viernes, 8 de junio de 2012

Ojos de serpiente


Esta entrada estaba pensada para ser publicada tal vez la semana que viene. No, no tiene nada que ver con la película, la cual por cierto recomiendo. Tal vez algún día la reseñe. Ahora, al turrón.

Ante la filtración de que el rescate financiero a España podría producirse este fin de semana tras la rebaja en tres puntos a la deuda española por la agencia de descalificación Fitch, he decidido publicarla ya. Lamento si tal vez está menos documentada que otras. La semana que viene, cuando sepamos más información tal vez amplíe este artículo con uno nuevo. Como siempre, os invito a leerlo con un ojo crítico. 

Hace unos días hablaba de la estrategia económica de EEUU para llevar a cabo el expolio de países enemigos, y de cómo ésta puede extrapolarse a la situación de los países quebrados de la UE, y aunque no estemos en entre ellos oficialmente, también a España. Bien pues, una vez más ha llegado el momento de tomar decisiones. El gobierno ya ha reconocido abiertamente que necesita ayuda financiera de Europa, tras varios días negando que se esté negociando una intervención, rescate financiero, electroshock económico o como se le quiera llamar (por cierto, que a cada semana se desdicen de sus palabras más rápido). Todo ello a pesar del viaje de urgencia de la Vicepresidenta a Washington y del Ministro de Economía a Berlin. Espero francamente que no fueran de compras o a tomarse unos daiquiris. No nos engañemos, fueron a firmar compromisos que pronto serán revelados. O eso, o a mentirles a la cara de la señora Lagarde y del señor Schäuble para decirles que nuestro país no necesita ayuda. No sé qué es peor, francamente: la hipocresía o la esquizofrenia. 

Ahora la pregunta no es si nos es si nos "rescatan" o no, sino cómo. Hay varias opciones sobre la mesa.

La primera de ellas es la intervención financiera con el Fondo de Estabilidad prestando dinero a España para que solucione de una vez el problema de la banca. Las consecuencias serían las que ya hemos visto en Grecia, Irlanda y Portugal. Y en los demás países bajo la doctrina del shock. El gobierno tiene pánico a esta opción, y es normal. El PP quedaría herido de muerte por la pérdida de credibilidad de los ciudadanos. Si le queda alguna. Pero más debemos temer los ciudadanos de esta opción, porque lo de Grecia nos parecerá un chiste. La economía española es mucho más grande, y sus problemas mucho más acuciantes, así que el ajuste exigido podría ser mucho más severo. No obstante, los líderes de ambos partidos mayoritarios en Alemania están de acuerdo con que si necesitamos una intervención, el gobierno español debería pedirla ya. Lo cual es cierto, porque cuanto más tiempo pasa, más aumenta el riesgo de que el préstamo concedido sea insuficiente, o que España no pueda asumir su devolución. Los alemanes no están por la labor de tirar más dinero a fondo perdido, y Angela Merkel lo sabe.

La segunda opción sería la que defiende el gobierno desde esta semana, y algunos países europeos desde hace tiempo (con Francia a la cabeza, incluso durante el gobierno Sarkozy): recurrir a los eurobonos. El problema es que Alemania no quiere, salvo que se hagan grandes concesiones de soberanía en materia fiscal y presupuestaria. Lo primero es necesario desde hace tiempo, lo segundo puede significar condenar al ostracismo a los partidos políticos nacionales, ya que no poder decidir sobre cómo gestionar el presupuesto significa necesariamente la imposibilidad de poder aplicar un programa político, salvo en cuestiones sociales de mínima importancia y nula repercusión económica. Es poco probable que España acepte un control total sobre sus presupuestos, pero igual no le quedan más opciones. Depende de lo terco que se ponga Wolfgang Schäuble. Lo más probable es que lleguen a alguna solución de compromiso como una auditoría previa a los presupuestos por parte de la Comisión y tal vez, el sometimiento de los presupuestos nacionales a aprobación parlamentaria europea. Creo que esto sería hasta positivo, aunque sería mejor crear un Tesoro Europeo Común, que reparta fondos para cada país en función de sus necesidades. Esta posibilidad también se ha barajado en su momento, aunque no sé si se sacará de nuevo.

La tercera opción, que defiende Monsieur Hollande, es la intervención indirecta. Consistiría en que el Fondo de Estabilidad inyectase los fondos no en el Tesoro español, sino directamente en el FROB, y que este los repartiese entre los bancos según sus necesidades. El problema es que Angela Merkel no pasa por ese aro, aunque algo ha hecho mella el hecho de que el resto del G-7 sí apoyara esa opción. Rotundamente se ha negado a que "una entidad privada" reciba fondos del FEEF. Si fuera así, lo vería lógico porque al fin y al cabo, no se puede intervenir en entidades privadas así como así sin que te llamen peronista o algo peor. El problema es que el FROB no es una entidad privada. Quizá alguien debería comentarle a Frau Merkel la ligera diferencia entre un ente privado y un órgano administrativo autónomo. Las consecuencias que traería esta opción creo que serían nefastas. Puede que saneásemos el sistema financiero, pero España seguiría con una deuda que aumenta peligrosamente, y con "las puertas cerradas al crédito".

