jueves, 29 de abril de 2010

La Leyenda del Prisionero - Episodio II, "Aprendiendo a ser yunque para llegar a ser martillo"

"Hesperus que estás en los cielos, ilumina nuestras mentes, así como das calor a nuestros cuerpos. Perdona nuestras ofensas, que cometimos en el rincón más oscuro de nuestra alma..."

El paladín rezaba, como cada mediodía, buscando el consuelo de saber que un día más, poseía el favor de su deidad. Saber que cumplía su misión sagrada con honor y valentía. No era una vida que hubiera elegido, pero sí estaba orgulloso a donde había llegado, y tenía grandes ambiciones de hasta donde podría llegar. Y al fin había recibido la oportunidad que tanto estaba buscando. Por ello, debía dar gracias a su patrón divino.

Tras sus oraciones, Ulric se levantó y se dirigió hacia los juzgados. Hoy era la vista previa del caso al que había sido asignado como Fiscal del Imperio. Junto a él, su escudero, Jonas, el joven noble de la familia Thordrick. Al contrario que él, Jonas había ingresado en la Iglesia de la Luz Resplandeciente de Hesperus gracias a los contactos de su familia con la Iglesia. Era una costumbre común que segundones como Jonas tomaran la senda eclesiástica, como modo de ganarse la vida. Jonas era un joven valiente, apenas unos pocos años menor que él, aunque necesitaba una lección de humildad, que él, Ulric Schmieder, estaba más que dispuesto a darle. No porque lo odiase, ni tampoco porque tuviera envidia por su linaje. Lo hacía porque había una guerra apenas doscientas millas al este. Y algún día, ambos tendrían que ir a luchar en ella. Y en la guerra no hay lugar para el orgullo o la desidia. En la guerra, sólo hay vivos y muertos. Él pertenecía a los vivos. Y aspiraba a que Jonas también lo hiciera.

Ulric sólo había estado una vez en la guerra. Era un hombre de letras, más que de armas. Sin embargo, uno no suele poder escoger el rumbo de su vida. "Todos tenemos un destino, y el mío era el de luchar por mi país en la guerra contra los elfos. Y el destino de ese elfo es el de morir por traición y asesinato." Sabía que no sería fácil convencer al juez. Las pruebas son, como mucho, circunstanciales, pero el elfo portaba el arma del crimen, de eso no había duda. Él no la tenía, al menos. ¿Cómo podía haber llegado el arma a sus manos, si no era el criminal responsable?

"Los elfos son expertos en el engaño. Como aquella vez en el Bosque del Roble Viejo". Aquella fue una de las batallas más duras de su vida. Él había luchado con la infantería pesada, los llamados "Zweihänderkämpfer". Su misión, la de hace frente a la caballería ligera élfica. Iban fuertemente protegidos con gruesas armaduras, y portaban pesadas armas que se manejaban con ambas manos. Avanzaban a paso lento, pesado. Los elfos eran mucho más rápidos. Portaban armaduras ligeras de cuero, o ninguna en absoluto. Avanzaban en silencio por entre las copas de los árboles. Usaban penetrantes flechas que usaban con arcos compuestos. En resumen, había sido una masacre. Si hubieran llegado a la Fortaleza del Paso del Olmo... pero ellos los esperaban por el camino. Los exploradores montados en hipogrifos habían transmitido al cuartel general impresiones de la fortaleza abandonada mediante el uso de enlaces mágicos. No conocía los detalles, pero los magos tácticos establecían contacto mental con los exploradores para poder obtener una impresión en primera persona del campo de batalla. Por lo tanto, el comandante ordenó tomar la fortaleza, y establecer un punto fuerte en el bosque. Si podían tomar la colina, la caballería aérea podría extender su rango de acción. En la teoría, sonaba muy bien. Sin embargo, las cosas se comenzaron a complicar porque no había ninguna división de infantería ligera en la cercanía, así que los mandaron a ellos. El resultado había sido fatal. Los elfos se habían parapetado en los alrededores de la fortaleza, colocado trampas en la falda de la montaña, y, cuando pretendían huir, apareció la caballería aérea élfica montada en los pequeños dragones de las Colinas Azules. Él fue el último oficial en pie. En consecuencia, fue capturado y llevado a la fortaleza, donde pasó siete largos meses, hasta que de pronto, un día, los elfos se habían ido, dejando la puerta abierta. Cuando pudo volver a territorio imperial, supo que habían ganado la guerra.

