que esa... paratecnología sea libre y ya está?
-Herr Thomson, el mundo del que yo procedo fue arrasado por la irrupción sin control de la paratecnología. Los británicos casi destruyen Nueva York con ella. Y ha habido muchos más incidentes provocados por ella durante la guerra.
-Así que ahora resulta que esos tipos son los buenos de la película. Esa sí que es buena. Sin embargo, ellos la utilizan, ¿no es verdad? Usted fue enviado por la Corporación Rhinehart, y sus hombres utilizan esa paratecnología. No me parece que me esté contando la verdad, Fritzl.
-Me temo, Herr Thomson, que nadie sabe la verdad sobre la corporación. Nadie, salvo una persona. Y esa persona murió sin dejar rastro de su investigación.

Helen cayó en la cuenta. El abuelo de Kevin había sido quien destapó el secreto de la verdadera identidad de la Corporación. Por eso la caja era tan importante. ¿Sabría Kevin que ella era hija de Franklin Rhinehart? Si lo sabía, nunca lo había aparentado. No, cuando sacaron aquella caja del almacén de Caborca, ambos trabajaban para la Corporación. Por lo tanto, alguien estaba saboteando la organización desde dentro. Alguien que sabía que solo Kevin podría abrir la caja. ¿Quién le había encargado aquella misión? Aunque odiaba admitirlo, solo había una persona que podría contestar a esa pregunta: su padre, el Dr. Franklin Rhinehart.

Si Clive se percató de lo que Helen estaba pensando, no dio muestras de ello. En lugar de eso, encendió un cigarrillo. Lo cual habría sido muy estúpido, puesto que estaba ante una mercenaria altamente entrenada en combate con y sin armas, y un psíquico capaz de freírle el cerebro en cuestión de segundos. Bien, Helen no estaba segura de lo segundo, pero el hecho es que Fritzl no hizo otra cosa. No se movió del suelo en donde estaba sentado. Ella tampoco se movió de su sitio. Cuando terminó el cigarrillo, echó la colilla en el suelo, y volvió a mirar su teléfono móvil. Con una mueca de satisfacción marcó un número:
-Buenos días, señor. Tengo una oferta de dos por uno para usted.

sábado, 18 de junio de 2011

19 razones para tomar la calle el #19j

El tiempo para que llegue el gran momento se cuenta ya por horas. En algunas ciudades, ya están saliendo. Por eso, con motivo de urgencia, escribo este artículo, en el que pretendo plasmar las 19 razones por las que creo que todos deberíamos salir hoy y tomar la calle contra la clase política y contra el Pacto del Euro que pretenden imponernos. Allá vamos:

1.- No es una crisis, es una estafa. En una entrada anterior hablaba de la obsolescencia programada, y es que el capitalismo necesita fases de recesión para poder seguir adelante. No es posible producir indefinidamente. Esta "crisis" nace a causa del endeudamiento excesivo de un grupo de entidades bancarias que han tenido que ser mantenidas a flote de forma artificial. A causa de ello y de la situación particular de España (que este vídeo ilustra de forma muy simpática y sencilla, y lo que es más importante: de forma totalmente veraz), todo nos ha reventado en las narices. Ahora todos tenemos que hacer "sacrificios" para mantener a los bancos. Si yo pido dinero a mis padres porque me dediqué a perderlo jugando al póker, mis padres me mandarán a paseo. ¿Por qué el Estado no hace lo mismo con las entidades bancarias?

2.- Privilegios políticos. A pesar de la crisis, el trabajo de representante político sigue siendo un chollo. Son una clase superprivilegiada, que no ha hecho, ni hará, ninguna clase de recortes a sus espectaculares condiciones laborales con el Pacto de Euro. Los demás tenemos que ceder, ¿y ellos? Seguirán viviendo a todo trapo, con nuestro dinero. Yo también querría jubiliarme trabajando siete años. Y este artículo no habla de otras cosas, como el escándalo de las dietas.