Como ya he señalado, todas estas opciones suponen consecuencias negativas para nuestro país. A pesar de que los medios hayan reflejado la tercera opción con cierta neutralidad, y hasta con optimismo, lo cierto es que yo la veo como la peor de las tres. Es un parche temporal, que no soluciona nada. Además, sospecho que las necesidades de capital de los bancos son mucho mayores de lo que intuimos. Por no mencionar de que no hay garantía de que ese dinero se vaya a devolver. Y si lo tiene que devolver el Estado en su lugar, es todavía peor opción que la primera. Con todo, parece que es la opción por la que se decanta el Ministro de Economía Luis de Guindos. La segunda, a favor de la cual se ha manifestado el Presidente del Gobierno, me parece la menos mala de todas ellas a pesar de que la idea de ceder soberanía no guste nada a los españoles. Sin embargo, yo lo veo desde el punto de vista de que hemos estado disfrutando una soberanía que desde la firma del Tratado de la UE no deberíamos tener. Fue una gran irresponsabilidad dejar el proceso de convergencia a los gobiernos nacionales sin contar con una supervisión directa. Además, los bancos centrales nacionales debieron contar desde el principio con una supervisión estrecha por parte del BCE, el cual debía contar con autoridad para tomar medidas de intervención de la política monetaria nacional y de los bancos que forman parte del sistema financiero nacional, sector que debía haber sido sometido a una integración imperativa. Todo ello muy ambicioso para la época, quizá, pero volviendo la vista atrás, me pregunto cómo era posible que todo el mundo pensase que jugábamos con las cartas sobre la mesa, cuando en realidad todos teníamos cartas marcadas. 

Sea como fuere el método que se elija para el "rescate", ya sabemos cuál es el resultado. "Ojos de serpiente": todos los jugadores pierden, la banca gana.

miércoles, 6 de junio de 2012

España bajo shock



En los últimos días he visto el documental llamado La doctrina del shock (que podéis ver arriba), inspirado en el libro de la periodista canadiense Naomi Klein. Confieso no haber leído el libro todavía, pero este documental ha despertado mi interés en el mismo. El documental trata de cómo el neoliberalismo se ha aplicado en varios contextos de situaciones extremas y analiza tanto el "modus operandi" de la Escuela de Chicago y sus partidarios, así como el desarrollo y las consecuencias de su aplicación. La premisa es simple: EEUU escogió un Estado en el que llevar a cabo un experimento económico, de forma similar a la que científicos de la CIA investigaron con la terapia de electroshock con el fin de "programarlos". Esta analogía fue hecha por el propio Milton Friedman, cuando fue invitado a Chile por Pinochet para solucionar los problemas económicos del país y hacer una transición del socialismo al libre mercado. Friedman se refirió a sí mismo como un doctor que venía a aplicar una "terapia de shock" a un país enfermo.

Sin entrar en detalles que encontraréis en el documental (que recomiendo ver encarecidamente), sí quiero pararme en el patrón empleado desde Chile hasta Irak por los EEUU para llevar a cabo el espolio sistemático de la economía de otros países.

La forma de hacerlo es mediante el shock económico. La forma de provocarlo puede variar. A veces, puede aprovecharse un desastre natural, como ocurrió en Haití o en el propio EEUU con el huracán Katrina. Sin embargo, la mayor parte de las veces, el shock es provocado. Igual que con la medicina, al Estado "paciente" le son aplicadas medidas cada vez más severas. Esta estrategia es denominada "de contingencias", y su utilización fue desarrollada en la II Guerra Mundial. Tras esta, con la reconstrucción, fue trasladada al ámbito económico e inevitablemente al análisis geoestratégico. La razón es simple: las mismas personas que lo aplicaron en la II Guerra Mundial se convertirían a su vuelta a EEUU o bien en asesores gubernamentales o en ricos empresarios vinculados al "complejo industrial-militar" al cual Franklin D. Roosevelt se refirió en su famoso discurso antibelicista.

La primera medida al aplicar la doctrina del shock económico es enviar a los "sicarios económicos" de los que ya hablé hace poco. La segunda medida, si los sicarios fallan, es enviar a los "chacales". Pinochet, Videla, Bin Laden... Todos ellos fueron entrenados o apoyados por la CIA y usaron sus contactos e influencia con EEUU para hacerse con el poder e instaurar dictaduras militares. El tercer paso, cuando los chacales fallan, es precisamente enviar al ejército. La guerra es la forma más terrible de shock económico, y EEUU no ha dudado en usarla cuando otras formas de shock no han funcionado.

Una vez aplicado el shock, y aprovechando que la ciudadanía debe preocuparse por los dramas cotidianos provocados por este, y aprovechando también en su favor la confusión mediática que se produce en ese momento, se comienzan a aprobar medidas para socavar el sector público, comenzando por el Estado de bienestar. La privatización de la salud pública hace a la población más controlable al estar la atención sanitaria y el suministro de fármacos en manos privadas. Un disidente o alguien cercano a él podrá ser sujeto de chantaje a cambio de proporcionarle el tratamiento médico que necesita. Por otra parte, para la población general, tener que pensar en cómo conseguir los recursos económicos para poder lograr la atención sanitaria les hace menos propensos a pensar en protestar contra el espolio. En lo que se refiere a la educación, tiene un doble efecto: por una parte, aquellos que no pueden permitirse acceder al sistema de educación privado recibirán una menor educación y serán más manipulables. Por otra parte, aquellos que sí puedan hacerlo serán adoctrinados en centros educativos controlados de forma indirecta por el "Estado invasor". Las demás áreas de actuación pública son privatizadas de forma sistemática: en esto consiste el espolio, ya que dichas empresas son vendidas a precio ridículo, para ser revalorizadas mediante "ajustes" (normalmente ajustes que afectan al personal), y sacando después los beneficios obtenidos por ello en el mercado de valores, pasando la patata caliente a otros inversores incautos. Todo esto crea malestar social, que es brutalmente reprimido. Algo que Friedman no había previsto. Él realmente pensaba que el capitalismo reforzaría la democracia. Sin embargo, lo cierto es que ni uno sólo de los países sometidos a la "doctrina de shock" ha visto su democracia reforzada, y la mayor parte de ellos ha visto como terminaba desmoronándose y siendo reemplazada por dictaduras. EEUU las apoyó mientras que hacían frente al enemigo oficial, ya fuera real o de opereta.

