domingo, 16 de febrero de 2014

Trilogía "Illuminatus!" (I): El ojo en la pirámide






"Illuminatus!" es la obra de ficción más famosa de Robert Anton Wilson (supongamos que sus ensayos son de "no ficción", aunque los temas que trata sean controvertidos) y de Robert Shea. La obra se divide en tres partes, de las cuales en esta entrada analizaré la primera de ellas, junto con una breve reseña biográfica sobre los autores. 

Robert Anton Wilson fue un pensador y filósofo estadounidense, nacido el 18 de enero de 1932 y fallecido el 11 de enero de 2007. Wilson se definió a sí mismo como un socialista libertario. La polio marcó gran parte de su vida, y definitivamente sería la causa remota de su muerte en 2007. A pesar de ella, de la que se curó mediante el método Kenny (repudiado por la medicina), Robert llevó una vida en la que trabajó en múltiples ámbitos: estudió matemáticas e ingeniería mientras que trabajaba de conductor de ambulancia en Nueva York, y en 1965 daría clase de "Políticas anarquistas sinergéticas" en la Universidad Libre de Nueva York. Fue ayudante de un ingeniero, vendedor, copista y finalmente editor asociado de la revista Playboy. En 1979 recibió un Doctorado en Psicología por la Universidad de Paideia en California, institución desacreditada que ya ha desaparecido (aunque ha sido refundada en Tejas). Wilson  consiguió que su tesis doctoral fuera publicada en 1983 bajo el nombre "Prometheus Rising". Después de la trilogía Illuminatus, Wilson se consolidaría como novelista de ficción, con varias series de novelas que abundan sobre los temas tratados en su primera trilogía: el ocultismo, las conspiraciones y la filosofía contracultural americana. Además, escribió numerosos volúmenes de no ficción acerca de conspiraciones históricas y (supuestamente) otras existentes en la actualidad, obras filosóficas, tratados de historia del sexo y de las drogas, además de una trilogía autobiográfica. Hasta su muerte, él y su esposa han estado vinculados a diversos movimientos contraculturales, la religión discordinana y la defensa del consumo de determinadas drogas que él consideraba benignas o, como mucho, inermes.

Robert Shea es quizá menos conocido que Wilson. Shea nació el 14 de febrero de 1933, y fallecería el 10 de marzo de 1994. Robert Shea conoció a Wilson en 1960 cuando ambos trabajaban en Playboy, y entonces surgió la idea de escrbir una novela juntos. Eso se culminaría en 1975 con la publicación de la primera parte de la trilogía "Illuminatus!". Después de la publicación de la trilogía, Shea abandonó Playboy para convertirse en novelista a tiempo completo. Escribiría seis novelas de aventuras de corte histórico antes de fallecer en 1994 de cáncer de colon. 

En lo que al libro se refiere, "El ojo en la pirámide" es una novela que mezcla el género de la ciencia-ficción, el thriller e incluso el terror con la comedia satírica. En ella se nos cuentan tres historias de forma paralela (a veces, porque los saltos temporales son frecuentes): por una parte, la historia de George Dorn, redactor de la revista izquierdista Confrontation en su búsqueda por un reportaje sobre los Illuminati basado en las notas del director desaparecido de su revista, Joe Malik. Ello le llevará a contactar con la Sociedad de la Discordia y ser iniciado en la misma, para pasar a luchar directamente contra los Illuminati de Baviera. Por otra parte, nos cuenta la historia del detective Saul Goodman acerca de la investigación sobre el atentado terrorista contra la redacción de Confrontation y la investigación que se desencadena al tener como principal sospechoso a Joe Malik tras su desaparición. A lo que conduce esto es -inevitablemente- a investigar a los Illuminati y que éstos lo tomen como una amenaza teniéndose que enfrentar a ellos. Finalmente, la tercera trama principal es la que se desarrolla en torno a Fernando Poo, colonia española que en la novela se ha independizado y es el escenario de una confrontación entre potencias de la Guerra Fría que amenaza con provocar una guerra nuclear entre ellas. No obstante, determinados pasajes de la novela nos llevan de parte de personajes secundarios a Las Vegas, donde se encuentra un gobierno secreto de los EEUU que ha desarrollado una mortal variante de anthrax que ha sido liberada por accidente, a Chicago, donde tienen lugar confrontaciones entre la policía y movimientos anarquistas promovidos por un Joe Dillinger que no sólo no ha muerto nunca como la historia cree, sino que además es aparentemente inmortal e incluso al Triángulo de Las Bermudas, donde se desarrolla un enfrentamiento submarino entre Illuminati y Discordianos por el control de las ruinas de la Atlántida.