3.- Tasa de paro. Para muestra, un botón. Tenemos casi el triple de tasa de paro que la media europea. Países como Hungría tienen la mitad que nosotros, y es uno de los países con tasas más altas. Os recuerdo que Hungría entró en la Unión Europea y la unión monetaria en 2004. No pudo hacerlo en 1999, ya que sus condiciones económicas no eran las adecuadas. España entró "por los pelos", pero lo hizo. Desde 2007, el paro baja en toda la eurozona, menos en España, que tiene un aumento tan acusado que hace que la media suba, en vez de bajar. Es decir, desde 2007 se han perdido en España más empleos de los que se han ganado... en el resto de Europa. ¿Hay algún gesto de que eso vaya a cambiar? Me remito al punto cuarto.

4.- Los recortes ya han comenzado. La reforma laboral se llevará a cabo antes de la aprobación del propio Pacto del Euro. La web de Randstad nos lo muestra, de forma muy aséptica. Sin embargo, el blog de Laboro hace un estupendo análisis de lo que esto significa: la anarquía total. Cada empresa hará lo que le parezca conveniente. Y esto, obviamente, irá en detrimento de los trabajadores. Uno de los éxitos de la negociación colectiva es la consecución de convenios colectivos para cada sector, a nivel nacional. Ahora se fragmentarán en convenios empresariales, haciendo que la fuerza de los trabajadores se reduzca a la mínima expresión. Y esta reforma laboral es la segunda en dos años. ¿Ha servido de algo la anterior? Aún ha hecho peor la situación. ¿Qué va a ocurrir ahora? Mucho me temo que más de lo mismo. Al dar mayor libertad a los empresarios, en especial a la hora de iniciar EREs en situación de pérdidas provisionales. En el pasado, trabajé en una consultora que llevaba las cuentas de varios grupos empresariales importantes: el axioma era siempre el mismo. El mejor resultado era el de pérdidas provisionales artificialmente creadas, porque de esa forma no pagaban impuestos, pese a que la solvencia de la empresa se fuese en retribuir a sus directivos y socios de forma extraordinaria.

5.- Un cambio de gobierno no es una solución. Si alguno de vosotros piensa que un nuevo gobierno puede arreglar las cosas, está muy equivocado. La razón es simple: inversores extranjeros poseen el 53% de nuestra deuda. En concreto, destaca Francia, que posee un 26% de la misma. Por detrás está Benelux, que posee un 15%. Y con cerca de un 14% están los bancos españoles. Un poco más lejos está Alemania, con un 7% ¿Qué significa esto? Que España, al hacer los rescates financieros, tan solo estaba haciendo parte del pago de lo que debe a los bancos. Y todavía les debe mucho más. No digamos a nuestros vecinos del norte. Gobierne quien gobierne, la política económica española se dicta desde el Elíseo en París, a consulta de la Canciller alemana y del señor Botín, representante de la banca.

6.- Hablando de Botín... menuda facha. Hace tan solo unos días, anunciaba los resultados de su banco. Nada menos que 8.000 millones de euros de beneficio. Ayer, pedía reformas, trabajo y confianza para salir de la crisis. A ver si lo entiendo. Su banco se forra, pero él pide que se hagan reformas para salir de la crisis. ¿Crisis para quién? Porque los bancos españoles no han dejado de mostrar beneficios durante lo que ésta ha durado. Algo falla aquí.

7.- Represión contra los que protestan. Todos hemos visto las vergonzosas imágenes de los Mossos d'Esquadra desalojando la Plaza de Catalunya. ¿Acaso sirvió para algo? Nada en absoluto. En todo caso, para fortalecer el movimiento. Sin embargo, la represión ha continuado, y se ha hecho cada vez más frecuente (aunque por fortuna, no intensa). ¿Acaso no se dan cuenta de que la violencia no sirve para nada? Los políticos están perdiendo la paciencia, y utilizan el último recurso que les queda: la fuerza. Pero no es suficiente.

8.- Las mentiras de la Policía. Hace poco asistíamos a la detención de la cúpula inexistente de Anonymus. Tres jóvenes se vieron convertidos de repente en líderes de una organización criminal inexistente. Anonymus no es una organización criminal, pero el objetivo de convertirla en tal es que las penas contra los activistas sean delitos con pena de prisión, no simples faltas con pena de arresto domiciliario.