En todo ello pensaba Ulric, mientras avanzaban por las calles de Grenz, en dirección al Palacio de Justicia. Cuando pasaban por la Plaza de Oldengarten, Jonas se paró de repente. Ulric se dio la vuelta.
"¿Qué ocurre, Jonas?"

"Me ha parecido que alguien nos seguía. Un elfo."

Ulric miró alrededor. Se concentró, y realizó una breve plegaria a Hesperus en el idioma sagrado. "Oh, Hesperus, arroja luz sobre aquello que está oscuro, y muestra la cara de mis enemigos."

Pronto lo vio, un elfo que se mezclaba ahora con la gente que había en la plaza. Iba encapuchado, de forma que sus puntiagudas orejas no llamaran la atención. Sin embargo, su delgadez y la palidez de su piel era reveladora. No era como los elfos salvajes con los que él había luchado en la guerra. Estaba seguro de que aquél se había criado en la ciudad. Sus ropas eran refinadas, y mostraba la gracilidad del pueblo bello en sus pasos. Se encaró con él.

"¿Por qué nos estabas siguiendo, elfo?"

"Nuestros caminos simplemente se cruzaron."

"Es posible que más cosas se crucen entre nosotros, si no me dices la verdad", dijo Ulric, llevándose la mano al cinto en el que portaba una espada corta, debajo del hábito -pues no estaba permitido a los caballeros portar sus armas dentro de la ciudad, en tiempos de paz, sólo puñales y armas sin filo para la defensa personal-.

El elfo hizo el amago de hacerse a un lado, sólo para golpear el bajo vientre del paladín, con una fuerza antinatural en alguien de tan delicada figura. Luego sacó un papel de su bolsa, y lo arrojó sobre el caballero de la Iglesia. Cuando se recuperó del golpe, el elfo había desaparecido. Leyó el papel, tras recogerlo del suelo. Era un panfleto impreso que decía "Libertad para el Príncipe Beriadan. Poned fin a la persecución religiosa y política de nuestro pueblo. Levantáos, hermanos del pueblo lunar". Ulric hizo una mueca de desprecio, y se guardó el papel. "Los elfos odian nuestras máquinas, pero bien se ve que no tienen problemas en usarlas en nuestra contra". Sabía bien lo que debía hacer, pero ahora, el Juez esperaba por él.

viernes, 23 de abril de 2010

The show must go on

Pero creo que esta semana no va a poder ser. No obstante, no quiero dejar de poneros al tanto de las próximas novedades. En primer lugar, quiero continuar con "La Leyenda del Prisionero". Aún quedan muchos -muchísmos- enredos e impresionantes vueltas de tuerca en este thriller épico-fantástico-judicial. Está pendiente relatos de mis viajes a Füssen, a Viena, y tal vez el de mañana a Würzburg. Tal vez dedique una entrada entre medias a Ingolstadt y Munich, todavía no lo he decidido. Además, quiero seguir con artículos sobre el Panopticon (es que tiene mecha para rato) y sobre otros temas de actualidad. Y no puedo dejar de anunciar que muy pronto continuaré con la historia de "El Agente", y tal vez comience a publicar otra historia, que comencé a escribir hace tiempo. De hecho, publiqué el comienzo en su día, pero luego lo borré porque creí haber perdido el archivo. Pero no. Por suerte, guardaba una copia de seguridad por ahí. He intentado publicarla hace un rato, pero parece que Word y Blogger no se llevan bien, y no consigo importar el texto sin formato. Y cuando lo hago con formato, Blogger se enfada y no me deja publicarlo. Con lo cual, queda en el cajón de los planes de futuro. Finalmente, estoy pensando en subir algunas historias cortas sobre el mundo de "La Leyenda del Prisionero", a modo de non sequitur, para ir retratando un poco ese pequeño mundo que vive en el interior de mi cabeza.

