sábado, 31 de julio de 2010

RIFTS - Aventuras en el Nuevo Oeste


Es hora ya de un nuevo resumen de las últimas dos sesiones de mi crónica de Rifts. En la última sesión, los personajes se habían encontrado en la tesitura de rendirse ante Ozymandias, y rendirle pleitesía, tal y como pedía. Y eso es exactamente lo que ocurrió, con cierta resistencia por parte de Malcolm. Ello satisfizo enormente a Ozymandias, el cual les encargó contactar con la Coalición, para saber por qué motivo estaban "merodeando" por los límites orientales de su reino. A cambio, accedió a la demanda de los protagonistas de cederles un equipo geológico de sensores, que les permitiría detectar el estroncio. Se dirigieron a las coordenadas que Ozymandias les indicó, y allí entablaron contacto con el Teniente Toller Kimborough, un oficial de la Coalición bastante joven, y relativamente tolerante. Éste les ofreció trabajar para la Coalición, investigando un extraño fenómeno paranormal en el oeste de Kansas, a cambio de la misma máquina. Por supuesto, aceptaron. Tras comunicar a Ozymandias el propósito de los "Dead Boys" de Kimborough, éste les "prestó" la máquina que necesitaban, por el plazo de una semana. Por supuesto, que no se la piensan devolver.

A continuación, el grupo decidió volver a la base, donde se relajaron, bebieron e intimaron tanto entre ellos como con algunos personajes de la base, como Zoey Gordon, bella y excelente mecánica de tan sólo 19 años, hija del brillante aunque excéntrico Prof. Moebius Gordon, y casada con el Teniente "Tim" Sanders, un Juicer de la base. Esto último fue algo Malcolm averiguó tan sólo después de acostarse con la joven... Por otra banda, Kim "Blackjack" Harris intentó desplumar a Jet y Ellen, pero al final se apiadó de los dos (un tahúr como él no disfruta desplumando a novatos), y simplemente les enseñó algunos trucos para jugar al poker. Por su parte, River y Jimmy, bueno, intimaron entre ellos.

Al día siguiente, con cierta resaca de la noche anterior, todos menos River (enfrascada en cierto experimento del que no quiso dar información) se reunieron con el Comandante William "Sheriff" Swift, con el objetivo de decidir el próximo curso de acción. Este les advirtió gravemente que confiaba en ellos para la misión, pero que debían darse cierta prisa: sólo les quedaban suministros para cinco días. Ellen, acertadamente, propuso que se hiciera racionamiento, lo cual extendería la duración de los suministros. "Aún así, dáos prisa", replicó Swift. Con lo cual, los jugadores decidieron que la mejor opción era dirigirse al norte y probar suerte en Nebraska.

El camino fue relativamente tranquilo, pero ya durante el mismo comenzaron a notar extrañas anomalías climáticas. Hacia el anochecer, pararon en un pequeño pueblo, Oak Hills. Allí, en la taberna, una docena de personas bebían con los ánimos bastante caídos. Jet, Ellen y Jimmy entablaron conversación con el tabernero local, un hombre de ascendencia irlandesa llamado John Sheridan, mientras que Mal vigilaba fuera. Sheridan les contó que estos cambios de clima se venían produciendo desde hacía unos tres meses. Un hombre de la taberna, un comerciante llamado Barlow les dijo que los rumores decían que la causa era una máquina que había aparecido en el cielo por esa época. Al cabo de un rato, Ellen relevó a Malcolm en la vigilancia, momento en el que hizo aparición un hombre con algo semejante a un uniforme, y con una brillante estrella de cinco puntas en su pechera. El Sheriff Jordan Fisk, un joven de unos veintitantos años, muy alto, y con gafas de sol (pese a ser casi de noche). Muy burdamente, intentó ligar con la joven, mientras le sonsacaba información sobre el grupo y su propósito. Invitó a la joven a su casa, pero al rechazar ésta, se despidió cortésmente, y se retiró saludando con su sombrero.

Por la noche, los protagonistas se instalaron en el hotel, y recibieron una inesperada visita. El Sheriff, junto con dos matones armados con escopetas, intentaron entrar en la habitación de Jimmy, quién sabe con qué oscuro propósito. Sin embargo, fueron descubiertos, a lo que siguió una escena de "tablas mexicanas" en el pasillo del hotel. Finalmente, el Sheriff y sus hombres se retiraron al salón del hotel, donde Ellen y Malcolm, primero, y luego también Jimmy se les unieron. Tras más tensa conversación, el Sheriff y los suyos se retiraron. Por la mañana, los héroes tomaron de nuevo su camino hacia el norte. Jimmy se encontró una multa de aparcamiento en su armadura de Glitter Boy, que por supuesto, no pagó.

