viernes, 24 de septiembre de 2010

RIFTS: Confrontación


Nuestros protagonistas se pusieron en camino en dirección al oeste de Kansas, con el fin de cumplir su misión de averiguar qué es lo que ocurría en aquel lugar. Estrenaron el nuevo jeep blindado con motor tecnomágico creado por River. Una vez se alejaron un tanto de la base, decidieron hacer un alto, para hablar de "cosas pendientes". Jimmy sacó un cuchillo, y se lo puso en la garganta a River, pidiéndole que confesara si había pedido a Blackjack que asesinara a Jet. Ella se excusó diciendo que había sido un malentendido, que lo que había dado a entender es que le borrara la memoria. A pesar de que toda la situación fue bastante tensa, Jimmy terminó por retirar el cuchillo, y todos volvieron a ponerse en camino. Allí se encontraron, a cierta distancia a un grupo de nativos americanos que se dirigían al este. Hablaron con ellos, y les contaron que su tribu mantenía una guerra con las tropas de la Coalición, y decidieron solicitar la ayuda de un hechicero venido del este (razón por la cual lo llamaban así, "Deleste"). Este hechicero cumplió su trato, pero se valió de los nativos para realizar un ritual que de alguna forma lo transformó, multiplicando su poder. Sin embargo, después, reclamó la tierra de los nativos para sí, y los expulsó de allí usando el ejército de demonios que había convocado. Después, empezó a construir su propio reino, modificando el terreno alrededor del nexo que había reclamado. De noche, y sin avisar, Jet desapareció. Malcolm lo siguió durante un rato, pero percatándose que se iba por su cuenta, decidió intentar contactar con él por la mañana. Jimmy consiguió hablar con él, pero la conversación fue breve y entrecortada, debido a las fuertes interferencias que había. Consiguió darles una idea de donde podría estar, o a donde se dirigía.

Más adelante tuvieron un encuentro con un pelotón de jinetes armados, que afirmaron pertenecer al "1º de Caballería Apocalíptica", al frente de la cual estaba el Capitán Allen Sullivan, un viejo perro de la guerra, un veterano retirado que ahora tomaba de nuevo el fusil para proteger las llanuras del norte de Kansas. Lamentablemente, cuenta con muchos menos recursos de los que desearía, pero con todo, ha hecho un buen trabajo y hasta los últimos sucesos, la tierra estaba tranquila.

Tras el intercambio de saludos e impresiones, los protagonistas siguieron su camino hacia el oeste, advertidos por el Capt. Sullivan sobre una banda de gigantes particularmente peligrosos, que se dedicaban a aterrorizar aldeas y saquear a los viajeros. Por supuesto, se los encontraron más adelante. Fueron sorprendidos por ellos, ya que los gigantes contaban (entre otras aptitudes) con la capacidad de hacerse invisibles a voluntad. Pronto comprobaron que esta banda eran guerreros formidables y estaban excelentemente armados. Hicieron que el coche volcará, disparando un misil de corto alcance. Luego les atacaron con todo un impresionante despliegue de armas pesadas. Debido al accidente, River se rompió una pierna, y tvo profundos cortes por hierros y cristales que se le incrustaron en el cuerpo. Por suerte, Malcolm estuvo rápido, y su acción evitó un desastre mayor, cortando la hemorragia y salvando la vida de River. Sin embargo, cuando uno de ellos quedó a punto de morir, tras enzarzarse cuerpo a cuerpo con el Glitter Boy de Jimmy, se rindieron, y prometieron volver para vengarse otro día. Malcolm estableció contacto con Ft. Defiance y pidió apoyo a la ciudad, que envió un helicóptero de emergencias, junto con un pequeño grupo de soldados de la Caballería Apocalíptica para rescatar a River. Malcolm se fue con ellos, dejando a Jim y Ellen que se dirigieran a Ft. Defiance por tierra.

Mientras tanto, Jet se refugió como pudo de la tormenta de la línea de ley que cayó sobre Ft. Defiance. Allí se encontraría por la mañana con Jonah Arlington, el psíquico enterrador (y mano derecha de Ozymandias) de Junction City. Les explicó que se estaban planteando construir una línea de "caballo de hierro" entre Junction City y Ft. Defiance. Sin embargo, los nativos que se habían mudado al territorio situado entre ambos (la tribu que se habían encontrado el día anterior) suponía "un problema", y ofreció a Jet y sus compañeros pagarles por "librarse de ellos". Jet no se comprometió a nada, aludiendo que tenía que transmitir el mensaje a sus compañeros, con los que se encontraría cosa de un par de horas más tarde.

Una vez reunidos, Jet les explicó lo sucedido. Había tenido un sueño, en el que al parecer él o alguien muy parecido a él realizaba un ritual en el que convocaba a una misteriosa entidad. En el ritual estaban presentes un grupo de nativos, aunque ninguno coincidía con los que se habían encontrado hasta ahora. Finalmente, les transmitió la oferta de Arlington, la cual decidieron rechazar. Tras eso, todos fueron a visitar a River, que había sido ingresada en el hospital de la ciudad. Las heridas no resultaron tan graves como esperaban, y debía permanecer tres días ingresada para que las heridas curasen completamente. En esos tres días, Jet, Jimmy y Ellen se encaminaron de nuevo hacia el este, en la busca de las señales aparecidas en los sueños de Jet y los mensajes que Enki le había transmitido antes de su partida.

En su viaje, se toparon de nuevo con Allen Sullivan, visiblemente enojado. Estaba pidiendo, en idioma cheyenne, explicaciones a un nativo americano. Tras impacientar al capitán, éste tomó su arma de mano, y lo ejecutó en el acto, advirtiendo a los otros de que les dijera la verdad. Junto con el ejecutado, estaban capturados otros dos indios, una mujer mestiza y un elfo. El Capitán Sullivan, se metió en su tienda, clavando su mirada en la de Jet mientras se iba.