Creo que lo difícil va a ser escoger qué publicar...

sábado, 17 de abril de 2010

It's a brave new world


Pongámonos en lo peor. Es cierto, no nos gusta la idea, pero supongamos que ocurre. Es el 18 de abril de 2029 (es decir, dentro de 19 años). Han pasado cinco días desde la colisión de un misil ruso contra el asteroide Apofis que se aproximaba la Tierra. Y hoy, finalmente, ha impactado contra la Tierra, en algún punto del Océano Atlántico, cerca de las costas de Venezuela. No han faltado agoreros que lo predijeran, pero, seamos sinceros. Después del fiasco del efecto 2000, y no digamos ya tras la moda holywoodiense de 2012, nadie se pensaba que esto fuera en serio. ¿Un asteroide chocando contra la Tierra? Por favor, esa peli ya me la han contado. Y Bruce Willis salvaba el día, como siempre.

¿Cómo es la cronología del evento? Bueno, pues no muy diferente de lo que vimos en Deep Impact, pero con Internet actuando de catalizador de todo ello. Los científicos comenzando desgranando datos hacía meses. "Es poco probable". "La ventana gravitacional es de sólo 400 metros". "Sería un milagro estadístico". Esas frases se convirtieron en mantra de la civilización occidental. Por supuesto, que los gobiernos comenzaron a mover sus hilos. De forma desorganizada, como siempre. EE.UU., movilizó a sus elites y las puso a buen recaudo en sus muchos refugios nucleares, aunque mucha más gente hizo exhibición de sus participaciones en refugios nucleares privados. Cierto que como la moda pasó hace más de quince años, la mayor parte de estas personas son ancianos o jóvenes de clase alta que han tenido el privilegio de heredar alguna de estas participaciones. Con lo cual, la supervivencia de la "nación de los héroes" está garantizada... Aunque sea a base de esconderse como el león cobarde.

Suiza, que llevaba preparaba desde hace casi cincuenta años para esta eventualidad, ha procedido de forma mucho más racional, y hace tiempo que tiene puestos a punto refugios para toda su población. Por ello, es más que probable que en el mundo que empieza mañana, sea la nueva potencia mundial, una civilización avanzada tecnológicamente, cuya población está formada militarmente, y que cuenta con las mayores reservas de oro y metales raros del mundo.

Rusia optó por la acción radical. No pocos les acusan a ellos de ser los causantes de la catástrofe, y que los cálculos mostraban que el asteroide estaba fuera de la ventana gravitacional de colisión directa antes de 2036 (pues sí estaba previsto que diera algunas vueltas a la Tierra hasta ese año, en el que supuestamente seguiría su viaje). Los rusos achacan el error a que una de las cargas era defectuosa, y por tanto la magnitud de la explosión, que por otra parte se desvió apenas medio metro respecto de lo calculado. Eso sí, han logrado que el asteroide impactara en el peor punto posible para los EE.UU. y Europa, en el océano Atlántico ¿Casualidad o conspiración? No faltan teóricos de la conspiración entre los refugiados, pero ahí fuera las cosas son un poco más difíciles. Y lo que más escama al Gabinete de Emergencia Nacional es que los rusos habían prometido no actuar antes de 2036, cuando los cálculos mostraban un mayor peligro de impacto.

