domingo, 29 de agosto de 2010

RIFTS - Primer Contacto


Mientras Jet emprendía su primer viaje dimensional, Malcolm, Ellen y Jimmy se enfrentaban al monstruo mecánico. Éste envió una señal electrónica para hackear los sistemas del Glitter Boy de Jimmy, a lo que Malcolm contestó disparándole con su rifle. El monstruo mecánico, entonces, contestó hablando a través del sistema vocal del Glitter Boy: les amenazó con que soltaran las armas o se atuvieran a las consecuencias. Mal volvió a dispararle, con lo que la respuesta del robot fue un ataque psiónico para controlarles la mente, a la vez que disparaba todos sus lasers a Mal. Tuvo éxito con Ellen, que remató al pobre desintegrándolo en polvo subatómico. Bajo el shock de lo que acababa de hacer, soltó su arma, y se rindió ante el monstruo. Este cesó en sus ataques y les comenzó a explicar su propósito allí.

Mientras tanto, Jet apareció en un extraño lugar, completamente blanco, rodeado tan sólo por nubes que revelaban, al fondo, un extraño sistema solar subacuático. Ante él apareció una entidad que se identificó, tras convencer al joven mago de sus buenas intenciones, como Enki, el primer mago, y dios de la magia en la cultura babilónica. Reveló a su nuevo aprendiz que normalmente no se fijaría en un mago tan insignificante, pero que llegando a donde había llegado, sacaría provecho de él, enviándolo como emisario ante un clan atlante, situado en uno de los planetas del msiterioso sistema solar. Le explicó que esta dimensión estaba vedada para él, pero que podría hacer uso de sus habilidades allí. El viaje por el sistema subacuático fue extraño, aunque no difícil. Tuvo que esconderse de las patrullas de los enemigos de Enki, el pueblo de Apsu (otra deidad babilónica). Lo que siguió, una vez llegó al planeta, fue todavía más extraño. Se convirtió rápidamente en un mesías entre los Prometeanos, los verdaderos atlantes. Consiguió unificar las divisiones entre ellos para que construyeran una gran nave con la que huir de su exilio, y volver a la Tierra, como primer paso hacia la Tierra Prometida: Atlantis. Una vez cumplió su misión, despertó de nuevo en la Tierra. Lo que en Prometea habían sido dos meses, habían sido apenas cinco minutos en la Tierra.

En aquel momento, también llegó River, que había salido con retraso. Ellen mantenía una conversación con el robot alienígena, que se presentó como Perseo. De acuerdo con él, su raza, que antiguamente sirvió a los humanos, se había revelado. Él, sin embargo, gracias al conocimiento aportado por un Oráculo llamado Delfos, había comprendido que la coexistencia era posible, y que debía ir a la Tierra para defender a los humanos de la invasión. Por ello, escogió un lugar relativamente desierto en el que instalar su base de operaciones. Utilizando sus conocimientos científicos, comenzó a provocar alteraciones climáticas con el fin de disuadir a los humanos de seguir viviendo en la zona. Sin embargo, al ser encontrado por los personajes, lo convencieron para que empleara "otros métodos más directos". Además, lograron con él un trato: su permiso para la prospección de estroncio en la zona a cambio de utilizar la prospección como esqueleto para su base de operaciones. Una vez que llegó el Teniente Sanders con un grupo de soldados y los ingenieros, el primero tomó el mando, y dejó que los Pjs volvieran a la base.

Antes de que eso ocurriera, Ellen hizo una petición a Perseo, y es que de algún modo resucitara a Malcolm. Éste encontró la idea estimulante ("será un experimento interesante", replicó el robot), por lo que procedió a ello. Creó un cyborg con la apariencia de Malcolm, al cual le implantó la personalidad de Malcolm, de acuerdo con los recuerdos de Ellen, que había extraído antes al dominarla psiónicamente.

Una vez en casa, tuvieron una jornada de descanso, que habría de prolongarse un día más, gracias a que Jet casi coge un coma etílico. La Dra. Reynolds echó la bronca a los jóvenes, pero no dio mayor importancia al asunto. El "nuevo" Malcolm mostró a Ellen (con todo detalle, desnudándose ante ella en su habitación) las consecuencias de su "conversión". Ellen se disculpó, pero Malcolm no le concedió importancia. Al día siguiente, fueron llamados por el gobernador, para anunciarles que Ethen Reynolds había sido el elegido para una misión diplomática en territorio de la Coalición. Les ofreció ir con él como escolta, ya que tenían pendiente hablar con el Teniente Kimborough sobre el trato que habían hecho, pero se disculparon alegando que "no eran el grupo ideal para esa misión". El Gobernador mcCallaghan lo entendió, y les comunicó que escogería a otro grupo. Sin embargo, no sospechaban la influencia que tendría esta decisión...

