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sábado, 28 de junio de 2014

X-Men: Días del Futuro Pasado






En esta ocasión, me gustaría hablar de la última novedad cinematográfica de Marvel, que se trata de "X-Men: Días del Futuro Pasado". La película presenta una suerte de puente entre "X-Men: Primera Generación", las tres primeras películas de X-Men, y las dos últimas películas de Lobezno, "X-Men Orígenes: Lobezno" y "Lobezno Inmortal", junto con las nuevas películas de Marvel, concretamente, "Los Vengadores" y "Capitán América: El Soldado de Invierno". Como se puede imaginar, los guionistas han tenido todo un desafío en hilar todo esto. Por supuesto, hay cosas que han hecho bien, otras que han hecho mal y algunas que simplemente cumplen.

El argumento es, cuanto menos, ingenioso. En el futuro, una suerte de Centinelas "cyborg" han masacrado a los mutantes y a buena parte de la humanidad, imponiéndose un régimen de terror. Para terminar con esto, los últimos mutantes deciden usar el poder de Kitty Pride para enviar la conciencia de otra persona al pasado para poder evitar que este desastre tenga lugar. Para ello, deben utilizar al único mutante cuya mente puede repararse al mismo tiempo que sufre daño: Lobezno. Debe ir al pasado y evitar que Mística asesine a Bolivar Trask, un científico cuyos diseños originales de los Centinelas se terminarían por convertir en la pesadilla de los X-Men y la humanidad. Y se quedan tan anchos.

¿Nadie se ha llevado aún las manos a la cabeza? Bueno, yo sí lo hice. Figuradamente al menos. En primer lugar, ¿desde cuando tiene ese poder? Nadie lo sabe. Es cierto que en Uncanny X-Men vol. 1 # 141-142 una versión suya de un futuro alterno llegó a poseer su cuerpo, pero de aquí a lo que se muestra en la película hay un trecho, y muy largo. Por otra parte, ¿qué es esto de la capacidad de Lobezno para "regenerar su mente"? Justo en la película precedente, "Lobezno inmortal", vemos que su mente está hecha un lío. ¿Porqué no se la regeneró entonces? Ah, quién sabe. Otro terrible gazapo argumental. Para mí, sin este disparatado planteamiento inicial, la película habría ganado mucho. Entiendo que querían sacar todo lo posible a Ellen Page (Kitty Pride) y a Hugh Jackman (Lobezno), pero había otras formas de hacerlo. Bruja Escarlata, para la cual ya hay una actriz contratada (Elizabeth Olsen) podría haber hecho esto mucho más creíble. Por otra parte, entiendo que Lobezno también es el mutante adecuado al poder sobrevivir al trauma de verse inmerso en su cuerpo de cincuenta años antes, ya que éste es prácticamente igual. Explicado de esta forma, es bastante más lógico. También podrían haber usado a la propia hija de Bolivar Trask, Tanya Trask, que en los comics de Tierra-616 (el futuro alternativo que la película aparentemente nos muestra) es una mutante capaz de viajar en el tiempo. Su introducción hubiera dado profundida al personaje interpretado por Peter Dinklage pero imagino que le hubiera quitado a Hugh Jackman el protagonismo y eso es una línea roja que Marvel no estaba dispuesta a cruzar.

Suponiendo que nos traguemos esta primera pelota, avanzamos en la película y nos encontramos con el que será el reparto principal:
-James mcAvoy (Charles Xavier/Prof. X): es difícil imaginar un Profesor X traumado, drogadicto y maniático, pero mcAvoy hace aquí un gran papel. En la transición de ese Charles Xavier derrotado a un Prof. X capaz de inspirar y mostrar a otros mutantes el camino hacia la salvación, mcAvoy sabe captar todos los matices del personaje. La apariencia del personaje muestra su decaimiento y derrumbe personal, lo cual ha sido un gran éxito por parte de los maquilladores. Sus camisas de flores y pantalones de campana le dan el aspecto setentero de científico hippie que la ambientación demandada. Esto han sido grandes aciertos por parte de la dirección en cuanto a su caracterización, en mi opinión.
-Michael Fassbender (Erik Lehnsherr/Magneto): Fassbender interpreta a un Magneto en alza como villano en busca de redención. Implacable y oscuro, es la cara contraria a Charles Xavier. Para él, los medios justifican los fines. Sin embargo, eso le coloca al mismo a un paso de ser exactamente igual que el enemigo mutuo. Buena interpretación, hace el contrapunto necesario a Xavier sin innovar demasiado en el personaje.
-Peter Dinklage (Bolivar Trask): Bolivar Trask es un científico militar que ha desarrollado al arma definitiva contra los mutantes, los Centinelas. Estos Centinelas son capaces de distinguir el Gen X, de forma que no atacarán a los humanos... todavía. En el futuro alternativo, cuando los mutantes sean más escasos y los humanos en el poder más radicales, los Centinelas también irán a por aquellos humanos relacionados con los mutantes. Esto es algo que Trask desconoce, pero que pondrá en marcha si consigue analizar el ADN de Mística e incorporarlo al armamento Centinela para desarrollar a los Centinelas cyborg del futuro. Salvo por el nombre y por el trasfondo, nada en este Trask se parece al de los comics. La historia sobre sus hijos mutantes desaparece de escena. Reconozco que Peter Dinklage es un buen actor y hace bien su papel, lo cierto que como pretendido villano resulta bastante insulso. Admito que han sabido darle una cierta tonalidad gris en el momento que éste explica su moralidad, que hace al espectador empatizar con él. No obstante, no es un pesonaje que me haya convencido demasiado.
-Jennifer Lawrence (Raven/Mística): la única "villana" de la película, realmente, es Mística. Tras haber sido captada por Magneto, Raven adoptó una senda más oscura que la va a convertir en Mística. Su sed de sangre por los crímenes de Trask la conducen a una venganza suicida que nuestro grupo protagonista (Charles Xavier, Magneto, Bestia, Lobezno y -fugazmente- Peter Maximoff -futuro Mercurio-). Mística tiene en común con Magneto y Xavier su lucha por la libertad de los mutantes, pero al contrario que éstos, no tiene un plan definido, sino que es una asesina solitaria que puede poner en marcha con sus acciones una maquinaria de guerra que acabe con los mutantes.
-Hugh Jackman (Lobezno): nada destacable en su actuación. Tras un buen número de películas a su espalda, está cómodo en el personaje y realiza el papel con soltura y efectividad. Aunque sea el personaje del punto de vista, no es completamente el protagonista de esta película, lo cual es de agradecer.Al menos esta vez lo vemos más allá de las escenas de acción, ya que en este caso su misión será la de actuar de fuerza motora de los acontecimientos y necesitará de la palabra, más que de las garras, para llevarla a cabo. 
-Evan Peters (Peter Maximoff): he de decir que estaba bastante animado de poder ver por primera vez a este personaje en la gran pantalla. Se trata de uno de los personajes más complejos del universo Marvel, y su presencia en "Los Vengadores: La Era de Ultrón"  es una adición que me pareció prometedora. No obstante, en esta película no veremos ese Mercurio, sino aún como Peter Maximoff en su época de adolescente rebelde. El poco tiempo que aparece en pantalla es suficiente para sacarnos unas cuantas risas con un papel cómico, aunque confío en que las futuras películas muestren un carácter más dramático en el personaje y no se quede como secundario cómico. 

Entrando en un análisis más general de la película, he de destacar como puntos positivos que han sabido acertar en lo visual al contrastar ambas épocas de la historia: por una parte un futuro distópico y opresivo, falto de esperanza, lleno de paisajes oscuros y tenebrosos, con una perfecta caracterización de los EEUU de los setenta, Richard Nixon incluido. Otro punto positivo para mí es el paralelismo que se hace entre la lucha de los mutantes y la lucha del movimiento beatnik y contracultural contra el liberalismo y conservadurismo estrictos de la epoca. Mientras que en películas anteriores se ha identificado fuertemente a los mutantes con el pueblo judío, en esta película han sabido darle una vuelta de tuerca más interesante desde mi punto de vista. 

Por otra parte, otro punto muy positivo de la película es que no queda claro en ningún momento quién es el "villano", si es que hay alguno. Magneto y Mística son luchadores por la libertad, Trask un científico que busca la salvación de la humanidad, y Nixon... bueno, es Nixon. Ya sabemos lo que quiere. Quizá, y de forma bastante original, el único "villano" en esta película sea la humanidad en su conjunto, que será manipulada para provocar su propio holocausto mediante la persecución de lo diferente (los mutantes) en su seno. Este es un tema clave en la cultura beat y la Revolución de Mayo del 68, por lo que la caracterización de la época ha calado mucho más allá de estética y el vestuario, para convertirse en el núcleo mismo del filme. Este movimiento y sus reivindicaciones es algo que vuelve a estar, en cierto modo, en alza gracias a la aparición de la Primavera Árabe, el Movimiento 15-M, y el Movimiento Ocuppy, entre otros movimientos de jóvenes disconformes con el sistema neoliberal y que en parte heredan los ideales de sus predecesores de hace cincuenta años.

En cuanto a puntos negativos, tengo que criticar el abuso del tiempo-bala en la películas, en las escenas de acción. Es comprensible su uso, y hasta interesante en lo paródico, en las escenas de acción de Peter Maximoff, pero en el resto de la película es un auténtico despropósito. Lo siento, quizá a Ang Lee pueda gustarle, pero a mí me ha parecido excesivo. 

Otro punto negativo de la película es el que señalé antes. Teniendo la posibilidad de haber añadido un arco argumental más fiel a los comics, así como más interesante argumental y dramáticamente, nos encontramos con una chapuza de primera clase que resta credibilidad al inicio de la película. Aunque luego retome el ritmo y resulte interesante su desarrollo, creo que es un tropiezo imperdonable para los guionistas, que por otra parte han hilado fino en otros muchos aspectos de la película.