Bastante duro psicológicamente ha sido durante casi un año vivir bajo la ominosa estela del asteroide acercándose, una estrella cada vez más grande en el horizonte, hasta el punto de ser visible a simple vista, el más grande de todos los objetos celestes del firmamento, salvo la Luna. Todas las religiones emitieron mensajes tranquilizadores, pero también aparecieron cultos que hicieron lo contrario. Una secta neo-egipcia pretendía aplacar la ira del dios Apofis mediante el asesinato ritual (por colapso anafiláctico provocado por picaduras de serpiente) de víctimas aleatorias, secuestradas por todo el mundo.

Muchas personas se mudaron al norte de África y Oriente Medio. Casualidad o no, la región que ocupaba el Antiguo Imperio Egipcio es la que estaba más relativamente a salvo del impacto directo del asteroide. Por supuesto, mucho cristianos y judíos escogieron Jerusalén como lugar donde pasar sus últimos días, por lo que la ciudad se encuentra totalmente desbordada, en tanto que varias organizaciones terroristas islámicas han aprovechado la ocasión para desatar el caos en la ciudad. Por supuesto, Israel acusa a Irán de tomarse la revancha por la Tercera Guerra del Golfo, que tuvo lugar con el fracasado ataque de Israel a Irán en 2010. A pesar de que la situación fue tensa, el conflicto terminó rápidamente tras el ataque nuclear táctico a las instalaciones nucleares iraníes.

Los daños provocados por el tsunami provocado por el impacto son innumerables, sobre todo en el Caribe, la región más afectada por el desastre, región de la que varios países literalmente han dejado de exisitir. Qué mala pata para EE.UU. que el régimen cubano se derrumbara en el momento más delicado para los propios americanos. Europa occidental también sufrió cuantiosos daños, pero de magnitud moderada. Además, los servicios de emergencia funcionaron de forma ejemplar, como se apresuró a declarar el gobierno de España. La Unión Europea, aunque gravemente dañada económicamente por el terremoto causado por el impacto, el tsunami, y por el caos social de los últimos meses, sobrevivirá una vez más.

Posiblemente quienes peor lo vayan a pasar son los habitantes de Brasil y del oeste de África, totalmente desprevenidos y faltos de medios para afrontar la catástrofe. Pero lo peor no es el tsunami, si no sus consecuencias. En África, las tensiones territoriales y las disputas por obtener ayudas rápidamente acabaron en derramamiento de sangre, en varias guerras civiles e internacionales, hasta el punto de hablarse de una "Gran Guerra Africana", en la que sólo Francia y España han intervenido tímidamente, enviando una fuerza de interposición para la protección de los servicios sanitarios y de cooperación.

En consecuencia, el gran cuadro es el de un mundo sumido en el caos de la guerra y la lucha por la supervivencia, con pequeños oasis de civilización en zonas del mundo como Suiza, Japón, Rusia o Chile. Estos países sentarán las bases de un nuevo orden mundial, aunque las "viejas potencias amigas", como les llamó el gobierno de Chile, se mostrarán reacias a recibir ayuda. Pasarán muchos años antes de que la situación se normalice, y para entonces el mapa del mundo habrá cambiado radicalmente, no sólo en lo físico, sino también en lo político.

(La imagen de portada es de la película The Book of Eli, que bien podría ser un retrato de los EE.UU. en el periodo de anarquía que siguió al impacto de Apofis)

Spanischmann in Deutschland #6: Salzburg y CatCon en Ulm


Tal y como prometí en su momento, aquí va el relato de otro de mis viajes, en este caso a Salzburg. Sin embargo, lo que ocupará el grueso de esta entrada es el siguiente viaje que hice, en este caso a Ulm para asistir a la XXX Edición de las CatCon.