Los tres protagonistas interrogaron a los otros sujetos. Los dos indígenas habían aparecido en el sueño de Jet, aunque no hablaban el Americano, por lo que la mestiza, que se presentó con el nombre de Sienna Cooper, tuvo que traducir. El elfo, a su vez, se presentó como Kenlian Theangorn, un druida llegado a Norteamérica por un desgraciado incidente con una grieta dimensional. Los indígenas relataron que la Coalición pretendía invadir sus tierras, por lo que hicieron un pacto con un hechicero, que los utilizó para realizar un ritual de convocación de "algo" que lo poseyó. Una vez completado el ritual, Deleste fue imparable.

Tras hablar con ellos un rato, los tres se dirigieron a hablar con Sullivan. Éste les prometió darles equipo y una recompensa, si acababan con el hechicero. Aunque dudaron, aceptaron a regañadientes cuando Sullivan les chantajeó moralmente diciéndoles que "si no hacían nada, los demonios terminarían por llamar a la puerta de Fort Riley". Por eso se decidieron a seguir adelante, y acabar con el hechicero, Deleste.

Más adelante, se toparon con una estampida de animales diversos, sin causa aparente. A medida que avanzaban, el terreno se hacía más yermo e inhóspito. Se encontraron con un pueblo, Compton Town, totalmente abandonado. Decidieron parar y descansar en él. Allí se encontraron animales muertos al intentar huir y no ser capaces. Una vez que se hizo de noche, recibieron la "visita" de un grupo de almas en pena. Jet tuvo una conversación con ellas, en forma astral, y resolvió pedir a Sienna que utilizase su magia para devolverlos al ciclo. Ella dijo que podía invocar a un espíritu que los llevara al Segundo Mundo. Un tanto confuso, Jet aceptó. Realizaron el ritual, y el Pájaro Trueno, el totem al que Sienna reverencia, aceptó enviar a un hombre-cuervo para cumplir la tarea de guiar a los fantasmas al Segundo Mundo de los nativos americanos. Aunque reticentes, acabaron por aceptar.

Más tarde, Kenlian los despertaría de nuevo. De alguna forma, el pueblo había "transportado" a "otro lugar". Un lugar sin estrellas y en medio de una frondosa selva. De ella surgió una criatura, un inmenso reptil que se fundía con las sombras y se convertía en niebla. Aunque logró sorprenderlos y cazar a uno de los nativos, consiguieron hacerle frente y hacer que huyera (aunque no llegaron a matarlo). Jet haría un par de incursiones en forma astral, más tarde. En primer lugar, realizó una rápida exploración, para comprobar que la selva rodeaba al pueblo, pero no era de un tamaño excesivamente grande, más allá, al este, en medio de una árida llanura inmersa en una perpetua tormenta de líneas de ley en una noche eterna, se encontraba una ciudad negra, construida con piedra basáltica. Y en medio de la misma, un inmenso ziggurat negro, presidido por cuatro grandes gárgolas sobre cada una de sus entradas, mirando a cada uno de los cuatro puntos cardinales.

Por la mañana, Malcolm decidió usar sus poderes psiónicos para curar a River, y ambos salieron del hospital. Jet se encontró con ellos en forma astral, y les comunicó que debían dirigirse al pueblo. Les indicó la dirección, y allá se dirigieron, tras "tomar prestado" el vehículo de un vecino. Se introdujeron en la inmensa cúpula de oscuridad y tormenta, y llegaron a la selva. Allí vieron como el lagarto que los otros habían visto les acechaba, pero sin atacarles. Malcolm lo auyentó con algunos disparos. Tras ello, el grupo finalmente estaba reunido, y preparado para embarcarse en la aventura más peligrosa que habían tenido en sus vidas.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Nueve años después


Han pasado nueve años desde que se tomó esta imagen. Nueve años en los que el mundo ha cambiado considerablemente, no sólo EE.UU. Puedo afirmar con total seguridad que todos los que leen estas palabras pueden recordar dónde estaban, qué hacían en aquél momento, con perfecta claridad. Algo, en la mente colectiva de la civilización occidental ha marcado esta fecha como un hecho fundamental de nuestra historia, de nuestra vida. Probablemente, el hecho más importante que ha ocurrido desde que Boris Yeltsin se subió a un tanque en la Plaza Roja de Moscú y proclamó el fin de la Unión Soviética a los cuatro (gélidos) vientos. Si tenéis la edad suficiente, recordaréis también lo que hacíais en ese momento.

Hoy las noticias nos bombardearán con aquello que ha cambiado desde entonces. Yo os hablaré, sin embargo, de lo que no ha cambiado. Me parece más importante. Por ejemplo, los talibanes no han cambiado. Afghanistán mismo sigue siendo el mismo avispero que hace 20 años, cuando se convirtió en el escenario del último conflicto militar de la Guerra Fría. Los talibanes siguen luchando contra la invasión extranjera, aunque esta vez el enemigo sea la OTAN en vez del Pacto de Varsovia.

Otra cosa que no ha cambiado es el "complejo industrial-militar" de los EE.UU. Muchas han sido las voces que han clamado que el atentado de Nueva York fue orquestado en realidad por este clúster empresarial. No tengo ninguna prueba a favor ni en contra, pero sí puede afirmarse que EEUU se ha embarcado en dos guerras en estos nueve años, y tan sólo una de ellas, la invasión y "liberación" de Irak ha sido finalizada recientemente. Irak, como Vietnam, es uno de los grandes fracasos de la historia militar de los EEUU, pero podrían escribirse ríos de tinta sobre el conflicto. Nadie pone en duda que la industria militar ha salido beneficiada de estos conflictos. No así la economía americana, lo cual desmonta el mito de que este país se nutre de los conflictos militares en los que se embarca.