sábado, 14 de agosto de 2010

Reencuentros


El reencuentro es un fenómeno muy especial. Ya desde hace mucho tiempo, filósofos y literatos han hablado de ello. Nietzsche lo llamó "el eterno retorno", pero simplemente rescató un concepto que surgió de forma más o menos simultánea en la Antigua Grecia y en la India durante los siglos IV a VI a.C., como veremos más adelante.
En Grecia, los estoicos crearon el concepto filosófico del eterno retorno, según el cual, el ser humano se enfrenta a un ciclo vital e histórico en el cual todo termina por repetirse. Por lo tanto, el ser humano no tiene otra opción que afrontar abnegadamente su destino, no dejándose llevar por las emociones, que son las que provocan la ilusión de una línea temporal.
Mientras tanto, en la India, Siddharta Gautama (conocido como Buda) y sus discípulos refinaron el antiguo concepto del samsara, que es el ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento. Según sus creencias, al hombre le aguarda la consecuencia de sus acciones al final de su vida, renaciendo en una nueva forma, acorde a su vida anterior. Sin embargo, los propios budistas tienen opiniones encontradas sobre la influencia del samsara en la vida de las personas.

En cualquier caso, la noción de reencuentro no ha permanecido fuera de la mente de los pensadores después de la era clásica. Se extendió por todo el mundo, en formas nuevas, adaptadas a la cultura de cada pueblo. Por ejemplo, en Mongolia siempre ha existido la cultura de que el clan es omnipresente en la vida de cada persona, tanto en esta vida "como en la otra". Cuando los monjes budistas llegaron a Mongolia desde China, y los mongoles aprendieron la noción de samsara, hicieron una mezcla de sus propias tradiciones con el ciclo de reencarnaciones. Ello resultó en una creencia de que las personas y seres que más queremos y que nos rodean, forman nuestro clan. Esas personas esperarán en el cielo a que todo el clan se reúna, y entonces, se reencarnarán juntos, de nuevo, en una nueva vida. Así, el clan permanece siempre unido, tanto en esta vida como en la siguiente.

Los filósofos modernos recogieron de nuevo la noción de reencuentro. Así lo hizo Nietzsche, heredero de Schopenhauer, quien estudiara la filosofía oriental. Nietzsche introdujo la noción del "eterno retorno", según la cual todo lo que ocurre, vuelve a ocurrir, y sólo los übermenschen, los superhombres, son capaces de forjar su propio destino. Emile Boirac investigó, por su parte, la noción de "déjà vu". Aunque sus métodos distaran de ser científicos, es hoy aceptado qla existencia de este fenómeno. Los científicos han desarrollado varias teorías para explicarlo, basadas en el funcionamiento de nuestra memoria. Independientemente de su causa, es un hecho que el reencuentro, real o imaginario, produce en nosotros un fuerte impacto emocional. A veces el impacto puede ser tan fuerte, que puede producir un gran estrés. Es así el caso del denominado "Síndrome de Ulises", etiquetado así por el español Joseba Achótegui. Se trata de un fenómeno bastante común en España, por la cantidad de emigrantes retornados que hay en nuestro país.

Y aunque sin llegar a ser preocupante, hasta cierto punto viene siendo la sensación que he experimentado últimamente a mi regreso de mis viajes por Europa. Se trata de una cierta frustración por la necesidad de encajar de nuevo en un lugar, de reconstruir un tiempo que has perdido. Pero ya nada es igual, no puedes volver atrás. Sólo puedes seguir adelante y pensar en positivo hacia el futuro. No obstante, pienso que esto es aplicable no sólo para los que se han ido y han regresado, vale para todos aquellos que han llegado, o que se han ido. A todos ellos, los viajeros del mundo, les dedico estas palabras. Como bien dijo Antonio Machado, "Caminante no hay camino, se hace camino al andar."

viernes, 6 de agosto de 2010

La Leyenda del Prisionero: Episodio IV - A cara descubierta



Johann pudo ver al fin la cara de su contendiente. Durante semanas había estado imaginando quién sería. No se imaginaba, desde luego, que el fiscal fuera a ser un miembro del clero, y mucho menos un Paladín de la Iglesia de Hesperus. Sí es cierto que era la religión predominante en el Imperio, aunque aquí en Grenz, otras religiones eran más reverenciadas. No había pocos, incluso, que aunque dedicaran devoción al Sol Eterno, también siguieran tradiciones mucho más antiguas, algunas de las cuales podrían ser fácilmente consideradas heréticas por los Santos Caballeros. El Imperio había consentido a los elfos que mantuvieran su intrincado panteón de deidades. Aunque de cuando en cuando surgía algún valiente clérigo que viajaba al bosque pretendiendo evangelizarlos, ninguno de ellos hasta ahora había logrado ningún progreso. Por su parte, los gnomos estaban demasiado ocupados como para seguir ninguna religión. Si tenían alguna, posiblemente fuera la ciencia a la que se dedicaban en cuerpo y alma. Los enanos, por su parte, tenían sus Logia Ancestrales. ¿Por qué iban a adorar al Sol? ¿Les reportaba algún beneficio? En sus cavernas, no había sitio para el Sol, así que era inútil evangelizarlos. Respecto a los humanos de Grenz, tenían sus propias creencias. Muchos ex-combatientes de la guerra adoraban la faceta militar del dios solar, Hesperus Invictus. Los granjeros, en cambio, preferían rezar porque el sol les acompañase el tiempo justo y necesario para que madurase sus cosechas.

