viernes, 18 de marzo de 2011

El Agente: Archivo #027 - El Regreso



Kevin se percató entonces de lo que significaba aquéllo en lo que había estado pensando. Si en aquél lugar estaba viviendo su otro yo de este mundo, entonces eso significaba que debía ser un Punto Schröedinger. Si traía a Gillian aquí, ambos podrían volver a su mundo, al fin. Después de todo, seguía resentido con Sentinel por haberlos traído aquí casi a la fuerza. Aunque les salvaran el trasero de ser capturados por la Corporación, eso no significaba que ser arrastrado a otra dimensión fuera de su gusto.

Mientras pensaba en todo ello, un grupo de personas se agazapaba en el exterior. Kevin no los oyó hasta que fue demasiado tarde, y alguien dio una patada a la puerta, y entró. Kevin no pudo sino quedar paralizado por el asombro: se trataba de Helen... solo que había algo distinto en ella. La mujer alemana lo apuntaba con una pistola de diseño extraño. Vestía con un uniforme negro, sobre el que vestía un abrigo negro. La banda con el emblema nazi puso a Kevin sobre alerta: aquella mujer no era la Helen que conocía, era la Helen de este mundo. Y en este mundo... su ex-novia era una oficial de las SS. Levantó las manos, y trató de serenarse. Incluso sonrió. "Qué ironía", pensó. Decidió hacerse pasar por su yo de este mundo. Si averiguaban que Sentinel los había traído de una Tierra alternativa, podía meterse en graves problemas. No había visto fotos de los dos en el apartamento, así que podía deducir que en este mundo, Kevin y Helen no se conocían mutuamente. Sin embargo, confiaba en que lo que conocía de la joven le sirviera de utilidad:

-Buenos días, señorita. ¿Puedo invitarla a un café?
-No se haga el tonto conmigo, agente Gómez. El hecho de que pertenezca a la Companía no le va a servir de gran cosa esta vez. Tiene que venir con nosotros.

Malas noticias. Malísimas. ¿Qué quería decir con "La Compañía" ¿Se refería a la Corporación? ¿Era posible que existiera también en este mundo? Peor ¿Es posible que fuera la misma en este mundo? Eso explicaría algunas cosas, pero abría todavía más interrogantes. Resultaba bastante frustrante que con cada respuesta, aparecieran nuevas preguntas. Pero últimamente, venía siendo su pan de cada día.

Acompañó a la mujer con mala gana. Le pusieron unas esposas. La mujer se dirigió a otro hombre que vestía de forma similar a él, que estaba sacando algo de un maletín.
-¿Está preparado el inhibidor? Inyéctaselo cuanto antes. Las mediciones indican actividad parasincrónica en este lugar. Aunque el FBI no quisiera confirmarlo, estamos en condiciones de afirmar que este sujeto es un sintonizador.

Tenía que ser una broma. ¿Él, sintonizador? Era Gillian la que había mostrado las habilidades de sintonización, no él. No obstante, eso explicaría muchas cosas. Siempre pensó que su abuelo era el responsable de que entrara en la Corporación porque era un Agente, pero si él era un sintonizador, todo cobraba más sentido. Algo había oído sobre cierto carácter hereditario de las habilidades de sintonización, pero no había tenido ninguna pista que indicara que tenía alguna clase de habilidad especial. ¿Podía ser su talento innato para la tecnología ser considerada como sintonización? No había forma de saberlo de inmediato, pero en ese caso existían más clases de sintonizadores de los que Sentinel conocía, o les había querido revelar.

En cuanto le inyectaron la sustancia que llamaban "inhibidor", perdió lentamente la consciencia. Sin duda se trataba de un inhibidor de las habilidades de sintonizar, pero debía tener alguna clase de psicotrópico que le estaba anulando las capacidades cognitivas. Unos segundos después de pensar en eso, había caído en un profundo sueño.