viernes, 3 de mayo de 2013

Bailando con números



Hoy el Gobierno hizo un curioso anuncio triunfalista de esos que pretenden "transmitir confianza", pero que resultan tan burdos que resultan como poco difíciles de creer: el descenso de la tasa de pobreza en España. ¡Milagro, estamos saliendo del hoyo! ¡Viva, ahora por fin hay dinero y prosperidad para todos!
Por supuesto, es mentira, producto de una hábil manipulación. A Javier Panadero, en el blog Naukas, le produce esto una manipulación denigrante que atribuye a una mezcla de ignornacia y maldad pero cuyo producto es insultante. Tiene razón, pero lo que yo quiero analizar aquí es cómo se llega a esta milagrosa cifra. Cuál es la fórmula mágica que hace desaparecer a los pobres.

No es que haya menos pobres (cuantitativamente). El asunto es que hay menos gente (la población ha bajado en España por primera vez desde 1996). La mayor parte de los que se han marchado son extranjeros que han retornado a su país, o españoles que, de no irse podrían haber entrado en el umbral de la pobreza. Por tanto, se produce un efecto de bipolarización: "los que se quedan" son menos pobres porque los que podrían convertirse en pobres se están yendo.
Por otra parte, también está la manipulación perversa del concepto de "pobre". ¿Qué es "ser pobre"? Bien, en primer lugar, el INE sólo incluye a personas entre 25 y 59 años porque, como todo el mundo sabe, no hay ni jóvenes ni ancianos pobres...
En segundo lugar, la pobreza se tiene en cuenta en relación a la renta mediana de la población. Si "todo el mundo" es más pobre... Los pobres son "menos pobres" en relación con el resto de la sociedad. Y por tanto, personas que viven en condiciones marginales, por arte de magia estadística dejan de ser pobres.
En tercer lugar, se considera "en situación de desahogo" a quienes tienen un 140% de la renta mediana. Si la renta mediana se sitúa cerca del salario mínimo... Se considera a mucha más gente "fuera de riesgo pobreza" a pesar de que sus rentas no permitan una vida digna. 

La conclusión es que este anuncio no resulta en absoluto sorprendente. Se debe a combinación de factores que se pueden resumir en que en España hay menos pobres porque todos los habitantes son más pobres de forma que ponga estadísticamente fuera de la pobreza a personas que realmente subsisten en condiciones de exclusión social.