Nota: 7. La película está trabajada, creo que resulta interesante desde el punto de vista argumental y ha sabido transicionar la trilogía antigua de X-Men y las dos últimas películas de Lobezno hacia las futuras películas de Marvel, comenzando por Los Vengadores: La Era de Ultrón. Tiene unos cuantos patinazos en cuanto a la dirección, pero creo que son perdonables.




 

domingo, 16 de marzo de 2014

Un Mundo Feliz (I)



Algo que me quedó pendiente del año pasado, y que ya venía siendo tiempo de publicar, era hacer alguna referencia a los cincuenta años del fallecimiento de Aldous Huxley y la reedición de su obra más famosa, la cual he tenido la oportunidad de leer a finales del 2013. La foto que veis de cabecera es la portada de esta edición de aniversario. Con ocasión de hablar sobre el autor y su obra, planeo dividir esta reseña en tres partes. Esta primera estará dedicada a una pequeña reseña biográfica (me remito a la edición de Cátedra y el estupendo preludio de Jesús Isaías Gómez López para más detalle), algunos detalles sobre las diferentes ediciones de la obra, y finalmente, la propia reseña del libro. La segunda parte estará dedicada a la reseña del ensayo "Nueva visita a un mundo feliz", publicado por el propio Aldous Huxley con ocasión del vigésimo quinto aniversario de la publicación de la obra y la comparación de su obra con "1984", de George Orwell. Aprovecharemos esta ocasión para una digresión biográfica para tratar la relación de Huxley con Orwell. Finalmente, en una tercera parte trataré de hablar de la vigencia de la obra en la actualidad: tanto en cuanto al menor o mayor grado de acierto de Huxley con sus previsiones de futuro, como con respecto a su influencia en la ciencia-ficción en general.

Un breve paseo por la vida de Aldous Huxley


Aldous  Huxley nació el 26 de julio de 1894 en Laleham, una población del condado de Surrey, al sureste de Inglaterra. Su madre es sobrina del poeta Matthew Arnold, que nació en la misma población, y que sería profesor del University College de Dublín con James Joyce como alumno. Su madre fue, además, una de las primeras alumnas del Sommerville College de la Universidad de Oxford, graduándose con solamente veinte años. Su padre, Thomas Henry Huxley fue el famoso "bulldog de Darwin", un científico y zoólogo destacado en la época. Además de sus méritos académicos, algo que influiría en la vida de Aldous sería su concepción de la religión, ya que su padre fue quien acuñó el término de agnosticismo para hacer referencia a sus convicciones religiosas. Aldous creció en un ambiente ilustrado y enriquecedor gracias a sus padres. Estos no escatimaron en darle la mejor educación. Estudió primero en el internado Hillside de Godalming, en donde publicó en la revista literaria Doddite su poema "Sea Horses". 
En 1908, a los catorce años, ingresó en el prestigioso Eton College, en donde pasa cuatro años hasta su ingreso en la Universidad. En 1911, mientras que su futuro en la literatura se hacía cada vez más revelador, surge un terrible evento que lo dejó incapacitado durante dos años: contrae una enfermedad ocular conocida como queratitis punctata y que lo deja casi ciego durante dos años. Eso le obligó a pasar por diversas operaciones quirúrgicas y convalecencias, que terminaron por obligarle a proseguir sus estudios en casa con un tutor privado. En este tiempo hizo diversos viajes al extranjero y tuvo varias estancias en casas de amigos y familiares. Sin ayuda de nadie, aprendió el método Braille, y con una máquina de escribir adaptada, continuó su trabajo literario.
Un hecho que conmocionó su vida cuando empieza a recuperar su vida es el suicidio en el verano de 1914 de su hermano Trevenen, el cual se ahorcó como resultado de una depresión a causa de un rechazo amoroso. Este hecho conmocionó a Aldous, y se verá reflejado en su obra, incluyendo "Un mundo feliz". Cuatro años más tarde publicó su poemario "La derrota de la juventud", en el que intentó restañar la herida causada por este hecho.
Sin embargo, su primera obra sería "La rueda ardiente", en 1916, su primer poemario. En Garsington conoció a Juliette Bailott, que se convertiría en su cuñada (tras casarse con su hermano Julian). Juliette es institutriz de los hijos de la familia Morrell. Lady Ottoline Morrell fue una aristrócrata conocida por ser mecenas de escritores y artistas. Aldous entabló amistad con ella y se relacionó con su círculo, aunque la relación se va viciando con el tiempo y su novela "Contrapunto" reflejó las miserias de dicho grupo. Esto provocó la ira de la anfitriona y su expulsión del círculo literario. Esta novela fue un gran éxito literario y será lo que le valdrá a Huxley saltar a la fama mundial en su tiempo, hasta la publicación de "Un mundo feliz".
Tras estos hechos se trasladó a Italia, dando inicia a lo que los críticos han dado en llamar "la gran década" de Huxley. En los años veinte se produce su momento más prolífico, publicando un buen número de novelas y poemarios. Sin embargo, en lo que a "Un mundo feliz" respecta, algo que impacta sobremanera en Huxley fue la llegada al poder del fascismo en ese país. El temor a que el Estado tome el control de los medios de comunicación y los use con fines de control social a través de la propaganda dio origen en 1932 a "Un mundo feliz".
Tras pasar unos años en Francia (de 1928 a 1937), y una temporada en Londres los Huxley se embarcaron hacia EEUU, donde pasaron ya el resto de sus vidas, primero en Nueva York y finalmente en Los Ángeles. Allí fue donde comenzó la época en la que Huxley se desempeñó como guionista. Entre sus guiones está la adaptación de su propia obra, "Un mundo feliz", cuya puesta en escena no fue llevada a cabo hasta 1998, de la mano de Leslie Libman y Larry Williams. Hablaremos de ella en el tercer capítulo de esta serie.
La llegada de la era atómica marcó un giro en la obra de Huxley y tomó un cariz diferente. En lo personal, Huxley comenzó a experimentar con el misticismo asiático, así como con las drogas. Sin embargo, Huxley se tomaba muy en serio las consecuencias de éstas, y todas las veces que las consume lo hace en presencia de un médico que lo atienda durante el "viaje". En lo literario, aunque todavía publicó algunas novelas, comenzó una prolífica época dedicada al ensayo, en el que trata tanto el misticismo y la parapsicología, como la política, la sociología, y el papel de las drogas en la sociedad. Sobre todos estos temas trata en "Retorno a un mundo feliz", del cual hablaremos en la siguiente entrega de esta serie, y que Huxley publicó en 1958. En sus últimos años de vida se ve afectado por un cáncer de lengua que le obliga a extraerse un tumor en la laringe y que finalmente, el 22 de noviembre de 1962, cinco horas después del asesinato del presidente J.F.Kennedy, fallece mientras está bajo los efectos de una última dosis de 100 miligramos de LSD y mientras su esposa le lee "El libro tibetano de los muertos", tal y como dicta la tradición budista.

"Un mundo feliz", sobre el título y las ediciones en español

El título original de la obra es Brave New World, en referencia a la obra "La Tempestad", de William Shakespeare. Esta referencia aparece en el capítulo VIII de la obra, en boca -como no podría ser de otra forma- de John, el Salvaje. Esta referencia se perdió con el título dado por Luys Santa Marina a la primera traducción de la obra en 1935. El problema de esta traducción viene de la mano de la ideología del traductor. Santa Marina es activista del falangismo, y por tanto, su ideología conservadora le hace suprimir o minimizar cualquier referencia de la obra original al sexo. No sabemos por qué eligió este título para la traducción de la obra, pero ha permanecido a través del tiempo pese a su inexactitud.
La segunda traducción vino a cargo de Ramón Hernández para Plaza&Janés en 1969. Esta es la edición más extendida en España y Latinoamérica. Esta edición peca de lo mismo que la anterior, probablemente para evitar la censura franquista. Sin embargo, en esta ocasión la tijera de la autocensura es todavía mayor, ya que Ramón Hernández suprime además casi todas las referencias a avances científicos propuestos por Huxley en la obra, conviertiéndola de una obra de ciencia ficción en un drama social, seguramente por motivos comerciales. Ramón Hernández temía que la obra fuera relegada de las estaterías de las novelas de no-ficción a las entonces marginales secciones de ficción especulativa. Marginales o no, ese es el lugar donde debería estar, ya que Huxley se refirió por primera vez al borrador de su obra en una carta como "una comedia de ficción especulativa".
No será hasta esta tercera traducción de Jesús Isaías Gómez López que se levantan los tabúes religiosos y liteararios para que, más de tres cuartos de siglo después, podamos disfrutar de la opera prima de la ciencia ficción distópica en castellano en su plenitud. Tan sólo "Nosotros", de Evgueni Zamiátin se le antecede en el tiempo y cuenta con los rasgos propios del género. No obstante, es la obra de Huxley la que ha asentado firmemente los pilares del subgénero, junto con "1984" de George Orwell. De ambas y su relación con "Un mundo feliz" hablaré más en detalle en las siguientes partes de esta serie de entradas.

"Un mundo feliz", la reseña.

Después de esta introducción, que espero no resultara demasiado pesada, vamos a ir por fin al meollo con la reseña de la novela en sí.

El argumento de la novela podría resumirse de la siguiente forma: en una sociedad futura dividida en castas y en la que el ser humano es fabricado, en lugar de nacer, Bernard Marx se encuentra entre las mentes científicas más brillantes. No obstante, se ve relegado a un trabajo repetitivo y además, debido a su escaso atractivo sexual, sus opciones de encontrar compañeras son muy limitadas. Ante la humillación pública hecha por el Director de la institución en la que trabaja, Bernard busca la forma de vengarse. Casualmente, durante una expedición científica a una reserva de "salvajes", una pequeña nación de nativos americanos que constituye la última comunidad libre donde los humanos todavía nacen y forman familias, se encuentra con que dicho Director tuvo un "desliz" durante una expedición a dicha reserva y dejó allí abandonada a una mujer, Linda, con la cual tuvo un hijo que nació de forma natural. Bernard invita a ambos a Londres, y los lleva ante el Director, el cual queda humillado por su conducta y se ve obligado a huir. Bernard asume la posición de Director de Incubación y además gana una gran popularidad por su "hallazgo científico". Sin embargo, éste se volverá contra él cuando Linda muera a causa de una sobredosis de drogas, lo cual afecta terriblemente a su hijo John, que junto con la desilusión que esta sociedad le causa y los desencuentros amorosos con Lenina, le llevarán a rebelarse y provocar el caos.