9.- La guerra imperialista. En 2003, los españoles salimos masivamente para impedir que España fuera a la guerra contra Irak. La movilización fue tal, que hubo un cambio de gobierno, y este se dio por oído y retiró las tropas que participaron en la invasión de ese país. Ahora, el mismo gobierno que retiró esas tropas en 2004, ha enviado un contingente militar para participar en la invasión de Libia. La excusa, la misma que en 2003: asegurar las fuentes de petróleo que alimentan nuestro sistema. Es hora de pedir el fin de la guerra en Libia.

10.- La manipulación de los medios. Los medios de comunicación reciben al año cientos millones de euros, de forma arbitraria y sin ninguna clase de justificación. El motivo es claro: beneficiar a las dos principales formaciones políticas y manipular la información en su favor. En lo que se refiere al movimiento 15-m, destacan el montaje realizado por la cadena Intereconomía entrevistando a un "supuesto" miembro del movimiento, y más recientemente, el escandaloso y chapucero intento de Telemadrid de hacer pasar por ocurridas en Cataluña unas escenas que procedían de enfrentamientos entre Policía y manifestantes en Grecia. Si se veían las banderas griegas... Sorprende el comentario de la Presidenta de la Comunidad, diciendo que ella ha pedido pluralidad, pero a veces no le hacen caso.

11.- La pasividad del Banco de España. El Banco de España ha reconocido que se asumieron riesgos excesivos. Y digo yo ¿para qué? Para que la banca tuviera mayores beneficios. ¿Qué es lo que arriesgaban? Nuestro dinero. El tuyo y el mío, el de todos. Porque estas instituciones tienen recursos propios, pero son una parte insignificante de sus recursos. El porcentaje mayoritario procede de nuestros ahorros. Y decidieron jugárselo a la ruleta. Ahora que lo han perdido, piden reformas y reestructuración.

12.- Paraísos fiscales. ¿Por qué siguen existiendo los paraísos fiscales? Las medidas que se ah tomado contra ellos han sido reducidas, por no decir casi inexistentes. En España, la razón es clara. Me remito a más arriba, donde hablé de que Benelux posee un 15% de nuestra deuda. Luxemburgo es un paraíso fiscal.

13.- ¿Por qué no hay dación en pago? Porque los bancos perderían un activo con el que jugar, y dejarían de tener a muchos ciudadanos como deudores. La dación en pago es una forma de cancelar una hipoteca. Pero los bancos no quieren cancelar hipotecas. Y sus representantes, una vez más, han votado en contra a pesar de la propuesta de un partido minoritario (BNG).

14.- Concentración de la riqueza. España es uno de los países de la OCDE donde la riqueza se encuentra más concentrada. Aquí tenemos un excelente artículo sobre el tema. Un 10% de la población posee el 58% de la propiedad. De hecho, el 1% más rico posee el 18%. Y no ha dejado de aumentar durante "la crisis". Es decir, que mientras los ciudadanos se hacían más pobres, los más ricos se hacían más ricos. Siempre habíamos tenido el mito de que España era un país donde la riqueza estaba bien distribuida... Mentira.

15.- ¿A dónde va el dinero de la Iglesia? La Iglesia recibe 10.000 millones de euros al año, aparte de la famosa casilla del impreso de la Renta. Sin embargo, la Iglesia está exenta de impuestos. Tampoco hace ninguna clase de declaración contable. Es más, el Vaticano es, junto con muchos otros países considerados paraísos fiscales, uno de los Estados que no presenta públicamente sus cuentas a los ciudadanos. Con lo cual, incluso aunque vaya a obras de caridad, no sabemos, ni sabremos, donde van los 200 € que cada año aportamos cada español a las arcas del Vaticano.

16.- Un sistema hecho para dos. El sistema electoral no es proporcional. Favorece a los partidos mayoritarios, que se benefician de la distribución de escaños mediante el sistema D'Hont. Este sistema pone una limitación arbitraria a la participación de partidos con un número menor de votos a determinada línea roja, que en España se sitúa en el 3%. Este porcentaje se eleva al 5% en las elecciones locales. De esta forma, se garantiza que los partidos minoritarios no tengan representación en los parlamentos y órganos políticos. Así, las posibilidades de que un nuevo partido obtenga representación es mucho más difícil.

