domingo, 19 de abril de 2015

El mundo que no fue (III): las "preDickciones" de Philip K. Dick


Antes de morir en 1982, Philip K. Dick dejó como legado a sus lectores su última obra de ciencia-ficción, por así decirlo. En un último ejercicio de imaginación, el autor elaboró una serie de pronósticos de cómo sería el futuro. Estos pronósticos fueron publicados originalmente en el fanzine  Interference On the Brain Screen #3 en 1996 y rescatado en 2003 por el fanzine PKD Otaku y recientemente se han difundido a través de Internet. Podéis encontrar un link a la edición electrónica del fanzine aquí.

Aunque erró bastante, hay que decir que donde acertó lo hizo con brillantez. En este artículo pretendo analizar dónde falló y dónde acertó. En gran parte, se trata de un ejercicio en el cual compararemos las expectativas de del desarrollo de la ciencia un escritor de ciencia-ficción con respecto cómo la historia se ha desarrollado realmente.

1983: la URSS desarrolla un rayo operativo de partículas aceleradas que hace imposibles los ataques de misiles contra ese país. Al mismo tiempo la URSS pone este arma en marcha como un "asesino de satélites". EE.UU pasa por tanto, al gas nervioso.

No empieza muy bien el pronóstico de Dick. Rusia no tiene ningún acelerador de partículas a día de hoy, pero eso no significa que no haya un fundamento. La URSS comenzó a construir un acelerador de partículas en los 80, el UNK. Este acelerador de protones (UNK se corresponde con las siglas de ese término en ruso) nunca llegó a terminarse y su construcción se abandonó en 1996. En Septiembre de 2011, Rusia comenzó a construir un nuevo acelerador de partículas (NICA), que espera terminar en 2016.

1984: EEUU perfecciona un sistema por el cual el hidrógeno, almacenado en hidruros metálicos, puede ser usado como fuente de combustible, eliminando la necesidad del petróleo.
Lo cierto es que en los años 30 el hidrógeno se veía como el combustible del futuro. Tan pronto como en 1922, Francis Aston, premio Nobel de Física, propuso su utilización para propulsar naves espaciales. A día de hoy, el hidrógeno se usa regularmente como combustible en vehículos espaciales. Por desgracia, eso no ha ocurrido con otra clase de vehículos aéreos o terrestres. Seguramente Dick se inspiró en la  Crisis del Petróleo de 1973 para pensar que las principales superpotencias se centrarían en encontrar medios alternativos como combustible, pero en su lugar la tendencia ha sido hacer el rendimiento del combustible más eficiente. Tal y como dice este artículo de la Agencia Espacial Europea en 2007 se lanzó el primer automóvil de serie que puede usar hidrógeno líquido como combustible. Sin embargo, parece que la electricidad y el biodiésel avanzan más rápido como combustible alternativo al petróleo a medida que éste escasea.

1985: en esta fecha o antes habrá un titánico accidente nuclear en la URSS o en EEUU que conducirá a cerrar todas las plantas de energía nuclear. 
Aquí Dick casi acierta. El desastre nuclear de Chernobyl en 1986 ha puesto en tela de juicio durante años la viabilidad de la energía nuclear y ha conducido a muchos países a cerrar plantas nucleares. El desastre de Fukushima en Japón en 2011 ha reavivado este debate.  A pesar de que muchas economías emergentes ven la energía nuclear como una alternativa viable para su desarrollo, desde el accidente de Fukushima la energía eólica ha sobrepasado a la nuclear en las economías emergentes, por lo que el fin de la era nuclear podría estar cercano.

1986: Satélites como el HEAO-2 descubrirán insospechados fenómenos de alta energía en el Universo, indicando que hay suficiente masa en el Universo para que éste colapse cuando haya llegado a su límite de expansión.

En este caso Dick ha fallado completamente. La teoría del Big Crunch fue bastante popular en los 80. Sin embargo, en 1998 se descubrió que las supernovas tipo Ia están mucho más lejos de lo que se creía. Concretamente se encontraron indicios de supernovas que explotaron hace 10 mil millones de años. Eso supuso un cambio de paradigma que hizo a los cosmólogos empezar a plantearse la existencia de un tipo de energía -que denominan energía oscura- que hace que el Universo se expanda más rápido de lo que se creía, conduciendo no hacia una contracción final sino más bien a una expansión infinita del mismo. A fecha de hoy, el debate continúa abierto. Como dato curioso, Albert Einstein ya previó la existencia de esta energía en sus cálculos y la llamó "constante cosmológica". Sin embargo, nunca pudo probar su existencia con datos empíricos y terminó por abandonar esa idea.