Dicho esto, lo que pretendo con esta entrada es analizar las similitudes de este método con los sucesos que han conducido a Grecia, Irlanda, Italia y, lo que nos interesa, España, a la situación actual. Sin embargo, al contrario de como ocurre en el documental, en estos casos quien nos aplica la doctrina de shock no es EEUU, sino la Unión Europea, que aglomera a nuestros acreedores. Vaya por adelantado decir que esto es una mera teoría, y aunque pretendo hacer un análisis racional lo más riguroso posible, no toméis lo que digo como verdad absoluta, y si tenéis alguna crítica, tenéis los comentarios y el twitter para hacerme llegar vuestras opiniones. Vamos allá.

Todo comienza cuando Valery Giscard d'Estaing propone la creación de una Europa más amplia, "a dos velocidades". En esta Europa, los países más adelantados se integrarían económica y políticamente más rápido, mientras que los demás lo harían a un ritmo más reducido. Su proyecto era noble, pero fue rápidamente pervertido por el camino. Comenzó el proyecto de la moneda única y se creó un sistema de ajuste al cual debían someterse los países que quisieran acogerse a la nueva moneda. Algunos, como Alemania, Francia o Países Bajos, apenas tuvieron que hacer reformas. Otros, los que ahora han quebrado o se encuentran al borde de la misma, tuvieron que hacer números casi imposibles. O imposibles del todo, como es el caso de Grecia. Sea como fuere, eliminaron sus monedas y adoptaron el euro, que no dejaba de ser el marco alemán con una banderita europea. Esto es literalmente cierto, porque he vivido en primera persona cómo los alemanes usan los antiguos marcos para las taquillas de estaciones, aeropuertos o centros comerciales, o para liberar los carros de la compra. Todos esos sistemas funcionan con monedas de un euro, que mide y pesa lo mismo que la antigua divisa alemana.

Sin embargo, el tren no se detiene ahí, sino que, al contrario de lo proponía D'Estaing, a los países que se van incorporando a la eurozona se les exige entrar en el euro y someterse a las políticas de ajuste necesarias para ello. No hay opción al vagón de cola. Todo el mundo habla de los quebrados (y sí, cuento a España entre ellos a estas alturas), pero la deuda de países como Eslovaquia o Lituania también se están disparando en los últimos años.

Durante los años siguientes, estos países se dedican a crear una burbuja inmobiliaria enorme, aunque ninguna tan grande como la de España. La liberalización del sector inmobiliario es un criadero infesto de corruptelas y fraudes. Los bancos, seguros de sí mismos, se dan libremente a conceder créditos e hipotécas a personas sin solvencia práctica. Sin embargo, cuando ocurre el inevitable impago, todos se quedan sin cobrar. Se acabó el negocio del siglo. Los bancos se vuelven entonces insolventes, y acumulan bolsas de inmuebles que nadie quiere. Para que todo no se vaya abajo, el Estado da a los bancos el dinero necesario. Al fin y al cabo, no se contempla como una opción dejar quebrar a los bancos después del efecto producido por la quiebra de Lehman Brothers en EEUU. El resultado es el endeudamiento hasta el punto de la quiebra. Esto produce el shock en el país. Irlanda primero, pero finalmente Portugal, Grecia e Italia terminan quebrando. España será el próximo en caer, en cuestión más bien de días que de semanas. 

Esa quiebra ha sido el shock. Grecia e Italia, como condición a ser rescatadas, fueron sometidas a gobiernos tecnócratas neoliberales que llevaran a cabo el espolio del sector público. En el caso de Irlanda y Portugal, los propios gobiernos estaban ya en manos de neoliberales de la Escuela de Chicago. Así ocurre también con España. Alemania se aseguró, durante este proceso, que también el director del BCE fuera un neoliberal afín a dicha escuela, tras la (como mínimo) sospechosa detención de Strauss-Kahn en EEUU.