Por lo que tocaba al propio Johann, nunca había sido especialmente religioso. No consideraba que una oración fuese a influir mucho en su vida. Aunque era obvio que Hesperus existía, y dotaba de poder a sus siervos más devotos. Pero, por lo que él sabía, lo mismo podía decirse de cualquier otra deidad. Eso zanjaba, para él, cualquier clase de debate teológico, pero consideraba que tratar de robar la atención de una deidad con un propósito egoísta era bastante denigrante. Tendría que haber un intercambio equivalente, para el cual Johann, simplemente, no tenía tiempo, ni ganas.

Por su parte, Ulric entró en la sala con cierta cara de fastidio. Parecía molesto por algo, o eso pensó Johann. Vestía con un rico jubón, y una capa azul real con el emblema dorado del Sol Resplandeciente. Miró a Beriadan, que estaba al lado de Johann, todavía encadenado, tan sólo un momento. Había un desprecio manifiesto en su mirada. Por un momento, Johann pensó que quizá estuviese rezando para que el Sol se abriese paso por el techo del Juzgado y quemase vivo tanto al elfo como a él mismo. Sin embargo, Ulric parecía sólo evaluar a su cliente. Comentó algo al noble que le acompañaba, otro caballero, según supuso. Este llevaba un escudo blasonado en su capa de color borgoña, que Johann reconoció como perteneciente al Ducado de Holzbrück. No sabía mucho sobre la familia Thordrick, quien gobernaba el Ducado, salvo que tenían cierto parentesco con el Emperador por vía de un primo bastardo. Obtenían la mayor parte de sus ingresos del pontazgo sobre el río. El Castillo Puente era una obra arquitectónica conocida en todo el Imperio. Nunca lo había visto, pero había oído que era algo incomparable en su género, y que era inexpugnable... Aunque eso se decía de la mitad de los castillos del Imperio.

Todos se pusieron en pie, cuando entró el Magistrado. Johann lo conocía de vista, era un viejo diplomático que, tras años en Isla del Sol, había vuelto a su ciudad natal, y el Emperador lo había recompensado dándole el puesto de juez. Debido a ello, era un hombre que entendía la ley como algo flexible. Se podía llegar a un acuerdo con él. Eso sí, la vejez le había vuelto testarudo y conservador. No sería un hueso fácil de roer.

Se sentaron, cuando lo hizo el Juez.

El secretario, un gnomo que también parecía tener ya cierta edad, se ajustó los lentes, tomó el pergamino con parsimonia y carraspeó, antes de hablar con una voz ridículamente aguda:
"Ciudadanos, estamos aquí hoy para la imputación de cargos y la formalización del proceso contra Beriadan... ejem... Beriadan... bueno, de apellido desconocido. ¿Tienen las partes alguna objeción a la legitimidad de este Juzgado para procesar a este individuo?"

Silencio. Beriadan miró con furia a Johann. Johann guardó silencio. Beriadan abrió la boca como para hablar, y Johann le tomó del brazo. Se libró de la presa, pero selló sus labios. Ulric y Jonas les miraron con cierto malestar.

"Muy bien", siguió el gnomo. "Beriadan Elfo del Bosque, se le acusa de asesinato con agravamente mágico. La pena por este delito, según la Ley Imperial, es la muerte. ¿Tiene algo que declarar?"

"Soy inocente", dijo el elfo.

"Conste en acta que el acusado se declara inocente." Dijo el viejo Juez. Un destello de furia volvió a surgir de los ojos de elfo hacia el juez, primero, y hacia Johann después. Susurrando, el elfo dijo "No me declaro inocente, soy inocente. Los elfos jamás faltamos a nuestra palabra." Johann le contestó. "Pero esto es un tribunal imperial, y me temo que no bastará tu simple palabra". El gnomo carraspeó de nuevo. Silencio.

"Bien, el siguiente paso es el de reclamaciones formales sobre el proceso. ¿Tiene alguna de las partes algo que decir al respecto?"
Johann levantó su mano, y alzó la voz para decir alto y claro: "La parte defensora considera que, puesto que mi cliente no es ciudadano del imperio, debe ser juzgado según su propia ley, según la cual, tiene derecho a una ordalía, dictada por un consejo de ancianos."
Ulric miró a Jonas, atónito. Se levantó, y gritó "¡Protesto! ¡Eso es ridículo! Estamos en territorio del Imperio, los elfos fueron derrotados y pertenecen al Imperio. Es un ciudadano imperial."

El Juez se mesó el mentón. "No podemos afirmar eso categóricamente. Cierto es que el territorio de la nación élfica ha sido anexionado al Imperio, pero el Emperador no ha concedido la ciudadanía a los elfos. Tan sólo les ha concedido el derecho a habitar y transitar el territorio imperial. Sin embargo, lo que afirma, joven, sólo puede ser demostrado si cuenta con un código de leyes élficas que den pie a su argumento, y el testimonio válido de al menos un jurista élfico que lo refrende. ¿Puede aportar esas pruebas a este juzgado?"