Durante el camino al norte, se encontraron con un área calcinada, con varios cadáveres en su interior. Por lo que pudieron averiguar, se trataba de varios hombres de Northern Gun, un país situado al norte, enviados para lo mismo que ellos. Probablemente murieron por combustión espontánea de uno de ellos que iba en el centro.

Finalmente, ante ellos, orgulloso se alzaba en el cielo la extraña máquina. Probablemente, de origen alienígena. Jet consiguió averiguar que la máquina succionaba energía del nexo de líneas de ley que se encuentra inmediatamente debajo. Jet decidió entonces acercarse volando astralmente para espiar. Sin embargo, no sospechaba que al poco de echar un vistazo, se formaría en el nexo un extraño "fenómeno climático" denominado "maelstrom dimensional", el cual abrió un portal que lo succionó en su forma astral. Los demás, tan sólo vieron un fogonazo de tenue luz verde.

¿A qué extraña dimensión habrá ido a parar Jet? ¿Conseguirá volver? ¿Cómo reaccionarán sus compañeros? La respuesta, en la próxima edición.

martes, 27 de julio de 2010

Spanischmann in Deutschland #8: Frühling!


Y llegó la primavera a Alemania. Y la primavera, en Alemania, es tiempo de celebración, y no sólo porque la nieve se derrite, los bosques florecen, y los ríos vuelven a sonar con su corriente. Por toda Alemania, se hacen en casi cada pueblo la Fruhlingsfest. El origen de esta fiesta está en antiguas tradiciones germánicas de origen pagano, aunque prácticamente cada cultura celebra a su modo la llegada de la primavera. En Alemania, estas fiestas suelen ser "fiestas del vino", mientras que en octubre se celebran las Oktoberfest, que son "fiestas de la cerveza". En ambas, no obstante, ambas bebidas son consumidas en cantidades ingentes, junto con platos típicos como distintos tipos de Wurstchen (salchichas), así como el Schweinhax (codillo de cerdo) típico de Baviera, y otros. Toda fiesta tiene siempre a una orquesta y son frecuentes también los espectáculos de cabaret. Por lo demás, las fiestas son como en cualquier otro lugar del mundo: atracciones como la noria, la montaña rusa, la tómbola, el tiro al blanco... Todas ellas son omnipresentes, y los alemanes, en especial los niños, disfrutan de ellas. Cabe decir que la tómbola no es ni la mitad de divertida sin aquello de "¡otrooo perrito piloto para la señora... hoy tiramos la casa por la ventana!" y frases parecidas. En Alemania, es un concurso serio. Como todas las cosas serias que hacen los alemanes, incluso para divertirse.

En Augsburg tuve ocasión de ir a una Frühlingsfest muy especial. Cada año, la Asociación Bávara de Comerciantes Japoneses (esponsorizada por cierto Zaibatsu japonés, vinculado a la familia Hosokawa, dueños, entre otros tesoros, de los manuscritos originales de El Libro de los Cinco Anillos) celebra un festival japonés en el Jardín Botánico de la ciudad. El festival fue una excelente muestra de la cultura japonesa, con exposiciones de arte tradicional, muestras de cocina, de artes marciales, números musicales y de danza... Aunque duró un sólo día, y fui solo, lo pasé como un enano. Aunque buena parte de los miembros de la organización y de los artistas invitados eran japoneses, quedé (agradablemente) bastante sorprendido la cantidad de alemanes vinculados a la cultura japonesa de alguna u otra forma: desde estudiantes de artes marciales, espertos en ceremonia del té, a mangakas y otakus.

Mención aparte merece el Plärrer, las fiestas de Augsburg, que también son en primavera. No porque la fiesta tenga nada especial respecto de las otras Frühlingsfest que he descrito, sino más bien porque la primera vez que fui, fue uno de los días más caóticos de mi vida: perdí mi mp3, conocí a una chica estupenda, encontré dinero, le salvé la vida a un ciclista inglés borracho... Un despropósito. Y todo ello mientras intentaba que un grupo de unos doce españoles fueran del punto A (la carpa en la que estábamos dentro del Plärrer) a B (uno de mis pubs favoritos en Augsburg, el Weiß Lamm). Al inglés también lo conocimos durante la fiesta, y al bueno del hombre, no se le ocurrió otra cosa que volver a casa en bicicleta. Una opción común y bastante recomendable en una ciudad alemana... si no vas borracho perdido, claro. El hombre nos saludó, mientras se iba, y se cayó de la bicicleta, golpeándose la cabeza contra el bordillo de la acera. Yo, que era el único que hablaba alemán, tuve que correr en busca de los servicios de emergencia, mientras mis amigos y un amigo suyo (creo que alemán), lo atendían. La ambulancia tardó menos de un minuto en llegar. Respecto de la chica, nos vimos una vez más en Viena (viaje que hice durante las fiestas de primavera), lo cual fue el inicio de una hermosa amistad. Y respecto de mi mp3... bueno, tuve que comprar uno nuevo, que es el que tengo actualmente. Gracias a eso, he comenzado a escuchar música que antes no escuchaba, dado que al principio tuve que contentarme con música alemana, más lo poco que tenía en mi ordenador. Supongo que, a fin de cuentas, salí ganando, aunque cuando llegué a mi casa a las tres de la madrugada, tenía ganas de una inyección letal. En cualquier caso, aquél fue un día que no olvidaré en el resto de mi vida.