El viaje a Salzburg fue bastante tranquilo. El único percance que tuvimos fue el habernos confundido de tren, y cogido un ICE (un tren de alta velocidad). El revisor nos dijo que debíamos bajarnos en la siguiente estación, y unos jubilados tuvieron el "amable detalle" de recordárnoslo. Así que nos quedamos tirados una hora en Rosenheim. Por lo demás, disfrutamos Salzburg de lo lindo. Salzburg es una ciudad encantadora, llena de pequeñas callejas, atravesadas por multitud de pasadizos subterráneos y galerías. Casi se podría describir como una gran ratonera, en la que uno puede llegar (casi) de una punta a otra de la ciudad sin ver la luz del sol, cubierta por lo altos edificios renacentistas. Me quedé con ganas de poder ver el Hohensalzburg (la fortaleza que domina la ciudad) y el Hellbrunn, un palacio barroco cuyos jardines con fuentes y saltos de agua son Patrimonio de la Humanidad. Lamentablemente, sólo abre a partir de abril. Con suerte, volveré a la ciudad, y esta vez podré ir a ambos sitios.

Austria es uno de los lugares más bellos que he visto hasta el momento. El contraste de sus verdes campos con altísimas montañas (los Alpes), sus bellas ciudades llenas de historia y adaptadas al mundo moderno, y sus gentes, con un carácter a veces agrio pero en el fondo dulce (igual que su exquisito café), por no hablar de la total devoción de este pueblo por la paz, que lo ha hecho convertirse, igual que Suiza, en un Estado neutral, hace que me haya enamorado de esta tierra. Es un país en el que la defensa y ensalzamiento de la diplomacia, la cultura y la ciencia constituyen los valores más altos de la patria. ¿Quién no querría vivir en un lugar así?

La semana siguiente me dirigí a Ulm con el fin de participar en las Jornadas "CatCon". Estas jornadas tenían lugar en la discoteca "Cat", que, como muchas otras de Alemania, se trata de un edificio de origen medieval, reconvertido en local de diversión. Por 3,5€ para ambos días, uno podía participar en el evento, pudiendo dormir incluso (cosa que yo no aproveché, porque tenía planes en Augsburg para la noche, aunque quizá la próxima vez). Además, se proporcionaba comida y bebida para todo el mundo. Únicamente había que pagar 2,5 € como fianza por los platos, tazas y vasos que uno tomara. Esta fianza, una vez que uno devuelve la loza utilizada, se devuelve. Esto es bastante común en Alemania, sobretodo en cafeterías y locales abiertos al público. Como símbolo del pago de la fianza, te entregan una ficha. Yo, por supuesto, me llevé una ficha como recuerdo. El tipo de la barra me miró con cara de "estos sureños están locos", pero accedió.

En las jornadas, las principales actividades fueron los juegos de estrategia y de rol. Respecto a juegos de estrategia, el que tuvo mayor representación fue Warmachine, del que presencié un par de partidas. Respecto a juegos de rol, había una gran diversidad, aunque triunfaron sobre todo Shadowrun y Das Schwaze Auge. Además, hubo partidas de Magic the Gathering, World of Warcraft Trading Cards, y algunos juegos de mesa como Pandemic o Illuminati. Yo pude participar en una partida de Das Schwarze Auge, juego del que sólo puedo decir cosas positivas: el sistema es fácil y dinámico, los personajes se desarrollan en profundidad, lo cual favorece mucho el roleo, y la ambientación está desarrollada en profundidad. En Alemania se han publicado decenas de libros expandiendo el libro básico, pero éste es suficiente como apra jugar. El único defecto es que sólo ha sido publicado en alemán e inglés, pero si veo que tiene acogida entre los roleros españoles estoy dispuesto a iniciar mi cruzada personal para conseguir una traducción y comercialización en español. No obstante, esto es un proyecto a largo plazo, que va a requerir sudor, sangre, dinero y mucha tinta. Muchísima tinta. Y la tinta es cara, sobre todo si usas una impresora HP, como yo. ¡Maldita mi suerte sea, siempre me toca bailar con la más fea!