La novela se estructura en tres partes: la primera de ellas nos muestra la sociedad de "Un mundo feliz". Ordenada y gestionada de forma brutalmente eficaz por la ciencia, los humanos viven y mueren para servir al Estado Mundial, un Estado totalitario que condiciona a los individuos desde la infancia a consumir, disfrutar de la promiscuidad sexual y de una droga legal, el soma, que hace a los individuos encajar mejor socialmente y levantar sus inhibiciones sociales (y sexuales). Gracias a esto, el Estado Mundial ha conseguido eliminar la guerra, el hambre, la vejez y cualquier clase de sufrimiento.
La segunda parte se centra en el ascenso y caída de Bernard Marx en su deseo de venganza, reconocimiento y deseabilidad sexual. Entre tanto, en esta parte asistimos a la historia de desamor entre Lenina y John el Salvaje. Aquí vemos también una fuerte parodia de la sociedad británica de principios de siglo, entretejida dentro de la trama, que en esta parte se acerca más a los personajes que habitan este "mundo feliz".
La tercera parte es la conclusión a la obra, en la que las acciones de Bernard, su amigo Helhomtz y de John los conducirán a rebelarse contra el sistema y las dramáticas consecuencias que esto tendrá en la vida de los personajes, y sobre la sociedad del Estado Mundial.

Algo característico de esta obra es la ausencia de un verdadero héroe. Ninguno de los personajes principales puede calificarse de bueno o malo en términos absolutos: ni siquiera Mustapha Mond, el controlador mundial, como máxima expresión de la represión del Estado Mundial es, en sí mismo, un ser malvado, sino que con sus acciones procura el mayor bienestar de la sociedad, pero también de aquellos individuos disconformes que terminan por enfrentarse a él y al Estado Mundial. Bernard Marx, motivado por sentimientos tan negativos como el odio o la venganza encaja más dentro del carácter del anti-héroe. John el Salvaje, en su bondad e inocencia podría ser calificado de héroe, pero esto se ve deshechado cuando recurre a la violencia para lograr sus propósitos. Lenina podría llegar a ser una heroína, pero su intolerancia a otras formas de pensamiento se encuentra demasiado honda en su condicionamiento para poder hacerle cambiar de parecer cuando se enfrenta a las injusticias. Helmholtz Watson es el que se encuentra más cerca de convertirse en héroe al tener en su mano cambiar la sociedad, pero en esa dicotomía termina por aceptar la solución más sencilla y huye del enfrentamiento con el sistema cuando puede derrotarlo.

Quizá sea, de toda la obra, lo que más opresivo resulta: la omnipotencia de este sistema represivo es tal, que ni siquiera sus individuos más sobresalientes quieren o pueden evolucionar. Se trata de una sociedad totalitaria tan efectiva que la rebelión ni siquiera es concebible para sus habitantes. Se han sometido tan de lleno al Estado, que la libertad les resulta abrumadora y alienante.

En cuanto a los temas tratados, hay una diversidad importante, pero el fundamental de ellos es el sometimiento del individuo al Estado y el control que éste ejerce sobre las personas, y cómo una dictadura puede llegar a ser ejercida por motivos totalmente benevolentes. ¿Qué otra alternativa hay, pues, si esta dictadura ha eliminado todos los grandes males de la sociedad que le precedieron: el hambre, la guerra, la escasez, la insatisfacción? ¿Merece acaso la libertad renunciar a la estabilidad y prosperidad que otorga el Estado Mundial? Por otra parte, también se tratan otros temas como los papeles que tiene el sexo, la ciencia o la religión en la sociedad y en la política.

Nota: 10. Desde mi punto de vista, esta obra se trata de uno de los grandes clásicos de la literatura del siglo XX (y no sólo de la ciencia ficción) por haber sido construida de forma detallada hasta lo infinitesimal. Todo en la obra, desde el principio hasta el final, cada página, casi cada frase ha sido concebida con una intencionalidad que extiende la obra mucho más allá de sus páginas y de su tiempo. Se merece un 10 en toda regla, aunque ponerle una cifra en una escala limitada resulta casi denigrante, puesto que la importancia de esta obra en el futuro será fundamental.

domingo, 16 de febrero de 2014

Trilogía "Illuminatus!" (I): El ojo en la pirámide






"Illuminatus!" es la obra de ficción más famosa de Robert Anton Wilson (supongamos que sus ensayos son de "no ficción", aunque los temas que trata sean controvertidos) y de Robert Shea. La obra se divide en tres partes, de las cuales en esta entrada analizaré la primera de ellas, junto con una breve reseña biográfica sobre los autores. 

Robert Anton Wilson fue un pensador y filósofo estadounidense, nacido el 18 de enero de 1932 y fallecido el 11 de enero de 2007. Wilson se definió a sí mismo como un socialista libertario. La polio marcó gran parte de su vida, y definitivamente sería la causa remota de su muerte en 2007. A pesar de ella, de la que se curó mediante el método Kenny (repudiado por la medicina), Robert llevó una vida en la que trabajó en múltiples ámbitos: estudió matemáticas e ingeniería mientras que trabajaba de conductor de ambulancia en Nueva York, y en 1965 daría clase de "Políticas anarquistas sinergéticas" en la Universidad Libre de Nueva York. Fue ayudante de un ingeniero, vendedor, copista y finalmente editor asociado de la revista Playboy. En 1979 recibió un Doctorado en Psicología por la Universidad de Paideia en California, institución desacreditada que ya ha desaparecido (aunque ha sido refundada en Tejas). Wilson  consiguió que su tesis doctoral fuera publicada en 1983 bajo el nombre "Prometheus Rising". Después de la trilogía Illuminatus, Wilson se consolidaría como novelista de ficción, con varias series de novelas que abundan sobre los temas tratados en su primera trilogía: el ocultismo, las conspiraciones y la filosofía contracultural americana. Además, escribió numerosos volúmenes de no ficción acerca de conspiraciones históricas y (supuestamente) otras existentes en la actualidad, obras filosóficas, tratados de historia del sexo y de las drogas, además de una trilogía autobiográfica. Hasta su muerte, él y su esposa han estado vinculados a diversos movimientos contraculturales, la religión discordinana y la defensa del consumo de determinadas drogas que él consideraba benignas o, como mucho, inermes.

Robert Shea es quizá menos conocido que Wilson. Shea nació el 14 de febrero de 1933, y fallecería el 10 de marzo de 1994. Robert Shea conoció a Wilson en 1960 cuando ambos trabajaban en Playboy, y entonces surgió la idea de escrbir una novela juntos. Eso se culminaría en 1975 con la publicación de la primera parte de la trilogía "Illuminatus!". Después de la publicación de la trilogía, Shea abandonó Playboy para convertirse en novelista a tiempo completo. Escribiría seis novelas de aventuras de corte histórico antes de fallecer en 1994 de cáncer de colon. 

En lo que al libro se refiere, "El ojo en la pirámide" es una novela que mezcla el género de la ciencia-ficción, el thriller e incluso el terror con la comedia satírica. En ella se nos cuentan tres historias de forma paralela (a veces, porque los saltos temporales son frecuentes): por una parte, la historia de George Dorn, redactor de la revista izquierdista Confrontation en su búsqueda por un reportaje sobre los Illuminati basado en las notas del director desaparecido de su revista, Joe Malik. Ello le llevará a contactar con la Sociedad de la Discordia y ser iniciado en la misma, para pasar a luchar directamente contra los Illuminati de Baviera. Por otra parte, nos cuenta la historia del detective Saul Goodman acerca de la investigación sobre el atentado terrorista contra la redacción de Confrontation y la investigación que se desencadena al tener como principal sospechoso a Joe Malik tras su desaparición. A lo que conduce esto es -inevitablemente- a investigar a los Illuminati y que éstos lo tomen como una amenaza teniéndose que enfrentar a ellos. Finalmente, la tercera trama principal es la que se desarrolla en torno a Fernando Poo, colonia española que en la novela se ha independizado y es el escenario de una confrontación entre potencias de la Guerra Fría que amenaza con provocar una guerra nuclear entre ellas. No obstante, determinados pasajes de la novela nos llevan de parte de personajes secundarios a Las Vegas, donde se encuentra un gobierno secreto de los EEUU que ha desarrollado una mortal variante de anthrax que ha sido liberada por accidente, a Chicago, donde tienen lugar confrontaciones entre la policía y movimientos anarquistas promovidos por un Joe Dillinger que no sólo no ha muerto nunca como la historia cree, sino que además es aparentemente inmortal e incluso al Triángulo de Las Bermudas, donde se desarrolla un enfrentamiento submarino entre Illuminati y Discordianos por el control de las ruinas de la Atlántida.

