miércoles, 31 de julio de 2013

Mitos del teatro económico IV: renta básica universal


Después de una larga pausa vacacional para resolver asuntos personales (mudarme de país... otra vez), aquí estoy de nuevo con una nueva entrega de la serie dedicada a mostrar la verdad oculta sobre esa telaraña de mentiras, medias verdades e intereses ocultos que compone hoy en día la economía mundial. Como siempre, tomad en cuenta de que aunque documento bien cada una de estas entradas, es una opinión personal y no una verdad universal. Si alguien os vende un concepto de economía como una verdad universal, es probable que sea parte del saber convencional del que hablaba en la última entrada. Dicho esto, el tema de hoy es duro y controvertido: la lucha contra la pobreza.

Antes de comenzar con la parte más técnica, quiero ofrecer algunos datos. Erradicar la pobreza extrema figura como objetivo número 1 de los llamados Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas. De acuerdo con el Banco Mundial, en 2008 1.400 millones de personas estaban en situación de pobreza extrema. El cumplimiento de este objetivo avanza relativamente bien, aunque es muy improbable que se cumpla con un índice del 45% que "están bien encaminados". 

Sin embargo, no sólo hay pobreza extrema. Si un cuarto de la humanidad vive en la pobreza extrema, hay países como Paraguay en los que la pobreza alcanza a un 32% de la población. Ni qué decir de los países de África, donde la mayor parte de la población se encuentra en esta situación. En este enlace la FAO recoge un extenso y detallado estudio sobre la retroalimentación de la pobreza y el hambre, entre otros asuntos relacionados con los desafíos del cumplimiento de los Objetivos del Milenio.

Entrando ya en materia, choca mucho la forma en que algunos países están luchando contra la pobreza. Concretamente, estoy pensando en aquellas ayudas económicas destinadas a proporcionar una renta mínima o una renta básica universal. La imagen que sirve de encabezado a esta entrada se refiere a los famosos Hartz IV de Alemania, pero también entran dentro de esta categoría los beneficiarios del MIDES en Uruguay (al menos, el gobierno uruguayo tiene la decencia de dar datos concretos de dónde y cuánto dinero se gasta). También es el caso de Argentina, por ejemplo. En España no hay nada similar, pero el 15M lo ha recogido entre sus aspiraciones.Otros países con programas similares son Brasil con su Bolsa Familia, o México con su plan Oportunidades (en inglés). También hay iniciativas parecidas en Chile y Costa Rica. No obstante, esto no es exclusivo de America Latina, sino que la iniciativa también existe en Europa así como en EEUU. Si alguien está interesado en el tema, puede encontrar un resumen de la historia del movimiento aquí (en inglés).

Desde mi punto de vista, existen programas mejor planteados que otros. Básicamente, hay dos criterios fundamentales: programas "con condicionalidades" y programas "sin". Dentro de los primeros entran, por ejemplo, el programa brasileño o el mexicano. En el segundo tipo entran todos los demás. En los artículos que enlacé previamente ya refleja una imagen de sus resultados: mientras que los programas con condicionalidades tienen un efecto positivo, el éxito de los programas sin ningún tipo de condicionalidad so casi un fracaso, por no decir un peligro para la evolución futura de la sociedad.

Las razones de ello son varias. En primer lugar, se produce una estratificación arbitraria y artificial de la sociedad. Mientras que unos son beneficiarios, aquellos con un euro más no lo son. Eso supone a los que se quedan fuera "por poco" una serie de cargas (impuestos, principalmente) que hace que efectivamente sean "más pobres" que los pobres. En segundo lugar, y especialmente en el caso de aquellos programas en los que se computa el número de miembros de la familia para determinar la cuantía de la ayuda, se produce un "boom" de natalidad con efectos dudosos a medio y largo plazo. Esas familias se convierten en "profesionales de tener hijos", sin trabajo y con una familia numerosa. Por esa razón en Alemania hoy en día tener más de dos hijos está socialmente mal visto, por ejemplo. Sé que es una forma de revitalizar a países envejecidos y de paliar el coste que supone tener un hijo. Sin embargo, si esto no va acompañado de medidas encaminadas a proveer a esos niños de una formación y una profesión con la ganarse la vida en el futuro, estamos aumentando la población a costa de multiplicar el número de descastados que dependen del Estado. Finalmente, hay otro peligro: el fomento de la economía sumergida. Puesto que estas familias viven en el límite, algunas de ellas recurren a la economía sumergida con el fin de elevar su nivel de vida. De esta forma salen de la pobreza por la tangente.

