jueves, 4 de marzo de 2010

El Agente: Archivo #026: Dreißig Sekunden



30: Clive cogió el fusil.
29: Helen corrió hacia el panel de seguridad.
28: Un soldado enemigo se trabó en la alambrada.
27: Fritzl enciende un cigarro.
26: El fusil está montado. En la guerra, tardaba tres segundos.
25: Helen abrió las jaulas de los perros desde el control remoto.
24: Fritzl gritó algo al grupo de soldados que entraba por el norte, señalando a los perros.
23: Clive empezó a subir las escaleras.
22: Helen abrió la trampilla de la despensa.
21: El soldado trabado en la alambrada pudo ver la muerte en los ojos del perro que saltó a su yugular. Aunque pasó un solo segundo, pudo ver toda su vida pasar ante sus ojos. Como creció en una Alemania destruida por los soviéticos, cómo su gobierno se rindió ante ellos, y accedió a que sus tropas dirigieran la reconstrucción del país. Como se alistó al cuerpo de policía, y pasó varios meses de instrucción. Como en la ceremonia de graduación, uno de sus compañeros se detonó a sí mismo, y se llevó consigo a la mayor parte de aquellos que había conocido. Todo por el sueño de un "mundo libre, donde las personas puedan ser dueñas de su trabajo", como dijo el líder terrorista en un comunicado al día siguiente. Como su país se desmembraba más, en lugar de reconstruirse. Como le comunicaron que podría formar parte de un "comando de élite", para operaciones especiales "en el extranjero". Y como iba a morir, lejos de su hogar, por el sueño de un mundo libre de los pérfidos capitalistas que financiaban la destrucción de su país, en un mundo lejano.
20: Fritzl maldijo con su fuerte acento suizo. Eso atrajo la atención de Helen, que seguía en la cocina. Aunque fue sólo un segundo, recordó que Fritzl había comentado en alguna ocasión que había crecido en los Alpes.
19: Clive llegó arriba, y buscó donde poder colocarse.
18: el compañero del soldado caído, acabó con el asesino de su compañero, con su cuchillo de combate. Fue una suerte que decidiera llevarlo, pero él sabía que en toda misión, un cuchillo es fundamental, no sólo para el combate cuerpo a cuerpo. Su amigo era un tanto novato, y lo había pagado con su vida.
17: Helen sacó el "ingenio" en el que llevaba tiempo trabajando, para cuando llegase la ocasión. Tan sólo unos segundos más y...
16: Clive dio un codazo a una ventana, y observó por ella. Cuatro a las doce, tres a las cinco. Un fusil, un cargador. Poco tiempo. Mal asunto. Así es la guerra. Pero, ¿cuándo se alistó para ella?
15: Helen conectó el aparato a la red eléctrica de la casa, y empezó a programar la cuenta atrás.
14: El grupo Alfa comenzó a cortar la alambrada norte. Entonces, uno de ellos cayó derribado de un disparo. Jefe Oso gritó "¡A cubierto, francotirador!¡A cubierto, francotirador!"
13: "Mal número si no crece", dicen en Galicia. Aunque no tiene nada que ver con nuestra historia, es lo que pensó Kevin en aquél momento, cuando miró su reloj.
12: Helen oyó un segundo disparo, y se sintió agradecida de que ese tipo hubiera venido, aunque lo hubiesen usado como cebo vivo.
11: Fritzl gritó algo al grupo Beta, que había acabado ya con los perros. Jefe Tigre señaló hacia la ventana, y dió una orden a sus hombres.
10: ¡Cuenta atrás conectada! Tan solo diez segundos y...
9...
8...
7...
6...
5... Clive maldijo su suerte, cuando vio que un par de soldados había entrado en la casa. Gritó a Helen "¡Están dentro!" Al mismo tiempo, uno de los enemigos tiró una granada al interior, y gritó "¡Fuego en el agujero!"
4... Helen oyó la explosión en el interior de la casa, y dijo "Ahora os vais a cagar", mientras que gritó al detective "¡No hay más tiempo, nos vamos, nos vamos!"
3... Clive tiró su fusil, y comenzó a bajar las escaleras.
2...
1... Helen y Clive se abrazaron justo cuando un pitido anunció la ignición inminente...
0... ¡¡¡BOOM!!!

TO BE CONTINUED