Se oyó el sonido de un bastón chocando contra el suelo de baldosa en la sala, cuando se abrió la puerta de roble, y entró una figura alta, que habló con voz potente. "Puede". Todos, menos el Juez, que estaba frente a quien acababa de entrar, se volvieron. Johann lo reconoció inmediatamente. Beriadan parecía impresionado. El resto estaban simplemente perplejos.
"¿Quién es usted?", dijo el Juez alzando una ceja.
"Mi nombre es Fearuin de la Casa Borandor, y soy mago. Refrendo lo que Johann Holzmann ha propuesto a Su Excelencia", dijo el mago, sonriendo con suficiencia.

sábado, 31 de julio de 2010

RIFTS - Aventuras en el Nuevo Oeste


Es hora ya de un nuevo resumen de las últimas dos sesiones de mi crónica de Rifts. En la última sesión, los personajes se habían encontrado en la tesitura de rendirse ante Ozymandias, y rendirle pleitesía, tal y como pedía. Y eso es exactamente lo que ocurrió, con cierta resistencia por parte de Malcolm. Ello satisfizo enormente a Ozymandias, el cual les encargó contactar con la Coalición, para saber por qué motivo estaban "merodeando" por los límites orientales de su reino. A cambio, accedió a la demanda de los protagonistas de cederles un equipo geológico de sensores, que les permitiría detectar el estroncio. Se dirigieron a las coordenadas que Ozymandias les indicó, y allí entablaron contacto con el Teniente Toller Kimborough, un oficial de la Coalición bastante joven, y relativamente tolerante. Éste les ofreció trabajar para la Coalición, investigando un extraño fenómeno paranormal en el oeste de Kansas, a cambio de la misma máquina. Por supuesto, aceptaron. Tras comunicar a Ozymandias el propósito de los "Dead Boys" de Kimborough, éste les "prestó" la máquina que necesitaban, por el plazo de una semana. Por supuesto, que no se la piensan devolver.

A continuación, el grupo decidió volver a la base, donde se relajaron, bebieron e intimaron tanto entre ellos como con algunos personajes de la base, como Zoey Gordon, bella y excelente mecánica de tan sólo 19 años, hija del brillante aunque excéntrico Prof. Moebius Gordon, y casada con el Teniente "Tim" Sanders, un Juicer de la base. Esto último fue algo Malcolm averiguó tan sólo después de acostarse con la joven... Por otra banda, Kim "Blackjack" Harris intentó desplumar a Jet y Ellen, pero al final se apiadó de los dos (un tahúr como él no disfruta desplumando a novatos), y simplemente les enseñó algunos trucos para jugar al poker. Por su parte, River y Jimmy, bueno, intimaron entre ellos.

Al día siguiente, con cierta resaca de la noche anterior, todos menos River (enfrascada en cierto experimento del que no quiso dar información) se reunieron con el Comandante William "Sheriff" Swift, con el objetivo de decidir el próximo curso de acción. Este les advirtió gravemente que confiaba en ellos para la misión, pero que debían darse cierta prisa: sólo les quedaban suministros para cinco días. Ellen, acertadamente, propuso que se hiciera racionamiento, lo cual extendería la duración de los suministros. "Aún así, dáos prisa", replicó Swift. Con lo cual, los jugadores decidieron que la mejor opción era dirigirse al norte y probar suerte en Nebraska.

El camino fue relativamente tranquilo, pero ya durante el mismo comenzaron a notar extrañas anomalías climáticas. Hacia el anochecer, pararon en un pequeño pueblo, Oak Hills. Allí, en la taberna, una docena de personas bebían con los ánimos bastante caídos. Jet, Ellen y Jimmy entablaron conversación con el tabernero local, un hombre de ascendencia irlandesa llamado John Sheridan, mientras que Mal vigilaba fuera. Sheridan les contó que estos cambios de clima se venían produciendo desde hacía unos tres meses. Un hombre de la taberna, un comerciante llamado Barlow les dijo que los rumores decían que la causa era una máquina que había aparecido en el cielo por esa época. Al cabo de un rato, Ellen relevó a Malcolm en la vigilancia, momento en el que hizo aparición un hombre con algo semejante a un uniforme, y con una brillante estrella de cinco puntas en su pechera. El Sheriff Jordan Fisk, un joven de unos veintitantos años, muy alto, y con gafas de sol (pese a ser casi de noche). Muy burdamente, intentó ligar con la joven, mientras le sonsacaba información sobre el grupo y su propósito. Invitó a la joven a su casa, pero al rechazar ésta, se despidió cortésmente, y se retiró saludando con su sombrero.