El resultado de este espolio es claro. En Grecia la pobreza ha aumentado de forma drástica, la economía se ha desmoronado y el malestar social es cada día más brutalmente reprimido. Irlanda y Portugal ven procesos similares, aunque quizá no tan traumáticos porque al fin y al cabo, a sus condiciones iniciales no se sumaban contradicciones y problemas internos. Esto sí ocurre en España, por lo que el saqueo de lo público al que el gobierno español está sometiendo a nuestro país podemos esperar que traerá consecuencias similares a las de Grecia. Todo ello en beneficio de nuestros acreedores. A pesar del sentimiento anteuropeísta creciente en nuestro país, debemos pensar que la Unión Europea está siendo utilizada por los Estados acreedores y estos, lo son a su vez por sujetos privados.

jueves, 31 de mayo de 2012

Vicepresidenta de la Comisión Europea a favor de la neutralidad de la red



Tenemos muy buenas noticias en torno a un tema que aunque estos días no ocupa las portadas de los medios, colapsados por el caos de la economía. La Vicepresidenta de la Comisión y Comisaria para la Agenda Digital de Europa, Neelie Kroes, ha hecho público su apoyo a la neutralidad de la red en un resumen de prensa (inglés) y en una entrada de su blog oficial, ambos publicados el 29 de mayo. Kroes ya se ha manifestado anteriormente a favor de convertir Europa en un foco para la creación de una "industria digital" en Europa. Sin embargo, esta vez ha dado un paso más: ayer se manifestaba firmemente a favor de una Internet neutral en la que los proveedores de servicios proporcionaran una información clara y veraz sobre los servicios que proporcionan.

De acuerdo con su publicación, basada en el informe emitido por el BEREC, en torno a un 20% y posiblemente hasta la mitad de los contratos de servicio de telefonía móvil incluyen restricciones a servicios como VoIP o P2P. Además, en torno a un 20% de los operadores fijos estarían aplicando restricciones a las conexiones de P2P en horas punta, lo cual afectaría en torno al 95% de los usuarios en un determinado país. No puedo dejar de remarcar la importancia que tiene este fraude: estas limitaciones no están a menudo explicitadas en los contratos, ni en las ofertas comerciales de los proveedores. 

La Comisaria continúa más adelante señalando que propondrá una serie de recomendaciones en torno a tres puntos con el fin de terminar la espera por lograr una neutralidad de la red real en Europa:

1.- Los usuarios deben conocer de forma veraz los servicios que están contratando. No simplemente las velocidades de descarga "a las tres de la madrugada", sino en horas punta y a ser posible indicando la velocidad mínima de descarga que le será ofertada. Sobre este punto, ya he tenido la experiencia personal de contratar un servicio de 20 Mb, y recibir menos de 1 Mb. Lo peor de todo es que al contrastar la información del servicio técnico con la de la tienda en la que contraté el servicio, se producían contradicciones fundamentales: la tienda (una franquicia) estaba siendo engañada por la central sobre las velocidades que estaba ofreciendo realmente. Esto supone un daño no sólo para los consumidores, sino también para el pequeño comercio que actúa como intermediario en el mercado.

2.- Los usuarios deben conocer los límites de los servicios que están contratando. En este punto, la Comisaria se muestra a favor de que los límites se cuantifiquen de forma clara. Si va a haber un tope de volumen de descarga, que este sea claro. De esa forma, los usuarios podrán escoger la oferta que mejor se les adapte. Más adelante añade que no hay porque oponerse a las ofertas de contenido limitado en cuanto a los servicios provistos, si los usuarios lo demandan. Es decir, que si los usuarios se conforman con un Internet limitado a una serie de funcionalidades a cambio de un precio menor, no hay porqué ponerles trabas. Sin embargo, deben ser conscientes de lo que están comprando.

3.- Los usuarios deben saber si están comprando Champagne o "vino aguado". Es decir, si no es Internet ilimitado, no debería comercializarse como tal. De hecho, ni siquiera debería comercializarse quizá con la etiqueta de "servicios de conexión a Internet".

Por último, Kroes hace un llamamiento a la responsabilidad en el respeto a la privacidad debido a la práctica de la "inspección de paquetes". Consiste en la monitorización del tráfico de un usuario. Esta práctica debe ser regulada y su el usuario debe ser consciente de que va a ser sometido a dicha monitorización en el momento de contratar los servicios.

Como reflexión personal, diré que todo lo dicho por la comisaria me parece muy sensato y me alegra que por fin algunos políticos se conciencien de las perniciosas prácticas de las operadoras que lastran la actividad en la red. Sin embargo, echo en falta un toque de atención a los gobiernos en este comunicado. La neutralidad de la red no sólo depende de una regulación europea que espero se apruebe gracias a las futuras recomendaciones de la Comisaria, sino también de las normas nacionales como la Ley Sinde-Wert que suponen una amenaza si cabe mayor para la neutralidad que la actividad empresarial. Esto podría solucionarse con una norma europea que establezca una neutralidad que sea imperativa no solo para los sujetos privados sino que vincule también de forma efectiva a los Estados miembros.

martes, 29 de mayo de 2012

El Quinto Jinete




El domingo escuchaba en la radio el estupendo programa 152 de "SER Historia", dedicado en esa ocasión a la "historia más oscura del dinero", con ocasión del libro "La Troika y los cuarenta ladrones", de Santiago Camacho. Este escritor es también autor de un libro sobre la historia de la mafia, y me pareció muy revelador cómo comparaba a determinados agentes del mercado con las organizaciones mafiosas. Así por ejemplo, las agencias de calificación extorsionan a empresas, entidades financieras y gobiernos para que contraten sus servicios, o bien se "arriesguen" a recibir una calificación considerablemente peor (o una rebaja de la misma, si ya tenía clasificación de antes) que si acepta pagar las sumas millonarias que exigen por dichos servicios. De tal manera que en ocasiones, cuando escuchamos o leemos en los medios sobre la rebaja de calificaciones no necesariamente se debe a un comportamiento financiero o contable dudoso, sino simplemente a no ceder a la extorsión de estas agencias. No es de extrañar que la propuesta del Ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, de crear una agencia de calificación pública europea quedara en el olvido a pesar de contar con el visto bueno de su Canciller, de la Comisión europea y del resto de países de la Unión. Seguramente al día siguiente recibiera una cordial llamada de Moody's, de Standard & Poor's o de alguna otra invitándole a retirar la propuesta o arriesgarse a una bajada de la calificación de la deuda alemana.