En cambio, aquellos programas que exigen una serie de condicionalidades (progreso en los estudios de los hijos, ayudas globales a la familia sin contar el número de individuos, búsqueda activa de empleo o formación de los cabezas de familia...) fomentan que la familia busque progresar económicante dentro de la ley y sin hacer trampas al sistema, sin criar una caterva de hijos que posiblemente terminen explotados por sus propios padres (contribuyendo eso al fracaso escolar de los mismos y su estancamiento).

En resumidas cuentas: estoy de acuerdo en que todo el mundo tiende derecho a una renta básica universal, pero eso no debe ser una licencia para dormirse en los laureles y depender eternamente del Estado. Toda ayuda debe tener una contraprestación en esfuerzo por parte de quien la recibe. Sólo de esa forma pueden ser de verdad valoradas.

lunes, 24 de junio de 2013

Mitos del teatro económico III: Sabiduría convencional

Una de las herramientas más perversas del neoliberalismo a la hora de imponer sus doctrinas consiste en retorcer la verdad de forma que ésta deje de serlo, o bien, aplicando de forma literal la máxima de Joseph Goebbels "una mentira que se repita mil veces se convierte en verdad". ¿Qué propósito tiene esto? Introducir en el saber popular axiomas no razonados que favorecen al neoliberalismo. Un ejemplo de esto en España ha sido la máxima "los socialistas no saben gestionar la economía", y más recientemente "Zapatero llevó a España a la ruina". Ninguna de estas dos declaraciones es, por definición, realista. Otros ejemplos a nivel más global y abstracto son tópicos establecidos como que el hombre nunca ha llegado a la Luna (y por tanto, el gasto de los gobiernos en la carrera espacial es una tapadera para desviar fondos), que los países árabes guardan en secreto grandes reservas de petróleo que no declaran (incitando al público a consumir más automóviles, aparatos de aire acondicionado y productos derivados del petróleo porque "no se va a acabar") o, incluso, que la Tierra ¡es plana! (según su página web, esto beneficia a la -falsa- industria aeroespacial que controla los gobiernos del mundo; también podéis encontrar un buen resumen en castellano en Wikipedia).

La forma en que la sabiduría convencional opera es básicamente la misma en que operan los bulos en Internet (algunos de los cuales pueden ser parte de la sabiduría convencional) o las leyendas urbanas. Ofrecen una explicación "mágica" o magufa a hechos con el fin de proporcionar una moraleja que encamine a las personas a actuar o pensar de una determinada forma.

Recientemente, en el contexto de la recesión económica que está viviendo Europa, la última pieza en incorporar a la sabiduría convencional es que las políticas de "austeridad" llevarían a Europa a salir de la recesión. Como dijo el propio John Kenneth Galbraith, creador del término del que hablamos, "el enemigo de la sabiduría convencional no son las ideas, sino el trascurso de los acontecimientos". Así nos ha llevado esta política a lo que Paul Krugman muy periodísticamente ha denominado "austericidio" contra el cual se movilizan actualmente los europeos.

Si recordáis cuando hablamos en este blog de la doctrina de shock, hablé de que una de las medidas que se tomaban era la de socavar la educación pública con el objetivo de reducir la educación a quienes pueden permitirse una educación privada controlada por el invasor. Pues bien, la educación que recibirán esos jóvenes estará fundamentada en la sabiduría convencional.