17.- La destrucción del planeta no importa. Hace apenas unos meses, la UE ha amenazado a España con nuevas multas por la inaplicación de directivas sobre saneamiento de aguas. La directiva fue aprobada en 1991, y daba de plazo hasta el año 2000 para su aplicación. Veinte años después de su aprobación, la directiva sigue sin ser aplicada. Ningún ayuntamiento ha sido multado por el Estado. Nadie ha alzado una voz de protesta. Y aquí no pasa nada, aunque bebamos un agua que es peligrosa para la salud. De hecho, este saneamiento deficiente se refiere a algo todavía más grave: el mar. El mismo mar del que procede el pescado y marisco que los españoles comemos tan alegremente. Sin embargo, eso no es lo único. La calidad del aire también es un problema que causa la muerte de miles de ciudadanos anualmente. ¿Terrorismo? ¿Drogas? ¿Delincuencia? Los problemas que llenan las portadas de los medios de comunicación son los que realmente causan una lacra en la salud de nuestro país.

18.- No cambian de actitud. Así lo muestran las palabras de los dirigentes políticos. Zapatero hablaba hoy mismo sobre ello, calificando las protestas de "coacción". No es coacción, señor Presidente. Es democracia. Estamos cabreados, y vamos a hacer saber al mundo que lo estamos.

19.- Es una buena excusa para pasear en un día que paran las lluvias en toda España. El sol y las nubes son norma general, pero al menos en mi ciudad hay un sol estupendo. Así que no tengas dudas: coge tu pancarta y sal a la calle. Si no la has hecho todavía, aquí tienes una amplia selección de lemas propuestos por las asambleas y los internautas. Si te sientes especialmente creativo, aquí tienes algunos carteles gráficos. Y no os dejéis en casa vuestra careta de Guy Fawkes, símbolo de la revuelta ciudadana.


¡¡HOY, 19-J, TOMA LA CALLE!! ¡¡NO AL "PACTO" DEL EURO!!

lunes, 6 de junio de 2011

El pacto de Phoebus


Hoy mismo vi un interesante documental acerca de un tema que ahora mismo, me afecta personalmente: la obsolescencia programada. El título de este artículo hace referencia al pacto que dio origen a esa técnica, y que celebró en Ginebra en 1924 el cártel de las bombillas, Phoebus. Este cártel tenía como fin poner una fecha de caducidad al uso de las bombillas, que en su época duraban al menos 2.500 horas. El cártel llegó a la conclusión de que eso limitaba sus beneficios, y pactó que la duración de cada bombilla no podía ser superior a 1.000 horas. La obsolescencia programada había comenzado. Hoy en día, la mayor parte de bombillas incandescentes duran esas 1.000 horas, algunas incluso menos. Otros tipos de bombillas de bajo consumo duran más, pero su coste es exponencialmente mayor, optimizando coste y beneficio.

A partir de entonces, más y más productos fueron fabricados siendo saboteados en origen, diseñados con alguna tara que provocaba que durasen mucho menos de lo que tecnológicamente sería posible. Como explica en el propio documental, dos usuarios detectaron que los iPod tenían un problema con su batería, que se estropeaba con demasiada facilidad. Apple no garantizaba un respuesto, y obligaba a comprar dispositivos nuevos, que no se caracterizan por su precio reducido. El resultado del pleito fue un acuerdo entre Apple y los usuarios demandantes para que fueran indemnizados, y para que la garantía de sus dispositivos fuera ampliada a dos años.

Eso ocurrió ochenta años después del Pacto de Phoebus. La obsolescencia programada es uno de los ejes del sistema que hace funcionar la economía de mercado. Gracias a dicha técnica, consumimos más de lo necesario, porque los productos que tenemos se agotan antes de que necesitemos otros nuevos. ¿No recordáis a vuestros abuel@s quejarse de que antiguamente "las cosas se fabricaban mejor"?¿Nunca os habéis planteado que quizá tenían razón?

No obstante, la obsolescencia programada no sería de gran utilidad sin otros dos elementos: la publicidad y el crédito. Gracias a la publicidad, conocemos las novedades del mercado, y gracias al crédito podemo adquirir por adelantado dichas novedades cuando nuestros bienes se estropean "porque sí", cuando su fecha de caducidad secreta ha llegado.