La novela se presenta de forma fragmentaria con cambios repentinos de perspectiva, tiempo y lugar, que resultan especialmente confusos al principio. A medida que avanza la novela, se va estabilizando en la perspectiva de los dos protagonistas, George Dorn y Saul Goodman. Durante la novela abundan, normalmente en la forma de los memorándums de Joe Malik o en diálogos a raíz de los mismos, largas disertaciones sobre diversas sociedades secretas y hechos históricos, algunas de las cuales son sorprendentemente convincentes, sólo para contradecirlos unas cuantas páginas después. Wilson ha confesado que el objetivo de sus libros es conducir a la población al agnosticismo, no sólo sobre la teología, sino sobre el total de lo que existe, por lo que esto es totalmente intencionado por parte de los autores. Wilson ha sido acreditado a menudo como "el mayor experto sobre los Illuminati". Muchas de las teorías que hoy se toman como dogmas en torno a diversas conspiraciones (especialmente los Illuminati) han sido, de hecho, inventadas (¿o reveladas?) por los autores de esta novela, algunas de ellas de forma cuasi-profética (quizá los Illuminati han decidido copiar a Wilson, quién sabe). Los Illuminati se presentan en la novela como una fuerza opositora malvada e invisible, aunque hacia el final de la obra empiezan a tomar cuerpo en diversos personajes con nombres y apellidos que se nos presentan como villanos de carne y hueso que se oponen a los protagonistas.

Personajes:
-George Dorn. Redactor de Confrontation. Ha sido enviado a investigar la desparición del director de la revista y sacar un reportaje sobre los Illuminati que tanto obsesionaron a Malik antes de su desaparición. Es un hombre cobarde y aprovechado, pero cuya humanidad queda a flor de piel en sus reacciones. No pretende ser un héroe, pero en definitiva, no le quedarán más opciones cuando los Illuminati lo conviertan en un objetivo. A partir de entonces el personaje va evolucionando, y aun con sanas y humanas dudas acerca de los discordianos, accederá a trabajar con ellos si ello lo conduce hacia la verdad. Me parece ver en él un cierto componente autobiográfico de Wilson
-Saul Goodman. Saul es un detective de Nueva York entrado en años, veterano, que junto con su compañero Barney Muldoon investigan los atentados en la redacción de la revista. Saul está casado en segundas nupcias con una joven y atractiva antropóloga, la cual ha rescatado de la drogadicción. Su relación con ella será un motivo de conflicto y añade profundidad al personaje, que tiene continuas dudas acerca de ser la persona adecuada para ella. Saul es presentado como una parodia de Sherlock Holmes, pipa incluida, con una asombrosa capacidad deductiva que lo llevará más allá de lo permisible por los Illuminati.
-Hagbard Celine: Hagbard, capitán del Leif Eriksson, un submarino dorado dotado de tecnología futurista es presentado como "el Leonardo da Vinci del siglo XX". Se trata de una suerte de mezcla entre villano de una novela de espías y parodia del Capitán Nemo. Es el prototipo de Übermensch, hombre que gracias a la liberación de las cadenas impuestas por la civilización ha liberado su mente y la ha desarrollado hasta el punto de gozar de capacidades telepáticas y haber diseñado las tecnologías que convierten al navío en una de las principales armas a disposición de los Discordianos. 
-John Dillinger: el ladrón de bancos más famoso de los EEUU nunca murió en el mundo de "Illuminatus!", sino que alguien muy parecido fue el abatido por el FBI a las órdenes del Illuminati J.Edgar Hoover. Dillinger, que es presentado como otro genio criminal/libertario de los discordianos, adquiere la vida eterna gracias a las drogas y desde entonces utiliza su inteligencia al servicio de la lucha contra los Illuminati.

Los temas que se tratan en la novela son, además de las conspiraciones que rodean a los Illuminati, el sexo, las drogas, la contracultura americana de finales de siglo XX y buena parte de su historia, reescrita varias veces por los autores a lo largo de la novela.

En cuanto a mi valoración del libro, he de decir que me ha parecido original en cuanto a su estructura, con piezas sueltas de narración que se van reuniendo a medida que uno avanza en la novela y "se inicia" en los secretos de los Illuminati. El argumento de la misma no es especialmente original, y diversas escenas de sexo explícito sin demasiado que ver con la historia parecen un reclamo demasiado evidente para jóvenes adultos; pero hay que concederle que mantiene la tensión a lo largo de la misma con recurrentes giros de trama a menudo en forma de traumáticos episodios de catarsis de personajes que son "convertidos" por medio de la manipulación psicológica para servir a diferentes bandos. Los personajes protagonistas y su tratamiento psicológico es quizá lo más atractivo de las diferentes tramas entrelazadas, así como toda la ironía con la que se trata la política y la sociedad de la época de la Guerra Fría.

Quizá la novela falla estrepitosamente en ofrecer una perspectiva demasiado masculinizada de la aventura: todos los héroes son hombres, y todos ellos son mostrados como ejemplos de virilidad. Las mujeres tienen un papel secundario, y aunque son presentadas con cierta dignidad como personas con iniciativa y objetivos personales propios, está claro que el libro está destinado a un público masculino. No obstante, habiendo sido escrita en los años sesenta y publicada en 1975, tampoco esperaría nada mucho mejor. Era la época de las películas clásicas de James Bond, con las mujeres sirviéndole de trofeo sexual. Esta novela sigue esa línea, así que por mucho que la obra transpire crítica política y social, no esperéis nada revolucionario en cuanto a igualdad.

Al menos en este volumen, el enfoque entre Discordianos e Illuminati es bastante plano en cuanto a que mientras que los primeros son los románticos héroes libertarios, los segundos se presentan como villanos opresores. No obstante, nada en "Illuminatus!" es completamente blanco o negro, sino que abundan los matices de gris. ¿Es Joe Malik un investigador tenaz o un agente Illuminati? ¿Ha provocado por él el atentado para descubrir las actividades de la sociedad y traerlas a la luz, o ha sido víctima del mismo por saber demasiado?

El libro resulta muy interesante y una auténtica bomba liberadora de pensamiento en cuanto a la enorme cantidad de teorías a veces complementarias y a veces contradictorias que presenta sobre hechos históricos importantes o simples detalles o curiosidades. En bastantes ocasiones me he encontrado a mí mismo dejando el libro aparcado a un lado para investigar en Internet, en libros o enciclopedias este u otro detalle sobre determinada versión de la muerte de J. F. Kennedy, la historia de la secta de los asesinos en medio Oriente, el origen de la bandera americana o la mitología griega. En gran medida todas estas vienen a representar a grandes rasgos el gran cuadro de la historia de los Illuminati y de su influencia en la historia. Sean o no estos reales, merece la pena su lectura en tanto que es la fuente de gran números de tópicos sobre diversas teorías de la conspiración que actualmente con la crisis financiera han resurgido como explicación "pseudomística" a la misma.

En definitiva, se trata de un libro interesante no tanto en cuanto a su historia como con el contenido "divulgativo" que ofrece. Entiéndase lo de divulgativo como la obligación en la que los autores nos ponen de pensar por nosotros mismos y decidir cuál es la versión de la historia que queremos creer.

Nota: 7,5.

Si en vez de leerlo, preferís simplemente oírlo (en inglés), entonces podéis hacerlo en YouTube, acompañado de imágenes para amenizarlo. He de señalar que quien ha subido el vídeo se lo ha trabajado mucho. Disfrutad:


domingo, 9 de febrero de 2014

El Juego de Ender


Mi trayecto por la obra de Orson Scott Card es limitado, y se limita a esta saga de ciencia ficción, junto con la incursión de uno de sus libros de divulgación, "Cómo escribir fantasía y ciencia-ficción", el cual todavía no he terminado. Siendo esta saga una de mis favoritas, no podía haber dejado de lado la posibilidad de ver la película basada en el primer libro de la misma.

El libro fue publicado en 1985, y la película lleva en proyecto, al menos, desde los años noventa. Sin embargo, Card ha sido siempre renuente a firmar un acuerdo para una película que no sea fiel al libro. Bueno, tal vez ahora no le haya temblado tanto la mano con el paso del tiempo. La colaboración de Card en la película queda acreditada como Productor y Co-guionista de la misma, por lo que desde el principio ha estado implicado en el proyecto.

La película fue filmada en el año 2012 y estrenada el 1 de noviembre de 2013 en EEUU. El director, guionista y productor ejecutivo ha sido Gavin Hood, actor/director cuya obra procede principalmente de mundo de la televisión, con alguna incursiones recientes en el cine. De ellas, las más conocidas son "Expediente Anwar" y "X-Men Orígenes: Lobezno". Además, fue productor, director, guionista y protagonista de la sudafricana "A reasonable man". También participaría en otra película de ese país, ya que es el autor del guión de "Tsotsi", una película de cine negro ambientada en Johannesburgo y que fue galardonada en los festivales de Toronto y Edinburgo. Su siguiente incursión en el guión vino de la mano de "El juego de Ender", donde se encargó del screenplay para deleite de nuestros ojos.

En cuanto a los actores, el protagonista es Asa Butterfield interpretando a Ender Wiggin. Asa comenzó en el cine a la tierna edad de 8 años y saltó al estrellato con su brillante y aclamada interpretación de Bruno en "El niño del pijama de rayas". Más adelante tendría un papel recurrente en la serie Merlín, donde interpretó a un joven Mordred. Su siguiente papel destacable es el de Hugo Cabret en "La invención de Hugo", donde de nuevo volvió a sobresalir. Su actuación en "El Juego de Ender" es buena, convincente. Sin llegar a sobresalir tanto como podría (culpa del guión, en parte), Asa interpreta a un genio que sufre de bullying por parte de su hermano mayor y de sus compañeros de escuela, pero cuyo talento para el liderazgo y la estrategia militar será explotado hasta el límite de sus fuerzas por los adultos.

Ben Kingsley, por su parte, interpreta a un maximizado Mazer Rackham. Si digo maximizado es porque mientras que tiene un papel bastante escueto en el libro, en la película lo vemos una buena mitad de la misma en acción, siendo una suerte de tutor para Ender, además de un "arma secreta" de la Flota Internacional. Kingsley tiene una larga carrera como actor, pero es más conocido por su papel de Gandhi en la película homónima (que le valió un Oscar al mejor actor en 1983), su papel como Itzhak Stern en "La Lista de Schindler" (que le valió el premio BAFTA al mejor actor de reparto en 1994) y su papel de "Behrani" en "Casa de arena y niebla", por la cual fue nominado a los Oscar en 2003 y a los Globos de Oro en 2004. Ahora mismo está trabajando en otra adaptación de una novela, esta vez como protagonista, para la película "El médico" basada en el libro del mismo nombre.

