lunes, 20 de agosto de 2012

Primeras impresiones del Diablo III






Hoy estuve instalando y probando el Diablo III por primera vez. De momento, apenas he jugado una hora, por lo que este comentario es el preliminar de otros más detallados, a medida que avance en el juego.

Lo primero es desempaquetar el juego e instalarlo. El embalaje, debo decir, es de lujo: un desplegable en cartoné que nos muestra algunas imágenes del juego, junto con ilustraciones sobre el mismo. La instalación transcurre con fluidez. Es un poco lenta: en mi PC tardó cerca de quince minutos. Aunque durante la misma Deckard Cain nos resume toda la historia de Diablo hasta la fecha, el relato no está bien sincronizado con la instalación, de forma que tendremos tiempo para leerlo tres o cuatro veces. 

Tras eso tenemos que registrarnos en Battle.net, si no lo habíamos hecho, y activar el juego. Arrancamos el juego y... aparece el cliente del juego, que lo actualiza a la última versión sin que nosotros podamos hacer nada por evitarlo. Entonces cuando ya sí creemos que comienza el juego aparece la pantalla de carga. Tenemos una preciosa introducción que mezcla animación y dibujo a carboncillo con efectos 3D y que nos viene a mostrar con imágenes lo que el bueno de Cain ya nos ha contado en la instalación. 

Si creíamos que tras esto podríamos jugar, estábamos engañados, porque siguen tres licencias de juego diferentes que debemos leer y aceptar. No sé si era necesario dividir en tres las licencias del juego. Como abogado, creo que es sumamente innecesario. Y como usuario, bastante engorroso, pero bueno, es sólo una vez. 

En este punto debo detenerme en una precisión legal sobre las licencias, que no me ha gustado: las licencias de juego no son transmisibles. Es decir, que si nos cansamos del juego y quisiéramos revenderlo, legalmente no podríamos. Lo cual no me parece nada bien, porque supone una limitación artificial de los derechos civiles sobre los bienes, que resulta dudosamente legal. 

Pero centrémonos en el juego en sí. Gráficamente, el juego es excepcional. La mezcla de 3D con escenarios dibujados está muy bien integrada. Por otra parte, eso no resta interactividad con el escenario, sino que a nuestro paso las paredes se rompen, los monstruos irrumpen en pantalla a través el suelo, las paredes o cualquier objeto a nuestro alrededor. En más de una ocasión, un simple cadáver en el escenario puede ser mucho más que eso. El acabado de los menús es también bastante atractivo, quizá más recargado que en anteriores entregas, pero sin ser excesivamente abrumador. 

En lo que se refiere a jugabilidad, Blizzard se ha esforzado notablemente en ello. Quizá demasiado. Aunque el juego nos reserva algunas sorpresas, no faltan mensajes explicativos sobre cómo llevar a cabo cada acción e indicación de a dónde hay que ir en todo momento. Tal vez sea así sólo al comienzo, pero parece que será una constante en el juego. De esa forma, se pierde un poco la emoción de aquellas largas caminatas por Kurast buscando el Nido de Arañas. Ahora el minimapa nos indica la dirección y localización de nuestro siguiente objetivo.

El desarrollo de las habilidades ya no es un desafío, porque ahora las tenemos todas disponibles a medida que vayamos avanzando de nivel. Simplemente tendremos que escoger el mejor conjunto en cada nivel. Aunque en Internet esto ha supuesto oleadas de críticas, yo creo que es una buena idea. Quien haya jugado al Diablo II sabe que asignar el nuevo punto de habilidad al subir de nivel era una tortura por la cantidad de variables que había que tener en cuenta. Por otra parte, entiendo que eso reduce la dificultad del juego, y eso es ciertamente negativo para la durabilidad de este. 

La música del juego es muy similar a la de los otras entregas: bastante esporádica y sirve para dar un toque tétrico al juego. Cumple su papel decentemente sin sobresalir. 

