lunes, 18 de febrero de 2013

La Marca España vs La Factoría de Sueños


Una de las cruzadas quijotescas del actual Gobierno español es el de mejorar la llamada "Marca España", la imagen española en el exterior, de forma que se atraigan inversiones que reduzcan el paro y se reactive la economía. Sin embargo, ese esfuerzo está frustrado desde el principio. ¿Por qué? Porque una máquina propagandística mucho mayor hace tiempo que está operando en contra de España: Hollywood, la "Factoría de Sueños". Desde hace bastante tiempo que Estados Unidos ha colaborado con la industria del cine para mejorar su imagen exterior, una colaboración que ha llevado a Rambo a Vietnam o a Iron Man a Afghanistan, entre otros escenarios bélicos. Por no hablar de aquellos filmes que "maquillan" la historia en favor del Guardián de Occidente. 
La caída de la Unión Soviética dejó a Hollywood sin villano fácil, y su rumbo ha sido errático y dependiente de qué país estaba invadiendo EEUU en ese momento. La política de "Guerra total contra las drogas" de Nixon nos ha proporcionado su buena ración de villanos latinos (como Fernando Rey interpretando a Alain Charnier), sin embargo, en los últimos años los españoles han caído en el mismo saco. Veamos algunos ejemplos:

-Bad Boys II. Este filme del año 2003, protagonizado por Will Smith y Martin Lawrence nos pone de nuevo ante la pareja de detectives afroamericanos más salvaje y cómica de Miami. En esta ocasión es Jordi Mollà quien interpreta a "Johnny" Tapia, un gangster cubano.


 

-Corrupción en Miami. En 2006, la mítica serie de los ochenta era llevada a la gran pantalla con una suerte de remake, en la cual Luis Tósar interpretaba a Montoya. 
Esperamos no cogerte en mal momento, Montoya

-No es país para viejos.  En 2007, los hermanos Coen mostraban en pantalla a un malvadísimo Anton Chigurh, un psicópata interpretado genialmente por Javier Bardem. Os dejo el trailer de la película, que ya es lo bastante ilustrativo.

-Quantum of Solace. Un año más tarde, en 2008, James Bond se enfrentaba a una conspiración en Sudamérica en la cual estaba presente un general boliviano, el General Medrano, interpretado por Joaquín Cosío. 

Si tú lo dices, James...

-Skyfall. En 2012, Javier Bardem volvía a ser villano hispano en Hollywood interpretando a Silva, y James Bond volvía a ser el bueno que le "patease el trasero". Aquí lo vemos dándole el discurso a Bond (Daniel Craig):
Ahora sí que no te libras, James 

-El último desafío. Y para temrinar este repaso, este año tenemos el regreso del "Chuache". Arnold Schwarzenegger se enfrenta a un Gabriel Cortez interpretado por Eduardo Noriega. 
"Schwarzenegger te abre puertas en todos los sitios". Eso ya lo sabíamos desde Terminator 2, Eduardo.

Como vemos, se ha convertido en recurrente por parte de Hollywood en poner a hispanos como los malos de la película. Tal vez sea porque los americanos se sienten presionados demográficamente por los hispanos que están revitalizando el país, y modificando su cultura, "hispanizándolo". Pero sin duda, la cultura que desde España exportamos de protección del crimen organizado, corrupción y demás tropelías no contribuye a que esto mejore. Y por eso, que por mucho que se empeñen en hacer muchas galas y entregar muchos premios, lo cierto es que Hollywood ya ha decidido que somos los nuevos villanos del mundo, y esa es la marca que de verdad se está exportando.

Lo típico de la ultraderecha, para este fenómeno, sería tirar del tópico de la Leyenda Negra, pero es algo tan trillado y absurdo en los tiempos que corren, que un argumento así sería no sólo falso, sino sustancialmente rancio.  Somos totalmente culpables de ser usados como villanos de las obras de Hollywood, porque la verdad sea dicha, nuestro país está gobernado por villanos de opereta y sustentado por villanos más sofisticados y mucho menos escrupulosos. Mientras esta casta siga en el poder, no habrá maquillaje que consiga ocultar la violación y saqueo al que nuestro país está siendo objeto, y a ojos no sólo de Hollywood sino también de la prensa, seguiremos siendo una república bananera más. Y nos lo tenemos merecido.