En próximas entregas, tocará hablar de otros viajes que he hecho. Mención especial para Füssen y Viena, que merece cada una de ellas una entrada por sí misma.

sábado, 10 de abril de 2010

Gato sobre un tejado


Gato se subió al tejado. No sabía muy bien por qué lo había hecho. No sabía muy bien porqué había abandonado siquiera su ciudad natal. ¿Huir de su hogar perdido? Tal vez. Cuando quiso saber dónde estaba, se subio al tejado. Y entonces sintió miedo. No se trataba de simple vértigo. No sólo sentía miedo de que pudiera hacerse daño al viajar. Gato miró hacia atrás, y se dio cuenta de lo lejos que había llegado... y cuán solo se encontraba. "Vine aquí buscando un nuevo hogar. Pero sólo he encontrado un camino que no termina. ¿Debo volver atrás?"

Pero Gato se dio cuenta, entonces de que no estaba seguro de conocer el camino de vuelta. Podría seguir su propio rastro, pero ya había llovido algo a su paso. Eso le había hecho sentir más limpio, pero también le había urgido a buscar un refugio que no había encontrado. Aunque ahora estaba seco, hacía frío. Necesitaba un refugio. Estiró su cuello y miró al horizonte. A lo lejos, en otra casa, vio luz, y una columna de humo saliendo de una chimenea. No sabía si aquel sería su nuevo hogar, pero parecía un buen lugar para pasar la noche.

"Y mañana, veremos qué ocurre", pensó Gato.

martes, 30 de marzo de 2010

Panopticon II





Al día siguiente del artículo que venía con este nombre, justo leí en el blog de Stephen Baker una entrada muy interesante, relacionada (tangencialmente) con este tema. Aunque él plantea que es posible que Google esté minando nuestra capacidad de pensamiento crítico al dar publicidad a la cantidad de personas que han hecho la misma consulta, yo expando un poco más sus ideas.

En el siglo XXI, la información es poder. Sin embargo, tal es el volumen de información que quien nos permite acceder a ella en menos tiempo, es quien tiene el poder. Google puede. La conclusión es lógica: Google tiene el poder. Una muestra de ello es cómo Google se ha convertido en un arma política de EE.UU. contra China, por ejemplo. Un interesante artículo de José Cervera lo ilustra. Personalmente, me atrevería a bautizar el enfrentamiento entre Google y China como la primera guerra virtual, pero estaría mintiendo. El gobierno de Alemania ya se adelantó en 2007, por ejemplo.

Todo esto tiene que ver con el control sobre la información. Google aspira a dominar el flujo de la información que transcurre por Internet. De esa forma, puede convertirse en el Gran Hermano. "Don't be evil" ("No seas malvado") es el lema de Google. Suena bastante similar al lema del Ingsoc, en 1984 de George Orwell. También en esa novela, el Ingsoc comenzó con un objetivo noble, pero terminó en someterse a su propia voluntad de poder. Y para ello no dudó en convertirse en un régimen totalitario. Me pregunto yo si Google será capaz de mantener su curso alejado de dicha voluntad de poder. Por de pronto, cuando en 2006 se sometió a la censura del gobierno chino, parecía que no. Sin embargo, al alzarse contra éste en pie de guerra, me pregunto si de verdad se han librado de esa tendencia, o han sucumbido a ella. ¿Pretende Google una revolución en China? Al menos, sus tácticas parecen bastante revolucionarias y destinadas a la provocación.

Por supuesto, nos resulta muy difícil poder hacer otra cosa que especular, y la razón es que Google es el troll bajo el puente, que determina quien pasa, y quien no. Por supuesto, podemos recurrir a otros medios para saber más acerca de las intenciones de Google... pero dichos medios necesitan tanto de Google como Google de ellos.