Por supuesto, no ha cambiado en absoluto la situación de los países del Tercer Mundo. Posiblemente, haya incluso empeorado en términos relativos, ya que la recesión económica que experimentan los países más ricos repercute también en ellos por medio de una mayor dureza en las condiciones crediticias y comerciales. El hambre, la enfermedad y la guerra sigue siendo un problema en estas regiones del mundo.

Tampoco ha cambiado el hecho de que Osama Bin Laden sea el criminal más buscado del mundo. No es la primera vez que EEUU (y más en concreto, la CIA) "fabrica" un líder de masas de la nada, y luego se convierte en un problema. Ya pasó en su momento con Noriega en Panamá, o con el menos conocido Hamid Gul, en Pakistán. Nadie sabe, como tampoco nadie sabía hace nueve años, donde está el líder de Al-Qaeda. Suponiendo que siga vivo, y que siga siendo líder de la organización, cosa que muchos comienzan a dudar, dado que hace tiempo que no se ve ninguna imagen suya.

Otro hecho que tampoco ha cambiado es la alianza de EEUU con Israel, aunque parece que empiece a consolidarse al idea en el gobierno de que un Estado palestino es necesario para la paz. no obstante, hace nueve años Palestina tenía, con mucho, más posibilidades de convertirse en un Estado con futuro. Tras la muerte de Yasser Arafat, el liderazgo político en Palestina parece hallarse totalmente fragmentado, estando el país al borde constante de la guerra civil.

Finalmente, algo sumamente grave que no ha cambiado es la actitud de los gobiernos del mundo ante el cambio climático. De hecho, la recesión económica ha provocado si cabe que haya aún menor preocupación, cuando el problema se agrava año a año, día a día. Precisamente ahora, que el sistema económico mundial está en entredicho, es el momento de adoptar los cambios necesarios para una economía mundial más verde y racional. Sin embargo, parece poco probable que eso vaya a ocurrir. Probablemente, tras la recesión, tengamos el mismo perro con distinto collar. Y ello se debe a que el problema es no sólo económico, es político. Hay que derrumbar los restos de nuestro sistema en crisis, y levantar algo nuevo. No creamos en soluciones mágicas. Nuestros gobiernos no van a escuchar a los ciudadanos, y no van a actuar conforme a lo más adecuado para el país. La democracia ya no existe, ha sido reemplazada por una lobbycracia en la que solo una elite tiene verdadera voz y verdadera influencia sobre las decisiones del gobierno. Pero todavía no es tarde. Todavía hay esperanza.

Muchas cosas han cambiado desde 2001. Muchas más, sin embargo, todavía tienen que cambiar. El futuro de nuestro mundo depende de ello.

domingo, 5 de septiembre de 2010

RIFTS - Cuestión de sangre

Aquella noche no dejaría de deparar sorpresas... Porque cuando Ellen y Malcolm llegaron a la base, ella se dirigió a la enfermería, donde se encontró con Joe "Blackjack". Joe, muy decaído, tuvo una larga conversación con ella, que se acabó por convertir en toda una confesión. Y eso sería el foco de la catarsis que después se desencadenaría.

Por la mañana siguiente, Ellen fue a hablar con Jet para contarle lo que había averiguado: que River creía que Jet debía ser asesinado, porque los traicionaría en favor de la Coalición. Aunque mantuvo en secreto que Blackjack se lo había contado, sí le dijo todo lo demás. Ello provocó a su vez que Jet se lo contara a Jimmy. Los tres convinieron dos cosas: hablar juntos de lo que iban a hacer, y mantener a Malcolm apartado de esta cuestión, porque con su obedencia ciega de las normas, podría provocar un consejo de guerra contra River, y su posterior condena.

Mientras tanto, tuvo una charla con su madre, dejándole claro que no era ninguna clase de androide, a lo que ella insistió hacerle un análisis de sangre. Él aceptó, y tras ello, la Dra. Reynolds quedó convencida de la veracidad de sus palabras. Tras ello, se dirigió de nuevo a su trabajo, donde tuvo un encuentro con su hermano, echándole la bronca a Zoey Gordon, por su torpeza en las reparaciones que estaba haciendo. Malcolm examinó el jeep que estaba arreglando, y descubrió que había saboteado la radio. Luego habló con ella para averiguar porqué lo había hecho, y ella contestó que para salvarlo a él, porque temía que Ethan fuera a dar un golpe de Estado contra el gobierno de Ft. Riley, para entregar la base a la Coalición.

Durante la hora de la comida, Ellen, Jimmy y Jet se reunieron para hablar de lo que iban a hacer, y decidieron que era todavía muy pronto para delatar la conspiración ante el gobernador, hasta saber qué era lo que pretendía el hermano de Mal. Cosa que éste averiguaría durante la cena familiar de despedida de aquél, que partía al día siguiente. Ethan le dijo a Mal que él no pretendía dar ningún golpe de Estado, sino todo lo contrario. Él sabe que ciertos colectivos dentro de la base iban a sufrir a manos de la Coalición, y que lo que pretendía era mantener el autogobierno de la base y sus leyes. Si la Coalición imponía un pogromo, entonces quería asegurar que al menos esas personas tenían la oportunidad de marcharse con libertad, sin ser perseguidas. Malcolm aprobó las palabras de su hermano, y le deseó suerte en su misión.