Por la noche, los protagonistas se instalaron en el hotel, y recibieron una inesperada visita. El Sheriff, junto con dos matones armados con escopetas, intentaron entrar en la habitación de Jimmy, quién sabe con qué oscuro propósito. Sin embargo, fueron descubiertos, a lo que siguió una escena de "tablas mexicanas" en el pasillo del hotel. Finalmente, el Sheriff y sus hombres se retiraron al salón del hotel, donde Ellen y Malcolm, primero, y luego también Jimmy se les unieron. Tras más tensa conversación, el Sheriff y los suyos se retiraron. Por la mañana, los héroes tomaron de nuevo su camino hacia el norte. Jimmy se encontró una multa de aparcamiento en su armadura de Glitter Boy, que por supuesto, no pagó.

Durante el camino al norte, se encontraron con un área calcinada, con varios cadáveres en su interior. Por lo que pudieron averiguar, se trataba de varios hombres de Northern Gun, un país situado al norte, enviados para lo mismo que ellos. Probablemente murieron por combustión espontánea de uno de ellos que iba en el centro.

Finalmente, ante ellos, orgulloso se alzaba en el cielo la extraña máquina. Probablemente, de origen alienígena. Jet consiguió averiguar que la máquina succionaba energía del nexo de líneas de ley que se encuentra inmediatamente debajo. Jet decidió entonces acercarse volando astralmente para espiar. Sin embargo, no sospechaba que al poco de echar un vistazo, se formaría en el nexo un extraño "fenómeno climático" denominado "maelstrom dimensional", el cual abrió un portal que lo succionó en su forma astral. Los demás, tan sólo vieron un fogonazo de tenue luz verde.

¿A qué extraña dimensión habrá ido a parar Jet? ¿Conseguirá volver? ¿Cómo reaccionarán sus compañeros? La respuesta, en la próxima edición.

martes, 27 de julio de 2010

Spanischmann in Deutschland #8: Frühling!


Y llegó la primavera a Alemania. Y la primavera, en Alemania, es tiempo de celebración, y no sólo porque la nieve se derrite, los bosques florecen, y los ríos vuelven a sonar con su corriente. Por toda Alemania, se hacen en casi cada pueblo la Fruhlingsfest. El origen de esta fiesta está en antiguas tradiciones germánicas de origen pagano, aunque prácticamente cada cultura celebra a su modo la llegada de la primavera. En Alemania, estas fiestas suelen ser "fiestas del vino", mientras que en octubre se celebran las Oktoberfest, que son "fiestas de la cerveza". En ambas, no obstante, ambas bebidas son consumidas en cantidades ingentes, junto con platos típicos como distintos tipos de Wurstchen (salchichas), así como el Schweinhax (codillo de cerdo) típico de Baviera, y otros. Toda fiesta tiene siempre a una orquesta y son frecuentes también los espectáculos de cabaret. Por lo demás, las fiestas son como en cualquier otro lugar del mundo: atracciones como la noria, la montaña rusa, la tómbola, el tiro al blanco... Todas ellas son omnipresentes, y los alemanes, en especial los niños, disfrutan de ellas. Cabe decir que la tómbola no es ni la mitad de divertida sin aquello de "¡otrooo perrito piloto para la señora... hoy tiramos la casa por la ventana!" y frases parecidas. En Alemania, es un concurso serio. Como todas las cosas serias que hacen los alemanes, incluso para divertirse.

En Augsburg tuve ocasión de ir a una Frühlingsfest muy especial. Cada año, la Asociación Bávara de Comerciantes Japoneses (esponsorizada por cierto Zaibatsu japonés, vinculado a la familia Hosokawa, dueños, entre otros tesoros, de los manuscritos originales de El Libro de los Cinco Anillos) celebra un festival japonés en el Jardín Botánico de la ciudad. El festival fue una excelente muestra de la cultura japonesa, con exposiciones de arte tradicional, muestras de cocina, de artes marciales, números musicales y de danza... Aunque duró un sólo día, y fui solo, lo pasé como un enano. Aunque buena parte de los miembros de la organización y de los artistas invitados eran japoneses, quedé (agradablemente) bastante sorprendido la cantidad de alemanes vinculados a la cultura japonesa de alguna u otra forma: desde estudiantes de artes marciales, espertos en ceremonia del té, a mangakas y otakus.

