miércoles, 17 de octubre de 2012

Numerati




Numerati, de Stephen Baker, es un libro que comprende algo más grande y complejo que las matemáticas, el avance de las herramientas tecnológicas de estadística, o el trabajo que están llevando a cabo los especialistas en la materia. Es un libro que habla sobre la interrelación de hombre y máquina, ya sea como algo bidireccional, o bien como un puente para la interacción con otros humanos.

Así, la obra va decodificando distintos aspectos de nuestra vida, para mostrar cómo éstos son progresivamente analizados mediante programas expertos que permiten extrapolar información valiosa para determinadas personas o grupos. Si antes se decía que "el tiempo es oro", en la sociedad que se está formando, lo que es oro es el tiempo que se tarde en acceder a la información que necesitamos. Los Numerati son los encargados de recopilar, analizar y vender esa información.

¿Cuál es la materia prima con la trabajan esos Numerati? Se trata de aquellos datos que vamos dejando como rastro de nuestra vida. Igual que las pisadas en el bosque permiten al cazador experto determinar información acerca de la especie, el número y la antigüedad del rastro, los datos que genera el registro de nuestra actividad ya sea en Internet, bajo la fría y atenta mirada de cámaras de vigilancia dotadas de mecanismos de reconocimiento facial, o incluso de nuestras facturas de teléfono permiten a los Numerati determinar nuestros hábitos y patrones de comportamiento, pudiendo predecir nuestros movimientos, actividades y respuestas a los estímulos que nos ofrezcan.

Todo ello conduce a una sociedad que se parece al modelo del Panopticon, un tipo de prisión diseñada por Joseph Bentham, en la que los prisioneros son a la vez vigilantes de sus compañeros, y todos ellos son espiados por vigilantes ocultos por un complejo sistema de espejos. En esta sociedad, todos somos proveedores y consumidores de información. Nuestro jefe tal vez vigile los emails que enviamos en el trabajo para determinar nuestro rendimiento, pero al mismo tiempo puede que nosotros mantengamos una alerta de servicios de búsqueda de noticias para avisarnos acerca de peligrosos movimientos de capitales que puedan afectar a nuestro puesto de trabajo por el traslado de nuestra división a otro país, o su venta a una empresa rival. Puede que las empresas procuren nuestros datos para intentar conseguir que compremos más en sus tiendas mediante ofertas personalizadas, pero nosotros también dispondremos de mucha más información acerca de dónde obtener los mejores productos al precio más bajo.

En definitiva, y como concluye el propio Baker, mientras que la prehistoria de la Edad de la Información nos ha convertido en siervos de los datos, con el tiempo evolucionaremos en covertirnos en maestros de esos datos eligiendo de forma inteligente qué información permitimos conocer a los demás, y qué información utilizamos para tomar nuestras decisiones.
Este libro resulta una interesante lectura, que nos ayudará a caminar con mejor pie en este mundo modelizado en algoritmos y someter a los Numerati a nuestra voluntad.