La semana siguiente volví al Plärrer, y fue otro día también significativo, porque esa vez fue la primera de muchas Stammtisch del grupo de estudiantes internacionales de la ciudad (y amigos). En ellas conocí a mucha gente, y tuve algunos de los mejores momentos de mi estancia en Alemania. Además, pude conocer algunos de los mejores restaurantes de la ciudad, y probado algunos platos típicos de Baviera. Gracias a AEGEE por ello, en especial a tí, Gabi, que espero que estés leyendo estas líneas.

Con una lagrimilla en el ojo, al recordar a todos mis amigos de Augsburg en las fiestas de primavera, me despido. Pero tal vez, en octubre, nos volvamos a ver... Si los hados del destino me lo permiten, claro.

viernes, 2 de julio de 2010

It's a brave new world


Imagináos un mundo lleno de maravillas tecnológicas. Un paraíso en la Tierra. Somos humanos quienes lo hemos creado, así que no podría durar. Primero hubo pequeñas riñas y desconfianza. Eso llevó a los distintos Imperios de la Tierra a desarrollar nuevas armas. Como suele ocurrir, llega el momento en que alguien tiene la tentación de usarlas. Y así fue como un pequeño incidente entre Colombia y Venezuela dio inicio a la III Guerra Mundial, la primera que se libró con armamento atómico. Podría haber destruido totalmente la Tierra, de no ser por un factor inesperado. "El efecto Lazlo".
Victor Lazlo era un periodista de tres al cuarto. Nacido en Canadá, a finales de los años 70, Lazlo era un cronista especializado en parapsicología. Durante sus investigaciones, desarrolló la teoría de que todo ser vivio contiene cierta cantidad de energía psíquica. Esa energía cambia a lo largo de la vida de un sujeto, teniendo un súbito pico en el momento de la muerte. Cuando mucha energía de este tipo se libera, se producen fenómenos paranormales. Así ocurrió en el escenario de toda gran conflagración bélica en la historia de la Humanidad. A este efecto se le conoce en su honor como "Efecto Lazlo". Escribió y predicó una serie de apocalípticas profecías en su eciudad natal de Calgary, Canadá. Aunque llegó a tener algunos seguidores, fue reputado como un sectario loco y peligroso, y perseguido por el gobierno. Él decía que, si se producía una Tercera Guerra Mundial, sería el fin de la Humanidad, pero no bajo el fuego atómico, sino bajo hordas de demonios salidos de portales dimensionales. Pocos le creyeron. Sin embargo, de alguna manera, cuando la III Guerra Mundial comenzó, desapareció, dejando un misterioso mensaje a sus seguidores: "Me voy para ver cumplidas mis profecías. Pero volveré para liderar a la Humanidad a una nueva era de prosperidad sin límites, en la que ciencia y magia se unirán de la mano, y servirán al hombre, no al contrario". Desde entonces, sus seguidores esperan pacientemente su regreso.
Y las profecías de Lazlo se cumplieron, punto por punto. Las hordas de demonios, el fuego saliendo de los volcanes, la Atlántida resurgiendo de los océnanos, la muerte llegando desde el mar en forma de violentos maremotos... Podría haber sido el fin, pero de alguna forma, fue el principio de una nueva era. Costó cientos de años levantar a la Humanidad de la Era Oscura. Sin embargo, tras cien años de relativa paz, la Humanidad vuelve a ser la raza dominante en la Tierra. Pero es una Tierra diferente, rebosante de energía mágica, reconvertida en el centro del multiverso, llena de portales, líneas de ley y grietas dimensionales. Llena de horrendos secretos tecnológicos de la era pre-apocalíptica. Llena de aliens, demonios, y toda clase de monstruosidades y maravillas. Es un valiente mundo nuevo. Como una fruta madura, está preparada para caer y pudrirse, o para dar a florecer su fruto con las semillas de esperanza que suponen los bolsillos de civilización repartidos por el globo. ¿Está la humanidad preparada para el reto?