El último punto en el que quiero detenerme es en la traducción y el doblaje. En lo poco que he jugado he encontrado un fallo de traducción bastante grave: "Sigil" traducido como "Sigilo", cuando se refería a un "símbolo" o "insignia". No obstante, salvando este error, creo que la traducción es bastante decente. El doblaje también es bueno, aunque la voz del mago (personaje con el que he escogido jugar) es la del actor que interpreta a Ben 10 en España, lo cual hace que me sienta como una especie de Harry Potter chino.  La razón es que los magos de Diablo son orientales: la cuota étnica de Diablo III es muy muy obvia. Aunque me gusta como han roto esquemas con los monjes eslavos, el chamán es de raza negra, lo cual me decepciona un poco. Un detalle de calidad es que todas las conversaciones están dobladas, incluso las que son meramente ambientales (de personajes no jugadores entre sí). 

De momento, eso es todo. Más adelante haré un análisis un poco más profundo sobre el juego.

miércoles, 18 de julio de 2012

Nota rápida sobre cambios en la gestión de derechos de autor

La Comisión Europea ha propuesto una directiva que unificará y simplificará el proceso de gestión colectiva de derechos de autor. La idea es que sea posible crear licencias multiterritoriales, se aumente la transparencia en la gestión y se facilite la utilización de licencias de contenidos multimedia en Internet.

Aunque no puedo decir mucho más hasta que tengamos al menos un borrador del texto de la propuesta, creo que es una iniciativa interesante y necesaria en el mercado audiovisual. Muchos usuarios estamos bastante hasta el gorro del clásico mensaje "Este contenido no está autorizado en tu país", o similares. Poner fin a estas barreras será un paso adelante.

jueves, 12 de julio de 2012

La Capitulación de España (I)



Es imposible tratar el tema del Memory of Understanding de España en una única entrada. Por eso he decidido hacerlo en una serie de ellas, que intercalaré con otros temas y entradas que tengo en proyecto.

Entrando ya en materia, quiero comenzar explicando el título que llevarán esta serie de entradas. Cuando leí el MoU la sensación que tuve fue la de leer una capitulación en toda regla. Las capitulaciones fueron un instrumento jurídico del derecho internacional muy usado antaño. En tiempos pasados, en los que el honor tenía cierta importancia, tras un conflicto bélico ambas partes se reunían con el objeto de rendir cuentas y establecer las bases que sirvieran para fundar la paz entre las naciones. Como resultado de dicha reunión, se redactaba un documento legal firmado por ambas partes, en el cual se establecían las condiciones por las cuales se determinaba el nuevo marco jurídico por el que ambas naciones regulaban sus relaciones. Debido a que la reunión entre oficiales se celebraba habitualmente en la capital del país vencido, el documento vino a llamarse "capitulación". Que yo tenga constancia, la última capitulación que se ha firmado en la historia europea es la que se celebró el 22 de junio de 1940 cuando Francia, representada por el Mariscal Petàin, se rindió ante el III Reich alemán en el vagón de tren en las afueras de París en el que previamente se habían signado otras dos capitulaciones: la de Alemania en 1919 tras la I Guerra Mundial, y la de Francia en 1871, tras la Guerra Franco-Prusiana. Si alguien tiene curiosidad por visitar este lugar, todavía es posible hacerlo dado que el vagón se conserva a día de hoy en Compiegne, a las afueras de la capital gala. Tal vez por si Francia tiene que capitular ante Alemania una vez más.

Pues bien, tuve esa sensación por la cantidad de condiciones (conditionalities) y obligaciones (obligations) que se establecen, y no sólo eso: también por toda la estructura política y burocrática que se crea con el fin de hacerlas cumplir. Y no sólo eso, la estructura del documento me recuerda mucho a la de las capitulaciones. Estas tenían a menudo una serie de disposiciones comunes, que solían repetirse en todos los documentos independientemente del conflicto bélico originario. En primer lugar, se establecía una introducción con una serie de antecedentes que determinaban las razones que originaron el conflicto. Normalmente hacían referencia a la declaración de guerra de un pais hacia el otro.

El MoU comienza con una introducción que nos explica que España solicitó ayuda a fecha de 25 de junio de 2012 y los motivos que condujeron a dicha solicitud. Por así decirlo, nos cuenta cómo los mercados "declararon la guerra" a España y el desarrollo del conflicto hasta la derrota de España que constituye la petición de rescate.