Durante la noche, Jet y Jimmy acudieron a una nueva reunión de la "resistencia mutante". Sin embargo, pronto averiguaron que habían sido conducidos a una trampa, y que dicho grupo estaba compuesto únicamente por ellos, River, Blackjack, Violet y Rachel Ripley. Tras una tensa conversación, justo cuando estaban a punto de salir tras reafirmar su lealtad a Violet, se abrió la puerta y aparecieron... Ellen y Mal, armados con pistolas laser, y apuntando al interior.

Por su parte, un par de horas antes, Ellen fue a hablar con su hermana. Le contó lo sucedido la noche anterior en el cementerio. Rachel vagamente pudo controlar su ira, pero terminó derrumbándose y contándole a Ellen la verdad de por qué se había construido una coraza alrededor de su corazón, blindándose de toda relación con los demás. De acuerdo con lo que le contó, su padre montó en cólera cuando le contó lo de su relación con Mal, ya que ambos resultaban ser hermanos. De hecho, intentó matarla, con lo cual ella se defendió con sus poderes psíquicos. Aunque no lo mató, sí lo dejó herido. Él huyo, y asesinó a Samantha, la madre de Rachel y Ellen. Cuando Rachel lo encontró de nuevo, no pudo contener más su ira. Lo mató, o eso creyó ella. En realidad, quedó en un coma irreversible, aunque vivo. La Doctora Barbara Reynolds aconsejó que fuera criogenizado, en lugar de mantenerlo conectado a una máquina toda su vida. Las razones de ello permanecieron en el misterio, y fueron archivadas como "Top Secret". Tras contar esto, Rachel pidió a Ellen que se marchara. Aunque Ellen no lo supo hasta más tarde, Rachel tenía un encuentro con sus camaradas rebeldes.

Habiendo sabido esto, Ellen fue a buscar a Malcolm, que salía de la cena con su familia. Le contó lo que Rachel había contado, lo cual molestó bastante a Mal. De hecho, salió inmediatamente en busca de su madre, la cual sólo tuvo palabras de disculpa para ambos, aunque sonaran vacías, tras una vida de silencio. Luego le contaron que Mal había detectado que Ellen estaba enferma. La Dra. Reynolds les confesó que lo sospechaba, tras el análisis de sangre que le había hecho el Dr. Graham por la mañana, pero que debía asegurarse realizando un análisis genético. Les contó que el padre de ambos, John Reynolds, era un mutante. Portaba consigo una rara mutación genética que, aunque potenciaba su capacidad psiónica, también le hacía extremadamente inestable. A pesar de la medicación antipsicótica, el disgusto que Rachel le había dado le provocó dejarse llevar por la ira. Corrió a contárselo a Samantha, y la discusión terminó con el poco temple que le quedaba: a partir de entonces, se desencadenó el infierno. Con casi tres muertes en un día, ambas familias quedaron de luto, y el asunto quedó enterrado en el fondo de un archivo clasificado. Lo que no figuraba en el archivo es que Malcolm había sido el primer experimento para desarrollar una cura, y que éste contiene en su cuerpo los antígenos necesarios para inmunizar a otros miembros antes de que la mutación se manifieste de forma completa.

Tras ello, Ellen fue a buscar a Blackjack, el cual no estaba localizable, así como tampoco Rachel. Ellen, para sus adentros, temió por un momento que ambos tuvieran una relación, pero rápidamente descartó la idea. Malcolm, por su parte, intentó localizar a Jimmy y a Jet, pero sin éxito. Le preguntó a Ellen, pero ella no sabía donde podrían estar. Usando sus poderes psiónicos, Malcolm averiguó que ambos comunicadores estaban siendo afectados por un inhibidor de frecuencias. Buscó equipo ECCM (contra-contramedidas electrónicas), y rastreó la señal. Ellen lo siguió. Se dirigieron niveles y niveles hacia abajo, hasta llegar a lugares que apenas sabían que pudiesen existir: el Nivel 13. Allí, detectaron que los inhibidores estaban instalados en la Sala 17-D, con el rótulo "Almacenaje de Residuos Líquidos". Ambos tomaron sus pistolas láser, abrieron la puerta, y se encontraron, estupefactos, a Jet y Jimmy a punto de salir de la sala, en la cual también estaban Rachel, Blackjack y una mujer que ni Ellen ni Mal conocían: la bruja que responde al nombre de Violet, una mujer sumamente atractiva.

Tras un momento bastante tenso, Violet logró que entraran, y bajaran las armas, para cerrar la puerta inmediatamente con telequinesia. Gracias a sus encantos, logró impedir que Mal la friese a tiros. La sala, según pudieron observar, parecía más una sala de guerra que un depósito de residuos, como se suponía que era. Violet les explicó que ella estaba segura, gracias a sus visiones, que Ethan Reynolds pretendía dar un golpe de Estado en Ft. Riley, e imponer el dominio de la Coalición de Estados Americanos. Mal engañó a Violet poniéndose de su parte, lo cual dejó a todos un poco sorprendidos hasta que les contó la verdad. Acordaron no recurrir inmediatamente al Comandante ni al Gobernador, pero impedir cualquier atentado. Después volvieron arriba. Ellen, sin embargo, fue a buscar de nuevo a su hermana, a quien anunció que se marchaba de la base. Ésta entró en cólera, y resolvió impedirlo. Al cabo de un poco, llegaron de nuevo Jimmiy, Jet y Malcolm. Éste empujó a Rachel contra una pared con un impulso telequinético, mientras que Jet atraía a Ellen hacia sí con su propia telequinesis. Eso hizo que Rachel atacara con toda su potencia de fuego, pero por fortuna Mal pudo erigir a tiempo un campo de fuerza telequinético que detuviera los rayos lanzados por una Rachel frenética de rabia. Luego Ellen logró calmarla, pero Rachel todavía seguía enfadada, por lo que anunció que se marcharía. No obstante, sus heridas era bastante importantes, por lo que antes de que pudiera cumplir su palabra, cayó inconsciente. Los protagonistas la llevaron a la enfermería, donde inmediatamente la atendieron.