Mención aparte merece el Plärrer, las fiestas de Augsburg, que también son en primavera. No porque la fiesta tenga nada especial respecto de las otras Frühlingsfest que he descrito, sino más bien porque la primera vez que fui, fue uno de los días más caóticos de mi vida: perdí mi mp3, conocí a una chica estupenda, encontré dinero, le salvé la vida a un ciclista inglés borracho... Un despropósito. Y todo ello mientras intentaba que un grupo de unos doce españoles fueran del punto A (la carpa en la que estábamos dentro del Plärrer) a B (uno de mis pubs favoritos en Augsburg, el Weiß Lamm). Al inglés también lo conocimos durante la fiesta, y al bueno del hombre, no se le ocurrió otra cosa que volver a casa en bicicleta. Una opción común y bastante recomendable en una ciudad alemana... si no vas borracho perdido, claro. El hombre nos saludó, mientras se iba, y se cayó de la bicicleta, golpeándose la cabeza contra el bordillo de la acera. Yo, que era el único que hablaba alemán, tuve que correr en busca de los servicios de emergencia, mientras mis amigos y un amigo suyo (creo que alemán), lo atendían. La ambulancia tardó menos de un minuto en llegar. Respecto de la chica, nos vimos una vez más en Viena (viaje que hice durante las fiestas de primavera), lo cual fue el inicio de una hermosa amistad. Y respecto de mi mp3... bueno, tuve que comprar uno nuevo, que es el que tengo actualmente. Gracias a eso, he comenzado a escuchar música que antes no escuchaba, dado que al principio tuve que contentarme con música alemana, más lo poco que tenía en mi ordenador. Supongo que, a fin de cuentas, salí ganando, aunque cuando llegué a mi casa a las tres de la madrugada, tenía ganas de una inyección letal. En cualquier caso, aquél fue un día que no olvidaré en el resto de mi vida.

La semana siguiente volví al Plärrer, y fue otro día también significativo, porque esa vez fue la primera de muchas Stammtisch del grupo de estudiantes internacionales de la ciudad (y amigos). En ellas conocí a mucha gente, y tuve algunos de los mejores momentos de mi estancia en Alemania. Además, pude conocer algunos de los mejores restaurantes de la ciudad, y probado algunos platos típicos de Baviera. Gracias a AEGEE por ello, en especial a tí, Gabi, que espero que estés leyendo estas líneas.

Con una lagrimilla en el ojo, al recordar a todos mis amigos de Augsburg en las fiestas de primavera, me despido. Pero tal vez, en octubre, nos volvamos a ver... Si los hados del destino me lo permiten, claro.

viernes, 2 de julio de 2010

It's a brave new world


Imagináos un mundo lleno de maravillas tecnológicas. Un paraíso en la Tierra. Somos humanos quienes lo hemos creado, así que no podría durar. Primero hubo pequeñas riñas y desconfianza. Eso llevó a los distintos Imperios de la Tierra a desarrollar nuevas armas. Como suele ocurrir, llega el momento en que alguien tiene la tentación de usarlas. Y así fue como un pequeño incidente entre Colombia y Venezuela dio inicio a la III Guerra Mundial, la primera que se libró con armamento atómico. Podría haber destruido totalmente la Tierra, de no ser por un factor inesperado. "El efecto Lazlo".
Victor Lazlo era un periodista de tres al cuarto. Nacido en Canadá, a finales de los años 70, Lazlo era un cronista especializado en parapsicología. Durante sus investigaciones, desarrolló la teoría de que todo ser vivio contiene cierta cantidad de energía psíquica. Esa energía cambia a lo largo de la vida de un sujeto, teniendo un súbito pico en el momento de la muerte. Cuando mucha energía de este tipo se libera, se producen fenómenos paranormales. Así ocurrió en el escenario de toda gran conflagración bélica en la historia de la Humanidad. A este efecto se le conoce en su honor como "Efecto Lazlo". Escribió y predicó una serie de apocalípticas profecías en su eciudad natal de Calgary, Canadá. Aunque llegó a tener algunos seguidores, fue reputado como un sectario loco y peligroso, y perseguido por el gobierno. Él decía que, si se producía una Tercera Guerra Mundial, sería el fin de la Humanidad, pero no bajo el fuego atómico, sino bajo hordas de demonios salidos de portales dimensionales. Pocos le creyeron. Sin embargo, de alguna manera, cuando la III Guerra Mundial comenzó, desapareció, dejando un misterioso mensaje a sus seguidores: "Me voy para ver cumplidas mis profecías. Pero volveré para liderar a la Humanidad a una nueva era de prosperidad sin límites, en la que ciencia y magia se unirán de la mano, y servirán al hombre, no al contrario". Desde entonces, sus seguidores esperan pacientemente su regreso.
Y las profecías de Lazlo se cumplieron, punto por punto. Las hordas de demonios, el fuego saliendo de los volcanes, la Atlántida resurgiendo de los océnanos, la muerte llegando desde el mar en forma de violentos maremotos... Podría haber sido el fin, pero de alguna forma, fue el principio de una nueva era. Costó cientos de años levantar a la Humanidad de la Era Oscura. Sin embargo, tras cien años de relativa paz, la Humanidad vuelve a ser la raza dominante en la Tierra. Pero es una Tierra diferente, rebosante de energía mágica, reconvertida en el centro del multiverso, llena de portales, líneas de ley y grietas dimensionales. Llena de horrendos secretos tecnológicos de la era pre-apocalíptica. Llena de aliens, demonios, y toda clase de monstruosidades y maravillas. Es un valiente mundo nuevo. Como una fruta madura, está preparada para caer y pudrirse, o para dar a florecer su fruto con las semillas de esperanza que suponen los bolsillos de civilización repartidos por el globo. ¿Está la humanidad preparada para el reto?

