miércoles, 17 de diciembre de 2014

Cthulhu, la película






Algo que me sorprende con un escritor tan prolífico y de moda como es H.P. Lovecraft es las pocas adaptaciones al cine que han tenido sus obras. En parte, imagino que se debe a la dificultad de guionizar estructuras narrativas a veces difíciles. Sin embargo, lo que resulta un desafío absolutamente titánico es el de tomar elementos propios del ciclo de los Mitos de Cthulhu para elaborar una obra original que respete el tono y temas propios del universo lovecraftiano. Dan Gildark ha tomado ese desafío, y el resultado es Cthulhu. Veamos como le fue.

Para empezar, me gustaría hablar un poco sobre el director y la productora responsable de la obra, Arkham Northwest. La productora fue creada por el propio Dan Gildark para esta película y, imaginamos, para otras obras posteriores que lamentablemente nunca han tenido lugar. Encontrar información sobre Gildark es tarea difícil. Por lo que pude averiguar, Dan Gildark estudió en la Portland’s NW Film Center School of Film y de hecho ha situado su obra en Oregon. Sobre ello, Dan ha dicho en la entrevista a la AMC publicada en el blog del canal el 17 de junio de 2007: 

“It had parallels to all these friends of ours who were gay, or were artists, who had grown up in small-town America but moved to the city to find themselves — which, in our case, was Seattle. Later in life, though, you get pulled back; when there is a death in the family for example. And as you know, a big theme for Lovecraft was the inevitable horror of heredity, not being able to escape who you are. So though I came to Lovecraft late, it really struck a chord with me thanks to that combination of the world’s situation and the personal connection to the people we knew.”


Esto se podría traducir de la siguiente manera:

"Tiene paralelos respecto a todos esos amigos nuestros que eran gay, o eran artistas, y crecieron en pequeños pueblos de América, pero se tuvieron que mudar a la ciudad para encontrarse a sí mismos -que, en nuestro caso, era Seattle. Más tarde en la vida, no obstante, eres atraído de vuelta; por ejemplo cuando hay un fallecimiento en la familia. Como sabrás, un gran tema para Lovecraft era el inevitable horror de la herencia, no ser escapar de lo que eres. Así que aunque llegué tarde a Lovecraft, realmente me tocó la fibra gracias a esa combinación de la situación del mundo y la conexión personal con la gente que conocía."

Entrando ya en detalles sobre la película, el argumento consiste en que un profesor de historia que vive en Seattle en un futuro cercano preapocalíptico es llamado a causa de la muerte de su madre. Tendrá que viajar a su pueblo natal, para asistir a su funeral. Allí será confrontado por su familia (especialmente por su padre, que es el pastor local) y los locales, que pretenden influenciarle y cambiar su estilo de vida. Lo que parece el clásico drama costumbrista norteamericano tendrá su giro lovecraftiano cuando nos enteramos a los pocos minutos de comenzada la película que el culto que encabeza el padre del protagonista es, ni más ni menos, que la Orden Esotérica de Dagón. 

El guión de la película es posiblemente uno de sus puntos fuertes. La película arranca con el viaje del protagonista, durante el cual la radio nos va dando noticias que dan señales de la clase de mundo en el que se enmarca la acción: curiosamente, todas ellas tienen que ver, en cierta medida, con el agua o el mar (el aumento del nivel de los mares a causa de la contaminación, conflictos bélicos por el agua, etc.). Posteriormente, a medida que Russell Marsh (nuestro protagonista) se adentra en el noroeste profundo y contacta con familiares y viejos amigos, vemos signos siniestros que, a medida que el protagonista va escarbando le influyen acrecentando su propia locura.

Uno ve que los actores dan para menos de lo que el director les está pidiendo. Destacaría al protagonista, Jason Cottle, y al actor que encarna a su padre, Dennis Kleinsmith, como aquellos que mejor han encarado su papel. Sorprendentemente, la única actriz que me resultaba conocida, Cara Buono ("Hulk", "Déjame Entrar", además de un sin fin de papeles en series policiacas) no destacó especialmente en su interpretación de Dannie Marsh. Tori Spelling, a la cual hemos visto en numerosas series televisivas en los 90 y, ya en el siglo XXI en "Scary Movie 2", sobreactúa su papel terriblemente. Si tuviera que destacar a un actor secundario, sería sin duda a Dennys Tracy en su papel del Sheriff del pueblo.

Todo lo demás, en la película es pasable sin destacar en exceso. En resumen, para ser una obra independendiente de bajo presupuesto ($750,000), creo que han creado una interesante historia que los fans del terror gótico pueden disfrutar. Además, y como se mencionaba más arriba, la película también tiene como elemento central la orientación sexual del personaje (es gay) y reflexiona acerca del choque cultural entre la parte más sofisticada y urbana de EEUU y sus raíces rurales y tradicionalistas. Por este motivo, el filme también puede tener su interés para aquellos fans del cine gay y del drama costumbrista norteamericano. Nota: 6.5.

Finalmente, quiero hablar de un par de curiosidades. Eso sí, avisados estáis de que siguen spoilers.

En la película hay varios guiños a H.P. Lovecraft:
-El nombre del barco de los guardacostas en el puerto es el mismo que el barco de "La Llamada de Ctulhu".
-Mientras Russell busca microfilmes para investigar las desapariciones en el pueblo, uno de ellos está etiquetado como "Howard Philips".
-En las noticias que lee en esta escena, el texto hace referencia a detalles autobiográficos de Lovecraft, o aparecen sus iniciales (HPL) como autor de la noticia.
-El sheriff, cuando interroga a Russell, utiliza versos de Yates, que era uno de los poetas favoritos de Lovecraft.

Además, durante el rodaje se produjeron varios "percances":
-¡Richard Garfield está loco! Es lo que debió pensar Dan Gildark cuando, en la escena del puerto Garfield realmente arrojó el Objeto a la bahía, y tuvieron que contratar a un equipo de buzos que lo buscara para poder seguir rodando al día siguiente.
-Una tormenta golpeó el pueblo en el que se rodó la película (Astoria), y arruinó tres localizaciones de la misma: las ventanas de la tienda se rompieron (arruinando miles de dólares en material de la película, por cierto), la casa donde Susan (Tori Spelling) vivía fue parcialmente destruida por la caída de un árbol centenario. También la casa de Julia quedó arruinada por un corrimiento de tierras. ¿Tal vez una advertencia de los Primigenios?

Parte de la financiación de la película fue hecha a través de la venta de la casa y enseres del productor ejecutivo Greg Coswell: la subasta de la película tal vez sea una metáfora del esfuerzo financiero que hicieron para sacarla adelante.

Un detalle en los créditos finales es la queja ante la actitud lobbista de la AAA (Automobile Association of America) y la promoción de un club de automovilistas "alternativo": el "Better World Club". Este se promociona en su página web como "el único club de automovilistas amigable con el medio ambiente". El club dedica sus beneficios a comprar "cuotas de carbón" a empresas contaminantes de forma que paulatinamente reduzcan sus emisiones, además de promover un "seguro verde" que garantiza el reciclaje del vehículo estropeado, la promoción del reciclaje y la extensión del ciclo de vida de los automóviles y varias iniciativas ecológicas.