Sin embargo, el sistema se ha roto. Una de sus piezas, el crédito, cuyo flujo dependía de los bancos, se ha detenido. Los bancos especularon demasiado con la vivienda, creando una serie de "activos", que en realidad consistían en vender algo que era incobrable. Cuando se hizo incobrable, los bancos se quedaron sin un duro, y los Estados tuvieron que "rescatarlos" con dinero público. Ahora muchos Estados como España están cerca de la bancarrota por causa de ello. Algunos Estados, como Grecia y Portugal, han tenido que ser rescatados, con el dinero público de otros Estados de la Unión. Sin embargo, los bancos siguen cortos de efectivo y no prestan dinero. A causa de eso, el consumo y la inversión se han paralizado. Los Estados están recortando el gasto público a velocidad de vértigo, por lo que las únicas variables que quedan como componentes de la renta son importaciones (que se están reduciendo) y exportaciones. Pero sin inversión, difícilmente se puede exportar. Ante lo cual, se produce una situación de paralización de la maquinaria estatal.

Ahora, los Estados ricos de la Unión quieren imponer a los pobres un "Pacto" (en inglés), que asegure que en caso de necesitar más dinero, se someterán a los durísimos planes de recorte que se proponen. Y que consisten fundamentalmente en ahorrar en prestaciones sociales, y en privatizar servicios públicos "no esenciales" como la educación o la sanidad. Con lo cual, nos encontraremos conque los Estados del siglo XXI, al menos en la parte pobre de la Unión, se parecerán mucho a los Estados del siglo XIX: desregulados (para incentivar la actividad empresarial), y limitados a funciones de policía. Un siglo de conquistas sociales no tardará en desaparecer ante nuestros ojos, empezando por la reforma laboral que se aprobará el día 20 y cuyo anteproyecto ya he estado estudiando y produce auténtico pavor. Aquellos que estén estudiando oposiciones, pueden ir pensando en otro futuro, porque la tendencia será a la desaparición del funcionariado.

La consecuencia es clara: sálvese quien pueda. En esta situación, la mejor opción es la emigración. Fuera dispones de un sueldo decente con prestaciones sociales. Aquí dispones de un SDM, y dentro de muy poco, sin derecho a ninguna clase de ayuda. La única barrera es el idioma, por supuesto. No obstante, gracias a la rebaja de los costes de mano de obra, la implantación de industrias aumentará en nuestro país y los de nuestros socios en situación igual de precaria. Con el tiempo, se recuperará la economía transformando al antiguo currito de obra en currito de fábrica. Un lavado de cara a un sistema que no funcionó.

¿Hay otras alternativas? Las hay, pero no son analizadas. Estrategias como el decrecimiento sostenible permitirían a una economía que ha vivido por encima de sus posibilidades ofrecer una calidad de vida aceptable a sus ciudadanos a través de una reducción racional del consumo y la producción de sus ciudadanos, siempre que se produjera un aumento de la eficiencia económica. Y la forma más clara y sencilla de hacerlo es, por supuesto, romper con la obsolescencia programada. No se necesitan inversiones millonarias en I+D+i, ni tampoco alteraciones del mercado. Lo único que es necesario es aplicar en todo su potencial la tecnología disponible. Podemos hacer mucho más con menos.

Otra alternativa es que quienes han creado toda esta situación (los bancos) paguen por las consecuencias. "Eso es imposible. Sería el fin de la economía de mercado." Tal vez sea eso precisamente lo que necesitamos. Una nueva concepción de la economía. Resulta irónico que el capitalismo propugne que cada persona es responsable de lo que hace, pero para mantenerlo haya que subvencionar los fracasos de determinados agentes del mismo. Esto demuestra que, pese a lo que defienden las democracias, no somos todos iguales. Algunos pueden permitirse gastar el dinero de los demás sin consecuencias.


miércoles, 1 de junio de 2011

En el país de los ladrones...