Para finalizar, me gustaría aclarar que no me gusta excesivamente el término "sabiduría convencional", que es una traducción literal de conventional wisdom. La razón es que no hay convención alguna en la difusión de esta clase de bulos, salvo quizá en la intencionalidad de producir confusión acerca del orden establecido y socavar la credibilidad de la ciencia y la razón.

sábado, 8 de junio de 2013

El mundo que no fue: Antiutopías nórdicas



Me ha conmocionado bastante la noticia de los disturbios que tuvieron lugar en Estocolmo. No es la primera vez que pasa algo así en Europa, pero sí la primera (que yo sepa) en un país nórdico. Es bastante sorprendente viniendo de un país que se caracterizaba por ser un país abierto a la inmigración y que ha facilitado la misma.

¿Qué ha salido mal? Hay varios motivos que parecen estar detrás de este fenómeno. Uno de ellos, poco comentado, es el demencial mercado inmobiliario sueco. A pesar de existir una agencia estatal de alquiler, los padres inscriben a sus hijos en la misma nada más nacer, con la esperanza de que reciban una llamada de la agencia en el plazo de unos veinte o veinticinco años. Ni qué decir, que para un inmigrante que llega al país, tiene un trabajo precario y ningún aval, encontrar una vivienda puede ser una pesadilla. Por esta razón se han ido formando guetos en la periferia de las ciudades suecas. Estos guetos eran un polvorín a punto de explotar. 

Otro motivo subyacente es el "escrutinio" al que las autoridades suecas someten a los inmigrantes. Dado que un intérprete acompaña a los inmigrantes a sus entrevistas de trabajo, algunos de ellos se sienten "vigilados". También ha habido denuncias de presiones de los funcionarios a los trabajadores para aceptar ofertas de trabajo aunque éstas no tuvieran condiciones del agrado del solicitante.

El fin de la tolerancia en Finlandia

Finlandia también tiene su cuota de racismo y opresión a los inmigrantes que suponen apenas un 3% de la población del país. Sin embargo, la supuesta "invasión" de los mismos al país le valió al partido populista y xenófobo de ultraderecha Auténticos Finlandeses la victoria en las últimas elecciones.  El país, que acogió a muchos inmigrantes finlandeses como refugiados, ahora se vuelca sobre éstos como excusa de una supuesta protección privilegiada por parte del Estado. 

Yo creo que es un chivo expiatorio sobre el cual volcar el progresivo desmantelamiento del Estado de bienestar y la mayor precariedad de los trabajadores finlandeses que se ha producido en los años 90. Así lo muestra este paper del Parlamento Europeo (en inglés).

Sin embargo, los somalíes no han sido los únicos en ser objeto de la frustración de los finlandeses. Los rusos, segundo mayor colectivo inmigrante del país, no se han salvado. Así lo muestra este artículo el cual nos cuenta la escalofriante historia de Anastasia Zavgoródniaya, donde los servicios sociales le quitaron a sus hijos y le impidieron verlos salvo a través de una reja por una mera sospecha de malos tratos.

Por no hablar de las escuelas para los niños inmigrantes, en las cuales quienes dan clase no son los profesores con tan reputado expediente que hemos visto en el programa sobre la educación de Salvados, sino de militares finlandeses en la academia de oficiales. Uno de estos militares me confesaba su frustración ante una tarea para la que ni se sentía preparado, ni era para la que se había unido al ejército de su país. Con semejantes diferencias en cuanto a sus preparadores, es difícil pensar que dichos niños puedan algna vez competir con los nacionales del país.

Españoles en Noruega

Aunque no llega en absoluto al caso dramático de los somalíes o los rusos en Finlandia, no  podríamos dejar de citar aquí el caso de la "invasión" de españoles en Noruega. Todo se originó por un inocente programa de televisión, el capítulo de Españoles por el mundo dedicado al país nórdico, que podéis ver aquí.

Tras verlo yo personalmente no he visto las razones, pero de acuerdo con el periódico noruego Aftenposten, este programa dulcificó tanto las posibilidades de poder vivir y trabajar en Noruega que causó una situación que desbordó los servicios sociales de Oslo y otras ciudades del país. El periódico cita a distintos oficiales y miembros del Gobierno noruego para justificar esta situación. Tanta fue la repercusión mediática de la misma que (como no), Salvados le dedicó también una parte de su programa sobre la inmigración. Coincido con David Fergar, entrevistado por Jordi Évole, en que es una locura ir a un país extranjero en el cual no hablas el idioma, y ni siquieras hablas una lengua puente (como puede ser el inglés o el alemán), con pocos ahorros o ningunos y sin saber a ciencia cierta dónde o cómo vas a vivir. La consecuencia ha sido miles de españoles que han tenido que ser atendidos por los servicios sociales noruegos para evitar que recurrieran a la indigencia.