Otra práctica similar entre la mafia y los agentes económicos es la contratación de "sicarios económicos". Se trata de sujetos dedicados a corromper funcionarios públicos y políticos mediante el sistema del palo y la zanahoria. Aceptar los sobornos y prebendas les permitirá gozar de un sueldo o jubilación espléndidas en algún consejo de administración o paraíso financiero, y no hacerlo puede comportar ser encausado en procesos judiciales que provoquen su caída en desgracia. Como auténticos gángsters, crean mediante esta combinación de sobornos y amenazas verdaderas tramas mafiosas que permiten a las empresas (o Estados) para las que trabajan el beneficiarse del dinero público de subvenciones y contratos públicos, el apoyo de acciones militares, o el acceso a recursos naturales.
Este programa, unido a las noticias de que Bankia no devolverá el dinero que el gobierno español le ha prestado al convertirlo en capital de la empresa, me lleva a realizar una reflexión acerca de cómo los gobiernos se han convertido en auténticas marionetas. De acuerdo con el autor, no se puede hablar realmente de "una conspiración" en la que exista una mano negra. El problema reside en que hay muchas "manos negras" actuando de forma descoordinada en una lucha por llevarse la mayor cantidad de dinero posible de los Estados.

Mucho me temo que la gran estafa de la crisis esté debilitando los Estados, especialmente los europeos, de forma que nos dirijamos a una singularidad en la que la muerte de la democracia es ya cierta, y sea reemplazada por uno de dos modelos políticos que están comenzando a colisionar.

Por una parte, la centralización de la soberanía en agentes externos a los Estados. Hace poco que nuestro presidente del gobierno aseguraba que había hecho todo lo posible y que la solución estaba en una respuesta de la Unión Europea. Sin entrar en consideración sobre si esto es cierto o no (yo lo pongo en duda), el efecto práctico de ello es avocar la competencia para resolver los problemas de la nación en instituciones no elegidas democráticamente o de forma remota e indirecta. De esta forma, ante la catarsis del desgobierno, surgen una serie de tecnócratas que imponen agendas de gobierno que no tienen en consideración los derechos de los ciudadanos o el respeto a la democracia. Si en los años noventa, la crisis de la democracia fue la transformación del gobernante en gestor, en el siglo XXI está siendo la transformación del gobernante-gestor en mero burócrata. No hace falta más que ver a la composición de nuestro gobierno, en el cual la amplia mayoría de ministros son ex-funcionarios públicos para hacerse una idea de a qué me refiero. La democracia se disuelve en un laberinto escheriano en el que no hay salida, solo una espiral autoritaria.

Por otra, tenemos una suerte de cleptocracia, en la que organizaciones pseudocriminales ostenten el poder a través de la amenaza de quiebra directa o indirecta del país en el que se ubican. De esa forma, una entidad como Bankia, calificada como "sistémica" puede (como ha hecho) apropiarse a mano descubierta de amplísimos fondos del Estado mediante la extorsión con una "opción nuclear": la destrucción del sistema económico del país si no se cumple su voluntad. Perfectamente podría exigir cualquier cambio legislativo, o incluso acabar con el gobierno si este no respondiese a sus amenazas. En el pasado, la amenaza de guerra nuclear mundial, fue llamada "el quinto jinete del apocalipsis" en la (aconsejable) novela de Dominique Lapierre. No fue hasta el momento en que se alcanzó el punto crítico de inflexión llamado oportunamente MAD (acrónimo de "Mutual Assured Destruction", pero también "loco" en inglés) que se produjo una distensión y que el terror nuclear dejara de marcar la agenda política. Actualmente, otro "quinto jinete" ha tomado su lugar: el de la implosión del sistema capitalista tal y como lo conocemos hasta ahora. Sin embargo, si los líderes políticos mundiales quieren dejar de ser ciegos, han de asumir la verdad: el sistema capitalista como lo conocíamos ha muerto. 

jueves, 24 de mayo de 2012

Los Vengadores



Volvemos a hablar de cine en Los Archivos Olvidados. En este caso, pretendo reseñar la última película que he visto en el cine, la esperada película de Los Vengadores. En primer lugar, mi enhorabuena por la elección de Joss Whedon para la dirección, porque creo que la nota de la película hubiera bajado drásticamente con otro director que nos presentara un filme sobrio sobre los superhéroes. Esto no es el Batman de Christopher Nolan, ni tampoco los X-Men de Bryan Singer. Es una película de aventuras, entretenida y para todos los públicos. O casi. Porque la película ha sido clasificada para mayores de 7 años, lo cual me sorprendió antes de verla. Después de verla, tengo mis dudas de que un niño de 8 años pueda entender la película en toda su complejidad, pero sin duda no se aburrirá. 

El argumento es en sí bastante tópico. Loki junta un ejército de malos, engaña a los buenos para que puedan invadir la Tierra, pero los buenos, tras tragarse la testosterona, comienzan a trabajar en equipo, luchan contra los malos y patean el culo de Loki.  