1989: EEUU y la URSS acordarán la instalación de una vasta metacomputadora como fuente central de la información de todo el mundo. Esto será necesario debido a la enorme cantidad de información existente en el mundo.
Dick se marcó un acierto parcial en este caso. Aunque nunca se creó tal metacomputadora, Internet opera en parte como tal. Las primeras redes públicas de computadoras aparecieron en 1978 cuando se creó el primer software que permitó desarrollar las Bulletin Board Sistem o BBS. No obstante, lo que se conoce como backbone of the Internet fue creado en EEUU en 1987. En la URSS, tan pronto como en 1961 se planteó la idea a través del volumen Cybernetics at the Service of Communism la idea de utilizar las computadoras para fines militares y políticos de la URSS. El volumen desarrolla el objetivo del 22º Congreso del PCUS de establecer para 1980 un "sistema cibernético" al servicio del comunismo. De acuerdo con las notas del libro Dark Hero of the Information Age: In Search of Norbert Wiener, the Father of Cybernetics de Flo Conway y Jim Siegelman (pag. 391), los informes de la CIA al respecto de esta publicación fueron motivo de alarma. John J. Ford, entonces jefe de la fuerza especial de la CIA encargada del estudio de la cibernética soviética hizo una presentación el 15 de Octubre de 1962 a varios altos cargos del gobierno, entre los cuales se encontraba J.F. Kennedy, que aún no era Presidente. Este quedó lo suficientemente impresionado como para que J.F. Kennedy escribiera una nota interna sobre el peligro que esta estrategia conllevaba para EEUU. Dos meses después, el entonces Presidente Kennedy aprobaría el "Proyecto Rudder" con Jerome Wiesner y otros científicos a la cabeza del mismo y con un fin similar. Este proyecto (podéis leer más sobre su origen y desarrollo aquí) sería el primero que conduciría hacia el desarrollo de las redes de la información que desembocarían en lo que hoy llamamos Internet, que almacena todo el conocimiento humano (o una gran parte).

1993: una forma de vida artificial será creada en laboratorio, probablemente en la URSS, reduciendo el interés en localizar formas de vida en otros planetas.
PKD acertó también en parte en este aspecto. Los avances en ingeniería genética permitieron el desarrollo de formas de vida transgénicas que se desarrollaron a finales de los ochenta y se comercializaron por primera vez en 1994. Sin embargo el pionero en este campo sigue siendo EEUU. Los límites de la genética siguen en expansión, aunque no sabría decir hasta qué punto eso supone una limitación en el interés por la búsqueda de vida en el espacio. Tampoco tengo muy claro que los alimentos más resistentes a plagas o a determinadas adversidades del clima fuera lo que Dick tuvo en mente al realizar esta predicción.

1995: el uso de computadoras por ciudadanos ordinarios (ya disponibles en 1980) transformarán al público de televidentes pasivos en expertos mentalmente alerta, altamente entrenados en procesamiento de información.
Este es un caso en el cual Dick acertó bastante de pleno. La primeras computadoras personales Apple se comenzaron a vender en 1977, pero fue en los 80 que se comenzó su distribución masiva. En los años 90 su potencia de procesamiento aumentó considerablemente. Este artículo de New York Times de 1995 habla del mercado navideño de las computadoras personales. Tan sólo para EEUU, se predicen unas ventas de diez millones de unidades para ese año, la mitad en el último trimestre. La alfabetización digital ha ido en aumento y lograr mayores índices se ha convertido en un objetivo para todos los Estados del mundo, ya que la formación de los ciudadanos en el uso de las computadoras se ha mostrado como un factor determinante en la eficiencia económica y el aumento de la inclusión social en los mismos. La UE, por ejemplo, lanzó en 2009 una recomendación a los Estados miembros para aumentar sus cotas de alfabetización digital. Sin embargo, cabe la duda de hasta qué punto la capacitación técnica ha servido para convertir a los ciudadanos en actores más que en consumidores pasivos de información ya procesada. Probablemente el desarrollo de la web 2.0 y el ciberactivismo sean los primeros pasos en ese sentido.