Esta es la historia de fondo del juego de rol Rifts. Y en este mundo nacen los personajes jugadores, en Ft. Riley, Kansas. Fort Riley es un antiguo refugio nuclear construido en el siglo XX, y reformado en el siglo XXIII tras el fin de la Era de Oro. Luego vino la Guerra Nuclear, y tras ella, el Apocalipsis. Ft. Riley se conviritió en uno de los pocos bolsillos de civilización que resistieron a la Era del Caos, aunque al coste de aislarse casi herméticamente del mundo exterior.

Los protagonistas fueron contactados por el Sheriff Swift, el encargado de la seguridad del complejo. Swift es a la vez comandante militar y guardián de la ley. Es un hombre de unos cuarenta y cinco años, de pelo rubio, con algunas canas y barba corta. Swift reúne a los PJs y les comunica que tiene una misión para ellos. Las reservas de estroncio, un mineral fundamental en los cultivos hidropónicos que constituyen la base de la alimentación de los habitantes de Fort Riley. Por lo tanto, se les proporciona equipos sensores con los que detectar la presencia del mineral en el subsuelo. El único problema es que el mineral suele presentarse cerca de los nexos de líneas de ley, lugares en los que se cruzan corrientes de energía psíquica potencial. Estos lugares son extremadamente peligrosos porque en ellos suelen formarse vórtices dimensionales de los que puede salir casi cualquier cosa... O ser absorbido por ellos hacia lugares impensables.

Los personajes son los siguientes:
-Malcolm Reynolds, un técnico militar. Es un cuarto hijo, lo cual significa que sus padres pidieron un permiso especial para tenerlo, por las restricciones a la natalidad en Ft. Riley. Esto se debe a la esperanza de que su hio naciera dotado de capacidades psíquicas con antecedentes comprobados en la familia. Y aunque nunca llegó a ser un "Fusiona-mentes", sí mostró desde joven una aptitud innata para "comulgar" con las máquinas.
-"Big Jimmy" (Jim Thule), un Glitter Boy. El Pequeño John siempre estuvo un tanto acomplejado por su estatura, por eso decidió que algún día los sobrepasaría a todos de alguna forma. Y lo logró, cuando ganó su derecho a pilotar una de las brillantes armaduras de combate de la base. Ahora es el puño de hierro del grupo, fuerza que usa con honor, aunque siempre bajo sus propias reglas.
-Ellen Ripley. Se trata de una gran mujer, en muchos sentidos. Su fortaleza tanto física como de carácter la convirtieron en una ruda exploradora.
-Jet es una nota exótica dentro del grupo, al ser un caminante de las líneas de ley. En una palabra, un mago. Sus conjuros puede que no sean impresionantes, pero él sueña con alcanzar un gran poder algún día.
-River Tam es la otra nota exótica del grupo, en varios sentidos. En primer lugar, por ser una mutante, de aspecto reptiliano. En segundo lugar, por sus extrañas habilidades que combinan magia y ciencia. Un auténtico producto de la época, River lucha por ser aceptada en un mundo que rechaza la magia, la tecnología y los mutantes.

Este pintoresco grupo empezó su camino yendo hacia el norte. Tras un pequeño percance con cierto pequeño dinosaurio que buscaba algo que zamparse a la boca, la noche transcurrió plácidamente (especialmente para Jet y Big Jimmy). Más hacia el norte se percataron que iban en la dirección equivocada, y rectificaron el rumbo. Al sur de Ft. Riley llegaron a cierta montaña tras pasar un pequeño pueblo en medio de las ruinas de una ciudad llamada Junction City. En la montaña, donde se hallaba el nexo de líneas de ley más cercano, un grupo de humanoides insecto los recibieron poco amigablemente (destruyendo su vehículo). Tras conseguir un vehículo de repuesto (y recibir de paso la bronca de Swift), volvieron a salir con rumbo al pueblo. Allí, unos humaoides reptilianos (de origen presumiblemente alienígena), los recibieron con pocos humos, y los condujeron al centro del pueblo (amenazando a inocentes si no lo hacían). Allí, fueron conducidos al Saloon, donde al poco rato, entró un atractivo hombre rubio vestido con armadura dorada, capa púrpura, corona también dorada, y el símbolo del "Ojo divino" grabado en la pechera de la armadura. Al cinto, llevaba una espada y una pistola. Se presentó ante ellos con el famoso pasaje del poema de Percy B. Shelley "Yo soy Ozymandias, Rey de Reyes. Arrodilláos ante mí, y perded toda esperanza, pues este es mi reino."