Ciertamente, el argumento es más complejo que esto, pero tampoco voy a revelar más detalles. Eso sí, he llegado a la conclusión de que las únicas películas que uno necesita ver para enterarse de la "metatrama" de esta película son Iron Man 1 y 2, Thor y Capitán América. Hulk os la podéis saltar, porque no hay la más mínima referencia a su película. 

En cuanto a fotografía, la película es vistosa, pero nada que ver con Thor o Capitán América. Quizá la mejor parte sea el encuentro entre Thor y su hermano, que apropiadamente ha sido retratado de forma súmamente gótica. Hasta el punto que Tony Stark se burla de ello. 

Ese es otro punto de la película. Joss Whedon ha dado rienda suelta al humor de Robert Downey Jr., mucho más que en las otras películas, de tal forma que a determinadas personas puede resultarle cargante o ridículo. No es mi caso, como fan de Iron Man y de Robert Downey Jr., creo que hace bien su papel. De hecho, creo que los diálogos cómicos de la película la hacen mucho más llevadera, como ya anticipé. ¿Que Robert Downey Jr. chupa mucha cámara? Es verdad. Pero es el punto más fuerte de la película, así que creo que Joss Whedon ha acertado con ello. 

Quizá los únicos diálogos que no me han gustado han sido los de Viuda Negra. A lo mejor soy el único friki que prestaba atención, pero las dos veces que usa como excusa "tener la cuenta en rojo" decidí que sin duda debió encargarse el becario de Zack Penn (co-guionista de la película junto con el propio Whedon). 

Respecto del vestuario, debo decir que para ser una película de superhéroes, no es un aspecto muy destacable. Algo que sí se podría decir de Thor o Capitán América (también), aquí es algo bastante anodino. Lo mismo pasa con la banda sonora. Prácticamente me ha pasado desapercibida.

Sí destacan los efectos especiales, como es natural. Especialmente cuando los invasores se ponen a destruir alegremente Nueva York cual mongoles en el monopatín de Marty mcFly de Regreso al Futuro. Chistes aparte, hay escenas bastante impresionantes. Aunque agradezco la sensatez de no haber hecho versión en 3D, porque para media hora de película hubiera sido una estafa. 

En cuanto al reparto, me parece que el anabolizado Jeremy Renner no fue la mejor elección para Ojo de Halcón. Por otra parte, me descolocó la elección de Mark Ruffalo para interpretar a Bruce Banner/Hulk. Descartar a Edward Norton fue una mala idea, me gustó su papel en The Incredible Hulk. Los demás, hacen su papel, sin excesiva brillantez pero tampoco sin grandes fallos. Salvo Scarlet Johanson, que pone morritos cuando posa. Los mejores, para mí han sido los dos secundarios de la película: Cobie Smulders (sí, Robin Scherbatsky de How I met your mother) y como siempre, el grandioso Clark Gregg en su papel del Agente Coulson. 

Nota: 7,5. Es una buena y entretenida película, que merece la pena ver en el cine, especialmente por la traca final. La película es divertida y vistosa, aunque bastante peor en cuanto a calidad que Thor, o Batman Begins, por citar otras películas de superhéroes que me hayan gustado en los últimos años. 


jueves, 10 de mayo de 2012

Los Juegos del Hambre



Esta semana toca algo de cine. En concreto, de las últimas dos películas que he visto en la gran pantalla, de las cuales comenzaré hoy por "Los Juegos del Hambre". Esta película es la adaptación al cine de la novela de Suzanne Collins del mismo nombre, la primera de una trilogía. La intención es llevar dicha trilogía al cine.

La película nos muestra un futuro distópico en el cual la civilización de Panem se alza como única potencia continental. Según nos cuentan, El Capitolio (la capital de este imperio) consiguió derrotar a las naciones que se opusieron a él en una rebelión. Tácitamente, nos dan a entender que esto fue una guerra nuclear que arrasó gran parte del planeta. Pese a ello, este se recuperó y El Capitolio subyugó a las otras naciones, anulando su identidad y convirtiéndolas en "distritos". Dichos distritos se dividen las diversas facetas económicas de la producción de los bienes que Capitolio necesita para consumir. Mientras que los habitantes de los Distritos viven en la miseria, los habitantes del Capitolio son extremadamente ricos, extravagantes y vanidosos. Para recordar la "generosidad" de El Capitolio al perdonar la insurrección, una vez al año, dos niños de cada distrito, de entre 12 y 18 años, son seleccionados para luchar a muerte en un "estadio" (una especie de escenario virtual, aunque las muertes son auténticas). 

Con este planteamiento, la película nos presenta a Katnis Everdeen, una adolescente que es además una excelente arquera y cazadora del Distrito 12. Su hermana Primrose entra en el sorteo de la Cosecha (en el cual se seleccionan los jóvenes de cada distrito que pelearán) por primera vez. Está francamente asustada, pero Katnis la intenta consolar. Sin embargo, la mala suerte se ceba con ella y sale elegida. Katnis, en un acto de valentía, se ofrece voluntaria como tributo. Una posibilidad contemplada en las reglas, pero raramente usada en el Distrito 12. El otro elegido es Peeta Mellark, un aprendiz de panadero, con el cual Katnis ha tenido una mala experiencia en el pasado. 

