sábado, 17 de abril de 2010

Spanischmann in Deutschland #6: Salzburg y CatCon en Ulm


Tal y como prometí en su momento, aquí va el relato de otro de mis viajes, en este caso a Salzburg. Sin embargo, lo que ocupará el grueso de esta entrada es el siguiente viaje que hice, en este caso a Ulm para asistir a la XXX Edición de las CatCon.

El viaje a Salzburg fue bastante tranquilo. El único percance que tuvimos fue el habernos confundido de tren, y cogido un ICE (un tren de alta velocidad). El revisor nos dijo que debíamos bajarnos en la siguiente estación, y unos jubilados tuvieron el "amable detalle" de recordárnoslo. Así que nos quedamos tirados una hora en Rosenheim. Por lo demás, disfrutamos Salzburg de lo lindo. Salzburg es una ciudad encantadora, llena de pequeñas callejas, atravesadas por multitud de pasadizos subterráneos y galerías. Casi se podría describir como una gran ratonera, en la que uno puede llegar (casi) de una punta a otra de la ciudad sin ver la luz del sol, cubierta por lo altos edificios renacentistas. Me quedé con ganas de poder ver el Hohensalzburg (la fortaleza que domina la ciudad) y el Hellbrunn, un palacio barroco cuyos jardines con fuentes y saltos de agua son Patrimonio de la Humanidad. Lamentablemente, sólo abre a partir de abril. Con suerte, volveré a la ciudad, y esta vez podré ir a ambos sitios.

Austria es uno de los lugares más bellos que he visto hasta el momento. El contraste de sus verdes campos con altísimas montañas (los Alpes), sus bellas ciudades llenas de historia y adaptadas al mundo moderno, y sus gentes, con un carácter a veces agrio pero en el fondo dulce (igual que su exquisito café), por no hablar de la total devoción de este pueblo por la paz, que lo ha hecho convertirse, igual que Suiza, en un Estado neutral, hace que me haya enamorado de esta tierra. Es un país en el que la defensa y ensalzamiento de la diplomacia, la cultura y la ciencia constituyen los valores más altos de la patria. ¿Quién no querría vivir en un lugar así?

La semana siguiente me dirigí a Ulm con el fin de participar en las Jornadas "CatCon". Estas jornadas tenían lugar en la discoteca "Cat", que, como muchas otras de Alemania, se trata de un edificio de origen medieval, reconvertido en local de diversión. Por 3,5€ para ambos días, uno podía participar en el evento, pudiendo dormir incluso (cosa que yo no aproveché, porque tenía planes en Augsburg para la noche, aunque quizá la próxima vez). Además, se proporcionaba comida y bebida para todo el mundo. Únicamente había que pagar 2,5 € como fianza por los platos, tazas y vasos que uno tomara. Esta fianza, una vez que uno devuelve la loza utilizada, se devuelve. Esto es bastante común en Alemania, sobretodo en cafeterías y locales abiertos al público. Como símbolo del pago de la fianza, te entregan una ficha. Yo, por supuesto, me llevé una ficha como recuerdo. El tipo de la barra me miró con cara de "estos sureños están locos", pero accedió.

En las jornadas, las principales actividades fueron los juegos de estrategia y de rol. Respecto a juegos de estrategia, el que tuvo mayor representación fue Warmachine, del que presencié un par de partidas. Respecto a juegos de rol, había una gran diversidad, aunque triunfaron sobre todo Shadowrun y Das Schwaze Auge. Además, hubo partidas de Magic the Gathering, World of Warcraft Trading Cards, y algunos juegos de mesa como Pandemic o Illuminati. Yo pude participar en una partida de Das Schwarze Auge, juego del que sólo puedo decir cosas positivas: el sistema es fácil y dinámico, los personajes se desarrollan en profundidad, lo cual favorece mucho el roleo, y la ambientación está desarrollada en profundidad. En Alemania se han publicado decenas de libros expandiendo el libro básico, pero éste es suficiente como apra jugar. El único defecto es que sólo ha sido publicado en alemán e inglés, pero si veo que tiene acogida entre los roleros españoles estoy dispuesto a iniciar mi cruzada personal para conseguir una traducción y comercialización en español. No obstante, esto es un proyecto a largo plazo, que va a requerir sudor, sangre, dinero y mucha tinta. Muchísima tinta. Y la tinta es cara, sobre todo si usas una impresora HP, como yo. ¡Maldita mi suerte sea, siempre me toca bailar con la más fea!

En próximas entregas, tocará hablar de otros viajes que he hecho. Mención especial para Füssen y Viena, que merece cada una de ellas una entrada por sí misma.