Finalmente, como actriz secundaria tenemos a Viola Davis en el papel de "la" mayor Anderson. El artículo va entrecomillado porque en el libro original este personaje era un hombre, pero imagino que por cuestiones de subvenciones decidieron convertir a este personaje en una mujer. Es cierto que Anderson constituye un contrapunto con Graff al preocuparse más por el tratamiento de los niños en la escuela y su desarrollo personal, mientras que su oficial al mando los ve únicamente como un instrumento para sus planes. Creo que la elección de una mujer para este papel por el mero hecho de mostrar una imagen más débil o más sensible es muy machista por parte de John Papsiedra (encargado del casting) y del equipo de producción liderado por el propio Orson Scott Card. Todo ello sin desmerecer la actuación de Davis en la película, que adecuadamente muestra ese carácter sensible y humano del que carece Graff. Viola Davis tiene una larga carrera en televisión, donde a menudo ha estado vinculada a series policiacas, en especial "Ley y Orden", los telefilmes sobre Molly Crane (a la cual ha interpretado) y "Traveler". Más recientemente ha tenido un papel en "United States of Tara", y ha participado en algunas películas, destacando su papel en "La duda", que le valió nominaciones a los Globos de Oro y los Oscar como mejor actriz de reparto en 2009, y por su papel en "Criadas y señoras", donde estuvo nominada por los Globos de Oro y los Oscar al premio a la mejor actriz en 2011.

Una vez introducidos los actores, analicemos propiamente la película. La historia trata de Ender, un joven con grandes aptitudes que es enviado al espacio al ser seleccionado para participar en un programa militar para entrenar niños como futuros soldados a dirigir la Flota Internacional en su lucha con los insectores, una raza alienígena que invadió la Tierra hace cien años, pero que fue rechazada gracias al genio militar Razer Rackham. Para ello, Ender tendrá que luchar contra un ambiente hostil con compañeros mayores que le hacen bullying, pero que gracias a su carisma e inteligencia, además de un entrenamiento físico importante, podrá superar. Sin embargo, para vencer a su enemigo, además de entenderlo, tendrá que aprender a amarlo y para ello tendrá que superar sus propios demonios interiores. Su amable compañera Petra Arkanian y Mazer Rackham como severo tutor serán su principal ayuda. Ender supera dichos miedos interiores, se enfrenta a sus enemigos y gana. Fin. Un precioso cuento de hadas, pero esto NO es "El Juego de Ender" que conocimos en la literatura.

Si vais a ver la película os encontraréis con una historia interesante, bien desarrollada, visualmente impresionante, con varios giros de guión muy dramáticos y que después de dos horas os dejará satisfechos en vuestro apetito por una película de ciencia ficción en la que se traten algunos temas sociales y políticos de forma ligera. No obstante, "El Juego de Ender", el libro, es otra cosa. En el libro nos encontramos con una profunda crítica a la sociedad, al ejército americano y su modus operandi, a la política e incluso a la civilización humana en su conjunto en una obra que hace apología de la amistad, el perdón y el desarrollo personal ante la adversidad. Se trata de un muy buen libro que ha dado en una adaptación edulcorada, a medio camino. Card quería una buena adaptación al cine, y él mismo la ha llevado a cabo, pero sin la audacia de enfrentarse al establishment social como lo hizo cuando publico su libro. Se trata de una obra un tanto cobarde que nos ahorra los detalles más escabrosos de libro, considerando al espectador alguien inmaduro e incapaz de reflexionar sobre esos temas.

Con esto no quiero disuadiros de verla. Argumentalmente está bien desarrollada, visualmente es excepcional y verla en el cine ha sido un auténtico disfrute. Sin embargo, al contrario que Suzanne Collins en "Los Juegos del Hambre" y "En llamas", echo de menos en "El Juego de Ender" algo más de carne en el asador.

Mi calificación es de un 6.

A partir de aquí ¡¡SPOILERS!!


Hay varios puntos de la película que por desgracia han sido reducidos a la irrelevancia más absoluta, cuando en mi opinión son puntos centrales de la crítica de la época que supone la obra original. En primer lugar, se encuentra la relación de Ender con sus hermanos. Lo primero que en la película no mencionan es el hecho de que la Tierra se encuentre superpoblada y el Gobierno internacional encabezado por el Hegemon haya impuesto restricciones a la natalidad. Ender nace gracias a un permiso especial concedido a los padres por las cualidades excepcionales mostradas por sus dos primeros hijos. Gracias a este permiso, los padres de Ender pueden tener un tercer hijo. Esto será motivo de burla por parte de sus compañeros de escuela, donde ser un Tercero es algo sumamente antisocial en una sociedad que fomenta el aborto. Además, no se dice las razones por las cuales Ender está en una escuela militar al principio de la película. No se menciona el hecho relevante de que Peter somete a su hermano a un acoso sistemático, pero sus hábiles tácticas de manipulación le permiten engañar a sus padres para culpar a Ender de todo. De esa forma, envían a Ender a esa escuela militar para imponerle disciplina.

Otro punto relevante en el libro, que en la película aparece muy sutilmente mencionado, son las intenciones de Graff y del ejército respecto del planeta insector. A pesar de que en el libro se establece una correlación entre la especie humana humana y la insectora, compitiendo entre sí por planetas viables necesarios para ambas civilizaciones porque ambas han sobreexplotado sus respectivos planetas de origen, en la película no hay mención alguna de ello. El conflicto ocurre sin ninguna clase de motivación, simplemente porque "ellos atacaron primero". La crítica a la sobreexplotación del medio ambiente queda así eliminada, igual que la crítica a las estrategias geopolíticas de EEUU y la Unión Soviética, a los cuales podemos ver respectivamente debajo de la piel de humanos (que destacan por su individualidad) y los insectores (que son una especie que destaca por su coordinación y su orden colectivo). Ambas, en definitiva, están equivocadas al conseguir el mismo resultado en sus planetas ya sea mediante el capitalismo o el comunismo.

Finalmente, hay algunas escenas que adolecen de cierta inconsistencia. Las escenas del Juego de Fantasía no tienen toda la profundidad que muestran en el libro, aunque admito su gran atractivo estético. El aspecto psicológico de las mismas ha sido minimizado para ser reducido a un mero gancho argumental. Lo mismo ocurre con la carga dramática de la renuncia de Ender y la escena del lago con su hermana Valentine. Al eliminar casi por completo en la pantalla su relación con su hermana, cuando ella acude en su rescate resulta extraño e incoherente. Además de que el diálogo en esa escena resulta pobre y poco convincente. 

Mencionando de nuevo a ambos hermanos, Peter y Valentine, ha quedado eliminado de la película toda su trama personal y la forma en que entran a participar en el juego político de la Tierra mientras su hermano se prepara para la guerra con los insectores. Esto permite ahorrarnos detalles sobre la situación geopolítica de la Tierra y las motivaciones que se esconden detrás del conflicto militar que enfrenta a ambas especies. Se vacía de contenido la película, una vez más, para evitarnos cualquier juicio moral.

Finalmente, mi última crítica va para la selección de Moisés Arias para el papel de Bonzo Madrid.. Este actor, el cual ha sido visto durante años en la serie de "Hanna Montana" realiza una actuación muy natural para él, pero totalmente contraria al personaje de Bonzo en el libro. Mientras que el personaje del libro es un joven español honorable y de alta cuna que se tiene en alta estima de sí mismo por su procedencia de una familia de rancio abolengo militar, el Bonzo de la película interpretado por Arias tiene más similitud con un latin king, el típico matón latino de baja estofa. Bastante lamentable. Pero no sólo eso: la escena de su pelea con Ender hace que su muerte sea accidental y totalmente aséptica. Es más, no nos dicen en absoluto que muera, cuando este hecho impacta sobremanera a Ender en el libro y constituye un presagio de lo que sucederá de nuevo al final de la película.

Por todos estos motivos creo que  la adapción llevada a cabo por Card, aunque técnicamente impecable, adolece de una gran cantidad de contenido del que el libro estaba cargado. Nos ofrece una visión simple y plana, sin reflexiones morales de ninguna clase.

Para despedirme, os dejo con algunas curiosidades:
- Gavin Hood, el director, interpreta al Gigante del Juego de Fantasía.
-Las escenas de "ingravidez" fueron filmadas con arneses especiales, de manera que tuvo que hacerse una coreografía para que los actores dieran la sensación de estar flotando. 
-¿Hay un embite encubierto a Disney, con el castillo del Juego de Fantasía siendo destruido por un cometa?
-El libro en el que se basa la película es una lectura recomendada por el Ejército de los EEUU a todos sus oficiales por su forma de tratar el liderazgo y la estrategia militar. 
-Card concibió la obra en parte como una crítica al estamento militar por la dureza a la que fue sometido su hermano durante su paso por la Academia de Oficiales en el ejército. 
-Al final de los créditos, puede oírse a un insector gorgeando.
-En una entrevista al New Zealand Listener,  Card admite que no hay traza del guión que él escribió en el guión final de Gavin Hood y que éste dio a los ejecutivos de la productora lo que ellos buscaban: "una historia que usara elementos del libro, pero que se mantuviese dentro de las reglas de la escuela, de forma que aunque no funconara diera cierta cálidad sensación de reconocimiento".El propio Card se disculpa con los lectores diciendo que una adaptación completa del libro "hubiera durado seis horas".Una excusa bastante pobre, teniendo en cuenta la duración de algunas escenas un tanto irrelevantes en la película.

sábado, 4 de enero de 2014

El mundo que no fue: El 2014 que no fue según Julio Verne, H.G. Wells e Isaac Asimov



Empieza 2014, y me gustaría comenzar con un tema al hilo del artículo publicado hace unos días en FayerWayer, "2014 según Asimov". En este artículo se analiza la visión de 2014 que Isaac Asimov ofreció en una columna del New York Times a propósito de la Feria Mundial celebrada por la misma ciudad deNueva York en 1964. Sin embargo, en este artículo quiero ir un poco más allá, y analizar cuál es el 2014 que imaginaron otros autores de ciencia ficción. Iré en orden cronológico, empezando por Julio Verne, siguiendo por H.G. Wells, y terminando por el propio Asimov.

Empezando por Julio Verne, cabe señalar en primer lugar que sus predicciones no se referían, en realidad, tan lejos como 2014; sino que el manuscrito "París en el siglo XX" relata la visión del escritor de París en 1963. Esto es, cien años después de la fecha de su redacción, aunque nunca llegaría a publicarse hasta 1989. En esa fecha se descubrió el manuscrito. Al contrario que otros escritos de Verne, su optimismo por un mundo tecnológico se ve contrariado en esta novela. Nos muestra un mundo deshumanizado en el que los europeos utilizan masivamente "coches sin caballos que funcionan a gas" (¿automóviles?), "máquinas similares a un piano que hacen operaciones matemáticas con una simple tecla" (¿computadoras?), y en el que el telégrafo ha sido reemplazado por "cables que envían la información a los hogares en imágenes y texto" (¿Internet?). Por suerte, Verne pecó de pesimista, y su visión de una cena familiar en la que nadie habla como algo normal es todavía una anomalía en nuestra sociedad.

Herbert George Wells, conocido por las siglas de su nombre, "H.G.", fue otro gran visionario del futuro. Al igual que Verne (en "Ante la bandera"), acertó con el peligro de las armas de destrucción masiva, aunque con mucho más tino al prever en su libro "The world set free", publicado hace justo cien años, el desarrollo de las armas nucleares y el peligro de su proliferación. También predijo el viaje espacial, como es bien conocido. Otro de sus aciertos es la invisibilidad, reciente desarrollada por el ejército de los EEUU. Por suerte para nosotros, también pecó de pesimista al predecir guerras interplanetarias que parecen inimaginables hoy en día. Tampoco acertó con el viajes en el tiempo, aunque el científico Stephen Hawking ya ha desarrollado los principios teóricos del mismo.

Finalmente quiero detenerme un poco más en las predicciones de Asimov, no sólo por ser las más cercanas, si no por ser específicas para la fecha actual. Para Asimov, en 2014 los humanos vivirían en casas subterráneas con luz y temperatura controladas. Me temo que erró el tiro, ya que seguimos con los pies sobre la tierra. No falló tanto al augurar "cocinas que harán autocomidas" semipreparadas. Bien, aunque dista bastante de la visión de Asimov, más o menos es lo que hacen los robots de cocina, ¿no? Por desgracia, todavía no pueden programarse para que tengan la comida hecha para una hora determinada, pero con la revolución de la Internet de las cosas de la que ya he hablado, no me costaría creer que en poco tiempo se logre. 

Otro aspecto de la vida doméstica que Asimov previó casi correctamente fue el del uso de robots de limpieza. Efectivamente, los existentes son bastante limitados, pero comienzan a popularizarse su uso. Por desgracia aún no pueden hacer todo lo que el viejo sabio pensaba que alcanzarían. También acertó en la existencia de baterías de larga duración, pero los cables todavía no se han ido. No obstante, este año puede ser el del desarrollo comercial de la li-fi, que destierre para siempre los cables. 

Donde sí falló estrepitosamente Asimov fue en el ámbito de la producción de energía. Aunque la tecnología para llevar a cabo lo que él planteó en 1964 existe, aún queda lejos la generalización de la energía solar como fuente de energía. Aunque sí acertó en el desarrollo de los primeros vehículos sin piloto, la antigravedad todavía está lejos de conseguirse. Las pasarelas mecánicas en las calles son todavía ciencia-ficción, aunque ya existan, por ejemplo, en muchos aeropuertos. Otro aspecto en el que Asimov fue demasiado optimista se refiere al alcance de la exploración del espacio. Nada de colonias lunares o marcianas en 2014. Tal vez en no demasiado tiempo, quizá veinte o treinta años, aunque lo mismo pensaban en su época.

Finalmente, Asimov se equivocó de pleno en cuanto a la organización del trabajo y el modelo educativo. El humano de 2014 trabajará, de media, menos horas que en 1964, pero para nada se ha extendido la educación lo suficiente como para que se incluya el estudio de lenguajes de programación en las escuelas secundarias. El uso de ordenadores en el trabajo se ha extendido notablemente, pero su programación permanece como una función propia de un reducido número de profesionales. 

La conclusión a la que me gustaría llegar es que, mientras los dos primeros autores eran bastante pesimistas y algo conservadores en sus previsiones, Asimov, en los exultantes sesenta preveía un futuro mucho más brillante de lo que realmente hemos logrado. Probablemente, Verne y Wells hayan estado más acertados en tanto su propia época se asemeje más al presente de lo que se parecen los años sesenta a la actualidad. Esto es una reflexión meramente intuitiva, así que si opináis de forma diferente, espero vuestros comentarios. ¡Feliz Año 2014!



lunes, 25 de noviembre de 2013

Brazil



Brazil es una película de ciencia-ficción de 1985 dirigida por Terry Gilliam, ex-miembro en su día de los Monty Python. Esas credenciales eran más que suficientes para prometer una interesante película, que no me ha decepcionado en absoluto. La película nos sitúa en una ficticia Inglaterra de una especie de retro-futuro, en el cual la sociedad está dominada por una burocracia asfixiante, que apoya un capitalismo que alienta el consumismo y la superficialidad de la sociedad. El protagonista es un burócrata que, al intentar corregir un error administrativo, se convertirá en un enemigo del Estado. 

Personajes:

-Sam Lowry (Jonathan Pryce) es un administrativo que, al advertir un error en una factura, intenta corregirlo de buena fe. Sam es un burócrata honrado, un trabajador modelo. que incluso pudiendo aceptar un ascenso en la burocracia gubernamental auspiciado por su madre, Ida, está decidido a rechazarlo. Sin embargo, cuando este ascenso se convierte en una posibilidad para investigar a su amada, cambiará de opinión y eso supondrá un cambio radical en su vida. Sam es el típico inglés torpe, a priori honrado e inocente, pero con un corazón rebelde y un punto apasionado. Una mezcla entre Mr. Bean y Brian, por así decirlo.

-Archibald "Harry" Tuttle (Robert De Niro). La aparición de Tuttle es breve, pero intensa. Él es El Héroe, un vigilante que se dedica a "arreglar el sistema" por libre, ya implique eso chapuzas de fontanería o importantes dosis de plomo (en balas, no sólo en cañerías). 

-Jill Layton (Kim Greist). Jill es la mujer de la que Sam se enamora perdidamente antes siquiera de conocerla. En sus sueños la ve repetidas veces, como parte de una épica no narrada de la que Sam es el protagonista. Sin embargo, la Jill real es muy diferente a la de los sueños de Sam. Se trata de una dura mujer independiente, que no necesita ser salvada por ningún hombre. Por ello, la relación entre ella y Sam será el motivo de algunas de las más hilarantes escenas de la película.

Análisis:

La película cuenta con muchos aspectos destacables. La ambientación, con su ironía respecto de la sociedad consumista, es especialmente acertada en la importancia que otorga a la informática y la estética en una época en la que apenas habían pasado unos pocos años desde la puesta a la venta de los primeros ordenadores personales y la realización de las primeras operaciones de cirugía estética. 

El guión es también brillante, no sólo por las absurdas situaciones que se producen a lo largo del filme, sino también por la habilidad con la que se mezcla sueño y realidad a ojos de Sam. Otro aspecto notable del guión es la forma en que se conduce al protagonista desde la más fiel obediencia al sistema a la rebelión abierta, de forma que ésta no es ninguna conversión paulina, sino un proceso gradual. 

La fotografía es otro de los grandes aspectos a destacar de la película. La atmósfera que rodea a los personajes mientras se mantienen en la ciudad es opresiva, asfixiante. Dentro de la ciudad no se ve nunca la luz del sol. En el exterior, en cambio, se procura que los viajeros no puedan ver la naturaleza colocando grandes vallas publicitarias en todo el recorrido que hacen las carreteras. El plano aéreo en donde vemos ésto es puro arte. Por otra parte, las escenas oníricas de los sueños de Sam transmiten una profunda sensación de irrealidad. 

El vestuario y el maquillaje tiene una importancia fundamental en la película, y es otro de los puntos fuertes de la misma. Tanto en la realidad, mostrando las estrafalarias modas femeninas que contrastan con los adustos trajes de los funcionarios, como en los sueños de Sam, donde vemos unos idealizados Jill y Sam, y a los diversos monstruos que intentan separlos. 

Otro aspecto notable es la música. La banda sonora corre a cargo de Michael Kamen, uno de mis directores de orquesta y compositores de cine favoritos. La música nos ayuda a introducirnos en el ambiente del antiutópico futuro, pero también a confundir realidad y sueño a medida que avanza la cinta.

Nota: 7. Es una película más que recomendada para los fans de la comedia británica, y también para los fans de la ciencia-ficción con ganas de ver algo diferente a la clásica superproducción de Hollywood. Para cualquier otro, merece la pena darle una oportunidad. Es de esa clase de películas de los ochenta que sin grandes pretensiones puede hacernos pasar un buen rato.

viernes, 8 de febrero de 2013

THX 1138






En mi vida he visto muchas películas de ciencia-ficción, pero pocas como THX-1138. Supongo que es lo que ocurre cuando dos genios como George Lucas y Francis Ford Coppola se juntan. La película cuenta la historia de THX 1138 y LUH 3417, su compañera de apartamento. Contradiciendo las normas de la pesadilla orwelliana que es la sociedad en la que viven, ambos se enamoran y plasman su amor de forma carnal, lo cual constituye un grave delito. A partir de entonces, ambos serán separados. THX emprende entonces junto con su amigo SEN 5241 (el cual también se enamora del protagonista, y siente envidia de la relación que tiene con LUH) una cruzada para liberar a LUH y escapar de las fronteras del Estado. 