...Hay pan para hoy, y hambre para mañana. Eso es lo que deduzco, a medida que me llegan noticias y testimonios. Ayer mismo tenía uno, de mano de una persona muy próxima a Joaquín Varela de Limia Cominges, Director del IGAPE. De acuerdo con este testimonio, a Joaquín Varela sus amigos lo conocían como "El Santo". Se trataba, para esta persona, "de su ejemplo de honradez". Aunque mi contacto hablaba de conspiración, de obstrucción a la defensa y desgranaba la dudosa naturaleza de las pruebas que se habían presentado contra él, no voy a acusarlo ni a defenderlo desde este blog. Sin embargo, sí lo usaré con el fin de analizar la sociedad en la que vivimos.

De acuerdo con mi contacto, Joaquín Varela es miope, y necesita usar gafas, como quien escribe y como muchos de los que lean estas palabras. Durante los dos días y medio que pasó en prisión preventiva, se le retiraron las gafas porque "podrían ser usadas con el fin de suicidarse". Yo me quito las gafas un momento, y veo un mundo de luces y sombras, de formas difuminadas. Vuelvo a ponérmelas, y sigo viendo el mismo mundo, aunque no referido a la realidad que percibo a través de la óptica, sino a la realidad que trato de comprender con mi limitado intelecto. No obstante, un ejercicio de reflexión puede ayudar a comprenderlo todo un poco mejor, a vislumbrar la realidad con un poco de nitidez. Vamos allá.

Supongamos, por un momento, que Joaquín Varela es inocente. Es lo que dicta la ley, al fin y al cabo. Presunción de inocencia. Aunque saliera impune de todas las acusaciones que hay contra él, el proceso durará meses o quizá años, debido a la naturaleza de nuestro sistema judicial. La Consellería, desde el mismo momento en que fue imputado y detenido por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, le ha suspendido de empleo y sueldo. Por muchos ahorros que tenga, Joaquín Varela es un hombre que vive de su sueldo, y que necesita un trabajo para mantener su nivel de vida. Mientras dure el proceso judicial, no puede ejercer su trabajo con lo que no tiene otra opción que dimitir y buscar un nuevo empleo. No le costará absolutamente nada, porque es un profesional con un currículum sobresaliente. No obstante, el daño ya está hecho. Si es inocente, alguien ha lanzado la piedra, y escondido la mano. La piedra ha impactado, y aunque todo termine de forma exitosa para el Señor Varela, habrá sido objeto de un daño que no es reparable. No podrá ostentar nunca más un cargo público, porque la sospecha estará siempre sobre él. En este caso, eso supone que vivimos en un país en el que los ladrones tienen el poder suficiente como para hundir la carrera de aquellos que no se sometan al tráfico de influencias. Si Joaquín Varela es inocente, no me cabe ni la más mínima duda de que el nuevo director del IGAPE mostrará su lealtad a los ladrones, y aceptar los sobornos precisos por ello.

Por otra parte, también es posible que Joaquín Varela sea culpable de tráfico de influencias. En ese caso, "El Santo" ha traicionado no solo a la ley, sino a su mismo círculo de amigos íntimos. ¿Qué puede motivar a alguien a hacer algo así, y con qué fin? Tal vez Varela vio amenazada su vida o la de sus familiares. Eso podría explicar que no le quedara más remedio que, a regañadientes, entrar dentro de la red corrupta. Podría ocurrir también que "El Santo" fuera una persona diferente dentro y fuera del despacho, pero eso no explicara el apoyo incondicional que tiene por parte de la plantilla del IGAPE. No es posible que toda la institución esté corrompida, y en consecuencia vayan a proteger a su jefe a capa y espada. El apoyo a Joaquín Varela desde el IGAPE es, y seguramente seguirá siendo, no oficial. Dicen que hubo llamadas de teléfono, gritos y amenazas para detener un comunicado oficial de la institución respandándole. Con lo cual, deducimos que si Varela no es culpable, es muy probable que el Conselleiro de Economía y Hacienda sí lo sea. No se puede entender sino que existan estas presiones por parte del responsable político.