martes, 31 de agosto de 2010

RIFTS - Reunión Familiar


Tras tomar la decisión de "excusarse" para escoltar a Ethan Reynolds en su viaje a Wichita Falls, nuestros protagonistas continuaron con sus cosas, preparándose para el viaje que habrían de iniciar en breve. Por la tarde, varios de ellos recibieron telepáticamente una "invitación" a una reunión a medianoche, en un nivel casi abandonado de la base. Tras cierta indecisión, finalmente aparecieron allí. Y pudieron conocer que quien los había convocado era Joe "Blackjack", aunque quien "presidía" el evento era Violet O'Shea, una hechicera de físico impresionante, dudosa reputación y una gran seguridad en su propio éxito. De hecho, Jimmy puso enseguida en cuestión sus métodos, por considerarlos poco seguros, cosa que Violet desdeñó. Tras exponer ella sus intenciones y hablar Jimmy, River y Jet en privado, decidieron unirse a su causa.

Mientras tanto, Malcolm y Ellen dormían, aunque lo que soñaban influiría profundamente en sus acciones. Por su parte, Malcolm se "activó", y en una especie de deambuleo noctámbulo, se dirigió al exterior de la base, donde apareció una lanzadera, de origen aparentemente alienígena, que se lo llevó. Cuando despertó, estaba en su cama. Sin embargo, algo había cambiado. Volvía a ser humano. O eso creyó.

Ellen, por su parte, soñó que estaba fuera de la base. Identificó el camino de vuelta, y comenzó a caminar en esa dirección. De pronto, se percató que se había adentrado en el cementerio de Junction City. Allí, encontró una tumba, la de su padre. Edgar Ripley. Una vez la llamó. Encontró una pala, que cogió en sus manos. La voz le pidió que desenterrara la tumba. Se resistió al principio, pero terminó por ceder a la voluntad de la voz, y profanar la tumba, cuando en sus brazos apareció la palabra "desentiérralo". Allí encontró un cadáver esquelético, lleno de circuitería que brillaba en un color rojizo por todo su cuerpo. Estando cerca de él, el cadaver encendió sus pupilas en un color rojizo brillante, y le llevó una mano al cuello. Entonces se despertó. En sus brazos había arañazos, y en su cuello una marca que coincidía con la de su mano. Sin embargo, Ellen no pudo dejar de pensar que aquél sueño tenía algo que ver con Perseo y con el sondeo mental que éste le hizo, por lo que buscó a Mal, al cual encontró en el gimnasio, poniendo a prueba su "nuevo" cuerpo (por segundo día consecutivo). Ambos se contaron lo que les había ocurrido. Y cuando Ellen salió del gimnasio, se encontró a Jimmy, River y Jet, cuchicheando mientras caminaban por el pasillo. Lo siguiente fue una escena bastante dantesca, sobretodo cuando Mal salió del gimnasio sudando.

En cualquier caso, Ellen y Mal se pusieron en camino dirección a la base de Perseo, con Jet siguiéndoles de cerca, utilizando sus poderes para espiarlos desde la distancia. No obstante, en el ascensor que conducía al centro de operaciones de la base de Perseo, Jet fue descubierto por Mal, algo imprevisto, ya que Jet desconocía que su forma astral pudiese ser percibida por "psíquicos menores" como Malcolm.
Allí, en el nuevo complejo subterráneo todavía en fase de construcción, tuvieron una reunión con él. Perseo explicó a Mal que su nuevo cuerpo obedecía a los deseos de Ellen de que tuviera un cuerpo "más humano". Le explicó que había implantado en un cuerpo humano creado con ingeniería todo lo orgánico que tenían los mecanoides. Le explicó que, hasta el nivel molecular, no se notaría que es un ser "sintético". Además, le explicó que sus funciones neuronales habían sido potenciadas, como resultado de un proceso de cirugía retroviral. Por lo tanto, ahora sus "habilidades" psiónicas habían sido potenciadas, para acercarse al nivel de un Cerebro en la especie Mecanoide.
De acuerdo con sus planes, los siguientes "modelos" llevarían implantados esas mismas "mejoras", pero ya de forma natural, sin pasar por el proceso de cirugía. Eso derivó en una discusión en la que Mal pidió a Perseo que no clonase a ningún ser humano existente. Tras cierta negociación, Perseo admitió que los próximos modelos serían "creaciones originales".
A continuación, Ellen le contó su sueño, y le pidió a Perseo su ayuda. Éste utilizó sus poderes psiónica para inducirla en un trance cercano al sueño, y rescatar de su subconsciente algo que había enterrado en su memoria: que Rachel, su hermana, había asesinado a sus padres.
Finalmente, Perseo les encargó encontrar cierta antigua base norteamericana. Planeaba ocuparla, pero de su contenido, sólo le interesa "una cosa", por lo que ellos podrían quedarse con todo aquello que quisiesen coger del interior.

Tras ello, ambos se encontraron con Jet, que los esperaba en el exterior. Se ofreció a ir con ellos de vuelta en el jeep que habían cogido, pero se disculparon con que "querían estar solos". Por supuesto, Jet los siguió volando sobre la línea de ley, que coincidía con su camino. Se dirigieron, entonces, hacia el cementerio de Junction City. En ese lugar, Ellen hubo de enfrentarse a sí misma para poder entrar y hacer frente a lo que tanto temía: desenterrar la tumba de su padre, y abrir su sarcófago. El sarcófago había sido creado de forma endotérmica, para poder contener el frío en su interior. En el mismo se encontraba, criogenizado, pero no muerto, un individuo embutido en una extraña armadura de poder. Mal detectó que se trataba de un individuo de gran poder, con capacidades psiónicas. Cuando Mal se acercó al mismo, los ojos del cadáver centellearon. Mal se alejó, de un salto, pero cuando vió que el "cadáver" no se levantaba, cerró el ataúd, y lo enterró de nuevo.