De la miseria a la opulencia, la escena siguiente nos muestra a los dos jóvenes en el tren. Este tren los llevará a El Capitolio, y en él tendrán la oportunidad de conocer a su futuro entrenador, un superviviente de los Juegos del Hambre. Es decir, un hombre procedente de su Distrito que llegó a vencer en el pasado. Sin embargo, Haymitch Abernathy (Woody Harrelson) se presenta en su estado natural: borracho. Lo cual será una pésima impresión del Capitolio. Junto con Effie (Elizabeth Banks) y Cinna (Lenny Kravitz) formarán el equipo del Distrito 12. Los tres prepararán a Peeta y a Katnis para su participación en los juegos, no solo en su faceta de supervivencia, sino también en su faceta más "social". En los Juegos es esencial contar con patrocinadores, ya que estos podrán aportar ayuda durante los mismos. Y eso tiene mucho de concurso de popularidad al más puro estilo "Gran Hermano". La primera parte de la película trata de esto. La segunda mitad retrata cómo se las apañan Katnis (y Peeta, colateralmente), durante los Juegos, luchando contra los otros competidores, pero también contra el propio Capitolio y las trampas que éste le tiende.

Pasando más al análisis de la película, diré que el guión es bueno, pero siendo una adaptación, hay algunas cosas que se han dejado fuera y que pueden dificultar la comprensión de la película para el profano que no haya leído los libros. No obstante, el argumento principal queda claro, solo se pierde en los detalles, como qué es el Sinsajo. O, por ejemplo, cuál es el significado de alzar tres dedos juntos de la mano para los habitantes de los distritos.

En cuanto a la fotografía, está realmente bien cuidada. Las imágenes de El Capitolio, los parajes naturales en los que se desenvuelve la película, los talleres y casas de los distritos... Todo ello destila la esencia de lo que lo representa cada uno: opulencia monumental, desafiante salvajismo y miserable ruina.

El vestuario es lo más destacable de la película. Me encanta el contraste entre las sencillas ropas de los habitantes de los distritos, que claramente imitan las de los trabajadores de la América profunda de los años 30, con el de los habitantes de El Capitolio, tan extravagantes y alocados. En parte, un recuerdo de aquella época, pero también un reflejo oscuro de nuestro propio mundo actual. 

Finalmente, en cuanto a la dirección, hay algunos detalles que no me han gustado excesivamente. Las escenas más violentas transcurren a velocidad muy rápida "para rebajarlas", y así que la calificación de la película no sea para mayores de 18. Que es quizá la que le correspondería de ser fiel a la novela. Por otra parte, sorprende un poco cómo de rápido se adaptan Katnis y Peeta a una tecnología que nunca han tenido en sus manos. Cierto, que son jóvenes y eso siempre ayuda. Pero contrasta mucho con la inadaptación de Haymitch. Otro detalle más que me pareció extraño es el siguiente. Al principio de la película, cuando seleccionan a Prim para representar al Distrito 12, Katnis se presenta voluntaria. Entonces, Effie pide la opinión del alcalde. Sin embargo, no vemos ni oímos a este personaje. Todo parece indicar que esta escena se cortó, por alguna razón. No haber encontrado un sustituto para este personaje o haberlo "camuflado" de forma que este detalle sea menos evidente es un pequeño fallo de dirección, pero no se lo tendremos demasiado en cuenta.

Nota: 7,5. Es una buena película, entretenida, ácida y muy bien cuidada en cuanto al vestuario y la fotografía. Por lo que me han comentado los lectores del libro, es además muy fiel a la novela, aunque se echa de menos algunos detalles que ubiquen un poco mejor al espectador en la trama. No puede decirse que el guión sea muy sorprendente y realmente no se ven grandes giros de trama. Con todo, es una película que merece la pena ver y que recomiendo a todo el mundo.

Curiosidades:
-Suzanne Collins (la autora del libro) colaboró en el guión. Y se agradece.
-Jennifer Lawrence (Katniss) es rubia natural, mientras que Josh Hutcherson (Peeta) tiene el pelo negro. Ambos tuvieron que teñirse para la película.
-Es la primera vez que Lenny Kravitz participa en una película como actor. Y lo hace sorprendentemente bien.
-Durante el rodaje, Josh Hutcherson apostó a Jennifer Lawrence que no sería capaz de darle una patada pasando la pierna por encima de la cabeza. Jennifer le dio una patada en la sien y dejó inconsciente a Hutcherson durante varios minutos. Y luego ganó la apuesta. Aunque sospecho que al bueno de Josh no le quedarán ganas de apostar nada a su compañera en futuros rodajes.
-Las escenas de El Capitolio requirieron la adquisición de nada menos que 300 pelucas.
-La escena de La Cornucopia cuenta con un tema de música electrónica bastante friki compuesto en 1972 por Laurie Spiegel con un sintetizador analógico. El sintetizador usaba tanta energía que la compositora necesitaba desconectar su nevera para usarlo. Aquí podéis escuchar la pieza (que no aparece en la banda sonora).
-En la película se le ha dado mayor protagonismo a Seneca Crane que en el libro. Lo cual creo que ha sido un acierto, porque me parece un personaje bastante interesante.





miércoles, 2 de mayo de 2012

El proyecto de ley CISPA comienza su recorrido



El viernes teníamos una mala noticia. Tal y como era de esperar, la cámara baja del Parlamento americano, la Casa de Representantes aprobaba ese día el proyecto de ley CISPA (Cyber Intelligence Sharing Act). La ley CISPA es quizá la más severa de las iniciativas legislativas para poner Internet bajo la vigilancia y control de las agencias de seguridad de los EEUU. 