Ahora que tenemos todo el cuadro, podemos proceder al análisis. Si Varela es inocente, entonces vivimos en una sociedad en la que los ladrones tienen tanto poder como para tener bajo su control al director de la máxima entidad de fomento de la actividad económica de Galicia, con la complicidad de la Consellería de Economía y Hacienda. En ese caso, estamos en un escenario en el que los ladrones tienen un poder casi absoluto y pueden hacer y deshacer el destino de cualquier persona. No existe posibilidad de escapatoria: o estás con ellos o contra ellos. Y si estás contra ellos, darás con tus huesos en prisión porque el sistema les ampara. En el mejor de los casos, tendrás que abandonar tu patria y marcharte lejos, o resignarte a una vida en el anonimato.

Por otra parte, más estremecedor me parece el escenario si Varela es culpable. En ese caso nos encontramos con que nadie puede escapar a la corrupción. Ni siquiera "El Santo" es capaz de resistirse a percibir unos fondos extras, en un mundo en el que defraudar la ley tiene solo ventajas y ningún inconveniente. Seguramente, en este caso, la eventualidad de que Varela fuera descubierto con sus compinches ya haya sido prevista y no pasen demasiado tiempo en la cárcel. Tal vez incluso sean indultados, ya que recordemos que los poderes públicos les amparan. El gesto, de hecho, será visto como una muestra de generosidad para con un hombre de curriculum impecable que es totalmente inocente y que ha sido víctima de una campaña de difamación por quienes trataban de meterlo en el fango.

De todo este análisis podemos extraer las siguientes conclusiones. En primer lugar que, ocurra lo que ocurra, sea Varela culpable o inocente, estamos ante un sistema que ampara a quienes defraudan la ley. La justicia no existe y no es más que un instrumento para la represión de aquellos que no se someten a un orden político totalmente corrupto desde la raíz a las hojas. La ley es un instrumento para favorecer a unos pocos en detrimento del resto de los ciudadanos del país, que asisten impasibles a un teatro de marionetas mientras entre bambalinas se cuecen las habas con las que se alimenta este árbol envenenado. La segunda conclusión es que es necesario cambiar el sistema, que se produzca una regeneración democrática absoluta en este país. Si eso no ocurre, mucho me temo que estemos condenados al desastre, o bien a ser un Estado fallido como México, o una cleptocracia como otros países del tercer mundo, en el que no tardaremos en ingresar una vez Europa decida desistir y abandonarnos a nuestra suerte (por supuesto, para mantener sus intereses).

La gran duda es la metodología del cambio. El mundo árabe nos ha dado el ejemplo de lo que ocurre cuando la población, harta de mentiras, carga contra las bayonetas que el Estado usa contra ellos. Es una semilla de esperanza para todos. Otro ejemplo a tomar, ahora que pronto se celebrarán los veinte años de la reunificación alemana, es la extinta RDA. Durante meses, los ciudadanos llevaron a cabo movilizaciones semanales pacíficas. El Estado, impotente, vio como la gente terminaba por tirar abajo el muro que los separaba de sus compatriotas y terminar con la tiranía bajo la que vivían. Sin embargo, ambos ejemplos son sacados de países en los que los habitantes poseían unas condiciones de vida notablemente peores que las de sus vecinos. ¿Cuanto tenemos que empobrecernos los españoles antes de tomar la iniciativa de iniciar una revolución a gran escala?¿Por qué no ahorranos el sufrimiento y hacerlo antes de que el daño esté hecho?

Confiamos en el sistema, y esa será nuestra perdición; porque el sistema está contra nosotros. Como dicen los indignados de la #spanishrevolution, "no hay pan para tanto chorizo".

domingo, 22 de mayo de 2011

#spanishrevolution


"Durante millones de años, la humanidad ha vivido como los animales. Entonces, ocurrió algo que liberó el poder de nuestra imaginación. Aprendimos a hablar."

Así empezaba, con la voz sintetizada de Stephen Hawking, la canción "Keep Talking" de Pink Floyd, del álbum The Division Bell, que se publicó en 1991. Aunque esta canción hablaba de la evolución humana, perfectamente podría hablar de la evolución de nuestro sistema político, y más concretamente, de lo que desde el 15 de mayo viene ocurriendo en nuestras calles. Se podría decir que desde hace doscientos veintidós años, el pueblo de la sociedad democrática ha vivido como los animales. Existen unas leyes, que no se cuestionan. Vienen impuestas. Aunque el pueblo de cuando en cuando se ha congregado para protestar por determinadas leyes o hechos injustos, no ha cambiado el sistema. Han cambiado las siglas. Al principio fueron progresistas y conservadores. Con el tiempo evolucionaron para adoptar siglas y filosofías que se fueron adoptando a los nuevos tiempos. Adoptaron programas, líneas de partido, símbolos, tradiciones. En el fondo, siguieron siendo lo mismo. Y los mismos estaban detrás de esas siglas.

