domingo, 21 de agosto de 2011

Mi General


A veces te encuentras que hay películas buenas en televisión, y ayer fue uno de esos días. Motivado con que TVE no pone publicidad en sus películas, me atreví a ver esta "españolada", y resultó que me quedé bastante satisfecho. Como se puede ver en el cartel, el reparto tiene de lo mejorcito del cine español de hace unos años. El argumento de la película fue lo que enganchó, pero el desarrollo de la misma me mantuvo sentado hasta el final.

Situémonos. Finales de los años ochenta. España acaba de entrar en la OTAN y en la CEE. Dejábamos de ser un país de opereta con un ejército a tono, y comenzábamos a ser considerados un país respetable y una potencia militar estratégica a tener en cuenta. Como país más austral de Europa, es nuestro deber patriótico para con nuestros camaradas europeos y atlánticos estar a la altura de las circunstancias, preparados para cualquier contingencia. Y eso incluye una eventual guerra espacial contra los rojos. Como parte de la estrategia de Reagan llamada "Guerra de las Galaxias", España debía formar a sus generales en los últimos adelantos en tecnología militar aeroespacial.

Es decir, que necesitaban un curso de reciclaje.

Ahí empieza lo cómico. Un grupo heterogéneo de personajes egregios, de sólida experiencia militar en la Guerra Civil y en la Guerra de África, de méritos más que demostrados, debía someterse a un cursillo en el cual un grupo de jóvenes oficiales ingenieros y científicos militares les debía poner al día con nociones tan alejadas de las trincheras, de los fusiles Mauser o de la Batalla del Ebro como los cañones de plasma, la inserción orbital de tropas o la guerra nuclear.

Sin embargo, no es fácil para semejante grupo empezar a recibir órdenes, someterse no sólo a un programa que les es totalmente ajeno, sino también a un grupo de jóvenes resabidos con su formación científica, que ellos nunca tuvieron. Eso causa conflictos y pronto los jóvenes comenzarán a sentirse viejos al tener que someter a tan levantisca tropa mientras que los viejos se sentirán de nuevo jóvenes al revivir sus tiempos de academia militar en tiempos de la República.

Todo ello propicia una reflexión sobre la juventud y la vejez, sobre lo nuevo y lo viejo. Sobre el sistema educativo y sobre el papel del ejército en nuestra sociedad tecnológica. Y todo ello aderezado con grandes (muy grandes) dosis de humor, con cierta pizca de ternura y de amor maduro.

En cuanto al resto de aspectos de la película, pasan un tanto desapercibidos. La fotografía nos muestra una ciudad desconocida, llena de cables, torres y publicidad; que se va modernizando en pleno desarrollo de la película como una muestra de la máquina tecnológica que no cede un instante de descanso y que perturba a los "alumnos generales". La banda sonora se limita sobretodo a tonadillas de los años cincuenta, las favoritas de los "alumnos generales". Es bastante limitada y no destaca aunque tampoco estorba. El guión a veces resulta un tanto atropellado. Tal vez sea intencional cortar ciertas escenas de forma un tanto apresurada, a mi juicio. No obstante, creo que más bien la producción se vio limitada a la hora del metraje disponible. Con todo, el ritmo de la película es bueno, y no decae en ningún momento.

Nota: 7. Para ser una típica "comedia ligera española", me ha parecido una obra interesante para pasar hora y media sentado ante el televisor viendo a las viejas glorias de nuestro cine haciendo el papel de viejas glorias de un ejército anquilosado, que pretende ponerse al día a marchas forzadas. Algo muy español, podría decirse.