1997: las primeras colonias con domos cerrados serán establecidas en la Luna y en Marte. A través de las modificaciones del ADN, humanos cuasi-mutantes serán creados para sobrevivir en condiciones no-terráqueas, p. ej., entornos alienígenas.
En este caso, a PKD ya se le fue su imaginación de las manos. Es cierto que algo la mayor parte de escritores de ciencia ficción de la época no concebían es que la URSS fuese a colapsar (tan pronto al menos) y que eso produjese que la carrera espacial perdiera gran parte de su sentido. Mucho menos, por supuesto, que una crisis financiera mundial redujese drásticamente el presupuesto para la exploración del espacio. Sin duda, la exploración del espacio tendrá un papel vital en el futuro de la humanidad, pero al menos de momento los gobiernos están sumidos en la parálisis del corto plazo. Por lo tanto, la fecha en la que se vayan a establecer colonias permanentes incluso en los planetas más cercanos y menos hostiles continúa retrasándose.

1998: La Unión Soviética prueba un motor de propulsión que mueve una nave espacial a la velocidad de la luz; una nave pilotada viaja a Proxima Centauri, la cual es seguida en breve plazo por una nave americana.
Lo dicho anteriormente es aplicable en este caso. Al igual que la exploración del espacio se ha visto reducida, también el desarrollo tecnológico al respecto. De hecho, en cuanto a sistemas de propulsión seguimos utilizando los mismos que al principio de la carrera espacial con muy pocas variaciones. Aunque alcanzar la velocidad-luz está todavía muy lejos, sí ha habido una prueba con éxito por la NASA de un nuevo sistema de propulsión de microondas que puede acortar considerablemente los viajes espaciales.

2000: un virus alienígena, traído en una nave interplanetaria, diezmará la población de la Tierra pero dejará intacta las colonias de la Luna y Marte.

Este apocalíptico evento parece poco probable en la actualidad, pero será algo a tener en cuenta cuando el viaje espacial se extienda a otros planetas que sostengan vida. Para esto han de pasar todavía cientos de años, si es que alguna vez llega a ocurrir, por lo que considero que aquí Dick ha fallado en su predicción. De todas los horribles formas en que podemos destruir nuestra civilización, esta parece la menos probable de todas ellas.

2010: usando taquiones (partículas que viajan atrás en el tiempo) como transporte, la Unión Soviética intentará alterar el pasado con información científica.
En su última predicción, Dick asume que el viaje en el tiempo es posible. Por de pronto, la existencia de los taquiones es teórica. La buena noticia es que el viaje en el tiempo es posible, la mala es que no en la forma que él y muchos escritores de ciencia-ficción imaginaron.  Pasando por alto el detalle de que la Unión Soviética ya no existe, si un Estado del futuro quiere alterar la historia mediante viajes en el tiempo lo va a tener difícil. En primer lugar, porque viajar al pasado está limitado al momento en que el viaje en el tiempo es posible (y no es posible viajar a un momento anterior). Lo que puede ser posible (teóricamente) es algo como lo que John Woo concibió para su película Paycheck.


Sin embargo, alterar el pasado es algo que, al menos para la física actual resulta imposible. Lo siento, Dick, pero en este último pasaje lo único que pudo prever fue la campaña rusa del videojuego Original War.


En resumen, una vez más las expectativas de un escritor de ciencia-ficción quedaron sobrepasadas por la mundana realidad en la cual la tecnología ha avanzado en una dirección diferente, tal vez menos sorprendente pero no por ello menos meritoria. La investigación científica no nos ha llevado aún a las estrellas como él creía que ocurriría, pero en realidad se trata de una cuestión de tiempo. No vamos a poder vivir para siempre en este cascarón que es la Tierra. El aumento incesante de la población, junto con el agotamiento de los recursos no renovables del planeta y la destrucción de los renovables (mediante la contaminación y la alteración del medio ambiente) hará que llegado cierto punto, no haya otra alternativa que dar el salto a las estrellas. En ese sentido, Philip K. Dick fue un visionario.