Otro punto imprescindible en toda capitulación es una declaración del estado actual del conflicto. Esto también sucede en el apartado segundo del MoU, que nos explica lo terriblemente mal que estamos.

La "apariencia de buen derecho" es un concepto jurídico muy importante en el pasado. Así, la buena fe de las partes era algo extremadamente importante en el pasado (también hoy en día, aunque se haya relativizado mucho). Por lo tanto, no faltaba en toda capitulación un apartado en el que se declarara el noble compromiso de ambos príncipes con la paz y el entendimiento entre los pueblos. Los "objetivos clave" que declara el apartado III del MoU parecen ir en esa línea. Se dice qué se pretende con el documento, que es la paz entre los mercados y España, de la siguiente forma:

«By improving the transparency of banks' balance sheets in this manner,
the programme aims to facilitate an orderly downsizing of bank exposures to the
real estate sector, restore market-based funding, and reduce banks’ reliance on
central bank liquidity support.
Additionally, it is essential to enhance the risk identification and crisis
management mechanisms which reduce the probability of occurrence and severity of
future financial crises.
»

Es decir, que se pretende "reducir la exposición de los bancos" y reducir la probabilidad de "la ocurrencia y la severidad de futuras crisis financieras". Me inquieta que no se mencione la palabra "evitar", sino "reducir la probabilidad". De esto se deduce un intento de la UE de excusarse del comportamiento de los mercados y de la falta de control que tiene sobre los mismos.

Los siguientes apartados del MoU tratan sobre la forma de llevar a cabo estos objetivos, en lo que constituye el cuerpo del documento. En esto también se observa una correlación con el derecho bélico, que se deriva de los foederati otorgados por la República (más tarde Imperio) de Roma. En esta parte se determinan las nuevas relaciones jurídicas a establecer entre los participantes en el conflicto con el objeto de establecer la paz.

Algo que no falta en el documento, así como en cualquier rendición militar de antaño es la titularidad de los órganos de gobierno del Estado. En éste caso, el Ministro de Economía renuncia a varias competencias en favor del Banco de España, y éste se somete a la supervisión de diversos órganos y comisiones que determinarán el curso de acción para solucionar los problemas del sector financiero y, dado que de este depende el funcionamiento de todo el país, constituirán el gobierno efectivo de la nación. Así tendremos por una parte nuestro gobierno electo constitucionalmente y un "gobierno de ocupación" al más puro estilo de antaño. No os quepa duda que las decisiones serán tomadas por el segundo, siendo el primero un mero ente administrativo que aplique las decisiones de los ocupantes.

Finalmente, el documento establece una serie de obligaciones a tomar por el Estado español y que tienen como fin evitar un nuevo conflicto. En un documento de capitulación posbélica, serían las condiciones de desarme del Estado derrotado. En el caso de Alemania en la II Guerra Mundial, se estableció entre otras la prohibición de que Alemania desarrolle armas de destrucción masiva y despliegue sus tropas fuera de su frontera si no goza de autorización de los Aliados o de otra autoridad internacional. Por eso las embajadas alemanas no tienen presencia militar, al contrario que las de otros países (principalmente EEUU). En el caso de España en el presente MoU, se trata de las exigencias hechas a España para que reciba la financiación que necesita. Es decir, las condiciones del "rescate". No os voy a engañar: las condiciones son duras, pero no son insalvables y hasta es posible que el Gobierno Español haya jugado bien sus cartas y obtenido un trato ligeramente más favorable que otros países intervenidos. También se reconoce el equivalente derecho de los ocupantes a hacer uso de la fuerza para mantener el orden: los polémicos puntos 34 a 37, que permite a las instituciones europeas inspeccionar e intervenir nuestras instituciones financieras con la "colaboración" de nuestro gobierno. Utilizando las palabras del ministro Montoro, la autorización a los "hombres de negro" a intervenir nuestro gobierno y nuestra economía.