Y con la boca de los jugadores todavía abierta, se terminó la sesión. ¿Qué les deparará del encuentro con este extraño personaje? ¿Quienes son los hombres-lagarto al servicio de "Ozymandias"? ¿Y los insectos? ¿Porqué protegen la montaña? Todas estas preguntas y muchas más hallarán su respuesta en el próximo capítulo.

jueves, 3 de junio de 2010

Spanischman in Deutschland #7: Viena

Se ha hecho esperar, pero he aquí el relato de una de las mayores aventuras que he vivido hasta ahora. Era la primera vez que viajaba solo, tan lejos. Por supuesto, estaba bastante nervioso, así que dejé todo bien atado. El viaje desde Augsburg a Viena fue como la seda. Como tenía entonces algo de trabajo, aproveché el mismo para terminarlo. Me sentí como un auténtico yuppie, buscando asientos con algún enchufe cerca para mi portátil. Algo que resulta toda una utopía en España, en Alemania no es tan raro. Ahora a mi vuelta he descubierto que están siendo incorporados en los nuevos trenes. Ya iba siendo hora.

Y llegué a Viena. Encontrar mi hotel no fue (demasiado) difícil. Mi apartamento era realmente grande y cómodo. Además, estaba cerca del centro, pero en un lugar muy tranquilo. Además, fue muy barato. En fin, ideal. Tras instalarme, y darme una ducha, no tardé en salir a dar una vuelta, y ver Viena de noche. No quedé en absoluto defraudado. Es una ciudad mágica, tiene algo especial. No en vano fue la capital de dos imperios. Por la tarde estuve paseando por la ribera del Danubio, e incluso tuve ocasión de ir a una playa artificial allí. Finalmente, por la noche tuve la oportunidad de ver una función de teatro-cabaret "underground". Fue muy divertida.

Los siguientes días estuve visitando palacios y museos diversos, en concreto el Schönbrunn, el Hofburg, y los Apartamentos Imperiales. Sobre ello, puedo decir que quedé ampliamente asombrado por las figuras del Emperador Francisco José I y por la de su esposa, la (trágicamente) famosa Emperatríz Sisí.

Sobre el primero, quedé agradablemente impresionado su carácter trabajador y patriota. Se consideraba a sí mismo "el primer funcionario del Estado", y en consecuencia, trabajaba desde las primeras horas de la mañana hasta altas horas de la noche. Además, nunca denegó audiencia a nadie, sin importar su clase social o procedencia, toda persona tuvo en su momento, audiencia con el Emperador. Además, fue un hombre dedicado en cuerpo y alma a la paz. Al contrario que otros Estados de Europa, Austria-Hungría fue el único que no buscó crear colonias. en África, o Asia En palabras suyas, "¿Cómo puedo pensar en expediciones coloniales, cuando nos rodean y miran hambrientos Alemania, Rusia, y Francia?" Otro detalle que muestra su carácter es su despacho. En él, los invitados a audiencia, sin importar que fuera el campesino más humilde, se sentaban en ricos sillones. Él, sin embargo, utilizaba una simple silla de madera. No voy a negar que siempre me he mostrado contrario a la monarquía. No obstante, incluso con su alta cuna, fue un gobernante que reconoció que su poder provenía del pueblo, y se mostró toda su vida como su servidor más leal. Pocos políticos electos en la democracia de nuestro siglo se comporta de esa manera.

Acerca de Sisí... sobre ella hay autnénticos mares de tinta escritos. No obstante, sí destacaré unos pocos detalles que me impresionaron sobre ella. En primer lugar, el hecho de que se hiciera un tatuaje en un hombro. Sólo una prueba de su carácter progresista. Aunque siempre evitó la política, intercedió ante su marido por la independencia de Hungría. Aunque los húngaros no consiguieron lo que buscaban, Sisí sí evitó que el Parlamento enviara al ejército para acabar con los rebeldes y que su marido, el Emperador Francisco José dictara un estatuto muy amplio de autonomía para los húngaros. Sisí fue, toda su vida, una mujer independiente. Algo que no gustó nada a su suegra María Victoria, pero que tampoco pudo evitar. Aunque Francisco José amó su esposa toda su vida, Sisí no la correspondió, y terminaron por vivir completamente separados, con Sisí atendiendo lo justo a sus obligaciones como Emperatriz. El resto del tiempo lo pasó viajando. Y fue en uno de esos viajes, cuando fue asesinada por un anarquista italiano, que de hecho, no tenía planeado matarla. Simplemente, un desliz ocultando la identidad de la Emperatriz propició que se hiciera pública su presencia. En ese momento, su asesino decidió cambiar de objetivo, por un "pez" mucho más gordo.

Algo que me llamó mucho la atención de Viena son la cantidad de perros que hay. Aproximadamente el 60% de los vienenes tienen perro, y éstos tienen permiso para entrar en casi cualquier sitio (menos en los supermercados). Pero, a pesar de lo que se podría pensar, las calles están impolutas. Se ve que allí tienen más conciencia a la hora de sacar a los perros de paseo.

Y por supuesto, no perdí la ocasión de probar la melange, el café típico de Viena. Pocas veces he probado un café tan bueno!

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Sobre noticias diversas, espero que ahora que por fin he regresado de mis viajes, pueda publicar muchas cosas que tengo en mi cabeza y apuntes. Paciencia, eso sí. Pronto empezaré a publicar el relato de una nueva partida de rol, en este caso, de Rifts, un juego de rol de ciencia ficción y horror sobrenatural. Además, tengo pensada la continuación de "El Agente" y de "La Leyenda del Prisionero".


viernes, 21 de mayo de 2010

La Leyenda del Prisionero - Episodio III, "Mucho más que un libro"




El joven Johann no dejaba de estar asombrado por el libro que el noble elfo le tendía. Sentía algo especial en él. Como abogado, muchos tomos incunables habían pasado por sus manos. Viejos pergaminos relatando precedentes legales y jurisprudencia que se databa siglos atrás a los primeros años del Imperio. Sin embargo, había algo en aquelo libro, que transmitía una cierta sensación de poder.
-Cuídalo bien. No es un simple libro. Este libro contiene nuestras leyes, que son las leyes del mundo. El conocimiento de esas leyes es... delicado. Permite llevar a cabo proezas sobrehumanas.
Johann pronto comprendió lo que el elfo quería implicar, con aquello.
-¿Queréis decir que este libro permite aprender a hacer magia?
-En realidad, la magia verdadera es algo más complejo que eso. Pero lo que contiene este libro permite... los primeros pasos.
-Entonces, ¿vos sois un mago?
El elfo asintió con la cabeza.
-Los magos somos los pilares de la comunidad élfica. Servimos como consejeros, médicos, jueces y sacerdotes.
Johann tuvo entonces una idea. Más que una idea, una revelación. Siempre había buscado la forma de salir de aquella ciudad e instalarse en la capital. Por supuesto, ahora la solución estaba en sus manos.
-¿Un humano podría llegar a convertirse en mago?
-No veo porque no, aunque dudo que pudiera tener entre los humanos el mismo papel que entre los elfos. Y seguramente muchos magos elfos sospecharían de él. Pero realmente, no hay nada que impida explícitamente que un humano emprenda la senda del mago, salvo porque es un camino largo, y los humanos no tenéis paciencia.
-Nuestra vida es corta, pero también aprendemos rápido. ¿Me aceptarías como alumno tuyo, Fearuin de la casa Borandor?
-Hace tiempo que no tengo ningún aprendiz. Y desde luego nunca uno humano. Sin embargo, estos son tiempos de cambio. Lo haré, pero sólo si respondes correctamente a la siguiente pregunta. Imagina que eres un mago, y puedes realizar grandes prodigios con tu poder. ¿Qué harías con él?
-Crear un mundo mejor. Más justo.
-¿Cómo?
-Usaré mi poder para luchar contra las injusticias, no deshaciéndolas, sino convirtiéndolas en imposibles. Si en verdad el mago conoce las leyes del mundo, y las usa en su favor, entonces como mago retornaré el favor creando justicia.
-Vaya, buena respuesta -dijo el elfo, con una mueca que podría ser un atisbo de asombro-. ¿Quién te ha enseñado eso?
-Simplemente he sustituido la palabra "fiscal" por la palabra "mago" del juramento que se hacía en la ceremonia de nombramiento en tiempos antiguos, antes de que la Iglesia de Hesperus tuviera el privilegio de nombrarlos, claro.
-Curioso. Muy bien, Johann Holzmann. Acepto convertirme en tu maestro de arcanomía.
-"¿Arcanomía?"
-Significa "nombre antiguo", y es como designamos en tu idioma al arte de alterar la realidad a voluntad. Tu primera lección es que todo tiene un nombre. Puede que algunas cosas se llamen de varias formas, pero cada cosa tiene un nombre auténtico. Y los nombres auténticos son la base del alto élfico, que hoy en día sólo se usa en ceremonias solemnes, en grimorios como el que tienes entre las manos, y para la fabricación de objetos arcanos.
-Comprendo. ¿Cuándo empezamos?
-Mañana por la mañana. A primera hora. Ahora, vete.

Una vez Johann se marchó, un sirviente entró en el patio sin hacer ningún ruido. Hizo una reverencia ante el mago, y éste le dijo que se irguiese.
-No lo pierdas de vista, y sobretodo, no permitas que pierda el libro.
El sirviente hizo una nueva reverencia, y se marchó tan silenciosamente como había llegado.

