viernes, 2 de julio de 2010

It's a brave new world


Imagináos un mundo lleno de maravillas tecnológicas. Un paraíso en la Tierra. Somos humanos quienes lo hemos creado, así que no podría durar. Primero hubo pequeñas riñas y desconfianza. Eso llevó a los distintos Imperios de la Tierra a desarrollar nuevas armas. Como suele ocurrir, llega el momento en que alguien tiene la tentación de usarlas. Y así fue como un pequeño incidente entre Colombia y Venezuela dio inicio a la III Guerra Mundial, la primera que se libró con armamento atómico. Podría haber destruido totalmente la Tierra, de no ser por un factor inesperado. "El efecto Lazlo".
Victor Lazlo era un periodista de tres al cuarto. Nacido en Canadá, a finales de los años 70, Lazlo era un cronista especializado en parapsicología. Durante sus investigaciones, desarrolló la teoría de que todo ser vivio contiene cierta cantidad de energía psíquica. Esa energía cambia a lo largo de la vida de un sujeto, teniendo un súbito pico en el momento de la muerte. Cuando mucha energía de este tipo se libera, se producen fenómenos paranormales. Así ocurrió en el escenario de toda gran conflagración bélica en la historia de la Humanidad. A este efecto se le conoce en su honor como "Efecto Lazlo". Escribió y predicó una serie de apocalípticas profecías en su eciudad natal de Calgary, Canadá. Aunque llegó a tener algunos seguidores, fue reputado como un sectario loco y peligroso, y perseguido por el gobierno. Él decía que, si se producía una Tercera Guerra Mundial, sería el fin de la Humanidad, pero no bajo el fuego atómico, sino bajo hordas de demonios salidos de portales dimensionales. Pocos le creyeron. Sin embargo, de alguna manera, cuando la III Guerra Mundial comenzó, desapareció, dejando un misterioso mensaje a sus seguidores: "Me voy para ver cumplidas mis profecías. Pero volveré para liderar a la Humanidad a una nueva era de prosperidad sin límites, en la que ciencia y magia se unirán de la mano, y servirán al hombre, no al contrario". Desde entonces, sus seguidores esperan pacientemente su regreso.
Y las profecías de Lazlo se cumplieron, punto por punto. Las hordas de demonios, el fuego saliendo de los volcanes, la Atlántida resurgiendo de los océnanos, la muerte llegando desde el mar en forma de violentos maremotos... Podría haber sido el fin, pero de alguna forma, fue el principio de una nueva era. Costó cientos de años levantar a la Humanidad de la Era Oscura. Sin embargo, tras cien años de relativa paz, la Humanidad vuelve a ser la raza dominante en la Tierra. Pero es una Tierra diferente, rebosante de energía mágica, reconvertida en el centro del multiverso, llena de portales, líneas de ley y grietas dimensionales. Llena de horrendos secretos tecnológicos de la era pre-apocalíptica. Llena de aliens, demonios, y toda clase de monstruosidades y maravillas. Es un valiente mundo nuevo. Como una fruta madura, está preparada para caer y pudrirse, o para dar a florecer su fruto con las semillas de esperanza que suponen los bolsillos de civilización repartidos por el globo. ¿Está la humanidad preparada para el reto?

Esta es la historia de fondo del juego de rol Rifts. Y en este mundo nacen los personajes jugadores, en Ft. Riley, Kansas. Fort Riley es un antiguo refugio nuclear construido en el siglo XX, y reformado en el siglo XXIII tras el fin de la Era de Oro. Luego vino la Guerra Nuclear, y tras ella, el Apocalipsis. Ft. Riley se conviritió en uno de los pocos bolsillos de civilización que resistieron a la Era del Caos, aunque al coste de aislarse casi herméticamente del mundo exterior.

