martes, 16 de marzo de 2010

Panopticon




Panopticon. Concebido como un modelo de cárcel, donde los prisioneros son observados por carceleros invisibles por efectos ópticos. Esta idea fue concebida en el s. XVIII por Jeremy Bentham, filósofo e inventor británico. Sin embargo, dos siglos y cuarto más tarde, Bentham no daría crédito a lo que voy a decir: nuestra sociedad es el Panopticon. Con una singularidad: todos son ahora prisioneros y carceleros a un mismo tiempo. En este artículo voy a exponer la razón, aunque el vídeo que pongo como cabecera es bastante explicativo en sí mismo.

En esta sociedad del siglo XXI, todos tenemos la capacidad de observar, sin ser observados. Con suficiente empeño, es fácil encontrar muchos datos de cualquier persona, sin necesidad de acudir a medidas invasivas. Un poco de paciencia y bastante googleo es suficiente. Y Google, ese es el auténtico Argos Panoptes de este nuevo mundo. El que observa y no es observado. Sus satélites se han convertido en los ojos a través de los cuales podemos encontrar lo que buscamos... o ser encontrados por quienes nos buscan, sin que nosotros los sepamos. Como una Espada de Damocles, los satélites nos acercan a quienes queremos conocer (o ya conocemos y están en la distancia) pero también a aquellos que nos buscan y no tienen buenas intenciones. Estos Numerati rastrean, crean perfiles y patrones, y nos ofrecen bienes y servicios. O se los ofrecen a quienes luego se presentan con ellas. Nosotros sabemos muy poco de ellos, ellos creen saber mucho de nosotros. Pero si buscamos lo suficiente, la Espada de Damocles, se vuelve también contra ellos. El vigilante se convierte en vigilado. Una frase mal dicha, una previsión poco favorable, y el mundo parece derrumbarse de repente. Cada teléfono móbil con cámara convierte al ciudadano en vigilante. En cuestión de minutos, los secretos más oscuros se conveirten en vox populi. La conspiración se vuelve susceptible. Por ello, callan, analizan, y observan.

Tal y como dijo Tolkien en "El Señor de los Anillos", de boca de Gandalf, "La naturaleza del mal es volverse contra sí misma". Divide y vencerás. La derrota de los Numerati, es una división entre cero: conocer el corazón humano, es algo que no puede expresarse con números. Y ahí radica nuestra fuerza.