Mientras tanto, en Fort Riley, River se dirigió a la cantina, donde encontró a Blackjack, todavía alterado por el curso de las decisiones de Violet respecto de la causa común que los unía. Se tomó una copa con él, y l explicó cuál era su opinión al respecto. Le pidió que hiciera algo para cortar de raíz el problema que se podía plantear. Blackjack se terminó su copa de un trago, diciendo "un hombre ha de hacer lo que debe hacer", y marchándose después.

Muchas preguntas quedan en el aire: ¿es el misterioso psiónico criogenizado el padre de Ellen?¿por qué está en Junction City?¿Qué pidió River a Blackjack?¿Cuál es el plan de Violet? LA respuesta a estas preguntas, la semana que viene.

domingo, 29 de agosto de 2010

RIFTS - Primer Contacto


Mientras Jet emprendía su primer viaje dimensional, Malcolm, Ellen y Jimmy se enfrentaban al monstruo mecánico. Éste envió una señal electrónica para hackear los sistemas del Glitter Boy de Jimmy, a lo que Malcolm contestó disparándole con su rifle. El monstruo mecánico, entonces, contestó hablando a través del sistema vocal del Glitter Boy: les amenazó con que soltaran las armas o se atuvieran a las consecuencias. Mal volvió a dispararle, con lo que la respuesta del robot fue un ataque psiónico para controlarles la mente, a la vez que disparaba todos sus lasers a Mal. Tuvo éxito con Ellen, que remató al pobre desintegrándolo en polvo subatómico. Bajo el shock de lo que acababa de hacer, soltó su arma, y se rindió ante el monstruo. Este cesó en sus ataques y les comenzó a explicar su propósito allí.

Mientras tanto, Jet apareció en un extraño lugar, completamente blanco, rodeado tan sólo por nubes que revelaban, al fondo, un extraño sistema solar subacuático. Ante él apareció una entidad que se identificó, tras convencer al joven mago de sus buenas intenciones, como Enki, el primer mago, y dios de la magia en la cultura babilónica. Reveló a su nuevo aprendiz que normalmente no se fijaría en un mago tan insignificante, pero que llegando a donde había llegado, sacaría provecho de él, enviándolo como emisario ante un clan atlante, situado en uno de los planetas del msiterioso sistema solar. Le explicó que esta dimensión estaba vedada para él, pero que podría hacer uso de sus habilidades allí. El viaje por el sistema subacuático fue extraño, aunque no difícil. Tuvo que esconderse de las patrullas de los enemigos de Enki, el pueblo de Apsu (otra deidad babilónica). Lo que siguió, una vez llegó al planeta, fue todavía más extraño. Se convirtió rápidamente en un mesías entre los Prometeanos, los verdaderos atlantes. Consiguió unificar las divisiones entre ellos para que construyeran una gran nave con la que huir de su exilio, y volver a la Tierra, como primer paso hacia la Tierra Prometida: Atlantis. Una vez cumplió su misión, despertó de nuevo en la Tierra. Lo que en Prometea habían sido dos meses, habían sido apenas cinco minutos en la Tierra.

En aquel momento, también llegó River, que había salido con retraso. Ellen mantenía una conversación con el robot alienígena, que se presentó como Perseo. De acuerdo con él, su raza, que antiguamente sirvió a los humanos, se había revelado. Él, sin embargo, gracias al conocimiento aportado por un Oráculo llamado Delfos, había comprendido que la coexistencia era posible, y que debía ir a la Tierra para defender a los humanos de la invasión. Por ello, escogió un lugar relativamente desierto en el que instalar su base de operaciones. Utilizando sus conocimientos científicos, comenzó a provocar alteraciones climáticas con el fin de disuadir a los humanos de seguir viviendo en la zona. Sin embargo, al ser encontrado por los personajes, lo convencieron para que empleara "otros métodos más directos". Además, lograron con él un trato: su permiso para la prospección de estroncio en la zona a cambio de utilizar la prospección como esqueleto para su base de operaciones. Una vez que llegó el Teniente Sanders con un grupo de soldados y los ingenieros, el primero tomó el mando, y dejó que los Pjs volvieran a la base.

Antes de que eso ocurriera, Ellen hizo una petición a Perseo, y es que de algún modo resucitara a Malcolm. Éste encontró la idea estimulante ("será un experimento interesante", replicó el robot), por lo que procedió a ello. Creó un cyborg con la apariencia de Malcolm, al cual le implantó la personalidad de Malcolm, de acuerdo con los recuerdos de Ellen, que había extraído antes al dominarla psiónicamente.