No podemos olvidar que, por desgracia, Noruega ya fue objeto de dos ataques terroristas por su política migratoria. Además de los españoles, otro colectivo que observa numerosos problemas de integración en el país son los musulmanes. Quizá de los tres países sea el que más conserva su espíritu de integración y multiculturalidad en un acogedor Estado de bienestar, pero todo indica que ese espíritu también se está diluyendo en el país. 

En resumen, se trata de tres países, pero con una cosa en común: un creciente celo y desconfianza de compartir sus progresos sociales con otras personas de origen extranjero.

miércoles, 22 de mayo de 2013

El Jefe



Ayer, mientras dedicaba un rato a ver algo de televisión, me tropecé con un programa que me llamó poderosamente la atención. No fue precisamente por algo bueno, sino por lo contrario. Dentro de la mucha telebasura que se emite, este programa tiene el dudoso honor de ser una infame obra de maléfica propaganda neoliberal.

Este programa se llama El Jefe y se emite en el canal Xplora (del grupo A3TV). Se trata de un "reality show" en el cual un alto directivo de una compañía se infiltra como empleado de base y debe trabajar en la misma para detectar cuáles son los problemas a los que se enfrentan los trabajadores, sensibilizarse con los mismos y poder encontrarles una solución. Al final del programa, el directivo se muestra con su identidad real y tiene una serie de careos con sus "ex-compañeros" para comunicarles sus impresiones y mostrarles cómo va a arreglar los problemas personales y colectivos que tienen en su trabajo.

Tal y como lo explico, el programa parece una estupenda forma de defender los derechos de los trabajadores, ¿no? Para nada. Me explico.

Lo primero que me ha llamado la atención al ver el programa y que me parece muy sospechoso es que todos los trabajadores que aparecen han sido víctimas de vidas atormentadas y llenas de desgracia: desde el camarero homosexual y afroamericano que fue mendigo tras haber sido expulsado de casa por su condición sexual, a la tendera epiléptica que no puede costearse un tratamiento, pasando por el anciano que perdió su casa y todo lo que tenía a causa de un huracán y hubo de ponerse a trabajar viviendo como autoestopista entre tanto. Todos ellos podrían ser personajes de una novela de Camilo José Cela, si  todavía estuviera entre nosotros.

Otro aspecto que me ha sorprendido negativamente es que las desgracias de esta gente no tendrían por qué ser solucionadas por una empresa, sino que deberían ser responsabilidad del Estado si existiese alguna clase de Estado de bienestar. Si en EEUU existiese sanidad pública, una política de integración de los colectivos en peligro de caer en la pobreza y en definitiva, una red de seguridad que impida que al menor revés la población se caiga por el barranco (en sentido figurado), esta gente no necesitaría ayuda alguna. Quizá si puede concederse algún mérito al programa, sea mostrar esta realidad.

Finalmente, el aspecto más nefasto del programa es que todos los problemas de esta gente son solucionados con dinero. El directivo usa sus contactos y con un pase mágico de talonario encuentra arreglo a todo a base de soltar algunos miles de dólares. Especialmente sangrante me pareció el caso de la chica epiléptica, porque le dan veinte mil dólares para tratarse, pero ¿qué va hacer cuando se le acabe el dinero? ¿Por qué no incluyen su enfermedad en el seguro médico de la empresa? La respuesta es que seguramente ese seguro médico no existe y si es así, el cretino del director de la empresa que fue al programa no tiene la más mínima intención de mejorar las condiciones de sus trabajadores. Su única intención es la de quedar bien ante las cámaras con su generosa limosna.