La novela se presenta de forma fragmentaria con cambios repentinos de perspectiva, tiempo y lugar, que resultan especialmente confusos al principio. A medida que avanza la novela, se va estabilizando en la perspectiva de los dos protagonistas, George Dorn y Saul Goodman. Durante la novela abundan, normalmente en la forma de los memorándums de Joe Malik o en diálogos a raíz de los mismos, largas disertaciones sobre diversas sociedades secretas y hechos históricos, algunas de las cuales son sorprendentemente convincentes, sólo para contradecirlos unas cuantas páginas después. Wilson ha confesado que el objetivo de sus libros es conducir a la población al agnosticismo, no sólo sobre la teología, sino sobre el total de lo que existe, por lo que esto es totalmente intencionado por parte de los autores. Wilson ha sido acreditado a menudo como "el mayor experto sobre los Illuminati". Muchas de las teorías que hoy se toman como dogmas en torno a diversas conspiraciones (especialmente los Illuminati) han sido, de hecho, inventadas (¿o reveladas?) por los autores de esta novela, algunas de ellas de forma cuasi-profética (quizá los Illuminati han decidido copiar a Wilson, quién sabe). Los Illuminati se presentan en la novela como una fuerza opositora malvada e invisible, aunque hacia el final de la obra empiezan a tomar cuerpo en diversos personajes con nombres y apellidos que se nos presentan como villanos de carne y hueso que se oponen a los protagonistas.

Personajes:
-George Dorn. Redactor de Confrontation. Ha sido enviado a investigar la desparición del director de la revista y sacar un reportaje sobre los Illuminati que tanto obsesionaron a Malik antes de su desaparición. Es un hombre cobarde y aprovechado, pero cuya humanidad queda a flor de piel en sus reacciones. No pretende ser un héroe, pero en definitiva, no le quedarán más opciones cuando los Illuminati lo conviertan en un objetivo. A partir de entonces el personaje va evolucionando, y aun con sanas y humanas dudas acerca de los discordianos, accederá a trabajar con ellos si ello lo conduce hacia la verdad. Me parece ver en él un cierto componente autobiográfico de Wilson
-Saul Goodman. Saul es un detective de Nueva York entrado en años, veterano, que junto con su compañero Barney Muldoon investigan los atentados en la redacción de la revista. Saul está casado en segundas nupcias con una joven y atractiva antropóloga, la cual ha rescatado de la drogadicción. Su relación con ella será un motivo de conflicto y añade profundidad al personaje, que tiene continuas dudas acerca de ser la persona adecuada para ella. Saul es presentado como una parodia de Sherlock Holmes, pipa incluida, con una asombrosa capacidad deductiva que lo llevará más allá de lo permisible por los Illuminati.
-Hagbard Celine: Hagbard, capitán del Leif Eriksson, un submarino dorado dotado de tecnología futurista es presentado como "el Leonardo da Vinci del siglo XX". Se trata de una suerte de mezcla entre villano de una novela de espías y parodia del Capitán Nemo. Es el prototipo de Übermensch, hombre que gracias a la liberación de las cadenas impuestas por la civilización ha liberado su mente y la ha desarrollado hasta el punto de gozar de capacidades telepáticas y haber diseñado las tecnologías que convierten al navío en una de las principales armas a disposición de los Discordianos. 
-John Dillinger: el ladrón de bancos más famoso de los EEUU nunca murió en el mundo de "Illuminatus!", sino que alguien muy parecido fue el abatido por el FBI a las órdenes del Illuminati J.Edgar Hoover. Dillinger, que es presentado como otro genio criminal/libertario de los discordianos, adquiere la vida eterna gracias a las drogas y desde entonces utiliza su inteligencia al servicio de la lucha contra los Illuminati.