Esta es la historia de fondo del juego de rol Rifts. Y en este mundo nacen los personajes jugadores, en Ft. Riley, Kansas. Fort Riley es un antiguo refugio nuclear construido en el siglo XX, y reformado en el siglo XXIII tras el fin de la Era de Oro. Luego vino la Guerra Nuclear, y tras ella, el Apocalipsis. Ft. Riley se conviritió en uno de los pocos bolsillos de civilización que resistieron a la Era del Caos, aunque al coste de aislarse casi herméticamente del mundo exterior.

Los protagonistas fueron contactados por el Sheriff Swift, el encargado de la seguridad del complejo. Swift es a la vez comandante militar y guardián de la ley. Es un hombre de unos cuarenta y cinco años, de pelo rubio, con algunas canas y barba corta. Swift reúne a los PJs y les comunica que tiene una misión para ellos. Las reservas de estroncio, un mineral fundamental en los cultivos hidropónicos que constituyen la base de la alimentación de los habitantes de Fort Riley. Por lo tanto, se les proporciona equipos sensores con los que detectar la presencia del mineral en el subsuelo. El único problema es que el mineral suele presentarse cerca de los nexos de líneas de ley, lugares en los que se cruzan corrientes de energía psíquica potencial. Estos lugares son extremadamente peligrosos porque en ellos suelen formarse vórtices dimensionales de los que puede salir casi cualquier cosa... O ser absorbido por ellos hacia lugares impensables.

Los personajes son los siguientes:
-Malcolm Reynolds, un técnico militar. Es un cuarto hijo, lo cual significa que sus padres pidieron un permiso especial para tenerlo, por las restricciones a la natalidad en Ft. Riley. Esto se debe a la esperanza de que su hio naciera dotado de capacidades psíquicas con antecedentes comprobados en la familia. Y aunque nunca llegó a ser un "Fusiona-mentes", sí mostró desde joven una aptitud innata para "comulgar" con las máquinas.
-"Big Jimmy" (Jim Thule), un Glitter Boy. El Pequeño John siempre estuvo un tanto acomplejado por su estatura, por eso decidió que algún día los sobrepasaría a todos de alguna forma. Y lo logró, cuando ganó su derecho a pilotar una de las brillantes armaduras de combate de la base. Ahora es el puño de hierro del grupo, fuerza que usa con honor, aunque siempre bajo sus propias reglas.
-Ellen Ripley. Se trata de una gran mujer, en muchos sentidos. Su fortaleza tanto física como de carácter la convirtieron en una ruda exploradora.
-Jet es una nota exótica dentro del grupo, al ser un caminante de las líneas de ley. En una palabra, un mago. Sus conjuros puede que no sean impresionantes, pero él sueña con alcanzar un gran poder algún día.
-River Tam es la otra nota exótica del grupo, en varios sentidos. En primer lugar, por ser una mutante, de aspecto reptiliano. En segundo lugar, por sus extrañas habilidades que combinan magia y ciencia. Un auténtico producto de la época, River lucha por ser aceptada en un mundo que rechaza la magia, la tecnología y los mutantes.

Este pintoresco grupo empezó su camino yendo hacia el norte. Tras un pequeño percance con cierto pequeño dinosaurio que buscaba algo que zamparse a la boca, la noche transcurrió plácidamente (especialmente para Jet y Big Jimmy). Más hacia el norte se percataron que iban en la dirección equivocada, y rectificaron el rumbo. Al sur de Ft. Riley llegaron a cierta montaña tras pasar un pequeño pueblo en medio de las ruinas de una ciudad llamada Junction City. En la montaña, donde se hallaba el nexo de líneas de ley más cercano, un grupo de humanoides insecto los recibieron poco amigablemente (destruyendo su vehículo). Tras conseguir un vehículo de repuesto (y recibir de paso la bronca de Swift), volvieron a salir con rumbo al pueblo. Allí, unos humaoides reptilianos (de origen presumiblemente alienígena), los recibieron con pocos humos, y los condujeron al centro del pueblo (amenazando a inocentes si no lo hacían). Allí, fueron conducidos al Saloon, donde al poco rato, entró un atractivo hombre rubio vestido con armadura dorada, capa púrpura, corona también dorada, y el símbolo del "Ojo divino" grabado en la pechera de la armadura. Al cinto, llevaba una espada y una pistola. Se presentó ante ellos con el famoso pasaje del poema de Percy B. Shelley "Yo soy Ozymandias, Rey de Reyes. Arrodilláos ante mí, y perded toda esperanza, pues este es mi reino."

Y con la boca de los jugadores todavía abierta, se terminó la sesión. ¿Qué les deparará del encuentro con este extraño personaje? ¿Quienes son los hombres-lagarto al servicio de "Ozymandias"? ¿Y los insectos? ¿Porqué protegen la montaña? Todas estas preguntas y muchas más hallarán su respuesta en el próximo capítulo.

jueves, 3 de junio de 2010

Spanischman in Deutschland #7: Viena

Se ha hecho esperar, pero he aquí el relato de una de las mayores aventuras que he vivido hasta ahora. Era la primera vez que viajaba solo, tan lejos. Por supuesto, estaba bastante nervioso, así que dejé todo bien atado. El viaje desde Augsburg a Viena fue como la seda. Como tenía entonces algo de trabajo, aproveché el mismo para terminarlo. Me sentí como un auténtico yuppie, buscando asientos con algún enchufe cerca para mi portátil. Algo que resulta toda una utopía en España, en Alemania no es tan raro. Ahora a mi vuelta he descubierto que están siendo incorporados en los nuevos trenes. Ya iba siendo hora.