Mi conclusión es que este programa es pura propaganda del neoliberalismo, que pretende ensalzar la imagen de empresas que explotan a sus trabajadores mediante u a bonita y tierna campaña de imagen que haga creer a los televidentes que todo problema tiene solución si uno lucha en conseguir la atención de los oligarcas para que altruistamente donen su dinero. Constituye una defensa a ultranza de uno de los pilares de la ideología neoliberal, el pensamiento positivo. En el futuro dedicaré una entrada para hablar en profundidad del mismo, con ocasión de la reseña del libro Sonríe o muere.

martes, 14 de mayo de 2013

Mitos del teatro económico II: el estallido social

En los últimos días es muy frecuente que me encuentre tanto en los medios como en mi vida personal a gente que se pregunta por qué no hay un estallido social en España o si vamos hacia un estallido social. Si uno atiende a la calle, verá que no faltan multitud de manifestaciones, escraches, movimientos de protesta, etc. ¿Es eso síntoma de algo? En esta entrada pretendo resolver esa cuestión.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que al hablar de la implantación de la doctrina de shock en un país como ocurre actualmente en España, es que estos movimientos de protesta están totalmente contemplados dentro de la estrategia a seguir. Otro factor muy importante a tener en cuenta es la naturaleza de estos movimientos. Si tomamos España como ejemplo, los principales movimientos sociales de protesta son en estos momentos la PAH y el 15-M. Ambos tienen una naturaleza eminentemente conservadora. Ambos buscan mantener el statu quo perdido por la ciudadanía con la depresión económica, aunque con sutiles diferencias. Probablemente sea la PAH el más conservador de ambos, al aglutinarse bajo la defensa de un derecho de naturaleza conservadora: el derecho de propiedad. El 15-M aglutina un grupo de ideologías mucho más diverso. A pesar de que defienda una "revolución global", su reivindicación más importante es la de proceder a un nuevo proceso constituyente que consolide los derechos individuales de la ciudadanía.

Estos movimientos en sí mismos no tienen la capacidad de influir institucionalmente más allá de hacer concesiones del tipo panem et circenses. Puede retrasar un poco la implantación del shock económico, pero no detenerlo. La razón de ello es que para detener una estrategia de "revolución desde arriba", utilizando la expresión acuñada por Antonio Maura en su "gobierno largo", es necesario contar con una influencia institucional que estos movimientos no tienen. Estos movimientos están formados por outsiders tal y como Keynes acuñó la expresión. La idea (para resumir) es que determinadas personas están privilegiadas sobre otras en el mercado laboral. En España, esto se manifiesta en la fuerte dualidad del mercado laboral.

Basándonos en estos criterios, no existirá un estallido social en España mientras persista esta dualidad porque dicho estallido va a estar siempre sometido a boicot por la parte "estable" del mercado laboral. Esa parte de la sociedad, que contempla la política con abulia, pero que regularmente vota a los dos principales partidos (porque estos consolidan sus privilegios aumentando la dualidad del mercado) es la que no se moviliza. Ese sector deslegitima cualquier intento de estallido social, porque no sólo no lo apoya, sino que actúa activamente en contra del mismo defendiendo en las urnas el statu quo bipartidista. 

Eppuor si muove
"Y sin embargo se mueve". Algo parece que ocurre cuando las últimas encuestas electorales parecen fracturar el establishment bipartidista al menos en Madrid (y es una buena estimación de lo que puede ocurrir en el resto de España). En realidad, esto también es parte de la estrategia de shock. Ya hemos visto lo que ocurre en otros países de Europa cuando las fuerzas políticas se debilitan al extremo: surgen los tecnócratas y los gobiernos títeres. Es un buen ejercicio de política-ficción pensar qué podría pasar en España si en unas elecciones generales obtuviéramos unos resultados parecidos a los que refleja esa encuesta, pero la historia ya nos cuenta qué es lo que ha pasado la última vez que un partido comunista ganó unas elecciones generales. Sinceramente confío en que no se vuelva a repetir.

viernes, 10 de mayo de 2013

Transmisión de riesgos y desempleo: arrojando a los parados por el barranco




Desde este blog ya nos hemos pronunciado en contra de la reforma laboral desde el principio de su gestación, anunciando que sería una catástrofe absoluta. Entonces anuncié qué es lo que pasaría. Sin ánimo de incidir en la herida de seis millones de personas en España: os lo avisé. Ha ocurrido tal y como predije que ocurriría. No obstante, ese no es el motivo de esta entrada. La razón es que a pesar de que el Gobierno insiste en que la reforma es un triunfo (en un ejercicio complicado de esquizofrenia colectiva), lo cierto es que ya ha puesto en marcha una estrategia que pretende "solucionar" el problema del desempleo en España. Se trata de aprobar una "Ley de Emprendedores", que ayude a los parados a emprender inciativas empresariales. En el saco incluye a autónomos y pymes, para mejorar la plana.