Los temas que se tratan en la novela son, además de las conspiraciones que rodean a los Illuminati, el sexo, las drogas, la contracultura americana de finales de siglo XX y buena parte de su historia, reescrita varias veces por los autores a lo largo de la novela.

En cuanto a mi valoración del libro, he de decir que me ha parecido original en cuanto a su estructura, con piezas sueltas de narración que se van reuniendo a medida que uno avanza en la novela y "se inicia" en los secretos de los Illuminati. El argumento de la misma no es especialmente original, y diversas escenas de sexo explícito sin demasiado que ver con la historia parecen un reclamo demasiado evidente para jóvenes adultos; pero hay que concederle que mantiene la tensión a lo largo de la misma con recurrentes giros de trama a menudo en forma de traumáticos episodios de catarsis de personajes que son "convertidos" por medio de la manipulación psicológica para servir a diferentes bandos. Los personajes protagonistas y su tratamiento psicológico es quizá lo más atractivo de las diferentes tramas entrelazadas, así como toda la ironía con la que se trata la política y la sociedad de la época de la Guerra Fría.

Quizá la novela falla estrepitosamente en ofrecer una perspectiva demasiado masculinizada de la aventura: todos los héroes son hombres, y todos ellos son mostrados como ejemplos de virilidad. Las mujeres tienen un papel secundario, y aunque son presentadas con cierta dignidad como personas con iniciativa y objetivos personales propios, está claro que el libro está destinado a un público masculino. No obstante, habiendo sido escrita en los años sesenta y publicada en 1975, tampoco esperaría nada mucho mejor. Era la época de las películas clásicas de James Bond, con las mujeres sirviéndole de trofeo sexual. Esta novela sigue esa línea, así que por mucho que la obra transpire crítica política y social, no esperéis nada revolucionario en cuanto a igualdad.

Al menos en este volumen, el enfoque entre Discordianos e Illuminati es bastante plano en cuanto a que mientras que los primeros son los románticos héroes libertarios, los segundos se presentan como villanos opresores. No obstante, nada en "Illuminatus!" es completamente blanco o negro, sino que abundan los matices de gris. ¿Es Joe Malik un investigador tenaz o un agente Illuminati? ¿Ha provocado por él el atentado para descubrir las actividades de la sociedad y traerlas a la luz, o ha sido víctima del mismo por saber demasiado?

El libro resulta muy interesante y una auténtica bomba liberadora de pensamiento en cuanto a la enorme cantidad de teorías a veces complementarias y a veces contradictorias que presenta sobre hechos históricos importantes o simples detalles o curiosidades. En bastantes ocasiones me he encontrado a mí mismo dejando el libro aparcado a un lado para investigar en Internet, en libros o enciclopedias este u otro detalle sobre determinada versión de la muerte de J. F. Kennedy, la historia de la secta de los asesinos en medio Oriente, el origen de la bandera americana o la mitología griega. En gran medida todas estas vienen a representar a grandes rasgos el gran cuadro de la historia de los Illuminati y de su influencia en la historia. Sean o no estos reales, merece la pena su lectura en tanto que es la fuente de gran números de tópicos sobre diversas teorías de la conspiración que actualmente con la crisis financiera han resurgido como explicación "pseudomística" a la misma.

En definitiva, se trata de un libro interesante no tanto en cuanto a su historia como con el contenido "divulgativo" que ofrece. Entiéndase lo de divulgativo como la obligación en la que los autores nos ponen de pensar por nosotros mismos y decidir cuál es la versión de la historia que queremos creer.

Nota: 7,5.

Si en vez de leerlo, preferís simplemente oírlo (en inglés), entonces podéis hacerlo en YouTube, acompañado de imágenes para amenizarlo. He de señalar que quien ha subido el vídeo se lo ha trabajado mucho. Disfrutad: