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domingo, 22 de junio de 2014

Los rostros del mal (I): Los fondos buitre






Este artículo pretende ser el primero de una serie sobre las distintas organizaciones o sociedades que representan lo más abyecto de la humanidad en cuanto a los fines que persiguen y los medios dispuestos a poner en práctica. Para esta ocasión he elegido a los llamados "fondos buitre" debido más bien a una cuestión de oportunidad más que seguir un orden concreto.

¿Qué son?

Se trata de fondos de inversión de "capital riesgo" que compran bonos a bajo precio con el fin de empernder acciones legales o paralegales para la obtención del total de su valor, obteniendo rendimientos mediante la especulación. Su nombre viene de la asimilación de estos fondos con aves carroñeras que buscan alimentarse de cadáveres. Normalmente su objetivo son bonos de países o empresas en graves problemas, o amenazando la quiebra. Con sus acciones buscan provocar precisamente dicha quiebra y obtener el dinero de la deuda adquirida mediante la repartición concursal.

¿Cuál es su metodología?

Estos fondos buscan países o sociedades débiles debido a sus problemas internos y compran sus deudas para reclamar el pago judicialmente. Dado que su título es totalmente legal, suelen vencer en los tribunales (mención aparte es que cuenten con grandes firmas de abogados en nómina mientras que los demandados se tengan que valer con abogados de oficio o poco especializados).
Una vez que obtienen un título ejecutivo judicialmente, empieza la verdadera masacre. La siguiente acción es exigir su ejecución inmediata. Si la consiguen, normalmente eso implica la quiebra y el nombramiento de un administrador concursal (o la intervención del FMI en el caso de Estados soberanos) para vender a precio de saldo los bienes de dicha sociedad o Estado (que son normalmente adquiridos por el fondo buitre para saldar la deuda).
Por supuesto, el tercer paso es vender los bienes adquiridos a su precio real en el mercado, obteniendo pingües beneficios en ello.

¿Qué hay de malo en ello?

Aunque lo dicho anteriormente debería bastar para hacernos una idea de la maldad de estas sociedades, por si no ha quedado suficientemente claro, me voy a permitir una pequeña digresión. La piratería se define como "una práctica de saqueo organizado o bandolerismo marítimo, probablemente tan antigua como la navegación misma. Consiste en que una embarcación privada o una estatal amotinada ataca a otra en aguas internacionales o en lugares no sometidos a la jurisdicción de ningún Estado, con el propósito de robar su carga, exigir rescate por los pasajeros, convertirlos en esclavos y muchas veces apoderarse de la nave misma."
Si extrapolamos el contexto del mar a los mercados financieros, tenemos que la piratería financiera sería lo que practican estos fondos buitre. Buscan atacar a otras sociedades con el propósito de hacerse con sus bienes, exigir rescates, convertir en esclavos a sus habitantes (¡en serio!) o apoderarse de la misma sociedad o Estado. 
Por supuesto, siempre se podría hacer una defensa de dichas empresas desde el punto de vista del libre mercado y la responsabilidad del pago de deudas. La cuestiós es: ¿a qué precio constituye esto legítimo desde un punto de vista ético?

¿Por qué están de actualidad?

Recientemente ha tenido lugar el fallo del Tribunal de Nueva York en favor de dos fondos buitres de obtener el pago por la deuda impagada de Argentina, que no se sometió a la quita de deuda de 2003. Argentina apeló ante el Tribunal Supremo, pero este denegó dicha apelación. Como resultado, Argentina tiene hasta el 30 de junio para proceder al pago de 1.500 millones de dólares.

Sin embargo, el problema más grave es que en la quita, Argentina se había comprometido a no dar condiciones más favorables de pago a otros acreedores no sometidos a la misma hasta el 31 de diciembre de 2014. Si Argentina paga a Elliot Management y NML Capital este dinero, eso implica que otros fondos buitre podrían reclamar hasta 15.000 millones de dólares más, cosa que probablemente suceda próximamente ya que dicho pago ya se ha realizado. Esta cantidad supera la mitad de sus reservas y pondría de nuevo al país en quiebra

Las consecuencias que la quiebra de Argentina puede tener en la región y en la economía son imprevisibles, pero desde luego serán negativas para prácticamente todo el mundo salvo este puñado de piratas financieros, a los que nada les importa las consecuencias de sus acciones salvo en lo que repercute en sus bolsillos.

lunes, 14 de octubre de 2013

La Espada de Damocles, edición USA (III): dos minutos para medianoche






En 1947, la junta directiva del Boletín de Científicos Atómicos de la Universidad de Chicago creó un curioso sistema para medir el tiempo que nos queda para volar por los aires en una guerra nuclear. Se trata del llamado "Reloj del Apocalipsis". Este reloj mide en minutos (que van desde las doce menos cuarto a medianoche) el tiempo que -figuradamente- nos queda. Con esta iniciativa pretendía concienciarse a la población mundial que la guerra nuclear era un tema muy serio. Lo más lejos que ha estado del juicio final es las doce menos doce en 1972 con la firma del tratado START de desarme nuclear, y lo más cerca es precisamente, a dos minutos de la medianoche en 1953 cuando EEUU y la UNión Soviética probaban con una diferencia de apenas horas la eficacia de misiles balísticos intercontinentales. La imagen que veis como cabecera hace referencia a ese reloj, y pertenece a la novela gráfica Watchmen. Cada capítulo avanza un minuto en dicho reloj, manchándolo cada vez más de sangre, hasta llegar a su sangriento final a medianoche. Hoy en día (desde 2012) se encuentra en las 23:55.

Sin embargo, en el terreno económico estamos a (haciendo mención a la canción de Iron Maiden a la que se refiere el título) "dos minutos para la medianoche". Y esto se debe fundamentalmente al desacuerdo entre los políticos americanos que puede llevar a una "interrupción masiva" en palabras de Christine Lagarde, presidenta del FMI. Si habláramos de energía, a una interrupción masiva se le llamaría apagón. Y si habláramos de guerra, bien podría ser el apocalipsis nuclear. 

¿Es tan malo que EEUU haga default como para hacerlo equivalente en términos económicos a la peor de las confrontaciones bélicas? Lo cierto es que sí. La deuda de EEUU es la moneda de cambio con la que la mayor parte de bancos del mundo se presta dinero entre sí. Si EEUU hace default, la mayor parte del dinero del mundo posiblemente deje de tener valor alguno... en cuestión de días, sino de horas. Más o menos lo que puede tardar una guerra nuclear en exterminar nuestra civilización.

En estos momentos, EEUU tiene a los dos líderes del Senado, demócrata y republicano, negociando duramente para llegar a un acuerdo. Sin embargo, el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, juega con una baraja marcada, porque precisamente los demócratas han planteado el uso de la "opción nuclear" en caso de que los republicanos no accedan a levantar el techo de deuda. No, no se trata de juntar a todos los senadores en un páramo del desierto para que el diablo atómico se los lleve. Aunque la idea pueda ser tentadora, a estas alturas. La llamada "opción nuclear" (más info aquí, en inglés) consiste en alterar las reglas del Senado para reducir el número de votos necesario para poner fin al debate y evitar tácticas de filibusterismo, con el fin de poder votar al fin sobre el tema y evitar el juicio final.

Esto os sonará un poco a chino, pero me explico: en EEUU no hay límite de tiempo para discutir cualquier tema, ley, o asunto. Es necesario hacer una votación para dar el debate por concluido y proceder a votar acerca de la cuestión debatida. En estos momentos hay mayoría suficiente para aumentar el techo de deuda, pero no para finalizar el debate (que requiere dos tercios de votos de la cámara). ¿Por qué no se ha utilizado? Probablemente deriva de que el dudoso honor de la autoría intelectual de la maniobra es nada menos que Richard Nixon, en una interpretación especialmente libre de la Constitución americana. Esto supone que tengamos a Ted Cruz desvariando de forma infinita.Creo que la parte más absurda e hilarante es cuando sacó un cuento para leer a sus hijas antes de acostarse, previendo que el debate duraría toda la noche. O cuando citó a Darth Vader a las tantas de la madrugada, no estoy seguro.

De lo que sí estoy seguro es que más les vale que encuentren una solución en los dos minutos que quedan para medianoche... o ya podemos prepararnos para un mundo posapocalíptico al más puro estilo Mad Max.






miércoles, 2 de octubre de 2013

Promesas de papel







Antes de empezar, me gustaría agradecer a los lectores por su fidelidad en esta entrada nº 200. Esperamos seguir ofreciendo contenido de interés y actualidad, por lo menos, otras 200 entradas más. ¡O 200.000, por qué no!

Hacía tiempo que no leía algún libro sobre economía. Promesas de papel llegó a mis manos por casualidad, pero el nombre de Philip Coggan me era conocido por sus editoriales en The Economist. El libro parecía una apuesta interesante, así que me decidí a darle una oportunidad. En la entrada anterior hacía referencia a este libro, precisamente porque contiene algunas claves que me llevan a juzgar cuál puede ser la posible evolución del drama del government shutdown norteamericano. No obstante, empezaremos antes por la reseña del libro.

El libro habla de la historia del dinero y la deuda. La gran clave del libro es identificar una cosa con la otra, como ambas caras de la misma moneda (valga la redundancia). Todo el dinero que existe en el mundo es, de una forma u otra, deuda. Así que en estos momentos, al hablarse de una "crisis global de deuda soberana" estamos hablando, en realidad, de una "crisis global del dinero". La prueba de fuego del capitalismo.

El libro podría dividirse en tres partes. La primera de ellas nos habla de la historia del dinero y la deuda, hasta el momento actual. En ella se nos explica la forma en que el sistema monetario mundial ha evolucionado, con las diversas crisis de deuda y bancarrotas de diversos Estados a lo largo de la historia. En ella se nos ofrecen interesantes historias y anécdotas que, puestas en comparación con la realidad actual, resultan asombrosamente familiares.

La segunda parte del libro habla de la naturaleza de la crisis global del capitalismo. De una forma amena (para ser un manual de economía, me refiero), y relacionándolo con la historia anterior, Coggan nos explica las diferentes fases de dicha crisis y cómo podrían no haber sucedido con sistemas monetarios diferentes (particularmente con el patrón oro o el sistema de Bretton Woods).

La última parte del libro nos habla del "New Order". No, no se trata de sociedades secretas ni ninguna clase de conspiración global. Coggan nos explica en manos de quién está la deuda de los países en crisis y cómo esos acreedores, fundamentalmente ahorristas chinos de clase media constituyen la clave del "nuevo orden mundial". Y al hilo de eso, me gustaría complementar la entrada anterior sobre el government shutdown.

Desde hace unos años, cuando China se incorporó al comercio internacional, su política ha sido la de una balanza comercial positiva, combinada con una fuerte política de "moneda barata". Eso le permite producir a un precio más barato que el de ningún país del mundo, combinado con los sueldos míseros del país. Sin embargo, en China está sucediendo un importante cambio social. Dado que no existe ningún tipo de jubilación a cargo del Estado (por muy comunista que diga ser), la mayor parte de chinos deben trabajar hasta el final de sus vidas. Sin embargo, la ascendiente clase media china se está cubriendo las espaldas mediante la compra de bonos europeos y estadounidenses. De esa forma esperan tener rentas con las que poder retirarse al alcanzar una edad avanzada. Eso ha convertido a China en el mayor acreedor del mundo, si a ese dato añadimos que el Banco Central de China es también uno de los principales compradores de bonos, como parte de su política monetaria para rebajar el precio de su moneda. Eso convierte al gigante asiático, igual que Alemania respecto de Grecia, en el menos interesado en que EEUU quiebre. ¿Rescatará China a EEUU? Parece absolutamente disparatado, pero si la clase media de su país corre el riesgo de quedarse sin ahorros para su jubilación, no sería racional dejarlos en la estacada por las revueltas sociales en las que pueda desembocar. Haciendo uso de la expresión que se ha usado con determinadas instituciones financieras, EEUU es ahora mismo too big to fail. Y una tercera parte de un tercio del Gobierno de los EEUU (aproximadamente un 6% del total de representantes) está poniendo todo el sistema capitalista en juego. Ahí tenéis el resultado de la globalización: tu mayor enemigo puede ser tu única salvación.


domingo, 25 de noviembre de 2012

Mitos del teatro económico III: desapalancad, malditos.





Uno de los mitos más peligrosos del neoliberalismo en los últimos tiempos es el llamado desapalancamiento. Varios países de la UE, los republicanos en EEUU, el FMI y otros defensores del neoliberalismo lo vienen utilizando como otro de sus dogmas sin percatarse (o siendo conscientes de ello, no sé qué es peor) de que puede ser peor remedio que la situación actual. 

Para las instituciones neoliberales, ante la situación de diversos países con excesivo apalancamiento, la solución es desapalancar. ¿Qué es eso? El apalancamiento consiste en un ratio de deuda demasiado alto sobre el capital. Expliquémoslo con un ejemplo sencillo. Pongamos que tengo 100 manzanas. Esas 100 manzanas las vendo y obtengo 100 monedas. Sé que en un mes tendré otras 100 manzanas en mi cosecha, así que calculo que en un mes tendré 200 monedas. Por ello, decido endeudarme por 200 monedas, sabiendo que puedo pagar esa deuda. Eso sería un apalancamiento adecuado. Lo que muchos bancos europeos han hecho es endeudarse por 5000 monedas sin saber o no si va a haber cosecha. A eso se le llama "exceso de apalancamiento". El problema viene cuando los Estados se apalancan a su vez para poder rescatar a los bancos excesivamente endeudados. Entonces tenemos que los Estados se endeudan más allá de lo que pueden recaudar. El resultado de esta situación es la necesidad de un desapalancamiento, palabra con la que se refiere a la combinación de aumento de recaudación vía aumento de impuestos y la reducción de gastos mediante recortes en prestaciones sociales y/o privatización de las mismas.

Me decidí a escribir sobre este tema cuando al leer el Financial Times del 5 de noviembre (sí ha pasado bastante tiempo desde entonces) tanto Wolfgang Münchau como más recientemente (en la última cumbre iberoamericana) la Presidenta de Brasil Dilma Roussef han criticado severamente este proceso. La razón es que no todo el mundo puede desapalancar a la vez en una economía global. Esto significa que si todo el mundo se dedica a ahorrar y limpiar balances de deuda, la economía global se paraliza. El dinero que se dedica a pagar deudas "desaparece" cuando los acreedores repagan sus propias deudas. Por así decirlo, es como si en una casa todos sus habitantes, en vez de sacar el polvo, se dedican a pasarlo de una habitación a otra. 

El Blog Salmón tiene un interesante artículo sobre este tema, que recomiendo leer a quien le interese. Es bastante técnico, así que resumiendo el mismo en unas pocas líneas y de forma más sencilla, podría resumirse de esta forma. Lo que el autor del artículo viene a decir es que el apalancamiento y desapalancamiento no son simétricos: no tienen las mismas causas ni consecuencias. Mientras que el apalancamiento se hace con la expectativa de una futura ganancia que neutralice la deuda, el desapalancamiento se hace debido a una ganancia esperada que se ha frustrado, o aún peor: a consecuencia de una pérdida inesperada.  La consecuencia de ello es que mientras que en una situación de apalancamiento con el tiempo se volvería a una situación estable, en una de desapalancamiento nunca se volverá al curso normal: una vez se han hecho filetes con los bueyes en lugar de usarlos para cultivar el campo, nunca podremos volver a tener la misma cosecha.

lunes, 27 de agosto de 2012

La Capitulación de España (II)






Antes incluso de que me fuera posible avanzar sobre el contenido del anterior MoU, me ha sorprendido leer que España necesitará un nuevo rescate, y ya se están negociando los términos del mismo. Esto ha sido negado por el Portavoz de Asuntos Económicos de la Comisión, Simmon O'Connor, y por la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. A pesar de ello, tanto el Presidente del Gobierno de España, como el Presidente del BCE, Mario Draghi, han dejado entrever esta posibilidad que podría materializarse según Goldman "Government" Sachs a mediados de septiembre "como muy pronto". Posteriormente, Rajoy se ha sumado a la negativa de un segundo rescate. Lo cual es casi como confirmarlo, visto su historial. De acuerdo con la primera noticia que enlacé, De Guindos habría pedido que se pagara a España el primer tramo de ayuda antes del 12 de septiembre, petición a la que Alemania y Holanda se habrían negado. La razón es que Alemania tiene una cita importante en los tribunales ese día. Si el tribunal constitucional alemán decidiera que la creación del MEDE ha ido en contra de la Ley Fundamental Alemana al haber vulnerado la soberanía popular germana (principalmente, por no haber pasado su creación por el Parlamento Alemán ante una más que previsible derrota en la cámara), lo que puede pasar después es una incógnita. Es difícil que se pueda argumentar una devolución del dinero ya prestado mediante el FEEF comprometido a fondos vinculados al MEDE, no obstante es bastante probable que fuera necesario reformar el MEDE para adecuarlo a la sentencia del tribunal y eso suponga un grave problema para los países al borde de la quiebra. En concreto, el segundo rescate de Grecia, el rescate de Chipre y el/los rescate/s español/es están vinculados a dicho fondo. En caso de que dichos países se vieran sin ese dinero podríamos estar ante la receta perfecta para el apocalipsis: una quiebra desordenada y simultánea de varios países de la Eurozona (aunque con suerte eso no incluiría a España salvo por efecto bola de nieve). Probablemente se podría llegar a una solución de compromiso, como que el FMI adelantase el dinero mientras Europa reestructura el MEDE, pero eso supondría nada más que tomar tiempo prestado del futuro una vez más. Además de meter de nuevo a EEUU y quizá Japón en una recesión, lo cual tendría repercusiones mundiales.

Volviendo a hablar de España, este nuevo rescate comprendería un nuevo MoU, que impondría nuevos ajustes estructurales más duros. ¿Qué se puede ajustar ahora? Echando un vistazo a Grecia y su segundo MoU, podemos suponer que una privatización casi total de la estructura del Estado, con el despido de centenares de miles de empleados públicos. Además posiblemente veamos la creación de nuevos impuestos y la subida de otros (incluyendo una nueva subida del IVA), además de un nuevo recorte de salarios "para fomentar el empleo". Sin emabargo, hasta los economistas neoliberales se percatan de que una insolvencia de España podría suponer un auténtico colapso mundial de la economía. Esa insolvencia puede producirse por la falta de rescate, pero también por el mandato de nuevos recortes que terminen por colapsar la economía y provocar que el Estado termine gastando más de lo que ha ingresado por el rescate.

Repasando el primer MoU, las citas que nos esperan en septiembre son:
-Resultados de la auditoría del sistema bancario, a mediados de mes.
-Presentación de planes de recapitalización o disolución para aquellos bancos que han sido clasificados como del Grupo 2 (Bancos con necesidad de recapitalización que no pueden mantenerse solventes sin ayudas del Estado). Probablemente en este saco caigan casi todas las entidades financieras del país, con la excepción del Banco Santander y tal vez el BBVA.  Esto significará seguramente la muerte de las cajas que todavía malviven en el entorno financiero. Dentro de este plan se incluirán los pasos necesarios para segregar los activos tóxicos, lo cual supone la creación del llamado "banco malo" en el cual se concentren para proceder a malvenderlos al mejor postor. La mayor parte de estos activos son viviendas, parte de ellas en construcción, la mayor parte de ellas terminadas y un porcentaje significativo habitadas pero en situación de hipoteca precaria (incobrable). Esto supondrá una nueva oleada de deshaucios, en cuanto dichas viviendas se adjudiquen.
-Tal y como era de prever, los planes de reestructuración supondrán también la aprobación de legislación acerca del "reparto de cargas". Bajo este eufemismo se denominan las pérdidas que deberán asumir los titulares de acciones preferentes y productos financieros híbridos tóxicos de las entidades afectadas por los planes de reestructuración. En consecuencia, el FROB aprobará una norma que impedirá a los afectados por la adquisición de estos activos recibir cualquier tipo de indemnización pública o privada y establecerá mecanismos de sustitución voluntaria para su saneamiento. Esto viene a significar que asumirán una "quita" que les causará graves pérdidas. Aunque tengo sentimientos enfrentados respecto del asunto, no me cabe duda que en un porcentaje elevado de casos estamos ante una estafa y por tanto no debería cerrarse la vía indemnizatoria. Los afectados deberán impugnar este reglamento en vía judicial (y deberían darse prisa, porque el plazo es de un mes) y posteriormente, si fuera declarado ilegal, deberán reclamar las indemnizaciones que procedan judicialmente. Por desgracia, al tener el MoU el rango de tratado internacional, eso lo convierte, de acuerdo con la Constitución, en una norma de rango legal cualificada (porque tiene primacía sobre las leyes internas en caso de conflicto). Por lo tanto, quizá habría que cuestionar la constitucionalidad del MoU, pero eso lo dejaremos para otra entrega.


viernes, 15 de junio de 2012

Mentiras Arriesgadas




No, no voy a hablar de la película de Arnold Schwarzenegger, si eso es lo que pensábais. No obstante, en parte este artículo tiene que ver con ella. Al igual que el "Chuache" en la película, nuestro gobierno mantiene una fachada de mentiras que difícilmente se sostiene en pie, y que puede poner en riesgo su supervivencia, y también la de todo nuestro país. Me explico.

Este último fin de semana hemos asistido a otro vergonzante espectáculo por parte de nuestro gobierno, respecto de la gestión en la toma de decisiones y en la forma de ponerlas en conocimiento del público. Es evidente que me refiero al rescate de nuestro sistema financiero. A este respecto, recomiendo encarecidamente la lectura del artículo de Ignacio Escolar, en el cual resume de forma excelente qué ha dicho el gobierno, y qué significa realmente.

En mi último artículo, hablaba sobre las diferentes posibilidades que se barajaban para el inminente rescate. De entre ellas, anticipaba como la peor la posibilidad de un rescate indirecto de la banca con el Estado como intermediario. Pues dicho y hecho. Esta ha sido la forma elegida para proceder a salvar de la quiebra a nuestra economia. Joseph Stiglitz (Premio Nobel de economía) ya ha dicho que esto es "economía vudú" y que no funciona. Paul Krugman también se ha manifestado en contra.

Sin embargo, yo tengo mis dudas respecto de que nuestro gobierno haya tenido la más mínima posibilidad de negociar. Como ya dije en su momento, el Presidente francés François Hollande apoyaba esta medida, lo cual dejaba a Alemania como único miembro del G-7 en contra, aunque supongo que alguien explicaría a Frau Merkel por fin que el FROB no es una entidad privada, sino un instituto público. Esto puede explicar porqué se tomó este camino. La opción de los eurobonos todavía está muy verde, y la opción de una intervención puede tener consecuencias catastróficas. Sin embargo, no es descartable que si esta modalidad de rescate falla (y creo que lo hará, pero eso lo dejaré para un próximo artículo), sea la única vía restante.

La actitud de nuestro gobierno a la hora de anunciar el acuerdo fue horrenda. Primero, lo negaron todo. Luego admitieron que necesitábamos ayuda, pero no un rescate. Cuando finalmente el Eurogrupo accedió a rescatarnos por petición del gobierno español, entonces nos lo venden diciendo que es una "línea de crédito en condiciones extremadamente favorables". Lo cual es una mentira, como bien menciona Ignacio escolar en el artículo al que me refería al principio de esta entrada. Bien, la última parte, lo de las condiciones favorables, es presumiblemente cierta. El rescate se hace (según se rumorea, nada hay concreto) en condiciones más favorables que las del mercado. 

Por el contrario, nuestro gobierno sigue negando la realidad, mientiendo de forma abierta. De hecho, un día antes de estas declaraciones decía el Presidente Rajoy que el euro es algo "irreversible". También nos ha comparado con Uganda, lo cual no ha sido una afortunada declaración. Y el hecho de no querer comparecer en el Parlamento porque "su agenda estaba llena", y después embarcarse casi inmediatamente en un avión privado con los Príncipes (a costa de las arcas públicas, por cierto) para ver el fútbol por invitación del presidente polaco no ha sido algo precisamente honesto, ni tampoco honrado.

No es de extrañar que esto nos haya valido una oleada de críticas en los medios internacionales. La credibilidad de nuestro gobierno posiblemente haya perdido este fin de semana su último escalón y haya bajado, al igual que nuestra deuda pública, al nivel de "bono basura". Como dice Sala-i-Martí, deberían recordar que la última vez que hicieron algo parecido, la ciudadanía los mandó a paseo. Aunque mucho queda para que llegue ese momento. No pocas personas han pedido este fin de semana que Rajoy dimita, no obstante. Por muy en contra que yo pueda estar de este gobierno, no creo que sea el momento de unas elecciones. Los gobiernos interinos no son buenos negociadores, por lo que un gobierno de coalición como han pedido un grupo de economistas en un artículo publicado en El País simplemente supondría en mi opinión una mayor desconfianza respecto de nuestros acreedores. No creo que alguien que dentro de unos meses podría ya no estar ahí pueda ofrecer un compromiso serio para negociar las condiciones que traerá nuestro rescate. Esto es lo que ellos buscan, pero un político que flagrantemente miente al público de forma tan arrogante no transmite la confianza suficiente para ser tomado en serio. Por mucha mayoría absoluta que tenga el gobierno, sus mentiras arriesgadas podrían ponerle fin en cuanto los acreedores lo señalen como parte del problema y no de la solución.