Y llegué a Viena. Encontrar mi hotel no fue (demasiado) difícil. Mi apartamento era realmente grande y cómodo. Además, estaba cerca del centro, pero en un lugar muy tranquilo. Además, fue muy barato. En fin, ideal. Tras instalarme, y darme una ducha, no tardé en salir a dar una vuelta, y ver Viena de noche. No quedé en absoluto defraudado. Es una ciudad mágica, tiene algo especial. No en vano fue la capital de dos imperios. Por la tarde estuve paseando por la ribera del Danubio, e incluso tuve ocasión de ir a una playa artificial allí. Finalmente, por la noche tuve la oportunidad de ver una función de teatro-cabaret "underground". Fue muy divertida.

Los siguientes días estuve visitando palacios y museos diversos, en concreto el Schönbrunn, el Hofburg, y los Apartamentos Imperiales. Sobre ello, puedo decir que quedé ampliamente asombrado por las figuras del Emperador Francisco José I y por la de su esposa, la (trágicamente) famosa Emperatríz Sisí.

Sobre el primero, quedé agradablemente impresionado su carácter trabajador y patriota. Se consideraba a sí mismo "el primer funcionario del Estado", y en consecuencia, trabajaba desde las primeras horas de la mañana hasta altas horas de la noche. Además, nunca denegó audiencia a nadie, sin importar su clase social o procedencia, toda persona tuvo en su momento, audiencia con el Emperador. Además, fue un hombre dedicado en cuerpo y alma a la paz. Al contrario que otros Estados de Europa, Austria-Hungría fue el único que no buscó crear colonias. en África, o Asia En palabras suyas, "¿Cómo puedo pensar en expediciones coloniales, cuando nos rodean y miran hambrientos Alemania, Rusia, y Francia?" Otro detalle que muestra su carácter es su despacho. En él, los invitados a audiencia, sin importar que fuera el campesino más humilde, se sentaban en ricos sillones. Él, sin embargo, utilizaba una simple silla de madera. No voy a negar que siempre me he mostrado contrario a la monarquía. No obstante, incluso con su alta cuna, fue un gobernante que reconoció que su poder provenía del pueblo, y se mostró toda su vida como su servidor más leal. Pocos políticos electos en la democracia de nuestro siglo se comporta de esa manera.

Acerca de Sisí... sobre ella hay autnénticos mares de tinta escritos. No obstante, sí destacaré unos pocos detalles que me impresionaron sobre ella. En primer lugar, el hecho de que se hiciera un tatuaje en un hombro. Sólo una prueba de su carácter progresista. Aunque siempre evitó la política, intercedió ante su marido por la independencia de Hungría. Aunque los húngaros no consiguieron lo que buscaban, Sisí sí evitó que el Parlamento enviara al ejército para acabar con los rebeldes y que su marido, el Emperador Francisco José dictara un estatuto muy amplio de autonomía para los húngaros. Sisí fue, toda su vida, una mujer independiente. Algo que no gustó nada a su suegra María Victoria, pero que tampoco pudo evitar. Aunque Francisco José amó su esposa toda su vida, Sisí no la correspondió, y terminaron por vivir completamente separados, con Sisí atendiendo lo justo a sus obligaciones como Emperatriz. El resto del tiempo lo pasó viajando. Y fue en uno de esos viajes, cuando fue asesinada por un anarquista italiano, que de hecho, no tenía planeado matarla. Simplemente, un desliz ocultando la identidad de la Emperatriz propició que se hiciera pública su presencia. En ese momento, su asesino decidió cambiar de objetivo, por un "pez" mucho más gordo.

Algo que me llamó mucho la atención de Viena son la cantidad de perros que hay. Aproximadamente el 60% de los vienenes tienen perro, y éstos tienen permiso para entrar en casi cualquier sitio (menos en los supermercados). Pero, a pesar de lo que se podría pensar, las calles están impolutas. Se ve que allí tienen más conciencia a la hora de sacar a los perros de paseo.

Y por supuesto, no perdí la ocasión de probar la melange, el café típico de Viena. Pocas veces he probado un café tan bueno!

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Sobre noticias diversas, espero que ahora que por fin he regresado de mis viajes, pueda publicar muchas cosas que tengo en mi cabeza y apuntes. Paciencia, eso sí. Pronto empezaré a publicar el relato de una nueva partida de rol, en este caso, de Rifts, un juego de rol de ciencia ficción y horror sobrenatural. Además, tengo pensada la continuación de "El Agente" y de "La Leyenda del Prisionero".