Los protagonistas fueron contactados por el Sheriff Swift, el encargado de la seguridad del complejo. Swift es a la vez comandante militar y guardián de la ley. Es un hombre de unos cuarenta y cinco años, de pelo rubio, con algunas canas y barba corta. Swift reúne a los PJs y les comunica que tiene una misión para ellos. Las reservas de estroncio, un mineral fundamental en los cultivos hidropónicos que constituyen la base de la alimentación de los habitantes de Fort Riley. Por lo tanto, se les proporciona equipos sensores con los que detectar la presencia del mineral en el subsuelo. El único problema es que el mineral suele presentarse cerca de los nexos de líneas de ley, lugares en los que se cruzan corrientes de energía psíquica potencial. Estos lugares son extremadamente peligrosos porque en ellos suelen formarse vórtices dimensionales de los que puede salir casi cualquier cosa... O ser absorbido por ellos hacia lugares impensables.

Los personajes son los siguientes:
-Malcolm Reynolds, un técnico militar. Es un cuarto hijo, lo cual significa que sus padres pidieron un permiso especial para tenerlo, por las restricciones a la natalidad en Ft. Riley. Esto se debe a la esperanza de que su hio naciera dotado de capacidades psíquicas con antecedentes comprobados en la familia. Y aunque nunca llegó a ser un "Fusiona-mentes", sí mostró desde joven una aptitud innata para "comulgar" con las máquinas.
-"Big Jimmy" (Jim Thule), un Glitter Boy. El Pequeño John siempre estuvo un tanto acomplejado por su estatura, por eso decidió que algún día los sobrepasaría a todos de alguna forma. Y lo logró, cuando ganó su derecho a pilotar una de las brillantes armaduras de combate de la base. Ahora es el puño de hierro del grupo, fuerza que usa con honor, aunque siempre bajo sus propias reglas.
-Ellen Ripley. Se trata de una gran mujer, en muchos sentidos. Su fortaleza tanto física como de carácter la convirtieron en una ruda exploradora.
-Jet es una nota exótica dentro del grupo, al ser un caminante de las líneas de ley. En una palabra, un mago. Sus conjuros puede que no sean impresionantes, pero él sueña con alcanzar un gran poder algún día.
-River Tam es la otra nota exótica del grupo, en varios sentidos. En primer lugar, por ser una mutante, de aspecto reptiliano. En segundo lugar, por sus extrañas habilidades que combinan magia y ciencia. Un auténtico producto de la época, River lucha por ser aceptada en un mundo que rechaza la magia, la tecnología y los mutantes.

Este pintoresco grupo empezó su camino yendo hacia el norte. Tras un pequeño percance con cierto pequeño dinosaurio que buscaba algo que zamparse a la boca, la noche transcurrió plácidamente (especialmente para Jet y Big Jimmy). Más hacia el norte se percataron que iban en la dirección equivocada, y rectificaron el rumbo. Al sur de Ft. Riley llegaron a cierta montaña tras pasar un pequeño pueblo en medio de las ruinas de una ciudad llamada Junction City. En la montaña, donde se hallaba el nexo de líneas de ley más cercano, un grupo de humanoides insecto los recibieron poco amigablemente (destruyendo su vehículo). Tras conseguir un vehículo de repuesto (y recibir de paso la bronca de Swift), volvieron a salir con rumbo al pueblo. Allí, unos humaoides reptilianos (de origen presumiblemente alienígena), los recibieron con pocos humos, y los condujeron al centro del pueblo (amenazando a inocentes si no lo hacían). Allí, fueron conducidos al Saloon, donde al poco rato, entró un atractivo hombre rubio vestido con armadura dorada, capa púrpura, corona también dorada, y el símbolo del "Ojo divino" grabado en la pechera de la armadura. Al cinto, llevaba una espada y una pistola. Se presentó ante ellos con el famoso pasaje del poema de Percy B. Shelley "Yo soy Ozymandias, Rey de Reyes. Arrodilláos ante mí, y perded toda esperanza, pues este es mi reino."

Y con la boca de los jugadores todavía abierta, se terminó la sesión. ¿Qué les deparará del encuentro con este extraño personaje? ¿Quienes son los hombres-lagarto al servicio de "Ozymandias"? ¿Y los insectos? ¿Porqué protegen la montaña? Todas estas preguntas y muchas más hallarán su respuesta en el próximo capítulo.