sábado, 24 de mayo de 2014

Marvel Civil War



La denominada "Guerra Civil" de Marvel Comics fue una historia crossover que fue publicada entre los años 2006 y 2007 por la editorial propiedad de Disney y que como uno de los llamados "eventos" tuvo consecuencias duraderas en el universo en el que se desarrollan las historias de los diferentes personajes de los comics. 

La historia comienza con el asalto televisado de los Nuevos Guerreros a la casa donde habitan Nitro y otros villanos. Gracias a una droga, Nitro ha conseguido aumentar sus poderes y provoca una explosión que destruye un bario de la ciudad de Stamford, Connecticut. Namorita, la hermana de Namor, Rey de Atlantis, muere en la explosión. Nitro consigue huir gracias al uso de un teléfono móvil especial que resiste a sus poderes y que le permite pedir un rescate. 

La consecuencia de esto es la ira ciudadana por la cantidad de víctimas civiles del enfrentamiento. Esto se hace eco en los salones del Capitolio y termina en la forma de un Acta de Registro Superhumano. Todo superhumano que quiera ejercer como "superhéroe" deberá registrar su identidad ante las autoridades. La Comisión de Actividades Superhumanas es creada con la misión de hacer cumplir la ley y comienza a perseguir y arrestar a aquelos rebeldes que, como notoriamente el Capitán América, se niegan a hacer pública su identidad. El resultado será una guerra superhumana dentro de las fronteras americanas (aunque con algunas consecuencias en el exterior) que terminará por cambiar para siempre las relaciones entre superhumanos, y las de éstos con los humanos.

Puesto que diversos autores y guionistas han tenido implicación en el desarrollo de la misma, no es fácil hacer una crítica del dibujo y el guión. Lo que sí puedo decir en líneas generales es que me ha parecido muy positivo que todos los guionistas se han esforzado en hacer aparecer a los héroes actuar de una forma especialmente humana. Esta no es una historia de héroes contra villanos como nos acostumbra el cómic americano y especialmente Marvel. Ni siquiera es una historia de "buenos" contra "malos": hay razones de sobra para apoyar ambas posiciones en el conflicto. Es una historia de ideas en la que cada bando apoya su propio ideal de cómo debe ser el mundo futuro. ¿Deben los superhumanos tomar una posición al frente de la sociedad y actuar bajo los intereses del Estado, o sin embargo su derecho a la intimidad es predominante sobre las capacidades que tienen? ¿Tienen los superhumanos derechos "humanos"? 

Todo esto sirve para una reflexión sobre problemas reales de nuestra sociedad como la guerra contra el terrorismo (con una muy explícita referencia a Guantánamo en forma de prisión superhumana en la Zona Negativa), el derecho a la privacidad y la clase de sociedad que deseamos en el futuro: una que prime la seguridad sobre la libertad, o una que mantenga la libertad como valor fundamental de la democracia que sostiene.

Como reflexión personal, creo que el Acta de Registro Superhumana crea dentro del universo Marvel más problemas de los que soluciona. En los cómics se hace énfasis en esto, cuando a medida que se escala el conflicto, Tony Stark recurre al uso de villanos bajo el mando de Norman Osborn (el Duende Verde) como reclutas de los nuevos Thunderbolts con el fin de capturar a héroes no registrados. Además, también se hace referencia frecuente al aumento de la criminalidad a causa de que los héroes están demasiado ocupados enfrentándose entre sí. Esto lo aprovechan villanos como Cabeza de Martillo, Kingpin o Craneo Rojo para llevar a cabo sus planes. El punto de vista de Reed Richards (Mr. Fantástico) y el líder de la facción pro-registro Tony Stark (Iron Man), en referencia a que cualquier alternativa lleva a la destrucción de la humanidad, me resulta excesivamente fatalista. Tal y como Sue Richards (la Mujer Invisible) apunta, por mucho que el gobierno mantenga en secreto ante el público las identidades de los héroes, éstas siempre estarán expuestas a filtraciones o ataques cibernéticos por parte de villanos que busquen acabar con los héroes. 

Más allá de los detalles prácticos, hay algo más fundamental bajo ello. El hecho de convertir a los superhumanos en una clase especial de ciudadanos con obligaciones por encima del resto de ciudadanos a cambio de poder usar sus capacidades especiales crea una sociedad de castas que difícilmente puede sostener una democracia. Por supuesto esto es una reflexión personal, y me agradaría que dejárais en los comentarios vuestras opiniones.