Igual que en 1984, de George Orwell, la democracia consistía en un público atónito que contemplaba a un hombre recitar consignas que el público repetía. Y entonces, como en el mítico anuncio de Apple, apareció alguien que de un mazazo acabó con todo ello. Empezó la #spanishrevolution, cuando un grupo de jóvenes indignados comenzaron a aglutinar a los ciudadanos en una iniciativa ciudadana. Miles y miles de personas comenzaron a unirse. La clase política comenzó a tener miedo, porque esas miles de personas, juntas en decenas de plazas por todo el país, aprendieron a hablar. Y entonces, liberaron el poder de su imaginación.

Ahora, el movimiento está en un punto de inflexión. Hay diversas opciones: seguir adelante o dejarlo. Las asambleas han decidido seguir adelante "al menos una semana", pero todos saben que el objetivo es seguir mucho más: hasta que caiga el gobierno, ya sea por la convocatoria obligatoria de elecciones en 2012, o bien porque voluntariamente decide dimitir y convocar dichas elecciones. En este último caso, veo el peligro de que el movimiento muera de éxito. A pesar de haber sacudido la campaña electoral más gris de la historia democrática, una convocatoria de elecciones demasiado temprana podría coger a los "indignados" insuficientemente preparados. No obstante, sería el primer gobierno democrático en dimitir a causa de una protesta popular, y eso sería un hito histórico. No obstante, veo más probable que se inicie una carrera de fondo con el objetivo de que el gobierno pueda prepararse adecuadamente para responder a este movimiento. El problema es que el tiempo juega a contrarreloj para el gobierno, con la Espada de Damocles que es la incertidumbre de la necesidad de un rescate financiero por parte de los demás países comunitarios.

Otra posibilidad, la menos deseable, es que el movimiento se disuelva tan pronto como ha aparecido. No creo que eso vaya a suceder ya. Desde el mismo momento en que la Junta Electoral Central intentó disolver el movimiento mediante una resolución de prohibición de las concentraciones basándose en el vago argumento de que van en contra del derecho de reflexión de los ciudadanos tras terminar la campaña electoral. La decisión fue diputada por la propia junta, que aprobó la resolución por un mero voto de diferencia. No obstante, la naturaleza del movimiento hace que sea cada vez más fuerte a amenazas de este tipo. De hecho, las autoridades, salvo en supuestos puntuales como el de Granada, ha decidido obviar la decisión de la JEC y no disolver las acampadas. A mi parecer, es una sabia decisión ya que hacer algo así sólo podría tener como consecuencia una radicalización del movimiento. No es buena idea cargar contra miles de personas que no tienen nada que perder. La sombra de Túnez y Egipto alcanza España en estos momentos.

El hecho de que todas las formaciones políticas (salvo las más minoritarias) hayan intentado apropiarse del movimiento, muestra claramente la perversidad de este sistema bipartidista, lleno de paradojas. Basta con ver el vídeo de Democracia Real Ya para conocer algunas. Sin embargo, hay muchísimas otras. Resolver estas paradojas es una tarea pendiente de la clase política, y el gran problema que observo es que hay una gran falta de entendimiento entre ellos respecto del movimiento. Y eso puede generar un problema. Hasta que no sepamos los resultados electorales de las elecciones municipales de hoy, no habrá forma de saber cuál ha sido el impacto del movimiento en la política de nuestro país. Lamentablemente, temo que sea muy poca, y eso pueda ser motivo de desmovilización. Pero no hay que ser pesimistas. Parafraseando de nuevo a la misma canción de Pink Floyd con la que comenzaba este artículo, Stephen Hawking también decía estas palabras en la misma:

"No tiene porqué ser así. Lo único que necesitamos hacer es seguir hablando".