Johann volvió a su casa, con el libro en su mano. Lo metió en una bolsa de tela, y fue a visitar a Beriadan. El elfo seguía igual que la última vez, si acaso un poco más demacrado, lo cual, teniendo los elfos ya una piel clara por naturaleza, le daba un aspecto de ultratumba. Nunca había pensado que un elfo pudiera tener un aspecto tan cadavérico y demacrado. Decididamente, debía poner fin a aquello.
-Tengo buenas y malas noticias. La buena noticia es que creo que puedo sacarte de aquí. La mala es que debo aprender a leer alto élfico, y eso puede llevar cierto tiempo. No obstante, quizá tú puedas ayudarme.
Johann sacó el libro de la bolsa, y se lo tendió al elfo. Éste lo miró con atención. Luego miró al humano con estupor.
-¿Cómo lo has conseguido? Se supone que no deberías tener un libro como este.
-Salvo que un elfo me lo entregue voluntariamente, ¿no?
Beriadan lo miró de nuevo, con rechazo, pero sin decir nada.
-¿Dónde habla de esa ordalía que dices?
El elfo comenzó a pasar páginas, subvocalizando en su idioma, y pasando el dedo línea a línea. Luego pasaba capítulos enteros, volvía atrás. Johann se armó de paciencia, y esperó, mientras sacaba un cuaderno, un tintero, y su estilográfica. Se sentó en la única silla, y posó el cuaderno sobre sus rodillas. Finalmente, el elfo se detuvo en una página, y dijo simplemente:
-Aquí.
-¿Puedes traducirlo en voz alta?
Beriadan miró con fastidio a Johann.
-Vuestro idioma es bastante limitado para poder comprender todo el significado que aquí se contiene, pero lo intentaré. Seguramente no será más que una vaga sombra del texto original.
-No importan, bastará.
El elfo comenzó a leer, y Johann tomó nota de todo en su cuaderno.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Panopticon III: Una prisión para tu mente


El Panopticon es una prisión para la mente. En un artículo anterior de esta serie, mencioné que en el mundo actual, todos somos prisioneros y carceleros en este nuevo modelo social que es el Panopticon. No obstante, aquellos que creen tener las llaves se empeñan en crear barreras para la mente. Esas barreras actúan como espejos, y nos impiden ver su culpabilidad, al reflejarla sobre nosotros. La reeducación de los prisioneros es tan importante como su cautiverio. No se trata sólo de hacerles saber que están encerrados, si no de hacerles creer que son los responsables de su confinamiento intelectual. En otras palabras, se trata de obligarles a aceptar el Leviatán en aras de evitar el caos. De enseñarles a amar al Gran Hermano.

Esto viene, en parte, a raíz de de la nueva Ley General Audiovisual. De acuerdo con ella, la violencia y los contenidos sexuales se limitan severamente, así como la emisión de concursos de azar. No es que esté en contra de estas medidas. Lo que me parece grave es que necesitemos una ley para regular esas cuestiones. Y lo que temo es que esa ley se aproveche para crear una corriente de pensamiento. Para constreñir la libertad de pensamiento y opinión, mediante la clausura selectiva de programas de televisión "indeseables" para el gobierno.

Sin embargo, no es la única medida política que me lleva a sostener lo dicho en el primer párrafo. El Tratado ACTA, que se ha intentado mantener en secreto por todos los medios posibles, constituye un acuerdo mundial en contra de la falsificación y la piratería. Todo correcto en la superficie. Sin embargo, navegando en el interior del texto, nos encontramos con que pretende la desconexión de los usuarios sospechosos sin intervención judicial. ¿En qué clase de mundo se toman medidas represivas sin juicio ni proceso? Y eso no es lo peor. Una vez más, estamos con un instrumento legislativo que puede ser usado como arma de represión contra la libertad de pensamiento.

Panopticon es una cárcel para tu mente. Ellos pretenden tener la llave, pero lo que no saben es que no hay llave, ni cárcel. La puerta está abierta a la imaginación. Usémosla para derribar a aquellos que pretenden encerrarnos en el Panopticon. Un ejemplo de ello es Tyrannybook, una red social creada por Amnistía Internacional Portugal, con el fin de compartir información sobre aquellos "tiranos" que violan sistemáticamente los derechos humanos. El espíritu de la página (cuyo diseño y funcionamiento es extremadamente parecido a Facebook) es que la información es poder, así que si gente común comparte información cada día, puede llegar a tener un gran poder con el que cambiar el mundo para bien. Por supuesto, me he unido entusiastamente a esta causa. Si quieres añadirme como aliado, aquí está el link a mi perfil. Además, dirijo un grupo dedicado a luchar en favor de la neutralidad de la Red.