Proximamente hablaré del contenido concreto del acuerdo y de sus posibles consecuencias.

miércoles, 11 de julio de 2012

In Time



In Time es una película de ciencia-ficción ligera, y una muy buena reflexión sobre la economía y la cultura capitalista actual. Quizá algunos cinéfilos puedan recelar de que Justin Timberlake sea el protagonista, sin embargo, lo cierto es que ha hecho un buen papel para ser menos concido en esto del cine que en su faceta musical. Tampoco digo que merezca un oscar, pero no desmerece el excelente trabajo de fondo que tiene toda la película. Empecemos el análisis.

En primer lugar, el argumento es, aparentemente, sencillo: en el futuro, el dinero con soporte físico ha desparecido. De hecho, el mismo dinero ha desaparecido. Ha sido reemplazado por el tiempo. Cuando un niño nace, se le implanta un sistema por el cual se mide su edad y cuando llega a los 25 años, deja de envejecer. No obstante, tiene un tiempo de vida limitado, el que figure en su "reloj". Se trata de un bonito contador que brilla en la oscuridad. El contador funciona en tiempo real, como es de esperar. Cuando llega a cero, el sujeto muere de paro cardíaco. El precio de los bienes se mide en tiempo, igual que los salarios y absolutamente cualquier cosa que pueda tener valor. Es posible transferir tiempo entre personas y también de una persona a un "contenedor" de tiempo. Nuestro protagonista es un trabajador de fábrica, el cual se levanta cada día con un día de tiempo: es lo más que puede ahorrar. Al finalizar su jornada, en un bar, se encuentra con un tipo adinerado, derrochando su dinero. Como es de esperar, llama la atención de los ladrones de tiempo que viven en el barrio, y éstos intentan atracarle. Sin embargo, nuestro duro y noble Will Salas (Justin Timberlake) le salva. Tras una persecución, logran ocultarse en una vieja fábrica. Ambos tienen una charla metafísica (de la que no haré spoilers). Cuando se despiertan, nuestro prota ve que ha recibido cien años y asiste impotente al suicidio de aquél al que había salvado. Esto será el catalizador de todo el argumento de la película, y del cambio que éste provocará en el sistema.

El filme cuenta con un guión más complejo de lo que se puede esperar a primera vista. Hay multitud de elementos que hacen la trama mucho más compleja, y se van revelando a medida que el prota va conociendo los entresijos del mundo en el que vive. Esta sociedad es un retrato cruel y oscuro de la nuestra propia. Hay varios aspectos que me han llamado poderosamente la atención. Uno de ellos es la estética. Han escogido una estética que recuerda a los años cuarenta, aunque "estilizada". Así, los coches, la ropa, la decoración... todo ello muestra la gloria y la decadencia de esa época. Sin embargo, los coches son eléctricos (un detalle que no es baladí, por cierto), y todo está fabricado de forma más eficiente, pero no por ello más barata.

Otro de los aspectos que me ha llamado la atención es el cierto énfasis que hace en hacernos patente que a pesar de que este futuro distópico no tiene fronteras nacionales, sí tiene unas definidas fronteras económicas. Esto es algo que refleja muy bien la actual Unión Europea, aunque también puede aplicarse a los EEUU (donde hay auténticas trifulcas a causa de las jurisdicciones fiscales de los Estados). A pesar de no existir fronteras, los peajes y costes de transporte separan a la población de unas regiones con otras, a veces de forma deliberada. O es la impresión que tengo, al menos.

Un punto no menos relevante de la película, tiene que ver con la aversión al riesgo de una sociedad forzada a un capitalismo que más que salvaje, es caníbal. La primera escena de la película ya nos pone sobre aviso, al mostrarnos el cadáver de un obrero y a nuestro protagonista y su amigo observándolo y hablando de ello como algo denigrante, pero habitual. En esta sociedad, la falta de seguridad hace que las personas desconfíen unas de otras, ya que cualquier persona (presuntamente) aprovechará cualquier ocasión que tenga para robar tiempo a otras, aunque haya ladrones de tiempo profesionales. No obstante, la aversión social al riesgo viene también de la clase alta, que se vuelve totalmente paralítica y rechaza cualquier actividad que suponga el más mínimo riesgo para la integridad corporal, ya que su inmortalidad depende de no sufrir daño alguno. Por eso lo tendrán tan difícil al tener a Salas como enemigo, cuando éste insistentemente ponga su vida en peligro.Sin embargo, encontrará un tenaz enemigo en Raymond Leon (Cillian Murphy, conocido por su papel en Origen), un Inspector de Tiempo enconado en mantener el orden a cualquier precio.

En resumen, es una película recomendable en estos tiempos, que puede ayudarnos a reflexionar sobre nuestro propio mundo y su funcionamiento. No esperéis grandes hazañas interpretativas por parte de Justin Timberlake, pero cumple en su papel. Creo que el papel más interesante de la película es el del Raymond. La evolución del personaje a lo largo de la película quizá sea uno de los puntos positivos en cuanto a interpretación respecto del resto, que interpretan papeles bastante planos. El verdadero mérito de la película está en la dirección de Andrew Niccol, responsable también del guión. Para los que no lo conozcáis, Niccol es un pedazo de director/guionista responsable de otras estupendas películas como Gattaca, El Show de Truman o El Señor de la Guerra (incluso pese a tener a Nicholas Cage como protagonista en esta última). Una muestra de cómo con un guión decente y unos actores mediocres es posible crear una interesante obra. Nota: 7.

miércoles, 27 de junio de 2012

Zeitgeist



Zeitgeist es uno de los documentales más provocadores que he visto últimamente. Creo que también uno de los que cuentan con mayor calidad. Es una obra realmente maestra en cuanto a dirección y guión. Todo está hecho al milímetro, con precisión quirúrgica. Es a la vez grandioso y terrible.

El comienzo es bello, mostrándonos una alegoría de la creación del Universo y de la vida, de cómo esta evolucionó hasta dar origen al hombre, y éste dio origen a la civilización a través de la palabra escrita, la cual se usó ¿para qué? Para fijar en un documento las creencias religiosas. Con esta introducción comienza la primera parte de la película

La historia más grande jamás contada

Esta primera parte nos relata cómo la religión cristiana comparte con una serie de religiones más antiguas una gran parte de sus dogmas, y como todos ellos se remontan a las primeras creencias religiosas mesopotámicas, que establecieron el zodíaco como una forma de dogmatizar la adoración al Sol. Se muestra con gran nitidez y claridad expositiva cómo el cristianismo no es otra cosa que una nueva religión solar, creada por el poder político como forma de instrumentar el control social del pueblo.

He de decir que, aunque los argumentos esgrimidos para justificar el sincretismo religioso en torno a la adoración del Sol son muy claros, bien expuestos, gráficos y contundentes; me temo que falla ligeramente en ofrecer datos que conduzcan al espectador a comprender el mensaje que pretende transmitir. Por ejemplo, no mencionaron para nada el hecho de que Nicea es una isla y que durante el Concilio que estableció los dogmas cristianos, ésta estuvo bajo asedio por una flota imperial. Los obispos que establecieron dichos dogmas estuvieron en la práctica varios meses bajo un "arresto domiciliario". El Emperador Constantino se reunió en varias ocasiones con los obispos y cambió varios borradores de la Biblia para adecuarlos a la religión romana y a sus intereses políticos. Por ejemplo, la escena del Nuevo Testamento en la que Jesucristo enseña a sus discípulos que deben pagar sus impuestos. En la Biblia, los romanos no son vistos como agresores ni conquistadores, sino como los legítimos gobernantes de Judea. Este hecho fue influencia directa del Emperador. Tampoco se ofrecen datos sobre cómo el Imperio usó a los obispos como agentes diplomáticos y espías en naciones extranjeras durante los dos siglos de Imperio cristiano que siguieron.

Cabe criticar algunas incorrecciones sobre mitología. Se atribuyen características comunes a varias deidades que no son correctas: así pues, ni Buda, ni Quetzalcóatl, ni Thor nacieron en el solsticio de invierno, ni fueron crucificados. Es más, sólo una parte del budismo reconoce a Buda como una deidad, y no por nacimiento, sino por iluminación ascética.

Sigamos con la segunda parte.

El mundo es una función

Saltamos radicalmente a la época actual. O casi. A 2001, al atentado terrorista más famoso de nuestra era. Aunque Zeitgeist trata de desmontar esa farsa. No se trata de un atentado terrorista, sino que se trata de un complot del gobierno de los EEUU para poder aprobar nuevas leyes represivas y especialmente, para poder fomentar la economía del país, y especialmente, los dividendos de los contratistas militares privados. Ya he hablado de él anteriormente: el enorme complejo industrial-militar de los EEUU, que creó la doctrina del shock. Zeitgeist no hace referencia a la misma en este punto, pero deja entrever este aspecto.

La película nos muestra, partiendo de la versión oficial de los hechos y desmontando cada ladrillo de la misma: la preparación del supuesto "atentado", los vínculos de la familia Bin Laden y la familia Bush (que ya había señalado Michael Moore en "Estúpidos Hombres Blancos"), el ataque al Pentágono, el derrumbamiento del World Trade Center, etc. Quizá esta sea la parte del documental mejor documentada. Quizá me lo haya parecido así porque gran parte de lo que comentan no me resultaba una novedad.

Algo que me llamó la atención es la declaración que se hace acerca de que ese día se estaba realizando un simulacro de atentado con exactamente el mismo plan que llevaron a cabo los supuestos terroristas. Aunque esta información me dio que desconfiar, parece ser que es cierta.

¿Cuál es la relación de esta parte con la anterior? Pronto lo veremos.

No prestes atención a los hombres detrás de la cortina

Esta tercera parte es un poco diferente a las demás. En primer lugar, dura casi tanto como las otras dos juntas. En segundo lugar, puede dividirse internamente en otras cuatro secciones o actos.

El primer "acto" de esta última parte se dedica a explicar cómo fue creada la Reserva Federal. Se deja patente cómo se hizo de forma presuntamente ilegal (veo el fantasma del ronpaulismo en este aspecto) y en cualquier caso con sumo secretismo. Vuestras opiniones tendréis. Aunque Ron Paul no me genere ninguna simpatía, debo reconocer que la creación de la Reserva Federal americana se debió a causa de un proceso legislativo muy atípico.

El segundo "acto" de esta parte se dedica a la creación artificial de crisis con fines especulativos. Empieza con la crisis del 29 y llega hasta antes de la crisis financiera mundial. En este aspecto, la obra bebe de la "doctrina del shock" de la que ya he hablado. Me parece curiosa la relación que se hace entre la familia Bush y la financiación del Eje en la Segunda Guerra Mundial. Eso nos introduce a la tercera sección (en la línea con la teoría de la doctrina del shock).

Esta tercera sección nos pone de relieve cómo EEUU ha "prefabricado" su participación en todas las guerras del siglo XX. Podemos asumir que lo mismo ha hecho en las guerras que ha librado en lo que va de siglo XXI, ya que el patrón es similar, y así lo hace constar la película. En tres ocasiones antes del 11-S, EEUU sufría ataques a sus ciudadanos que justificaban sus intervenciones militares. El 11-S no podía ser una excepción.

Con esto llegamos al último acto de esta parte, y la conclusión de la obra. En ella nos aclaran que estamos ante una gran conspiración formada durante mucho tiempo por dinastías muy ricas y cuyo único propósito es establecer una unión política mundial de carácter oligárquico.

En esta parte Zeitgeist patina bastante, al hablar de una supuesta unión monetaria y de mercado entre EEUU, Canadá y México. Supuestamente el tratado para su fundación se firmó en 2005. Es obvio que no se realizó, y que en ningún momento nadie ha pensado en poner en práctica semejante idea. Si a alguien le queda alguna duda, este artículo explica muy bien este hype conspiranoico.

El documental termina con algunas frases motivadoras de algunos personajes famosos (y no tanto) y la idea de que una humanidad consciente, letrada, y sobre todo, escéptica ante los engaños que se muestran ante ella puede llevar a cabo la titánica tarea de liberarse de las cadenas que un grupo de conspiradores pretenden ponerle.

