lunes, 18 de febrero de 2013

Mamá






Guillermo del Toro es uno de mis directores favoritos, y en esta película ha vuelto a demostrar su habilidad, produicendo una original obra de terror. No sólo es innovadora en cuanto a su argumento, sino que también resulta técnicamente sobresaliente. Veamos más en detalle el porqué creo que estamos ante la que creo que será una de las grandes de este año.

El argumento de la película corre en torno a dos niñas, las cuales son abandonadas por su padre tras un episodio de depresión que le lleva a asesinar a su esposa. El intento de asesinato de las niñas es frustrado por una entidad que, además, mantiene vivas a las niñas durante cinco años hasta que son encontradas de nuevo por detectives contratados por el tío de las pequeñas. Él y su pareja, Annabel, tendrán que abandonar su estilo de vida para criar a las niñas. Sin embargo, ambos comprobarán que la entidad que ha mantenido vivas a las niñas sigue protegiéndolas... a su manera. La historia es de Andrés Muschietti, que escribió y dirigió en 2008 el corto en el cual se basa la película. Esta es su primera película, y aunque la sombra de Del Toro es larga, no deja de restarle mérito.

Hacía bastante tiempo, quizá desde El Grito, que una película de terror no me resultaba tan perturbadora. Sin embargo, mientras que aquélla fue la primera película japonesa de terror que ví, esta película sobresalta al espectador con algo diferente. La película juega con la fotografía de una forma excelente, buscando esos "sustos" típicos de las películas de terror, pero a veces sin que los protagonistas se despeinen porque simplemente están de espaldas, o en otra habitación o de alguna forma ignorantes a las fuerzas sobrenaturales que operan a su alrededor. No obstante, esta interacción entre los personajes de la película y el espectador va cambiando a medida que avanza el filme. Así, a medida que los protagonistas son más conscientes de lo que ocurre, pasamos a compartir con ellos la angustia sobre lo que está ocurriendo. Antonio Riestra, es el encargado de la cinematografía. Aunque es un perro viejo (ya trabajó en puestos técnicos en "Peligro Inminente" o "Amores Perros"), esta es una de sus primeras obras como director de fotografía. Una excelente elección, porque ha hecho un excelentísimo trabajo.

La música contribuye enormemente a aumentar y rebajar la tensión de la cinta. Resulta bastante clásico el uso de instrumentos de cuerda para ello, pero no deja de ser efectivo la forma en que se hace. Una gran elección la de Fernando Velázquez ("El orfanato", "Los ojos de Julia") para esto. 

En resumen, es una obra cautivadora, que transmite un punto de vista diferente sobre las historias de fantasmas y enfoca de una manera muy particular las pesadillas y las leyendas urbanas que forman parte de nuestra cultura. Nota: 8,5. Recomendada para todos aquellos que no se sobresalten fácilmente.