martes, 29 de mayo de 2012

El Quinto Jinete




El domingo escuchaba en la radio el estupendo programa 152 de "SER Historia", dedicado en esa ocasión a la "historia más oscura del dinero", con ocasión del libro "La Troika y los cuarenta ladrones", de Santiago Camacho. Este escritor es también autor de un libro sobre la historia de la mafia, y me pareció muy revelador cómo comparaba a determinados agentes del mercado con las organizaciones mafiosas. Así por ejemplo, las agencias de calificación extorsionan a empresas, entidades financieras y gobiernos para que contraten sus servicios, o bien se "arriesguen" a recibir una calificación considerablemente peor (o una rebaja de la misma, si ya tenía clasificación de antes) que si acepta pagar las sumas millonarias que exigen por dichos servicios. De tal manera que en ocasiones, cuando escuchamos o leemos en los medios sobre la rebaja de calificaciones no necesariamente se debe a un comportamiento financiero o contable dudoso, sino simplemente a no ceder a la extorsión de estas agencias. No es de extrañar que la propuesta del Ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, de crear una agencia de calificación pública europea quedara en el olvido a pesar de contar con el visto bueno de su Canciller, de la Comisión europea y del resto de países de la Unión. Seguramente al día siguiente recibiera una cordial llamada de Moody's, de Standard & Poor's o de alguna otra invitándole a retirar la propuesta o arriesgarse a una bajada de la calificación de la deuda alemana.

Otra práctica similar entre la mafia y los agentes económicos es la contratación de "sicarios económicos". Se trata de sujetos dedicados a corromper funcionarios públicos y políticos mediante el sistema del palo y la zanahoria. Aceptar los sobornos y prebendas les permitirá gozar de un sueldo o jubilación espléndidas en algún consejo de administración o paraíso financiero, y no hacerlo puede comportar ser encausado en procesos judiciales que provoquen su caída en desgracia. Como auténticos gángsters, crean mediante esta combinación de sobornos y amenazas verdaderas tramas mafiosas que permiten a las empresas (o Estados) para las que trabajan el beneficiarse del dinero público de subvenciones y contratos públicos, el apoyo de acciones militares, o el acceso a recursos naturales.
Este programa, unido a las noticias de que Bankia no devolverá el dinero que el gobierno español le ha prestado al convertirlo en capital de la empresa, me lleva a realizar una reflexión acerca de cómo los gobiernos se han convertido en auténticas marionetas. De acuerdo con el autor, no se puede hablar realmente de "una conspiración" en la que exista una mano negra. El problema reside en que hay muchas "manos negras" actuando de forma descoordinada en una lucha por llevarse la mayor cantidad de dinero posible de los Estados.

Mucho me temo que la gran estafa de la crisis esté debilitando los Estados, especialmente los europeos, de forma que nos dirijamos a una singularidad en la que la muerte de la democracia es ya cierta, y sea reemplazada por uno de dos modelos políticos que están comenzando a colisionar.

Por una parte, la centralización de la soberanía en agentes externos a los Estados. Hace poco que nuestro presidente del gobierno aseguraba que había hecho todo lo posible y que la solución estaba en una respuesta de la Unión Europea. Sin entrar en consideración sobre si esto es cierto o no (yo lo pongo en duda), el efecto práctico de ello es avocar la competencia para resolver los problemas de la nación en instituciones no elegidas democráticamente o de forma remota e indirecta. De esta forma, ante la catarsis del desgobierno, surgen una serie de tecnócratas que imponen agendas de gobierno que no tienen en consideración los derechos de los ciudadanos o el respeto a la democracia. Si en los años noventa, la crisis de la democracia fue la transformación del gobernante en gestor, en el siglo XXI está siendo la transformación del gobernante-gestor en mero burócrata. No hace falta más que ver a la composición de nuestro gobierno, en el cual la amplia mayoría de ministros son ex-funcionarios públicos para hacerse una idea de a qué me refiero. La democracia se disuelve en un laberinto escheriano en el que no hay salida, solo una espiral autoritaria.

