miércoles, 1 de julio de 2015

La ley que nos convirtió en terroristas






El Congreso de los Diputados ha aprobado el 26 de marzo de 2015 el Proyecto de Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana, la "Ley Mordaza", como se le ha venido conociendo popularmente. Esta ley, junto con la que modifica el Código Penal para incorporar nuevos delitos entran en vigor hoy, 1 de julio de 2015. Es un día triste para nuestra democracia.

Hago memoria y repaso lo que hicimos cuando hace seis años comenzó el movimiento 15-M. El éxito fue la movilización a través de las redes sociales. Y cuando las simples manifestaciones no fueron suficientes, entonces ocupamos las plazas. Todo ello a partir de hoy estará prohibido. Y no sólo eso, si no que además constituirá delito de terrorismo. Es injusto, pero sobre todo es triste que la única vía que encuentra el gobierno para acallar las protestas de un pueblo enfurecido por una política económica suicida sea el camino que lleva a un Estado policial.

Cuando estudiaba en la Universidad, estudié que Kelsen diseñó el sistema constitucional austríaco que se terminaría por aplicar a España con la intención de salvaguardar la democracia de ser tomada por el totalitarismo como ocurrió con la República de Weimar. Pues bien, Kelsen fracasó. Su sistema piramidal del Estado de Derecho ha terminado por ser igual de ilusorio que otro esquema de Ponzi. Me pregunto ahora dónde está el Ejército, cuyo deber es salvaguardar la Constitución. Quien calla, otorga, como dice el refrán.

En los próximos meses, hasta que llegue el momento de renovar el Gobierno, nos tocará una vez más a los que estamos en el exterior alzar la voz contra la opresión. Sin embargo, a los que estáis en España os corresponde la parte más difícil: seguir haciendo valer vuestra libertad de expresión. Que no venza el miedo, pues si eso ocurre ya no habrá escapatoria.

Al Gobierno sólo le dedicaré las mismas palabras que le dijo  a Napoleón cuando éste quiso usar la fuerza para suprimir las revueltas en su recién autoproclamado Imperio: «Sire, con las bayonetas puede hacer todo, menos sentarse en ellas».