Una vez en casa, tuvieron una jornada de descanso, que habría de prolongarse un día más, gracias a que Jet casi coge un coma etílico. La Dra. Reynolds echó la bronca a los jóvenes, pero no dio mayor importancia al asunto. El "nuevo" Malcolm mostró a Ellen (con todo detalle, desnudándose ante ella en su habitación) las consecuencias de su "conversión". Ellen se disculpó, pero Malcolm no le concedió importancia. Al día siguiente, fueron llamados por el gobernador, para anunciarles que Ethen Reynolds había sido el elegido para una misión diplomática en territorio de la Coalición. Les ofreció ir con él como escolta, ya que tenían pendiente hablar con el Teniente Kimborough sobre el trato que habían hecho, pero se disculparon alegando que "no eran el grupo ideal para esa misión". El Gobernador mcCallaghan lo entendió, y les comunicó que escogería a otro grupo. Sin embargo, no sospechaban la influencia que tendría esta decisión...

sábado, 14 de agosto de 2010

Reencuentros


El reencuentro es un fenómeno muy especial. Ya desde hace mucho tiempo, filósofos y literatos han hablado de ello. Nietzsche lo llamó "el eterno retorno", pero simplemente rescató un concepto que surgió de forma más o menos simultánea en la Antigua Grecia y en la India durante los siglos IV a VI a.C., como veremos más adelante.
En Grecia, los estoicos crearon el concepto filosófico del eterno retorno, según el cual, el ser humano se enfrenta a un ciclo vital e histórico en el cual todo termina por repetirse. Por lo tanto, el ser humano no tiene otra opción que afrontar abnegadamente su destino, no dejándose llevar por las emociones, que son las que provocan la ilusión de una línea temporal.
Mientras tanto, en la India, Siddharta Gautama (conocido como Buda) y sus discípulos refinaron el antiguo concepto del samsara, que es el ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento. Según sus creencias, al hombre le aguarda la consecuencia de sus acciones al final de su vida, renaciendo en una nueva forma, acorde a su vida anterior. Sin embargo, los propios budistas tienen opiniones encontradas sobre la influencia del samsara en la vida de las personas.

En cualquier caso, la noción de reencuentro no ha permanecido fuera de la mente de los pensadores después de la era clásica. Se extendió por todo el mundo, en formas nuevas, adaptadas a la cultura de cada pueblo. Por ejemplo, en Mongolia siempre ha existido la cultura de que el clan es omnipresente en la vida de cada persona, tanto en esta vida "como en la otra". Cuando los monjes budistas llegaron a Mongolia desde China, y los mongoles aprendieron la noción de samsara, hicieron una mezcla de sus propias tradiciones con el ciclo de reencarnaciones. Ello resultó en una creencia de que las personas y seres que más queremos y que nos rodean, forman nuestro clan. Esas personas esperarán en el cielo a que todo el clan se reúna, y entonces, se reencarnarán juntos, de nuevo, en una nueva vida. Así, el clan permanece siempre unido, tanto en esta vida como en la siguiente.

Los filósofos modernos recogieron de nuevo la noción de reencuentro. Así lo hizo Nietzsche, heredero de Schopenhauer, quien estudiara la filosofía oriental. Nietzsche introdujo la noción del "eterno retorno", según la cual todo lo que ocurre, vuelve a ocurrir, y sólo los übermenschen, los superhombres, son capaces de forjar su propio destino. Emile Boirac investigó, por su parte, la noción de "déjà vu". Aunque sus métodos distaran de ser científicos, es hoy aceptado qla existencia de este fenómeno. Los científicos han desarrollado varias teorías para explicarlo, basadas en el funcionamiento de nuestra memoria. Independientemente de su causa, es un hecho que el reencuentro, real o imaginario, produce en nosotros un fuerte impacto emocional. A veces el impacto puede ser tan fuerte, que puede producir un gran estrés. Es así el caso del denominado "Síndrome de Ulises", etiquetado así por el español Joseba Achótegui. Se trata de un fenómeno bastante común en España, por la cantidad de emigrantes retornados que hay en nuestro país.

Y aunque sin llegar a ser preocupante, hasta cierto punto viene siendo la sensación que he experimentado últimamente a mi regreso de mis viajes por Europa. Se trata de una cierta frustración por la necesidad de encajar de nuevo en un lugar, de reconstruir un tiempo que has perdido. Pero ya nada es igual, no puedes volver atrás. Sólo puedes seguir adelante y pensar en positivo hacia el futuro. No obstante, pienso que esto es aplicable no sólo para los que se han ido y han regresado, vale para todos aquellos que han llegado, o que se han ido. A todos ellos, los viajeros del mundo, les dedico estas palabras. Como bien dijo Antonio Machado, "Caminante no hay camino, se hace camino al andar."

viernes, 6 de agosto de 2010

La Leyenda del Prisionero: Episodio IV - A cara descubierta



Johann pudo ver al fin la cara de su contendiente. Durante semanas había estado imaginando quién sería. No se imaginaba, desde luego, que el fiscal fuera a ser un miembro del clero, y mucho menos un Paladín de la Iglesia de Hesperus. Sí es cierto que era la religión predominante en el Imperio, aunque aquí en Grenz, otras religiones eran más reverenciadas. No había pocos, incluso, que aunque dedicaran devoción al Sol Eterno, también siguieran tradiciones mucho más antiguas, algunas de las cuales podrían ser fácilmente consideradas heréticas por los Santos Caballeros. El Imperio había consentido a los elfos que mantuvieran su intrincado panteón de deidades. Aunque de cuando en cuando surgía algún valiente clérigo que viajaba al bosque pretendiendo evangelizarlos, ninguno de ellos hasta ahora había logrado ningún progreso. Por su parte, los gnomos estaban demasiado ocupados como para seguir ninguna religión. Si tenían alguna, posiblemente fuera la ciencia a la que se dedicaban en cuerpo y alma. Los enanos, por su parte, tenían sus Logia Ancestrales. ¿Por qué iban a adorar al Sol? ¿Les reportaba algún beneficio? En sus cavernas, no había sitio para el Sol, así que era inútil evangelizarlos. Respecto a los humanos de Grenz, tenían sus propias creencias. Muchos ex-combatientes de la guerra adoraban la faceta militar del dios solar, Hesperus Invictus. Los granjeros, en cambio, preferían rezar porque el sol les acompañase el tiempo justo y necesario para que madurase sus cosechas.

Por lo que tocaba al propio Johann, nunca había sido especialmente religioso. No consideraba que una oración fuese a influir mucho en su vida. Aunque era obvio que Hesperus existía, y dotaba de poder a sus siervos más devotos. Pero, por lo que él sabía, lo mismo podía decirse de cualquier otra deidad. Eso zanjaba, para él, cualquier clase de debate teológico, pero consideraba que tratar de robar la atención de una deidad con un propósito egoísta era bastante denigrante. Tendría que haber un intercambio equivalente, para el cual Johann, simplemente, no tenía tiempo, ni ganas.

Por su parte, Ulric entró en la sala con cierta cara de fastidio. Parecía molesto por algo, o eso pensó Johann. Vestía con un rico jubón, y una capa azul real con el emblema dorado del Sol Resplandeciente. Miró a Beriadan, que estaba al lado de Johann, todavía encadenado, tan sólo un momento. Había un desprecio manifiesto en su mirada. Por un momento, Johann pensó que quizá estuviese rezando para que el Sol se abriese paso por el techo del Juzgado y quemase vivo tanto al elfo como a él mismo. Sin embargo, Ulric parecía sólo evaluar a su cliente. Comentó algo al noble que le acompañaba, otro caballero, según supuso. Este llevaba un escudo blasonado en su capa de color borgoña, que Johann reconoció como perteneciente al Ducado de Holzbrück. No sabía mucho sobre la familia Thordrick, quien gobernaba el Ducado, salvo que tenían cierto parentesco con el Emperador por vía de un primo bastardo. Obtenían la mayor parte de sus ingresos del pontazgo sobre el río. El Castillo Puente era una obra arquitectónica conocida en todo el Imperio. Nunca lo había visto, pero había oído que era algo incomparable en su género, y que era inexpugnable... Aunque eso se decía de la mitad de los castillos del Imperio.

Todos se pusieron en pie, cuando entró el Magistrado. Johann lo conocía de vista, era un viejo diplomático que, tras años en Isla del Sol, había vuelto a su ciudad natal, y el Emperador lo había recompensado dándole el puesto de juez. Debido a ello, era un hombre que entendía la ley como algo flexible. Se podía llegar a un acuerdo con él. Eso sí, la vejez le había vuelto testarudo y conservador. No sería un hueso fácil de roer.

Se sentaron, cuando lo hizo el Juez.

El secretario, un gnomo que también parecía tener ya cierta edad, se ajustó los lentes, tomó el pergamino con parsimonia y carraspeó, antes de hablar con una voz ridículamente aguda:
"Ciudadanos, estamos aquí hoy para la imputación de cargos y la formalización del proceso contra Beriadan... ejem... Beriadan... bueno, de apellido desconocido. ¿Tienen las partes alguna objeción a la legitimidad de este Juzgado para procesar a este individuo?"

Silencio. Beriadan miró con furia a Johann. Johann guardó silencio. Beriadan abrió la boca como para hablar, y Johann le tomó del brazo. Se libró de la presa, pero selló sus labios. Ulric y Jonas les miraron con cierto malestar.

"Muy bien", siguió el gnomo. "Beriadan Elfo del Bosque, se le acusa de asesinato con agravamente mágico. La pena por este delito, según la Ley Imperial, es la muerte. ¿Tiene algo que declarar?"

"Soy inocente", dijo el elfo.

"Conste en acta que el acusado se declara inocente." Dijo el viejo Juez. Un destello de furia volvió a surgir de los ojos de elfo hacia el juez, primero, y hacia Johann después. Susurrando, el elfo dijo "No me declaro inocente, soy inocente. Los elfos jamás faltamos a nuestra palabra." Johann le contestó. "Pero esto es un tribunal imperial, y me temo que no bastará tu simple palabra". El gnomo carraspeó de nuevo. Silencio.

"Bien, el siguiente paso es el de reclamaciones formales sobre el proceso. ¿Tiene alguna de las partes algo que decir al respecto?"
Johann levantó su mano, y alzó la voz para decir alto y claro: "La parte defensora considera que, puesto que mi cliente no es ciudadano del imperio, debe ser juzgado según su propia ley, según la cual, tiene derecho a una ordalía, dictada por un consejo de ancianos."
Ulric miró a Jonas, atónito. Se levantó, y gritó "¡Protesto! ¡Eso es ridículo! Estamos en territorio del Imperio, los elfos fueron derrotados y pertenecen al Imperio. Es un ciudadano imperial."

El Juez se mesó el mentón. "No podemos afirmar eso categóricamente. Cierto es que el territorio de la nación élfica ha sido anexionado al Imperio, pero el Emperador no ha concedido la ciudadanía a los elfos. Tan sólo les ha concedido el derecho a habitar y transitar el territorio imperial. Sin embargo, lo que afirma, joven, sólo puede ser demostrado si cuenta con un código de leyes élficas que den pie a su argumento, y el testimonio válido de al menos un jurista élfico que lo refrende. ¿Puede aportar esas pruebas a este juzgado?"

Se oyó el sonido de un bastón chocando contra el suelo de baldosa en la sala, cuando se abrió la puerta de roble, y entró una figura alta, que habló con voz potente. "Puede". Todos, menos el Juez, que estaba frente a quien acababa de entrar, se volvieron. Johann lo reconoció inmediatamente. Beriadan parecía impresionado. El resto estaban simplemente perplejos.
"¿Quién es usted?", dijo el Juez alzando una ceja.
"Mi nombre es Fearuin de la Casa Borandor, y soy mago. Refrendo lo que Johann Holzmann ha propuesto a Su Excelencia", dijo el mago, sonriendo con suficiencia.