domingo, 13 de julio de 2014

El Tratado de Libre Comercio de EEUU: un tratado para atarlos a todos al capitalismo.






Desde hace cierto tiempo ha habido algún rumor sobre el Tratado de Libre Comercio que EEUU está negociando con la Unión Europea. Al mismo tiempo, también está en marcha un Tratado de Libre Comercio Andino (con Perú, Colombia, Bolivia, Venezuela y Chile) y uno con el sureste asiático (TPP, que ya se puso en marcha en 2005).

La primera cuestión que surge es: ¿qué es un tratado de libre comercio y para qué sirve? Se trata de un tratado por el cual dos o más países reducen las barreras al comercio que existen entre ambos. La utilidad es incentivar el intercambio comercial entre naciones y de esa forma enriquecer a ambos países. El problema aquí es que EEUU no lo está usando con esa finalidad, sino para enriquecer a su país en detrimento de la economía de los otros signatarios.

¿Por qué un país estaría dispuesto a firmar un tratado que le perjudica? Una razón importante es que no le quede más remedio. Si EEUU condiciona la firma de estos tratados a la exportación de productos y servicios que son vitales para la economía de ese país (o su seguridad, en el caso de armamento exportado en exclusiva por EEUU), entonces no les queda otro remedio que firmar. También está el hecho de condicionar la firma de este tratado a obtener apoyo político o militar.

No obstante, las cuestiones más graves no están tanto en las presiones para firmar el acuerdo, como en las reformas legislativas impuestas a los signatarios como condición previa para entrar a negociar. Las consecuencias de dichos acuerdos tampoco han sido baladíes.
Así se pueden enumerar, por ejemplo:
-Una ley en Colombia impide a los campesinos cultivar y seleccionar sus propias semillas. Sólo pueden adquirir semillas genéticamente alteradas para producir productos sin semilla, de modo que en cada cosecha necesiten comprarlas de nuevo. Estas "semillas suicidas" son producidas en exclusiva por corporaciones de EEUU como Monsanto (que se merece un artículo propio, en algún momento) y Dupont.
-En Perú el coste de los medicamentos ha aumentado en algunos casos hasta un 2100%. Ni qué decir que esto ha producido una falta de acceso a medicamentos por parte de pacientes crónicos y terminales con dificultades económicas.
-El impacto del TLCAN (el tratado de libre comercio para Asia Pacífico) ha tenido como efecto un empobrecimiento generalizado en el Sudeste Asiático que puede haber tenido como consecuencia la implantación de un régimen dictatorial en Tailandia a causa de las protestas.
-La negociación de medidas necesarias para la implantación del TLC en Europa supondría aprobar una serie de normas armonizadoras hechas casi "a la medida" de las corporaciones multinacionales norteamericanas, de forma que éstas no fueran sometidas a control político.

Estos son simplemente algunos de los efectos que dichos tratados han tenido o podrían tener en los países firmantes. Curiosamente, EEUU no adopta ninguna clase de medidas para adaptar su legislación a la de los países signatarios. Son éstos los que deben modificar sus leyes para equipararse a las leyes norteamericanas.

La razón de esto es que buena parte del tratado supone la desregulación de buena parte de los sectores del comercio, salvo la banca (cuya legislación es excepcionalmente restrictiva en EEUU). También afectará a las condiciones laborales, ya que los países firmantes deben adaptarse a las normas norteamericanas y rechazar, como EEUU, seis de las ocho normas fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (que depende de las Naciones Unidas). En muchos casos, esto supondría salirse de la Carta de Derechos Fundamentales de la ONU. Aunque no legaliza la esclavitud, esta desregulación permitiría algo bastante parecido.

Eso por no hablar del medio ambiente. Dado que el tratado obliga también a suprimir buena parte de las normas medioambientales y permite técnicas agresivas con el medio ambiente como el fracking, es probable que veamos un incremento de las catástrofes medioambientales en Europa. Esto es también intencionado, ya que como se demostró en Haití en 2010, la gestión de desastres es un lucrativo negocio para algunas corporaciones privadas.

En resumen, el TTIP (tratado de libre comercio entre EEUU y la UE) traerá duras y negativas consecuencias para Europa. Tanto políticos norteamericanos como europeos lo saben, y por eso las negociaciones se conducen en el más completo secreto.

Finalmente, para encontrar algo más de información, recomiendo este artículo de Alberto Garzón, en el que resume en 50 puntos lo más importante que debemos saber sobre el tratado.