Pero esto no es lo grave del asunto. Lo grave del asunto, y aquí retomo el tema con el que comencé esta entrada, es que nosotros nos conformamos. Aceptamos la verdad dada por Google como absoluta, no la cuestionamos. Si tiene un rating alto, es verdad, es auténtico. Cuando más bajo sea su rating, y menos coincidencias tenga en la búsqueda, menos fiable se hace la información. Google determina qué es verdad, y qué es mentira. Nosotros, al aceptarlo, nos convertimos en potenciales cobayas de ingeniería social para Google. No estoy asegurando que Google haga esto, porque, de nuevo, no lo sabemos. Google no lo va a decir. Las alternativas a Google no son fiables, pues buscan cuota de mercado, desprestigiando a su rival. La verdad se escapa de nuestras manos, y en tal situación sólo podemos confiar en nuestro razonamiento crítico para poder determinar qué es verdad y qué es mentira ante toda la información que circula por Internet. Sólo nosotros podemos salir de la caverna y ver el mundo de las ideas con nuestros propios ojos, y entonces, saber la verdad.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Spanischmann in Deutschland #5: Historia de una ida y una vuelta



Lo prometido es deuda, y prometí hablar en este blog de mis viajes. Hasta el momento, he visitado dos ciudades (aparte de Augsburg, claro): Stuttgart y Salzburg. Empiezo con Suttgart.

Para ir a Stuttgart teníamos que ir primero hasta Ulm. Allí tuvimos unos veinte minutos para tomar algo de aire fresco. Personalmente me sentí satisfecho al ser la primera vez que salía de Baviera. Tras eso, emprendimos el viaje hasta Stuttgart, a la cual llegamos a mediodía. Pedimos un mapa en la estación, y emprendimos a andar.

Lo primero que visitamos fue el casco viejo de la ciudad. Desde allí nos dirigimos a Schlossplatz (que podéis ver en directo a través de una webcam aquí), recorriendo el Schlossgärten, que es parte de la "Grüne U".
Desde allí, pasamos por al lado del Alte Schloss, en dirección a la Rathaus, no sin perdernos una visita al mercado de Schillerplatz. Más o menos a medio camino entre Schillerplatz y la Rathaus paramos a comer... bueno, yo paré a comer mientras mis compañeros de fatigas hacían fotos a una estantería con zapatos de colores. En realidad, comimos en Rotbühlplatz.

Después, nos dirigimos al punto, para mí, más espectacular de Stuttgart: el Feuersee, a cuya ribera se encuentra la Johanneskirche. Y para prueba un botón. No soy especialmente religioso, pero el sol de media tarde, el sonido del organista ensayando, y el canto de los pájaros le daban al lugar una magia especial.

A continuación, emprendimos el camino de vuelta, por Friedrichstraße. Llegamos a tiempo a la estación, pero se produjo un extraño contratiempo: nuestro tren no estaba en el andén que esperábamos. De hecho, estaba en el andén de al lado. Y se fue ante nuestras narices. Con lo cual, nos vimos obligados a esperar dos horas al siguiente tren. Esto tuvo como ventaja poder tener una perspectiva nocturna de Stuttgart, pero la cosa se puso fea cuando el siguiente tren comenzó a retrasarse, porque dependíamos de la conexión con Ulm... Al final, con más morro que otra cosa, cogimos un tren ICE (un tren de alta velocidad) que nos llevó hasta Ulm, y llegamos por los pelos a nuestro regional con destino Augsburg. Y cuando digo por los pelos, significa que tuvimos que correr para cogerlo. Por suerte, el revisor fue magnánimo con nosotros, y no nos puso ninguna multa. Claro, que al ser un tren nocturno, iba casi vacío, con lo que tampoco es que importase mucho que nos hubiéramos colado. Así, casi a las doce de la noche, llegamos a Augsburg.

En el siguiente episodio, hablaré sobre mi viaje a Salzburg. Hasta entonces, viel Spaß!