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NOTICIAS:
En otro orden de cosas, pronto habrá nuevas entradas sobre la Leyenda del Prisionero, y el esperado retorno (al menos por mí) de El Agente. También habrá nuevos relatos de mis viajes. En concreto, el próximo estará dedicado a Viena. Este fin de semana el destino es Lindau, y posteriormente Begrenz, en Austria. Será la primera vez que atravieso la frontera de un país en barco, así que promete ser un momento emocionante.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Füssen, el hogar de un monarca delirante


Érase una vez un monarca que no amaba su época Aquel hombre, que se creía elegido por Dios para gobernar, soñaba con historias de caballeros y grandes hazañas. Y puesto que era rey, mandó construir un castillo en el que tales hazañas tuvieran lugar... o al menos, en el que fueran recordadas. Ese lugar es Neuschwanstein, el mayor de los tres castillos construidos por Ludwig II de Baviera, último rey de ese país. Difícilmente podría aceptar a alguien que gastaba el dinero de su pueblo en semejantes excentricidades como la construcción de castillos medievales en una época en que los automóviles comenzaban a hacerse populares, y los primeros teléfonos también estaban en funcionamiento. De hecho, sorprende cómo el castillo está dotado de grandes avances de la técnica para el momento: ventanas de aluminio, calefacción e iluminación eléctrica, teléfono en los aposentos del rey... Para luego llegar a la sala del trono, ricamente decorada en oro, con frescos que recuerdan las hazañas de Parsifal, el caballero de la Corte del Rey Arturo. Si se puede describir Neuschwanstein con una palabra, es "ucrónico". Tal y como se podría describir al propio Ludwig II, un hombre que nació fuera de su tiempo.

Ludwig II quería todo a un tiempo. Quería ser un monarca católico medieval, y ser homosexual. Amaba la tecnología y las comodidades de la era moderna, pero se construyo un castillo en una colina, en un lugar casi inaccesible. Su médico y psiquiatra le diagnosticó esquizofrenia paranoide. Sin embargo, como decía el lema de la película de Tony Scott "Enemigo Público", "¿Es paranoia cuando de verdad te persiguen?" Paranoia o no, el monarca y su psiquiatra aparecieron ahogados al día siguiente en el lago Stamberg. ¿Asesinato, homicidio-suicidio de dos amantes, o accidente? Es algo que nunca sabremos, probablemente. Sin embargo, Ludwig era un excelente nadador, y existe registro de que dos hombres acompañaron a ambos "amablemente" hasta el lago. No existe registro de sus identidades.

Un final trágico para un hombre que sufrió durante toda su vida, la cual estuvo llena de contradicciones. Como rey. se esperaba de él que engendrase un heredero, y de hecho, llegó a comprometerse con su prima, aunque acabaría por anular el enlace que postergó varias veces. Ella moriría en un incendio, tras casarse con un duque francés. Ludwig era un ferviente católico, y por ello, su orientación sexual le causó terribles problemas. Aunque luchó contra ella, nunca llegó a casarse, ni a engendrar herederos. Ello lo llevó a aislarse del mundo, y con ello llegaron las sospechas de su locura. Una forma bastante eufemística de retirarlo del tablero de juego de la política alemana, cuando Bismarck soñaba con la unificación de Alemania. Efectivamente, la muerte de Ludwig ayudaría a ello, pero ¿a qué precio?

Con todo, Ludwig fue cuidadoso en rentabilizar todo lo posible la construcción de sus castillos. Aunque su fortuna personal quedó en números rojos, se aseguró de importar lo menos posible, y con ello favorecer la economía de Baviera, comprando materiales y utilizando mano de obra local. Ello demuestra que no era tan inepto para gobernar como se le quería achacar. Sus objetivos en política eran la unión de los alemanes de forma pacífica y progresiva (no a cualquier precio, como Bismarck pretendía). Su sucesor, Otón I, hermano de Ludwig, sí estaba gravemente trastornado, y por ello, si Ludwig II fue un rey nostálgico y atormentado, su hermano fue un rey encerrado en un castillo durante cincuenta años. Hasta que murió, y la corona pasó a su primo, Luis III, quien sí se casó y consumó su matrimonio... ¡13 veces! Sin embargo, ni siquiera eso salvó la corona bávara. La Revolución Espartaquista puso fin a la monarquía e instauró la república, tras casi cien años de monarcas con graves problemas personales.

Sé que no he hablado mucho del viaje en sí mismo, pero realmente, no hay mucho que contar. Pasé un tiempo estupendo con unos amigos, y estaba todo nevado, a pesar de ser abril. El puente de Marienbrucke estaba peligrosamente resbaladizo con hielo, pero las fotos (entre ellas la que publico con esta entrada) merecieron la pena. Comimos en un restaurante del complejo turístico que hay en el valle, y por la tarde visitamos el exterior de Hohenschwanngau, castillo construido por Maximiliano II, el padre de Ludwig II. Allí pasó éste su infancia, y lo cierto es que uno comprende hasta cierto punto la forma de ver el mundo del joven Ludwig. El resto de la tarde pasó visitando el pueblo de Füssen, que sin ser de los más bellos de Baviera, merece la pena visitar.