Lucas configura en THX 1138 una opresiva sociedad en donde los humanos están rígidamente observados y controlados, donde las máquinas hacen el papel tanto de policías (de forma bastante cómica, he de añadir) como de sacerdotes. Por encima de ellos hay otros humanos, que mediante aparatos de vigilancia y sistemas de comunicación toman decisiones en tiempo real sobre la vida de cada uno de los ciudadanos. Sin embargo, el Estado no es perfecto. Hay accidentes laborales que merman la producción, lo cual supone que el Dios-Máquina Om inste a los ciudadanos a evitar dichos accidentes. Y a comprar más, lo cual resulta extrañamente anacrónico, como apuntará el revolucionario SEN. Por esta razón, creo que en cuanto a guión la película se merece un notable alto. Transmite un mensaje crítico claro, aunque use la estructura clásica de "rescate de la princesa de la cueva del dragón", aunque en este caso el dragón sea el Leviatán en el sentido más estrictamente hobbesiano. Igualmente, la película también se sirve del mito platónico de la caverna para ilustrar el crecimiento intelectual y moral de los protagonistas y el camino para liberar a LUH será también un camino de revelación y liberación.

En cuanto a aspectos más técnicos, Lucas y Coppola se han esforzado notablemente en que sintamos cierta claustrofobia y agobio viendo la película. La película combina largas escenas un tanto "densas" muy del estilo de Coppola, en las que parece que no pasa nada, pero en las que se dice mucho. Constantemente la acción se ve interrumpida por diálogos en "background" y muestras de pantallas en las que se registra el transcurso de la huida de los protagonistas, su situación, o las acciones que tomará el Estado para impedir sus planes. Todo ello contribuye a crear esa impresión de sociedad deshumanizada. 

Quizá si se quiere criticar algo de la película, es que es muy densa, existiendo multitud de escenas que son mera contextualización y que quizá distraen la atención del espectador de la trama principal. Por ejemplo, en mi opinión la escena de confinamiento de THX y SEN es innecesariamente larga. Pero bueno, es la mano de Coppola y se le perdona.

Curiosidades:
-Si veis como yo la edición "Director`s Cut", tal vez os deis cuenta de que algunos de los diálogos de fondo no tienen mucho sentido. En concreto, durante la persecución en la autopista puede oírse decir a un conductor anónimo "Creo que he atropellado un wookie".
-Se dice que la película es en cierto modo preludio a Star Wars en algunos de sus aspectos. No sé si dar crédito a este rumor, pero la estructura de la película incluye como la conocida saga un amor prohibido, fuerzas de seguridad bastante torpes, un sistema de gobierno opresivo, un robot que se asemeja muchoa C3PO y algunos otros detalles.
-Sí es cierto que en las películas de Star Wars se hace referencia en bastantes ocasiones al número 1138, que Lucas ha usado como talismán.  
-La película está basada en un corto que hizo Lucas durante su juventud:
-Pet Shop Boys hizo un homenaje a la película en él videoclip de su canción I Don't Know What You Want But I Can't Give It Anymore:

-Otros grupos que homenajearon la película son Nine Inch Nails y TOTO. Este es el homenaje de TOTO en su canción 99:



-El lenguaje de programación que usa la impresora es FORTRAN.
-Parte de los diálogos de SEN se basaron en discursos de Richard Nixon.
-La película se rodó en 40 días con un presupuesto de 777.000 dólares. Lucas quería rodarla en Japón, pero Coppola le dijo que no, para ahorrar presupuesto. Por esa razón, varias escenas de la películas fueron rodadas en localizaciones reales de San Francisco y Los Ángeles. A la Warner no le gustó el resultado y acortó la película de los 95 minutos originales a 86, que se incrementaría en otros dos minutos en la versión revisada.

Nota: 8. La película es un clásico de la ciencia ficción, y se trata de una excelente crítica de la sociedad capitalista, de su deshumanización y de su evolución hacia un sistema totalitario. Se trata de una película que todo fan del cine distópico de ciencia ficción debería ver, y una obligación para cualquiera que quiera aproximarse al joven George Lucas previo a Star Wars. No es la mejor cinta de su género, pero sin duda, se trata de una gran obra.  

martes, 2 de octubre de 2012

La Hora más Oscura



Me decidí a ver esta película ya que, en aquellos momentos en que Ridley Scott se limitaba a producir Prometheus, John Spaiths iba a ser su director, además de guionista. He de decir que la película ha superado mis expectativas, teniendo en cuenta los defraudados comentarios que me han llegado sobre Prometheus.

El argumento es sencillo: dos jóvenes programadores han inventado una aplicación que permite a los jóvenes encontrar pubs, discotecas y locales de moda, y encontrarse en ellos. Algo así como el Four Squares de la parranda, por así decirlo. Sin embargo, cuando llegan a Moscú se encuentran con que su idea ha sido robada por un compañero de equipo, debido a un tecnicismo legal. Deprimidos, intentan ahogar su tristeza en alcohol, cuando se encuentran a dos americanas en la discoteca. También está allí su recién adquirido enemigo, para su desgracia. Entonces, se va la luz. Cuando salen, ven que el apagón es total. En el cielo ven algo similar a una aurora boreal, y de pronto miles de luminarias comienzan a caer del cielo. Una de ellas cae cerca, y pronto comprobarán que estas luminarias están vivas... y no son amistosas. Entonces se desata el caos. Corren de nuevo al interior, y consiguen encerrarse en un almacén en el sótano de la misma. Sobreviven allí durante días hasta que se termina la comida. No les quedará más remedio que salir, y enfrentarse a las misteriosas criaturas alienígenas para huir de Moscú.

La película cuenta con unos efectos especiales decentes. Quizá en un guiño a Predator, vemos de tanto en tanto a los personajes desde la perspectiva de los alienígenas. La forma en que estos eliminan a los humanos, y hacen rebotar las balas, también resulta bastante conseguida. Los alienígenas en sí mismos, en cuanto podemos verlos, son bastante feos y su diseño es bastante pobre. El hecho de que no sean antropomórficos consituye la única nota original.

La cinta tiene a su favor varios aciertos interesantes en su guión, en cuanto a romper determinados clichés. Quizá la única "licencia de guión" que se hayan tomado es que todos los rusos que los protagonistas encuentran hablen inglés. Algo que según he comprobado por mi propia experiencia, es mentira. Pero bueno, entiendo que eso facilita la visibilidad de la misma al público americano. Los diálogos no son el fuerte de la misma, pero como película de acción, tampoco esperaba gran cosa en este aspecto.

La fotografía es bastante impresionante. Para mí ha resultado chocante ver completamente desiertos o semidestruidos lugares de Moscú en los que había estado. Supongo que para quien no haya estado en la ciudad, el efecto no será tan visceral, pero imagino que es igualmente sorprendente. Desconozco cuál es la razón de elegir Moscú como escenario. Tal vez para ahorrar presupuesto, pero en esto también es algo en lo que Spaiths ha roto otro cliché del género de las invasiones alienígenas.

Nota: 6. Me ha hecho pasar un buen rato y me ha parecido decente, dentro de su género. Rompe algunos clichés, lo cual es un toque de originalidad que le da cierta calidad.

miércoles, 11 de julio de 2012

In Time



In Time es una película de ciencia-ficción ligera, y una muy buena reflexión sobre la economía y la cultura capitalista actual. Quizá algunos cinéfilos puedan recelar de que Justin Timberlake sea el protagonista, sin embargo, lo cierto es que ha hecho un buen papel para ser menos concido en esto del cine que en su faceta musical. Tampoco digo que merezca un oscar, pero no desmerece el excelente trabajo de fondo que tiene toda la película. Empecemos el análisis.

En primer lugar, el argumento es, aparentemente, sencillo: en el futuro, el dinero con soporte físico ha desparecido. De hecho, el mismo dinero ha desaparecido. Ha sido reemplazado por el tiempo. Cuando un niño nace, se le implanta un sistema por el cual se mide su edad y cuando llega a los 25 años, deja de envejecer. No obstante, tiene un tiempo de vida limitado, el que figure en su "reloj". Se trata de un bonito contador que brilla en la oscuridad. El contador funciona en tiempo real, como es de esperar. Cuando llega a cero, el sujeto muere de paro cardíaco. El precio de los bienes se mide en tiempo, igual que los salarios y absolutamente cualquier cosa que pueda tener valor. Es posible transferir tiempo entre personas y también de una persona a un "contenedor" de tiempo. Nuestro protagonista es un trabajador de fábrica, el cual se levanta cada día con un día de tiempo: es lo más que puede ahorrar. Al finalizar su jornada, en un bar, se encuentra con un tipo adinerado, derrochando su dinero. Como es de esperar, llama la atención de los ladrones de tiempo que viven en el barrio, y éstos intentan atracarle. Sin embargo, nuestro duro y noble Will Salas (Justin Timberlake) le salva. Tras una persecución, logran ocultarse en una vieja fábrica. Ambos tienen una charla metafísica (de la que no haré spoilers). Cuando se despiertan, nuestro prota ve que ha recibido cien años y asiste impotente al suicidio de aquél al que había salvado. Esto será el catalizador de todo el argumento de la película, y del cambio que éste provocará en el sistema.

El filme cuenta con un guión más complejo de lo que se puede esperar a primera vista. Hay multitud de elementos que hacen la trama mucho más compleja, y se van revelando a medida que el prota va conociendo los entresijos del mundo en el que vive. Esta sociedad es un retrato cruel y oscuro de la nuestra propia. Hay varios aspectos que me han llamado poderosamente la atención. Uno de ellos es la estética. Han escogido una estética que recuerda a los años cuarenta, aunque "estilizada". Así, los coches, la ropa, la decoración... todo ello muestra la gloria y la decadencia de esa época. Sin embargo, los coches son eléctricos (un detalle que no es baladí, por cierto), y todo está fabricado de forma más eficiente, pero no por ello más barata.