Por otra, tenemos una suerte de cleptocracia, en la que organizaciones pseudocriminales ostenten el poder a través de la amenaza de quiebra directa o indirecta del país en el que se ubican. De esa forma, una entidad como Bankia, calificada como "sistémica" puede (como ha hecho) apropiarse a mano descubierta de amplísimos fondos del Estado mediante la extorsión con una "opción nuclear": la destrucción del sistema económico del país si no se cumple su voluntad. Perfectamente podría exigir cualquier cambio legislativo, o incluso acabar con el gobierno si este no respondiese a sus amenazas. En el pasado, la amenaza de guerra nuclear mundial, fue llamada "el quinto jinete del apocalipsis" en la (aconsejable) novela de Dominique Lapierre. No fue hasta el momento en que se alcanzó el punto crítico de inflexión llamado oportunamente MAD (acrónimo de "Mutual Assured Destruction", pero también "loco" en inglés) que se produjo una distensión y que el terror nuclear dejara de marcar la agenda política. Actualmente, otro "quinto jinete" ha tomado su lugar: el de la implosión del sistema capitalista tal y como lo conocemos hasta ahora. Sin embargo, si los líderes políticos mundiales quieren dejar de ser ciegos, han de asumir la verdad: el sistema capitalista como lo conocíamos ha muerto. 

viernes, 27 de enero de 2012

Donde dije digo... digo Diego


No es la primera vez que en este blog cojo al FMI en un renuncio, pero este es de los gordos. De acuerdo con su último boletín, Carlo Cottarelli (que para quienes no lo conozcan es Director del Departamento de Finanzas Públicas de la institución) dice que "El ritmo de la consolidación fiscal de las economías avanzadas en 2012 ya es intenso. Una consolidación demasiado rápida, si el crecimiento económico se desacelera, podría agudizar los riesgos."

Voy a intentar traducir esto a idioma humano. Por "consolidación fiscal" se entiende la subida de impuestos necesaria para hacer frente a las deudas de la mayor parte de Estados de Europa, entre ellos, especialmente España. Por "economías avanzadas" entendemos, básicamente los miembros de la OCDE. Por "intenso" podríamos decir "excesiva en condiciones normales". De nuevo, España cumple esta condición. El "crecimiento económico" se entiende medido respecto del PIB. España se encuentra, según el FMI y prácticamente cualquier experto al que preguntemos, incluido el Ministro de Economía, en recesión: su crecimiento económico es negativo. ¿Qué se entiende por "agudizar los riesgos"? Bueno, tal vez esto.

Es decir, que tenemos la siguiente traducción: "La subida de impuestos en España en 2012 ya es excesiva en condiciones normales. Una subida demasiado rápida, si entra en recesión, podría provocar el fin del euro". En fin, #vamosamorirtodos. Pero esta vez, tiene cierta lógica. El propio informe lo justifica.

De acuerdo con éste, una subida de impuestos demasiado rápida puede ser pro-cíclica, es decir, aumentar el efecto del ciclo. Cierto que los Estados en situación problemática como España necesitan recaudar fondos con rapidez, pero eso no justifica hacerlo a costa de sacrificar la recuperación económica. Sería pan para hoy y hambre para mañana, hablando en términos sencillos. En términos más técnicos, el aumento de la presión fiscal introduce mayores efectos distorsionadores en la actividad económica, que pueden tener como efecto una contracción de esta hasta el punto de provocar una depresión.

Y las consecuencias de ello podrían ser muy graves. Hoy mismo, Wen Jiabao, primer ministro de China, ha transmitido a Angela Merkel su preocupación por la situación y la disponibilidad de su país para ayudar en la estabilización del euro (del cual China posee la cuarta parte de las reservas mundiales), incluyendo la posibilidad de una mayor participación. No obstante, también insiste en que es Europa la que tiene que solucionar sus propios problemas por su cuenta.

Por lo tanto, la pelota está en nuestro campo. El gobierno tendrá que calcular muy bien su actuación, porque se encuentra entre la espada y la pared.

VIDA EXTRA!: La propia Directora del FMI, Christine Lagarde, lo reconoció ayer en Davos: "Reducir deudas es un maratón, no un sprint". "Hace tres años fue un error que el FMI recetara estímulos generalizados para países con problemas distintos, y ahora es un error esa oleada de austeridad que no tiene en cuenta las especificidades de cada caso"