¿Qué es CISPA?

Oficialmente se trata de una enmienda a la Ley de Seguridad Nacional de 1947, la misma que creó la CIA y reformó profundamente el FBI. La razón para llevar a cabo esta reforma es la regulación de la "ciberseguridad" en dichas agencias, así como en otras que han aparecido posteriormente. La ley permite un intercambio más fácil (por ser obligatorio) entre dichas agencias, las fuerzas armadas y los sujetos privados (empresas, fundamentalmente). Al contrario que otros proyectos de ley, este viene de la mano de políticos de ambos partidos: en concreto Mike Rogers (republicano) y Dutch Ruppelsberger (demócrata). De acuerdo con esta ley, dichos sujetos privados estarían obligados a ceder información privada de sus clientes a las agencias de seguridad estadounidenses, sin el consentimiento o el conocimiento de esas personas, y sin pasar por trámite judicial. Además, el proyecto de ley prevé que dichos datos pasarán a ser propiedad del gobierno de los EEUU, el cual podrá realizar con dicha información lo que crea necesario, también comercializarla. El proyecto de ley autoriza también a dichas agencias a intervenir, detener y modificar el contenido de las comunicaciones entre sujetos privados. Además, la definición de "ciberamenaza" es deliberadamente amplia, por lo que cualquier vulneración de las leyes americanas, como puede ser el copyright, podría ser motivo de investigación e intervención. 

¿Qué es lo que sigue a continuación?

A pesar de lo que podáis leer en Internet la ley aún no está "aprobada", sino "en trámite parlamentario". Ha superado el primer trámite, pero debe ser todavía aprobada por el Senado, y firmada por el Presidente, el cual puede decidir imponer o no un veto sobre la misma. 

En la Casa de Representantes la ley fue aprobada por un 57%  de representantes, rechazada por un 38% y con un 0,03% de abstenciones. Aplicado al Senado, eso supondría su aprobación: bastaría la unanimidad de los republicanos, los 2 independientes y 8 senadores demócratas para su aprobación. Sin embargo, afortunadamente, la unanimidad entre los republicanos no es total. 28 representantes republicanos votaron en contra en la Cámara de Representantes. Si ese voto negativo se transmitiera al Senado, tendríamos un 88% de votos republicanos y un 21,87% de demócratas a favor. Eso supondría en el Senado un total de 41 votos republicanos y 12 demócratas. Con un total de 63 votos a favor, sería más que suficiente para aprobar la ley. Los datos para estos cálculos los he extraído del excelente cuadro-resumen de New York Times sobre el voto.

¿Quienes la apoyan?

Al contrario que en otras ocasiones, esta vez las grandes empresas del sector están a favor de la ley. Demoledor ha sido para los ciberactivistas el anuncio del apoyo de Facebook a esta iniciativa, como explican aquí. Google no se ha pronunciado aún, pero han manifestado en repetidas ocasiones que "cumplirán con la ley". Ya lo hicieron con la censura China. Esto es totalmente comprensible para una empresa.

Lo grave son las donaciones que muchas empresas privadas han hecho en favor de la ley. De hecho, OpenSecrets.org señala que al menos 12 firmas habrían pagado más 100.000 $ a Mike Rogers para que proponga el proyecto de ley. Aquí podéis encontrar la lista completa. De acuerdo con las estadísticas, el Senado vota a favor de las propuestas apoyadas con dinero por contribuyentes privados un 73% de las veces.

¿Qué hacer?

En este caso, soy bastante menos optimista que con SOPA. Entonces había una gran oposición a la ley, cosa que no ocurre en este caso. Sin embargo, hay una persona con capacidad de detener la ley y que ha mostrado su rechazo a la misma: Barack Obama. El Presidente de los EE.UU. tiene capacidad de veto y ha amenazado con utilizarlo si CISPA se aprueba. Lo cierto es que Obama se enfrenta en unos meses a unas elecciones que tiene casi ganadas de antemano, pero para las cuales todavía tiene que hacer campaña. La parte buena es que necesita los votos para legitimar y consolidar su proyecto político. La mala es que necesita el dinero para la campaña y ese dinero lo aportan contribuyentes privados. ¿Cómo resolver ambos inconvenientes? Bien, sería buena idea una campaña con un lema tal que "Donaré 1$ a la campaña de Barack Obama si veta CISPA". Con suficientes apoyos, Obama consigue el dinero Y los votos. Y los internautas nos libramos de CISPA. It's win-win!

Por lo demás, los habituales mecanismos de presión siguen vigentes. El hecho de que un 73% de las veces los senadores apoyen "a quien tiene el dinero" no significa que se deba renunciar a la posibilidad de luchar para que esta sea parte de ese 27% de ocasiones en que la razón se impone al capital.


VIDA EXTRA: Durante la discusión de la ley, se aprobaron un par de enmiendas, referidas a qué información no puede el gobierno, las fuerzas armadas o las agencias de seguridad requerir de los sujetos privados. Se trata... tachán tachán de la religión y del registro de armas. Es decir, que puedo ser un fanático musulmán y tener cuarenta fusiles en casa y no pasa nada, la ley me ampara. Sin embargo, si el gobierno americano exige las fotos de mis vacaciones a Facebook, se las tendrán que entregar en bandeja. Sí, señor, muy efectiva contra el terrorismo esta ley...