Otro de los aspectos que me ha llamado la atención es el cierto énfasis que hace en hacernos patente que a pesar de que este futuro distópico no tiene fronteras nacionales, sí tiene unas definidas fronteras económicas. Esto es algo que refleja muy bien la actual Unión Europea, aunque también puede aplicarse a los EEUU (donde hay auténticas trifulcas a causa de las jurisdicciones fiscales de los Estados). A pesar de no existir fronteras, los peajes y costes de transporte separan a la población de unas regiones con otras, a veces de forma deliberada. O es la impresión que tengo, al menos.

Un punto no menos relevante de la película, tiene que ver con la aversión al riesgo de una sociedad forzada a un capitalismo que más que salvaje, es caníbal. La primera escena de la película ya nos pone sobre aviso, al mostrarnos el cadáver de un obrero y a nuestro protagonista y su amigo observándolo y hablando de ello como algo denigrante, pero habitual. En esta sociedad, la falta de seguridad hace que las personas desconfíen unas de otras, ya que cualquier persona (presuntamente) aprovechará cualquier ocasión que tenga para robar tiempo a otras, aunque haya ladrones de tiempo profesionales. No obstante, la aversión social al riesgo viene también de la clase alta, que se vuelve totalmente paralítica y rechaza cualquier actividad que suponga el más mínimo riesgo para la integridad corporal, ya que su inmortalidad depende de no sufrir daño alguno. Por eso lo tendrán tan difícil al tener a Salas como enemigo, cuando éste insistentemente ponga su vida en peligro.Sin embargo, encontrará un tenaz enemigo en Raymond Leon (Cillian Murphy, conocido por su papel en Origen), un Inspector de Tiempo enconado en mantener el orden a cualquier precio.

En resumen, es una película recomendable en estos tiempos, que puede ayudarnos a reflexionar sobre nuestro propio mundo y su funcionamiento. No esperéis grandes hazañas interpretativas por parte de Justin Timberlake, pero cumple en su papel. Creo que el papel más interesante de la película es el del Raymond. La evolución del personaje a lo largo de la película quizá sea uno de los puntos positivos en cuanto a interpretación respecto del resto, que interpretan papeles bastante planos. El verdadero mérito de la película está en la dirección de Andrew Niccol, responsable también del guión. Para los que no lo conozcáis, Niccol es un pedazo de director/guionista responsable de otras estupendas películas como Gattaca, El Show de Truman o El Señor de la Guerra (incluso pese a tener a Nicholas Cage como protagonista en esta última). Una muestra de cómo con un guión decente y unos actores mediocres es posible crear una interesante obra. Nota: 7.

domingo, 8 de enero de 2012

Sherlock Holmes: Juego de Sombras




Ayer fui a ver esta película, más por casualidad que porque creyera que sería una gran película. Debo confesar que su precursora me pareció una muy buena película, que me tuvo en vilo hasta el final. Y dicho final me pareció muy bien logrado. Además, este Sherlock Holmes tiene bastante más que ver con el original que con el que el cine clásico nos ha mostrado.

La película adolece de un primer problema que se hace evidente en los diez primeros minutos: el guión es bastante chapucero. Por no decir incluso malo. Aunque el dúo Holmes-Watson está igual de bien representado en la primera, y resulta igual de interesante e hilarante en ocasiones, el transcurso de la película es de una velocidad excesiva para mi gusto. Algunos detalles quedan sin explicar y luego son resueltos de forma trivial. Además, creo que el guión peca con excesivos giros de trama, que la hacen innecesariamente confusa.

Por lo demás, también puede achacarse a la película el abuso del tiempo-bala en las escenas de acción. Ciertamente hay un par de escenas en las que su uso me parece innovador y acertado con el fin de darle dramatismo a la escena (cuando un grupo de soldados alemanes dispara con una batería de artillería a los protagonistas, o el "combate intelectual" de Holmes y Moriarty).

En cuanto a fotografía y vestuario, ambos aspectos están cuidados al detalle. La recreación de la época es magnífica, y no me cabe duda de que esta película será candidata a premios en estos aspectos. La banda sonora también tiene un componente muy importante en esta película, en especial un par de piezas clásicas muy apropiadas por su significado en relación con la trama.

Curiosidades:
-Durante la película, hay un cartel de un laboratorio alemán con un rótulo en inglés.
-El libro del Profesor Moriarty "Dynamics of an Asteroid" que se ve en varias ocasiones durante la película aparece en la novela "El valle del miedo". Dos décadas antes de la publicación del libro, el Profesor Simon Newcomb publicó una serie de artículos con la misma temática, por lo que éste podría ser la inspiración del villano de la saga.
-Watson adopta en esta película el papel de narrador de la misma, papel que también tiene en las novelas.

Nota: 7. Una película entretenida, centrada en el enfrentamiento entre Holmes y Moriarty. No será una película que haga historia por sus innovaciones, pero es digna de ver para quien busque una película de acción con cierto toque de humor.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

El mundo que no fue (II): la invasión aérea


La idea de que los hombres pudieran atacar a sus vecinos en naves aéreas es muy antigua. Tan pronto como en el siglo XII a.C., diversos textos sánscritos recogieron en ellos los vimanas, "palacios" o "carros voladores" que transportaban a los dioses. También la mitología griega recogió esa idea, con el mito de Dédalo e Ícaro y sus alas mecánicas.

No obstante, el mito fue haciéndose realidad tras la llegada de la Ilustración. Aparecieron los primeros globos, y con ello comenzo la historia de la navegación aérea. Uno de los grandes fracasos de dicha historia fue el dirigible. Antes incluso de su desarrollo y utilización masiva, Julio Verne se adelantó (como tantas otras veces) al publicar Robur el Conquistador. En esta obra (que viene reflejada por la ilustración que encabeza la entrada), un pirata aéreo aterrorizaba a la población del mundo con ataques rápidos e imprevistos. Unos años más tarde se popularizaba su uso tanto civil como militar. H.G. Wells describía en La Guerra del Aire, en 1908, un conflicto militar usando aeronaves. No se imaginaba que muy poco tiempo después, en 1911, tendría lugar por un piloto italiano, Giulio Gavotti, el primer bombardeo de la historia contra el ejército otomano durante la guerra que ambas potencias mantenían en Libia. No fue muy glamouroso, ya que dicho "bombardeo" consistió en que el intrépido oficial se metió varias granadas en los bolsillos, que lanzó a un campamento enemigo desde su avión.


Giulio Gavotti, en su avión.

Curiosamente, el Imperio Otomano denunció la acción como una vulneración del Derecho de Guerra, aunque no fue escuchada. Gavotti ganó mucha popularidad, y la prensa convirtió al caballero de villano en héroe. No obstante, H.G. Wells concibía esa guerra aérea con dirigibles. Cosa que no ocurriría durante la I Guerra Mundial, que aunque vio algunos dirigibles de combate especialmente por parte de ataques alemanes a Inglaterra; la primera guerra aérea se libró con aviones, mucho más rápidos y versátiles. Sería el principio del fin del dirigible, escenificado por el abandono de la estación de atraque de aeronaves del Empire State Building para ser reconvertido en mirador turístico... tras el turbulento período de la crisis del 29, donde fue escenario de múltiples suicidios.


Escena de Sky Captain y el Mundo del Mañana (2004)


Otro gran mito de la ciencia-ficción fue el jet-pack o mochila-cohete. Apareció por primera vez en Armaggedon 2149 A.D., la primera historia de Buck Rogers, publicada en 1928. La idea no dejó de calar en los creativos ingenieros alemanes del III Reich, que intentaron crear algo similar. El proyecto Himmelstürmer (link en inglés) no llegó a lo que pretendía el mando militar de la Luftwaffe, soldados capaces de atravesar volando las líneas enemigas. No obstante, sí les permitió crear un dispositivo capaz de realizar saltos calculados de unos 60 metros, con el fin de enviar ingenieros militares al otro lado de campos de minas. Estos diseños quedarían obsoletos con la invención de las tácticas de paracaidismo durante la propia guerra.

Tropas alemanas "sobrevolando" el campo de batalla.

Puede que en otro universo paralelo Alemania hubiera conquistado Inglaterra con stürmtruppers equipados con mochilas-cohete salidos de zeppelines armados. Pero en este las mochilas-cohete son todavía algo totalmente carente de practicidad por el coste de producción y la alta especialización que necesita el "piloto".

A pesar de que los dirigibles son cosa del pasado (salvo con fines publicitarios), tal vez cabría plantearse su reutilización, utilizando técnicas modernas para su construcción y mejora. Se trata de un transporte más económico que un avión (en términos de tonelaje/autonomía tiene la mejor tasa después del transporte marítimo), es silencioso, menos contaminante y requiere infraestructura prácticamente nula para su aterrizaje y despegue. Por esta razón en los últimos años y con el petróleo más caro que nunca, se comienza a pensar en transportes alternativos. El dirigible está entre ellos. Así, el ejército de los EEUU ha mostrado cierto interés en su utilización para el transporte de material militar en territorio enemigo, con el proyecto Millenium Airship. En el caso del uso civil, hay algunas iniciativas, como la del SkyHook JHL-40, un dirigible destinado al transporte de carga en áreas remotas. Respecto del transporte de pasajeros, en este artículo se citan algunas iniciativas de tipo turístico.

¿Volverán los dirigibles a surcar los cielos? Tal vez esta sea una buena idea para "reflotar" (¡en sentido literal!) nuestro maltrecho sector turístico. A una velocidad punta de 200 km/h, un dirigible podría cubrir un hipotético trayecto Santander-Plymouth en unas cuatro horas y media, bordeando la costa francesa, y a un coste mínimo, tal vez incluso cero, si se materializan las iniciativas de instalar placas fotovoltaicas para alimentar los motores.