NOTA: 6,5. El mensaje es interesante (aunque no lo comparto plenamente), y ciertamente plantea interrogantes interesantes. Hay notables errores de documentación y aunque sea una producción hecha como un "collage" a veces un poco excesivo en cuanto a la información ofrecida creo que es interesante verlo. Podéis estar de acuerdo o no con el mensaje, podéis creer o no la existencia de la conspiración. Pero sin duda no os dejará indiferentes.

martes, 19 de junio de 2012

#sindefensa





Ayer tenía lugar las primeras resoluciones de la Comisión de Propiedad Intelectual. Como tal, es importante porque nos da las primeras pistas sobre cómo va a proceder. Y lo cierto es que asusta bastante. Lo cual está levantando muchas ampollas digitales. Fácticamente, se han saltado todo el procedimiento legalmente establecido para cualquier trámite adminsitrativo. Por primera vez en el derecho español, un tercero de buena fe puede ser perjudicado. Es más, si no obedece a la Comisión en el procedimiento que le determina como responsable de que terceros cuelguen en su página web enlaces a contenidos con derechos de propiedad intelectual, eso supondrá multas que se cifran entre 150.000 y 600.000 €. Suficiente para suponer la ruina a cualquier pequeño y/o mediano empresario cuyo negocio esté basado en Internet.

Me explico. La página sancionada se trata de una página española que almacena un enlace a un disco de Luz Casal, para su descarga directa. En el proceso, la denunciada es la empresa domiciliada en Suiza Uploaded.to, la cual probablemente no se esté enterando de la misa la mitad. La página española y su propietario no son ni parte del proceso. Simplemente, cuando llega la resolución se le anuncia que tiene 72 horas para retirar los contenidos o se le impondrá una multa de 600.000 €. Sin derecho a alegar. Sin derecho a recurso. Sin derecho a un trámite de audiencia. Nuestra Constitución prohíbe que las publicaciones, grabaciones y otros medios de información sólo podrán secuestrarse mediante resolución judicial.

Lo que se pide, por tanto, es una monitorización permanente por parte del titular de la web de toda la actividad en su página, con el fin de prever que se publiquen enlaces. Lo cual es prácticamente imposible, sobre todo en el caso de que la página incorpore una indexación de contenidos procedentes, por ejemplo, de Twitter o de Google. El webmaster tendría que o bien impedir la indexación de contenidos completamente (lo cual puede suponer perder una fuente de ingresos, tal vez la única que tiene) o bien controlar de forma manual cada enlace que se publica (lo cual puede suponer el abandono de los visitantes de la página, ya que puede ser exasperante tener que esperar días, semanas o meses para que publiquen el vídeo que quieres mostrar. Si lo publican.)

Se trata de un mecanismo articulado de forma extremadamente ladina: al haber sido aprobado mediante ley (que remite al reglamento que regula el funcionamiento de la Comisión), y ser más reciente que la Ley 30/1992, que regula el procedimiento administrativo, éste puede ser puenteado. Sergio Carrasco opina de otra forma, pero mantengo mi opinión de que se trata de un procedimiento administrativo especial en cuanto a su naturaleza. No existe otro motivo para que se regule el procedimiento a seguir por la Comisión, si este no fuera especial. Además, las formas de iniciación, instrucción y terminación del mismo son notablemente diferentes del procedimiento común. Sólamente en cuanto a la terminación encontramos una referencia a la Ley 30/1992, y únicamente respecto de la notificación. No se entiende que pueda tener un carácter ordinario y al mismo tiempo se haya ocultado los nombres de los miembros de la Comisión. De acuerdo con el art. 54 de la Constitución, todos los poderes públicos están vinculados por los derechos y libertades de los ciudadanos. Como por ejemplo, el derecho a ser informados de la acusación que se formula contra ellos, tal y como dice el art. 24.2. Ciudadano Sevach hace un excelente alegato sobre la ilegalidad de esta medida, que se remonta a los tribunales de excepción, que por cierto están prohibidos en el art. 117 de nuestra Constitución.

viernes, 15 de junio de 2012

Mentiras Arriesgadas




No, no voy a hablar de la película de Arnold Schwarzenegger, si eso es lo que pensábais. No obstante, en parte este artículo tiene que ver con ella. Al igual que el "Chuache" en la película, nuestro gobierno mantiene una fachada de mentiras que difícilmente se sostiene en pie, y que puede poner en riesgo su supervivencia, y también la de todo nuestro país. Me explico.