¿Por qué es una idea pésima?
Para contestar a esta pregunta, primero tengo que hablar sobre algo más básico: la teoría de los riesgos. De acuerdo con postulados básicos de la economía, el riesgo se traduce siempre en un mayor beneficio si el negocio o actividad tiene éxito. Sin embargo, la clave está en ese "si" condicional. Para que una actividad empresarial tenga éxito necesita buenas dosis de suerte, asesoramiento, tiempo y sobre todo, una importante solvencia económica que permita mantener meses o quizá más de un año de pérdidas sostenidas.

Volviendo a la pregunta, es una idea pésima incentivar que los parados dediquen sus pocos ahorros (o peor, su prestación de desempleo) en emprender actividades económicas seguramente destinadas al fracaso. Esto genera una actividad económica falsa, que maquilla las estadísticas reduciendo el paro y aumentando el número de emprendedores que cuales lemmings en época otoñal se dirigen de cabeza a un barranco en el fondo del cual hay un banco esperando devorar su dinero. El Gobierno sale ganando, los bancos salen ganando y millones de españoles quedarán en la ruina más absoluta. Un plan perfecto.

viernes, 3 de mayo de 2013

Bailando con números



Hoy el Gobierno hizo un curioso anuncio triunfalista de esos que pretenden "transmitir confianza", pero que resultan tan burdos que resultan como poco difíciles de creer: el descenso de la tasa de pobreza en España. ¡Milagro, estamos saliendo del hoyo! ¡Viva, ahora por fin hay dinero y prosperidad para todos!
Por supuesto, es mentira, producto de una hábil manipulación. A Javier Panadero, en el blog Naukas, le produce esto una manipulación denigrante que atribuye a una mezcla de ignornacia y maldad pero cuyo producto es insultante. Tiene razón, pero lo que yo quiero analizar aquí es cómo se llega a esta milagrosa cifra. Cuál es la fórmula mágica que hace desaparecer a los pobres.

No es que haya menos pobres (cuantitativamente). El asunto es que hay menos gente (la población ha bajado en España por primera vez desde 1996). La mayor parte de los que se han marchado son extranjeros que han retornado a su país, o españoles que, de no irse podrían haber entrado en el umbral de la pobreza. Por tanto, se produce un efecto de bipolarización: "los que se quedan" son menos pobres porque los que podrían convertirse en pobres se están yendo.
Por otra parte, también está la manipulación perversa del concepto de "pobre". ¿Qué es "ser pobre"? Bien, en primer lugar, el INE sólo incluye a personas entre 25 y 59 años porque, como todo el mundo sabe, no hay ni jóvenes ni ancianos pobres...
En segundo lugar, la pobreza se tiene en cuenta en relación a la renta mediana de la población. Si "todo el mundo" es más pobre... Los pobres son "menos pobres" en relación con el resto de la sociedad. Y por tanto, personas que viven en condiciones marginales, por arte de magia estadística dejan de ser pobres.
En tercer lugar, se considera "en situación de desahogo" a quienes tienen un 140% de la renta mediana. Si la renta mediana se sitúa cerca del salario mínimo... Se considera a mucha más gente "fuera de riesgo pobreza" a pesar de que sus rentas no permitan una vida digna. 

La conclusión es que este anuncio no resulta en absoluto sorprendente. Se debe a combinación de factores que se pueden resumir en que en España hay menos pobres porque todos los habitantes son más pobres de forma que ponga estadísticamente fuera de la pobreza a personas que realmente subsisten en condiciones de exclusión social.