domingo, 22 de junio de 2014

Los rostros del mal (I): Los fondos buitre






Este artículo pretende ser el primero de una serie sobre las distintas organizaciones o sociedades que representan lo más abyecto de la humanidad en cuanto a los fines que persiguen y los medios dispuestos a poner en práctica. Para esta ocasión he elegido a los llamados "fondos buitre" debido más bien a una cuestión de oportunidad más que seguir un orden concreto.

¿Qué son?

Se trata de fondos de inversión de "capital riesgo" que compran bonos a bajo precio con el fin de empernder acciones legales o paralegales para la obtención del total de su valor, obteniendo rendimientos mediante la especulación. Su nombre viene de la asimilación de estos fondos con aves carroñeras que buscan alimentarse de cadáveres. Normalmente su objetivo son bonos de países o empresas en graves problemas, o amenazando la quiebra. Con sus acciones buscan provocar precisamente dicha quiebra y obtener el dinero de la deuda adquirida mediante la repartición concursal.

¿Cuál es su metodología?

Estos fondos buscan países o sociedades débiles debido a sus problemas internos y compran sus deudas para reclamar el pago judicialmente. Dado que su título es totalmente legal, suelen vencer en los tribunales (mención aparte es que cuenten con grandes firmas de abogados en nómina mientras que los demandados se tengan que valer con abogados de oficio o poco especializados).
Una vez que obtienen un título ejecutivo judicialmente, empieza la verdadera masacre. La siguiente acción es exigir su ejecución inmediata. Si la consiguen, normalmente eso implica la quiebra y el nombramiento de un administrador concursal (o la intervención del FMI en el caso de Estados soberanos) para vender a precio de saldo los bienes de dicha sociedad o Estado (que son normalmente adquiridos por el fondo buitre para saldar la deuda).
Por supuesto, el tercer paso es vender los bienes adquiridos a su precio real en el mercado, obteniendo pingües beneficios en ello.

¿Qué hay de malo en ello?

Aunque lo dicho anteriormente debería bastar para hacernos una idea de la maldad de estas sociedades, por si no ha quedado suficientemente claro, me voy a permitir una pequeña digresión. La piratería se define como "una práctica de saqueo organizado o bandolerismo marítimo, probablemente tan antigua como la navegación misma. Consiste en que una embarcación privada o una estatal amotinada ataca a otra en aguas internacionales o en lugares no sometidos a la jurisdicción de ningún Estado, con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave misma."
Si extrapolamos el contexto del mar a los mercados financieros, tenemos que la piratería financiera sería lo que practican estos fondos buitre. Buscan atacar a otras sociedades con el propósito de hacerse con sus bienes, exigir rescates, convertir en esclavos a sus habitantes (¡en serio!) o apoderarse de la misma sociedad o Estado. 
Por supuesto, siempre se podría hacer una defensa de dichas empresas desde el punto de vista del libre mercado y la responsabilidad del pago de deudas. La cuestiós es: ¿a qué precio constituye esto legítimo desde un punto de vista ético?

¿Por qué están de actualidad?

Recientemente ha tenido lugar el fallo del Tribunal de Nueva York en favor de dos fondos buitres de obtener el pago por la deuda impagada de Argentina, que no se sometió a la quita de deuda de 2003. Argentina apeló ante el Tribunal Supremo, pero este denegó dicha apelación. Como resultado, Argentina tiene hasta el 30 de junio para proceder al pago de 1.500 millones de dólares.

Sin embargo, el problema más grave es que en la quita, Argentina se había comprometido a no dar condiciones más favorables de pago a otros acreedores no sometidos a la misma hasta el 31 de diciembre de 2014. Si Argentina paga a Elliot Management y NML Capital este dinero, eso implica que otros fondos buitre podrían reclamar hasta 15.000 millones de dólares más, cosa que probablemente suceda próximamente ya que dicho pago ya se ha realizado. Esta cantidad supera la mitad de sus reservas y pondría de nuevo al país en quiebra

Las consecuencias que la quiebra de Argentina puede tener en la región y en la economía son imprevisibles, pero desde luego serán negativas para prácticamente todo el mundo salvo este puñado de piratas financieros, a los que nada les importa las consecuencias de sus acciones salvo en lo que repercute en sus bolsillos.