Este último fin de semana hemos asistido a otro vergonzante espectáculo por parte de nuestro gobierno, respecto de la gestión en la toma de decisiones y en la forma de ponerlas en conocimiento del público. Es evidente que me refiero al rescate de nuestro sistema financiero. A este respecto, recomiendo encarecidamente la lectura del artículo de Ignacio Escolar, en el cual resume de forma excelente qué ha dicho el gobierno, y qué significa realmente.

En mi último artículo, hablaba sobre las diferentes posibilidades que se barajaban para el inminente rescate. De entre ellas, anticipaba como la peor la posibilidad de un rescate indirecto de la banca con el Estado como intermediario. Pues dicho y hecho. Esta ha sido la forma elegida para proceder a salvar de la quiebra a nuestra economia. Joseph Stiglitz (Premio Nobel de economía) ya ha dicho que esto es "economía vudú" y que no funciona. Paul Krugman también se ha manifestado en contra.

Sin embargo, yo tengo mis dudas respecto de que nuestro gobierno haya tenido la más mínima posibilidad de negociar. Como ya dije en su momento, el Presidente francés François Hollande apoyaba esta medida, lo cual dejaba a Alemania como único miembro del G-7 en contra, aunque supongo que alguien explicaría a Frau Merkel por fin que el FROB no es una entidad privada, sino un instituto público. Esto puede explicar porqué se tomó este camino. La opción de los eurobonos todavía está muy verde, y la opción de una intervención puede tener consecuencias catastróficas. Sin embargo, no es descartable que si esta modalidad de rescate falla (y creo que lo hará, pero eso lo dejaré para un próximo artículo), sea la única vía restante.

La actitud de nuestro gobierno a la hora de anunciar el acuerdo fue horrenda. Primero, lo negaron todo. Luego admitieron que necesitábamos ayuda, pero no un rescate. Cuando finalmente el Eurogrupo accedió a rescatarnos por petición del gobierno español, entonces nos lo venden diciendo que es una "línea de crédito en condiciones extremadamente favorables". Lo cual es una mentira, como bien menciona Ignacio escolar en el artículo al que me refería al principio de esta entrada. Bien, la última parte, lo de las condiciones favorables, es presumiblemente cierta. El rescate se hace (según se rumorea, nada hay concreto) en condiciones más favorables que las del mercado. 

Por el contrario, nuestro gobierno sigue negando la realidad, mientiendo de forma abierta. De hecho, un día antes de estas declaraciones decía el Presidente Rajoy que el euro es algo "irreversible". También nos ha comparado con Uganda, lo cual no ha sido una afortunada declaración. Y el hecho de no querer comparecer en el Parlamento porque "su agenda estaba llena", y después embarcarse casi inmediatamente en un avión privado con los Príncipes (a costa de las arcas públicas, por cierto) para ver el fútbol por invitación del presidente polaco no ha sido algo precisamente honesto, ni tampoco honrado.

No es de extrañar que esto nos haya valido una oleada de críticas en los medios internacionales. La credibilidad de nuestro gobierno posiblemente haya perdido este fin de semana su último escalón y haya bajado, al igual que nuestra deuda pública, al nivel de "bono basura". Como dice Sala-i-Martí, deberían recordar que la última vez que hicieron algo parecido, la ciudadanía los mandó a paseo. Aunque mucho queda para que llegue ese momento. No pocas personas han pedido este fin de semana que Rajoy dimita, no obstante. Por muy en contra que yo pueda estar de este gobierno, no creo que sea el momento de unas elecciones. Los gobiernos interinos no son buenos negociadores, por lo que un gobierno de coalición como han pedido un grupo de economistas en un artículo publicado en El País simplemente supondría en mi opinión una mayor desconfianza respecto de nuestros acreedores. No creo que alguien que dentro de unos meses podría ya no estar ahí pueda ofrecer un compromiso serio para negociar las condiciones que traerá nuestro rescate. Esto es lo que ellos buscan, pero un político que flagrantemente miente al público de forma tan arrogante no transmite la confianza suficiente para ser tomado en serio. Por mucha mayoría absoluta que tenga el gobierno, sus mentiras arriesgadas podrían ponerle fin en cuanto los acreedores lo señalen como parte del problema y no de la solución.